Ir al contenido principal

Dos Corazones......



Hablan dos mujeres que nunca se conocieron,
a una no la recuerdas, a la otra la llamas mamá.
La primera te dio la vida,
la segunda te enseño a vivirla.
La primera te ha creado la necesidad de amor,
la segunda estuvo allí para satisfacerla.
Una te dio la nacionalidad,
la otra un nombre.
Una, la semilla del crecimiento, la otra, el objeto.
Una te ha ocasionado emociones,
la otra ha calmado tus miedos.
Una ha visto tu primera sonrisa,
la otra ha enjugado tus lágrimas.
Una te ha dejado, era todo lo que podía hacer.
La otra rezaba por un niño,
y el Señor la ha guiado hacia ti.
Y ahora me diriges la perenne pregunta:
¿herencia o ambiente?, ¿quién me ha plasmado?
Ninguna de las dos. Sólo dos amores distintos.


Este texto está en:

la Casa de las hermanas de la Caridad de Madre Teresa en la India.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

JOYAS DEL AGNI YOGA....

PELIGROS DE LA IRRITACIÓN El veneno resultante de la irritabilidad se llama "imperil" - un peligro dominante. Ese veneno, absolutamente concreto, se precipita sobre las paredes de los canales nerviosos y, de ese modo, se esparce por todo el organismo. (...) Solamente el descanso puede ayudar al sistema nervioso a vencer ese peligroso enemigo, que tiende a provocar las más variadas irritaciones y contracciones penosas del organismo. (...) Cuanto más sutil es el sistema nervioso, más penosa resulta la precipitación del imperil. Ese mismo veneno, con un ingrediente, puede contribuir para la descomposición de la materia. Los organismos especialmente sensibles pueden comprobar que durante el período de mayor intensidad de las manchas solares, los rayos de dicho astro, por su cualidad, se vuelven insoportables para ellos. También durante la caída de grandes meteoros se puede sentir un estremecimiento del sistema nervioso. Hasta ahora, las personas han sido incapaces de tomar ...
La Fe que produce milagros y que mueve el Corazón de Dios, es típicamente la fe que involucra riesgo. Debemos de arriesgarnos a creerle a Dios, aunque todas las circunstancias nos digan que es imposible. No podemos conformarnos con la condición que estamos, debemos de ir por nuestro milagro.
  No se puede hacer nada para cambiar lo que ya pasó, pero sí se puede hacer mucho para cambiar lo que viene.