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Consejos para manejar el estrés

A continuación os doy unos consejos para manejar el estrés:

  • Reconoce el estrés: como hemos explicado anteriormente. Detectando los síntomas y los estresores propios de la respuesta de ansiedad.
  • No quieras cambiar o controlar las cosas: la mayoría de las cosas en nuestra vida no podemos controlarlas, por tanto, vamos a dirigir nuestra energía a aceptar que las cosas son como son y no podemos cambiarlas ni controlarlas.
  • Fíjate en tus pensamientos, en cómo interpretas las cosas que te pasan: ya sabemos como lo que pensamos acerca de algo o alguien condiciona lo que sintamos y lo que hagamos. Si somos cada vez más conscientes de como interpretamos la realidad, seremos capaces de ir modificando esos pensamientos.
  • Aléjate de situaciones estresantes: dentro de lo posible, una vez que has detectado cuales son las que más se repiten en tu día a día, trata de no complicarte más la vida y aléjate de situaciones o personas tóxicas.
  • Mantén hábitos saludables: tanto de alimentación como de sueño. Es importante llevar a cabo una dieta equilibrada que de energía a tu mente y a tu cuerpo. Asimismo, trata de dormir las horas necesarias para tener la energía necesaria para afrontar el día a día.
  • No trates de controlar el estrés aumentando el consumo de alcohol, tabaco y otras sustancias: esto solo creará una falsa sensación de control sobre el estrés a corto plazo. Aprenderemos estrategias erróneas para combatir el estrés.
  • Haz ejercicio físico: ya conocemos los beneficios de realizar cualquier ejercicio físico. Oxigena tanto la mente como el cuerpo y recarga pilas para el día siguiente.
  • Practica técnicas de relajación, meditación, yoga y/o mindfulness: a cada uno de nosotros nos reporta más beneficios una práctica que otra. Descubre la tuya y ponla en práctica. Todo lo que nos ayude, bienvenido sea.
  • Delega tareas y responsabilidades: la sobrecarga de actividades de todo tipo (laborales, domésticas, de ocio, cuidado personal…) nos lleva a aumentar nuestro nivel de estrés. De ahí la importancia de pedir ayuda a los demás.
  • Aprende a decir no (ser asertivo): en relación con la anterior, ser capaz de decir que no a diversas tareas que nos aumenten el estrés.
  • Intenta reservar un rato cada día para «desconectar»: trata de diferenciar entre ocio y trabajo y busca esos ratos para ti (a lo mejor con 30 minutos es suficiente), para desconectar, recuperarte y hacer lo que te gusta.
  • Cuida las relaciones personales: cuando nos encontramos estresados, tendemos a aislarnos, quedarnos en casa, hablar mal a los que nos rodean, hablar solo de lo que nos preocupa, molesta o estresa, monopolizando las conversaciones etc. Por ello, vamos a tratar de cuidar a los demás, ellos no tienen la culpa.




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