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soltar...


Soltar… cuánto cuesta a veces soltar… soltar el pasado, soltar a las personas amadas, soltar todo aquello que me vincula con este mundo fascinante… con mi entorno familiar, afectivo, laboral…

Soltar… cuánto cuesta ¿lo has intentado? Cuando he soltado de pronto me he sentido más unido, más vinculado, más cercano… cuando he soltado, he amado más intensamente, más libremente…

Soltar… soltar y volar, soltar y saltar a ese vacío desconocido en el que todo y nada se hace posible… Soltar y… saltar una y otra vez…

¿Cuántas veces he soltado y de pronto me libero de esa carga que se acumula a lo largo de cada día, de cada semana, de cada mes, de cada año?...

Soltar y saltar una y mil veces… soltar desde hoy hasta el final de mis días… y con ellos, despertar… despertar y descubrir que… los apegos tan solo son anclajes, círculos cerrados que he de trascender…

Soltar… cuánto cuesta en ocasiones soltar… soltar y saltar… saltar tras soltar e ir más allá, trascender… convirtiendo los círculos en espirales… en líneas que ascienden o descienden hasta el infinito y… ¡más allá!...

Soltar… soltar y… saltar… a fin de cuentas ¿tanto cuesta? No, no… Es bien sencillo, soltar amarras y dejar que la corriente que fluye me lleve sin destino río arriba, descubriendo nuevos paisajes… descubriendo nuevas civilizaciones, nuevos universos de los que aprender, con lo que crecer…

Soltar… ahí está mi secreto… aprender a soltar y… navegar río arriba, río abajo… ascendiendo, descendiendo… improvisando toda una vida en la que todo y nada es posible… Soltar… soltar y descubrir que este río me lleva meciéndome con sus aguas cristalinas… aguas que fluyen desde manantiales lejanos, desde lugares remotos en los que nace la vida, y con ella… la luz y el amor, la paz… la libertad… Así aprendo a soltarme, dejando atrás el pasado, dejando atrás lo que hasta hoy he vivido… y así dejaré que esta agua me lleve río arriba, río abajo… dejando atrás la melancolía que me recuerda aquellos días vividos… lo que pudo haber sido, lo que forma parte de la experiencia, de un destino que se forja día a día…

Así aprendo a soltarme y… mientras más lo hago, mientras más lo siento, más vinculado me parece estar con todo… con TODO lo que ES…


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