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El poder sanador de decir que “NO”






Culturalmente no estás acostumbrada a manejar los “NO”, decir “NO” te da vergüenza y no te resulta cómodo, pero si quieres alcanzar tus metas en la vida, vencer problemas, ser libre de la gente tóxica y vivir en libertad, tendrás que empezar a acostumbrarte a manejar esta palabra tan poderosa.

Si sigues leyendo, descubrirás algunos “NO” sanadores para que los incluyas en tu cotidianidad.

- No idealices a nadie: Al idealizar colocas a la persona en un rol superior y te achicas, de esa manera te haces vulnerable y quedas expuesta a que el otro te hiera. Si te conectas con gente (cualquiera sea el lugar que la persona ocupe) debe ser de igual a igual, porque ponerse por debajo es para ser humillada y arriba es un acto de soberbia. Todas las personas tienen alguna falla y no debes idealizarlas. El idealizar o admirar no te da las fuerzas para cambiar; en cambio unirte al que te inspira, al que va adelante para guiarte en la carrera producirá cambios en tu vida. La inteligente aprende de sus errores, la sabia del error de los demás. Un mentor es el que ya alcanzó el sueño y está puesto para que lo obedezcas y aprendas de él. Debes buscar mentores en lo espiritual, en lo familiar, en lo económico. Un mentor no se elige por amistad o comodidad, es el que te calificará y te hará avanzar hasta el próximo nivel. Cuando busques un consejo no le preguntes al que está como tú, sino al que logró algo más.

- No reacciones a las palabras de la gente: Hay palabras que te lastimarán y provocarán que reacciones al mensaje que te envían. Las personas que pronuncian esas palabras se llaman en psicología, gente tóxica. Reacciona a la voz de todo lo que es bueno para ti. Para caminar en sanidad, no reacciones a las palabras de la gente. Muchas personas escuchan que pueden prosperar o sanar y no creen, pero si alguien los insulta inmediatamente reaccionan con una velocidad instintiva.

- No esperes nada de nadie: Si pones las expectativas en la gente te frustrarás porque un día te responderán bien y otro día mal. No hay nada más variable que las emociones humanas. No esperes nada porque lo que la gente te da es como un “extra”,tómalo como tal al recibirlo. Caminarás victoriosa cuando seas libre de la gente.

- No te compares con nadie: No te compares ni permitas que te comparen, porque no necesitas ser como nadie. Las personas con problemas de autoestima viven comparándose. Todas las bendiciones tienen un nombre, disfruta las tuyas porque fueron creadas para ti. Éxito es creer las promesas y tomarlas, porque estás diseñada para ello. No le demuestres nada a nadie, cree solamente en que lograrás todo aquello que te propongas.

- No fusiles a los demás: No tomes como personal lo que te digan otros. Si te rechazan no lo asumas como personal, hay algo que motivó a esa persona a hacerlo, quizás la persona fue lastimada entonces va a lastimar por su propio conflicto. No te apresures.

- No valores el dolor: Palabras como sacrificio y vergüenza, son para sacar del vocabulario. Esfuerzo sí, sacrificio no. Sacrificio apela a la culpa, reclama, trasmite una imagen de debilidad, en cambio esfuerzo da fortaleza. Equivocadamente te han enseñado que el dolor es parte del crecimiento y que purifica, pero no es así. Libérate de todos los sufrimientos y camina sin culpas. Tienes derecho a disfrutar de lo bueno.

- No te pongas en el papel de víctima: Cada una tiene el control remoto de sus emociones y pensamientos y decide qué sentir, pensar y cómo ser feliz. No entregues el poder de tus emociones a los demás porque serás un títere en sus manos. Nadie podrá lastimarte si no le das permiso, ni ponerte negativa excepto tu misma. Recupera el control remoto de tu vida.

- No pretendas cambiar a nadie: No gastes tus energías queriendo cambiar a nadie, porque si esa persona no quiere, no va a cambiar. Al pretender cambiar a alguien se activa en la persona un mecanismo que haga que ésta se resista. Nadie puede cambiar a nadie, eso es trabajo de cada una. La mejor manera para que el otro cambie es no queriéndolo cambiar.

- No vivas de limosnas: Tienes que sanarte interiormente, ser libre de las limosnas, ser libre de los demás, de lo que opinan los demás, aléjate de la gente tóxica y empieza a vivir en libertad y victoria.

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