12 de noviembre de 2011

Gelstat y la educación


Gestalt significa forma, y la teoría de la Gelstat formuló la idea de que los fenómenos sensoriales son percibidos en forma organizada o estructurada por el sujeto, y no como partes inconexas. La percepción es del todo. Aplicado al proceso de enseñanza-aprendizaje importa afirmar que el sujeto aprende cuando organiza los elementos de que dispone (distinguiendo la figura del fondo, agrupando elementos similares, siguiendo un patrón común, etcétera) para arribar a la solución del problema planteado. El aprendizaje es un todo, que debe hacerse en forma holística. Se descarta la memorización como método de estudio para alcanzar un conocimiento productivo, reemplazándolo por el aprendizaje de reglas.

Se comienza las clases mostrando estructuras, objetos íntegros, totalidades, para luego pasar al análisis de sus partes. Un típico ejemplo es en la enseñanza de la lectura, donde primero se enseñan las palabras completas, que tienen para el niño un significado, y luego las sílabas y letras que la componen.

El maestro también debe considerar todos los factores emocionales, biológicos, económicos, sociales y políticos que tienen influencia en el proceso educativo y a cada educando como un ser con una compleja realidad interior y exterior que lo condiciona, con un cuerpo en desarrollo que afecta su concentración, y centrar especial atención en la conexión del alumno como ser espiritual y social, que necesita conectarse con sus compañeros en forma solidaria y cooperativa.

La Gestalt propone formar sujetos que sientan interés por su propio aprendizaje y que asuman responsabilidad en el logro de los objetivos, en los que se encuentran personalmente implicados, desarrollando sus inteligencias múltiples. Pretende lograr estudiantes autónomos y comprometidos. Debe estimularse el autoconocimiento, la expresión libre de ideas y sentimientos, el respeto por sí mismos y por los otros, entendiendo a la educación como parte de la vida, y de esta forma compartiendo su naturaleza de fenómeno complejo.

Hilda Fingermann

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