Ir al contenido principal

Cómo aprender a estudiar


Estudiar significativamente implica poseer ciertas capacidades básicas: lectura comprensiva, capacidad de concentración, autoconocimiento del estilo cognitivo que en cada estudiante prevalece (si le resulta mejor ver, escuchar, graficar), manejo de técnicas de estudio, habilidad para programar, entre otras. Esta serie de aptitudes si bien requieren ciertas potencialidades naturales, son todas perfectibles a través de la práctica y el deseo de superación.

Quien no posee lectura comprensiva, será incapaz de desentrañar el sentido del texto que pretende aprender, y por lo tanto será tarea vana leerlo una y otra vez, pues sólo se conseguirá “repetirlo como un loro” como vulgarmente se denomina al aprendizaje por repetición, y pronto será olvidado. El que no aprendió a leer entendiendo siempre está a tiempo de lograrlo, aunque obviamente cuanto antes se inicie en esa técnica, antes se alcanzarán los resultados satisfactorios.

Se debe primero leer todo el texto, y luego de comprender de qué se trata, ir haciéndolo párrafo por párrafo, con un diccionario al lado si es necesario, dedicándole el tiempo indispensable para poder reproducir lo que dice con nuestras propias palabras (parafraseo). Una vez que entendimos lo que el autor quería transmitirnos debemos reconocer las ideas principales y subrayarlas, haciendo idéntico procedimiento con los párrafos siguientes.

Con esas ideas principales, elaboraremos un cuadro sinóptico, y luego un resumen o preferiblemente, una síntesis.

Recomendaciones: no nos quedemos con el cuadro sinóptico solamente para el repaso, pues tenderemos a memorizarlo, debemos también añadir el repaso de la síntesis. Tratar de exponer lo aprendido (si el examen es oral, verbalizándolo; si es escrito, plasmándolo en un papel) pues muchas veces nos parece que entendimos pero no podemos expresarlo. Esto significa que aún falta otro, u otros repasos.

Por último tratar de ejemplificar, para aplicar lo teórico a casos concretos.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

JOYAS DEL AGNI YOGA....

PELIGROS DE LA IRRITACIÓN El veneno resultante de la irritabilidad se llama "imperil" - un peligro dominante. Ese veneno, absolutamente concreto, se precipita sobre las paredes de los canales nerviosos y, de ese modo, se esparce por todo el organismo. (...) Solamente el descanso puede ayudar al sistema nervioso a vencer ese peligroso enemigo, que tiende a provocar las más variadas irritaciones y contracciones penosas del organismo. (...) Cuanto más sutil es el sistema nervioso, más penosa resulta la precipitación del imperil. Ese mismo veneno, con un ingrediente, puede contribuir para la descomposición de la materia. Los organismos especialmente sensibles pueden comprobar que durante el período de mayor intensidad de las manchas solares, los rayos de dicho astro, por su cualidad, se vuelven insoportables para ellos. También durante la caída de grandes meteoros se puede sentir un estremecimiento del sistema nervioso. Hasta ahora, las personas han sido incapaces de tomar ...
La Fe que produce milagros y que mueve el Corazón de Dios, es típicamente la fe que involucra riesgo. Debemos de arriesgarnos a creerle a Dios, aunque todas las circunstancias nos digan que es imposible. No podemos conformarnos con la condición que estamos, debemos de ir por nuestro milagro.
  No se puede hacer nada para cambiar lo que ya pasó, pero sí se puede hacer mucho para cambiar lo que viene.