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Frase corta y concisa la de hoy, pero ¡cuan necesaria para nuestra evolución espiritual! porque muchas veces deslumbrados por las nuevas verdades que vamos descubriendo nos aferramos a ellas con tanta fuerza, que en forma inconsciente le cerramos la puerta de nuestra mente y de nuestra alma a otras verdades tan importantes como las que hemos descubierto, porque la Verdad es algo vivo, no puede permanecer estática, enmarcada en dogmatismos ni en apegos místicos.
"El nuevo ayudante es el Espíritu de la Verdad. Este don divino no es la letra ni la ley de la verdad, tampoco ha de funcionar como una forma o expresión de la verdad. El nuevo maestro es la convicción de la verdad, la conciencia y certeza de los verdaderos significados de los niveles espirituales reales. Este nuevo maestro es el Espíritu de la verdad viva y creciente, que se expande, se despliega y se adapta"

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