Ir al contenido principal

Todo lo que sucede en nuestra vida; la forma de reaccionar, los estados emocionales, el modo de afrontar cualquier situación, todo, está asentado sobre nuestro niño interior. Dentro de mi hay un niño asustado y es necesario curarlo.
Si no puedes intimar con otras personas es porque no puedes intimar con tu propio niño interior.

Cada edad que vivimos está adentro, cada palabra, cada cosa que se ha manifestado en nuestra vida, lo que nos ha formado. Están las críticas que nos hicieron, las comparaciones con otros niños “fulano es más inteligente”, “tu hermano es más capaz”, “no sirves para nada”, “eres un inútil”, “no haces nada bien”, “deberías ser como...” “otra vez te equivocaste!.”

Cuando te sientes asustado, es el niño interior quien está asustado

Cuando nos volvemos adultos, nos criticamos igual que nos criticaban, porque adentro siempre está la voz de “los mayores” hablándonos.

Un niño se piensa el dueño del mundo, siempre está demandando esto y lo otro, si no lo obtiene piensa que no lo aman, que no es aceptado. En nuestra vida adulta sucede algo parecido, pensamos “no valgo lo suficiente”, “no soy capaz”. Esa forma de pensar es de un niño, pero tiene su base en nuestro niño interior. Esa sensación de no valer lo suficiente (si fuimos muy mal atendidos, por ej.) nos hace sentir “los demás no me prestan atención”, “No valgo para salir adelante en mis emprendimientos, no sirvo para este trabajo, etc”. No es extraño que pensemos la vida en términos de “no” y “deberías” ya que crecimos con esos conceptos.

No hay nadie que no tenga un niño interior herido porque el adulto jamás puede cumplir totalmente las expectativas del niño.

El adulto tiene una forma de hablar y el niño tiene una forma de recibir. Para el niño no hay dobleces, no hay dobles discursos. Si le decimos: “si haces tal cosa no te quiero más”, el niño cree que es realmente así. Si nuestros padres fueron muy rígidos marcando siempre los errores vamos a tener serias dificultades para afrontar la vida.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

JOYAS DEL AGNI YOGA....

PELIGROS DE LA IRRITACIÓN El veneno resultante de la irritabilidad se llama "imperil" - un peligro dominante. Ese veneno, absolutamente concreto, se precipita sobre las paredes de los canales nerviosos y, de ese modo, se esparce por todo el organismo. (...) Solamente el descanso puede ayudar al sistema nervioso a vencer ese peligroso enemigo, que tiende a provocar las más variadas irritaciones y contracciones penosas del organismo. (...) Cuanto más sutil es el sistema nervioso, más penosa resulta la precipitación del imperil. Ese mismo veneno, con un ingrediente, puede contribuir para la descomposición de la materia. Los organismos especialmente sensibles pueden comprobar que durante el período de mayor intensidad de las manchas solares, los rayos de dicho astro, por su cualidad, se vuelven insoportables para ellos. También durante la caída de grandes meteoros se puede sentir un estremecimiento del sistema nervioso. Hasta ahora, las personas han sido incapaces de tomar ...

¡¡¡ por favorrr !!!

Deja que los demás sean ellos mismos " ... No corras desatinadamente intentando sanar a todos tus amigos. Haz tu propio trabajo mental y sánate a ti mismo. Eso será más benéfico que ninguna otra cosa para quienes te rodean. No podemos hacer que los demás cambien. Sólo podemos ofrecerles una atmósfera mental positiva donde tengan la posibilidad de cambiar si lo desean. No es posible hacer el trabajo por otra persona, ni tampoco imponérselo. Cada persona está aquí para aprender sus propias lecciones, y no les servirá de nada que se las demos resueltas, porque tiene que pasar personalmente por el proceso vital necesario para aprenderlas. Lo único que podemos hacer por los demás es amarlos y dejar que sean quienes son, saber que su verdad está dentro de ellos, y que cambiarán cuando quieran hacerlo..." Louise L. Hay