Ir al contenido principal

¿Por qué algunas personas siempre muestran el mismo rostro petrificado e inexpresivo? No se dan cuenta de lo desagradable que es para los demás ver a alguien que jamás expresa nada nuevo, vivo. Sin embargo, ésta es una de las principales causas por las que la gente se separa: Están hartos de ver en su marido o en su mujer las mismas muecas, los mismos gestos, las mismas actitudes, de oír las mismas palabras. ¡Qué aburrimiento! No saben renovarse; y entonces finalmente, su pareja cansada de esta monotonía, va a distraerse a otra parte.Cuántas personas nunca han pensado que para hacer la existencia cotidiana soportable, es necesario ponerle vida, diversidad, poesía. Así pues, cuidado, si nos presentamos siempre de la misma manera, porque los demás se cansarán y se alejarán de nosotros. Aprendamos a renovarnos y todos nos amarán, porque emanará de nosotros algo expresivo, vivo y que fluye."

Comentarios

Entradas más populares de este blog

JOYAS DEL AGNI YOGA....

PELIGROS DE LA IRRITACIÓN El veneno resultante de la irritabilidad se llama "imperil" - un peligro dominante. Ese veneno, absolutamente concreto, se precipita sobre las paredes de los canales nerviosos y, de ese modo, se esparce por todo el organismo. (...) Solamente el descanso puede ayudar al sistema nervioso a vencer ese peligroso enemigo, que tiende a provocar las más variadas irritaciones y contracciones penosas del organismo. (...) Cuanto más sutil es el sistema nervioso, más penosa resulta la precipitación del imperil. Ese mismo veneno, con un ingrediente, puede contribuir para la descomposición de la materia. Los organismos especialmente sensibles pueden comprobar que durante el período de mayor intensidad de las manchas solares, los rayos de dicho astro, por su cualidad, se vuelven insoportables para ellos. También durante la caída de grandes meteoros se puede sentir un estremecimiento del sistema nervioso. Hasta ahora, las personas han sido incapaces de tomar ...
La Fe que produce milagros y que mueve el Corazón de Dios, es típicamente la fe que involucra riesgo. Debemos de arriesgarnos a creerle a Dios, aunque todas las circunstancias nos digan que es imposible. No podemos conformarnos con la condición que estamos, debemos de ir por nuestro milagro.
  No se puede hacer nada para cambiar lo que ya pasó, pero sí se puede hacer mucho para cambiar lo que viene.