Ir al contenido principal

“No hagas drama, baja la emocionalidad”






Esta es una de las premisas que más impacto tiene frente a los cambios


En el proceso de cambiar, los desbordes emocionales te pueden hacer grandes zancadillas. En el inicio, llenándote de miedos, dudas, planes B. Cuando comienzan a darse los primeros resultados, minimizándolos, despreciándolos, proponiéndote otras metas que te desvían el entusiasmo. Cuando las cosas se ponen difíciles, atemorizándote, abandonando, desvalorizándote. Cuando las conseguiste, sacándoles energía, desestimándolas. Es necesario aprender a disminuir la emocionalidad, dejando de darle la importancia que le adjudicamos. El famoso “Yo siento…” parece ser el pasaporte a la identidad personal y está muy lejos de serlo. 


¿Qué es la emoción? Es la mediadora entre el cuerpo y la mente. Cuando piensas “Juan es agresivo” porque lo observas interactuando con otro, no te produce nada. Es solo un pensamiento. Cuando Juan te agrede a ti, sientes enojo… te pasa por el cuerpo, es una emoción. En realidad, es un mensaje. Te comunica cómo algo te afecta y te mueve a expresarlo de alguna forma. Si sientes ira, a gritar o descargarte; si es tristeza, a llorar; si es alegría, a reír. Por definición, es pasajera, pero nos apegamos, nos identificamos y la hacemos eterna.


Las emociones tienen un propósito definido y debemos respetar y contener ese propósito. Darnos manija con lo que “Juan nos hizo” retiene y magnifica la emoción, sin aportar nada. Respirar y liberar la emoción nos da el espacio necesario para decidir qué hacemos frente a la agresión de Juan. Luego, podremos preguntarnos qué espejo nos está mostrando que no queremos ver.


Confundimos emoción con sentimiento. Las emociones tienen una clara manifestación en el cuerpo, son reacciones a cosas que no entiendes o no aceptas, estallidos internos de energía que buscan liberación. Siempre hay algo muy intenso y dramático en ellas, son gatillos que disparan respuestas a situaciones externas. La emoción desbordada te saca de ti mismo, te arrastra a la órbita de los otros, te aparta de tu meta, te limita, te pierde. 


Los sentimientos son más tranquilos y no tienen una localización física, es como si “aparecieran” de la nada: una atmósfera, un estado de ánimo, un presentimiento, una acción intuitiva súbita que más tarde parece haber sido muy acertada, una sabiduría profunda conectada con el corazón, un susurro del alma. La alegría puede transformarse en sentimiento cuando surge desde lo interno como la conexión íntima con todo lo que es, con la divinidad, cuando te enaltece.


Las emociones son muy valiosas como un medio para llegar a conocerte más íntimamente. Son instantáneas, superficiales, pasajeras. Los sentimientos te llevan hacia lo profundo, expresan un entendimiento elevado, que trasciende la mente. Los dos te movilizan, son la energía que necesitas para el cambio y para la vida.


Respira y céntrate. No te identifiques ociosamente con lo más trivial de ti. Ahonda y encuentra las grandes corrientes de paz, poder, amor y creatividad que nacen de tu corazón.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

JOYAS DEL AGNI YOGA....

PELIGROS DE LA IRRITACIÓN El veneno resultante de la irritabilidad se llama "imperil" - un peligro dominante. Ese veneno, absolutamente concreto, se precipita sobre las paredes de los canales nerviosos y, de ese modo, se esparce por todo el organismo. (...) Solamente el descanso puede ayudar al sistema nervioso a vencer ese peligroso enemigo, que tiende a provocar las más variadas irritaciones y contracciones penosas del organismo. (...) Cuanto más sutil es el sistema nervioso, más penosa resulta la precipitación del imperil. Ese mismo veneno, con un ingrediente, puede contribuir para la descomposición de la materia. Los organismos especialmente sensibles pueden comprobar que durante el período de mayor intensidad de las manchas solares, los rayos de dicho astro, por su cualidad, se vuelven insoportables para ellos. También durante la caída de grandes meteoros se puede sentir un estremecimiento del sistema nervioso. Hasta ahora, las personas han sido incapaces de tomar ...

¡¡¡ por favorrr !!!

Deja que los demás sean ellos mismos " ... No corras desatinadamente intentando sanar a todos tus amigos. Haz tu propio trabajo mental y sánate a ti mismo. Eso será más benéfico que ninguna otra cosa para quienes te rodean. No podemos hacer que los demás cambien. Sólo podemos ofrecerles una atmósfera mental positiva donde tengan la posibilidad de cambiar si lo desean. No es posible hacer el trabajo por otra persona, ni tampoco imponérselo. Cada persona está aquí para aprender sus propias lecciones, y no les servirá de nada que se las demos resueltas, porque tiene que pasar personalmente por el proceso vital necesario para aprenderlas. Lo único que podemos hacer por los demás es amarlos y dejar que sean quienes son, saber que su verdad está dentro de ellos, y que cambiarán cuando quieran hacerlo..." Louise L. Hay