Ir al contenido principal

La nueva psicología del amor


Cuidar lo que decimos amar
Cuando amamos alguna cosa, ésta es valiosa para nosotros, y cuando algo es valioso para nosotros le dedicamos tiempo, tiempo para disfrutarlo y tiempo para cuidarlo. Obsérvese a un adolescente enamorado de su automóvil y adviértase cuánto tiempo dedica a admirarlo, a sacarle brillo, a repararlo, a ponerlo a punto. O considérese una persona madura que posee una preciada rosaleda y véase cuánto tiempo dedica a podar los rosales, a protegerlos, a fertilizar adecuadamente la tierra y a estudiarlos.

Si amamos algo, lo cuidamos

Podemos ver cuantas veces decimos querer, amar alguien, pero no lo cuidamos, no le prestamos la debida atención. Hay quien dice "tengo muchos amigos", pero, ¿qué calidad de amistad? Solemos tener amigos a quienes tenemos olvidados, no los llamamos por teléfono para interesarnos por su vida, no les escribimos si son amigos virtuales. Peor, no les respondemos si nos escriben, o, no devolvemos un llamado telefónico. Las relaciones, por lo general pasan a ser algo superficial, vivimos tras la última preocupación, tras lo último que acapara nuestra atención, llámese diversiones o trabajo. Y no estoy hablando de apego, de estar encima, de no dejar respirar ni respirar uno mismo. Todo en su justo equilibrio.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

JOYAS DEL AGNI YOGA....

PELIGROS DE LA IRRITACIÓN El veneno resultante de la irritabilidad se llama "imperil" - un peligro dominante. Ese veneno, absolutamente concreto, se precipita sobre las paredes de los canales nerviosos y, de ese modo, se esparce por todo el organismo. (...) Solamente el descanso puede ayudar al sistema nervioso a vencer ese peligroso enemigo, que tiende a provocar las más variadas irritaciones y contracciones penosas del organismo. (...) Cuanto más sutil es el sistema nervioso, más penosa resulta la precipitación del imperil. Ese mismo veneno, con un ingrediente, puede contribuir para la descomposición de la materia. Los organismos especialmente sensibles pueden comprobar que durante el período de mayor intensidad de las manchas solares, los rayos de dicho astro, por su cualidad, se vuelven insoportables para ellos. También durante la caída de grandes meteoros se puede sentir un estremecimiento del sistema nervioso. Hasta ahora, las personas han sido incapaces de tomar ...
La Fe que produce milagros y que mueve el Corazón de Dios, es típicamente la fe que involucra riesgo. Debemos de arriesgarnos a creerle a Dios, aunque todas las circunstancias nos digan que es imposible. No podemos conformarnos con la condición que estamos, debemos de ir por nuestro milagro.
  No se puede hacer nada para cambiar lo que ya pasó, pero sí se puede hacer mucho para cambiar lo que viene.