Ir al contenido principal

superarse a sí mismo...



Lo más asombroso del cerebro humano no es la capacidad de conocimiento que tiene, sino su habilidad para superarse a sí mismo. Aprendemos con la experiencia. Podemos superarnos a nosotros mismos. El conocimiento es acumulativo.

La acumulación de conocimiento es lo que hace que las ciencias avancen. Pero el conocimiento es falso. Descubrimos de repente que lo que creíamos ayer como cierto, hoy es falso. Cambiamos unos conocimientos por otros. Lo que ayer era dogma, hoy deja de serlo. Lo que hoy es dogma, mañana dejará de serlo.

Basamos nuestros conocimientos en creencias. Creemos que algo es cierto porque nos da seguridad. Lo que ayer nos servía, hoy es obsoleto. El mundo cambia constantemente. Cada vez más deprisa. La física gravitacional, que ha servido durante siglos, hoy es motivo de risa para cualquier niño que juega con su videoconsola y sabe que no somos mas que un pequeño planeta que es atraído y repelido por otros sistemas. Pero nuestro conocimiento sigue basándose en puras creencias.

El ser humano basa sus conocimientos en creencias. Incluso los científicos ateos basan sus teorías en creencias. Los médicos del pasado estaban convencidos de que había que sangrar a los pacientes. Hoy están convencidos de que hay que someterlos a radiación. Mañana nos parecerá una barbaridad radiar a un ser humano. Pero los nuevos tratamientos seguirán fundamentándose en creencias.

No podemos vivir sin creencias. Usar la inteligencia no consiste en no tener creencias, sino en saber que las creencias que tenemos son falsas pero útiles si sabemos elegirlas con inteligencia e inútiles si las convertimos en dogmas que nos bloquean. Los grandes problemas de la humanidad se producen cuando una persona o una comunidad se aferran a creencias inhabilitadoras. Los grandes avances se producen cuando una persona o una comunidad superan una creencia que las mantenía ancladas en el pasado.

¿Qué creencias has superado recientemente? ¿Qué nuevas creencias crees que te están dando el conocimiento definitivo, pero que no son más que otras creencias tan falsas como las anteriores? ¿Qué nuevas creencias pueden ayudarte a superarte, a avanzar, aún sabiendo que también son falsas?

Comentarios

Entradas más populares de este blog

JOYAS DEL AGNI YOGA....

PELIGROS DE LA IRRITACIÓN El veneno resultante de la irritabilidad se llama "imperil" - un peligro dominante. Ese veneno, absolutamente concreto, se precipita sobre las paredes de los canales nerviosos y, de ese modo, se esparce por todo el organismo. (...) Solamente el descanso puede ayudar al sistema nervioso a vencer ese peligroso enemigo, que tiende a provocar las más variadas irritaciones y contracciones penosas del organismo. (...) Cuanto más sutil es el sistema nervioso, más penosa resulta la precipitación del imperil. Ese mismo veneno, con un ingrediente, puede contribuir para la descomposición de la materia. Los organismos especialmente sensibles pueden comprobar que durante el período de mayor intensidad de las manchas solares, los rayos de dicho astro, por su cualidad, se vuelven insoportables para ellos. También durante la caída de grandes meteoros se puede sentir un estremecimiento del sistema nervioso. Hasta ahora, las personas han sido incapaces de tomar ...

¡¡¡ por favorrr !!!

Deja que los demás sean ellos mismos " ... No corras desatinadamente intentando sanar a todos tus amigos. Haz tu propio trabajo mental y sánate a ti mismo. Eso será más benéfico que ninguna otra cosa para quienes te rodean. No podemos hacer que los demás cambien. Sólo podemos ofrecerles una atmósfera mental positiva donde tengan la posibilidad de cambiar si lo desean. No es posible hacer el trabajo por otra persona, ni tampoco imponérselo. Cada persona está aquí para aprender sus propias lecciones, y no les servirá de nada que se las demos resueltas, porque tiene que pasar personalmente por el proceso vital necesario para aprenderlas. Lo único que podemos hacer por los demás es amarlos y dejar que sean quienes son, saber que su verdad está dentro de ellos, y que cambiarán cuando quieran hacerlo..." Louise L. Hay