Ir al contenido principal

Al ser humano le cabe penetrar los misterios interiores y desde allí retornar cargado de dádivas para
distribuir, en silenciosa irradiación, a la vida de superficie. Su consciencia, ya madura por la vivencia de
las leyes espirituales, es quien lo elevará a estos misterios. Entonces él encontrarà el eslabón perdido de
su historia, el eslabón que nuevamene lo enlazará a la cadena de la Vida Cósmica.
Cuando la consciencia humana reconoce su propia condición y se rinde a lo más Alto con la certeza de que
por sí misma nada puede hacer, la misericordia divina la yergue, no para volverla superior, sino para hacer
que ella misma sea misericordiosa. Entonces, se le permite beber de la fuente de la Sabiduría para aproximar
a los hermanos del Camino de la Vida, para donarles todo lo que recibe de la Gracia.
Fuente: Portal para un Reino, de Trigueirinho

Comentarios

Entradas más populares de este blog

JOYAS DEL AGNI YOGA....

PELIGROS DE LA IRRITACIÓN El veneno resultante de la irritabilidad se llama "imperil" - un peligro dominante. Ese veneno, absolutamente concreto, se precipita sobre las paredes de los canales nerviosos y, de ese modo, se esparce por todo el organismo. (...) Solamente el descanso puede ayudar al sistema nervioso a vencer ese peligroso enemigo, que tiende a provocar las más variadas irritaciones y contracciones penosas del organismo. (...) Cuanto más sutil es el sistema nervioso, más penosa resulta la precipitación del imperil. Ese mismo veneno, con un ingrediente, puede contribuir para la descomposición de la materia. Los organismos especialmente sensibles pueden comprobar que durante el período de mayor intensidad de las manchas solares, los rayos de dicho astro, por su cualidad, se vuelven insoportables para ellos. También durante la caída de grandes meteoros se puede sentir un estremecimiento del sistema nervioso. Hasta ahora, las personas han sido incapaces de tomar ...
La Fe que produce milagros y que mueve el Corazón de Dios, es típicamente la fe que involucra riesgo. Debemos de arriesgarnos a creerle a Dios, aunque todas las circunstancias nos digan que es imposible. No podemos conformarnos con la condición que estamos, debemos de ir por nuestro milagro.
  No se puede hacer nada para cambiar lo que ya pasó, pero sí se puede hacer mucho para cambiar lo que viene.