10 de julio de 2013

'La Juventud Homosexual', un libro de mucha ayuda





Existen muchos libros de autoayuda, pero dirigido a este público nunca se había escrito ninguno, o por lo menos, no haciendo especial hincapié en su situación.

No todas las generaciones de homosexuales han tenido la suerte de contar con un libro de autoayuda a su alcance, mucho menos los jóvenes de otras épocas, ahora, a toda la información que se puede encontrar en cualquier lugar también se le une la que en La Juventud Homosexual ofrece Manuel Ángel Soriano, licenciado en psicología y diplomado en psicología clínica por la UCM, un libro cuyo destinatario principal son los jóvenes.
El libro, aunque pequeño, trata todos los temas de interés que cualquier joven homosexual pueda encontrarse. Con un lenguaje muy directo que facilita la lectura a los más jóvenes. En este caso, Soriano va directo al grano y sobre todo para aquellos gais que comienzan a sospechar de su orientación sexual. La Juventud Homosexual afronta con totalmente igualdad el tema tanto gay, lésbico, transexual o bisexual, cada uno con sus peculiaridades.
Soriano trata de forma especial el tema de la homofobia, la lesbofobia, transfobia o bifobia. Todas existen en una mayor o menor medida, y contra todas es necesario estar prevenido, las hay desde planteamientos culturales hasta agresiones físicas y ningún homosexual está libre de padecer estas fobias, en especial el bullying como consecuencia directa de las mismas. Es aterrador leer algunos de los testimonios de jóvenes que el libro menciona sobre sus experiencias homofóbicas. Importantes temas como la polémica 'salida del armario', un decálogo con recomendaciones para cuando se tome esta decisión, si se llega a tomar, para quién las quiera y necesite, considerando este proceso como un paso por el que todo homosexual debe pasar más tarde o más temprano en su vida. Tiene mucho valor de ayuda la mención que a lo largo del libro se hace de la realidad transexual, los grandes desconocidos incluso dentro del colectivo LGTB, siendo a su vez los más rechazados a nivel social, explicar, ayudar a conocer, buscar referentes y sobre todo, acompañar su aceptación con leyes que hagan avanzar a la sociedad.
Además de los testimonios de los jóvenes que hablan de su experiencia, algo muy práctico del libro para el lector es el listado de asociaciones LGTB que aparecen al final del mismo, un buen compendio de ellas a lo largo de toda la geografía española. Y que haya un listado de asociaciones no es una cuestión de simple colocación estética, es que el libro, precisamente indica que en el caso de padecer cualquier situación de baja autoestima por el simple hecho de ser homosexual, o haber vivido alguna experiencia de homofobia, se acuda a cualquier especialista en la materia, y por supuesto que este no sea de aquellos que todavía consideran la homosexualidad como una enfermedad.
Este libro a muchos nos llegará tarde pero habrá muchos jóvenes que sí necesiten auto ayudarse con un libro, por suerte, o por desgracia la mayoría hemos aprendido a auto ayudarnos a nosotros mismos, pero además de conocerse a uno mismo es necesario contar con el apoyo de los más cercanos, de algún amigo, acercarse a asociaciones LGTB donde hay profesionales que día si y día también tratan temas que a muchos jóvenes igual les estén costando mucha ansiedad o lágrimas, trata por lo tanto de allanar un poco el camino. Muy recomendable para que el lector sepa que no es distinto por tener una u otra orientación sexual, y sobre todo, saber que no está solo.

Entrevista a Manuel Ángel Soriano, autor de La Juventud Homosexual

manuel angel sorianoLicenciado en psicología y diplomado en psicología clínica, desde siempre ha escrito sobre la homosexualidad, ¿Se había descuidado hasta ahora a lo más jóvenes en los estudios sobre el tema?
Estudios y libros de autoayuda para la juventud LGTB se han escrito pocos. Algunos trabajos valiosos de Jesús Generelo ya cuentan con casi diez años, y la juventud con el paso del tiempo, modifica sus patrones de conducta. Esta es una de las razones por las que me lancé a escribir este ensayo sobre la Juventud Homosexual, dirigido a las personas que se encuentran en esa horquilla de edad comprendida entre los trece y veintidós años que están reconociéndose y aceptando su realidad afectivo sexual, e intentando salir positivamente delarmario.
Uno de los temas que menciona en uno de sus capítulos de pasada es el vih. Sobre los positivos existe en muchos casos una doble marginación que engloba a su vez al colectivo LGTB, ¿se hace necesario un libro de autoayuda para ellos?
Las personas LGTB seropositivas cuentan con una doble marginación: de una parte el rechazo por ser personas LGTB y de otra, el ostracismo social al tratarse de personas seropositivas. Y paradójicamente, el porcentaje de jóvenes con menos de veintidós años que, en estos últimos tiempos, se han infectado del virus del VIH, ha pasado de poco más del uno por ciento a rondar casi un diez por ciento. El preservativo, entre los más jóvenes, deja de utilizarse en muchas ocasiones por haber introyectado la falsa idea de que el VIH no es más que una enfermedad crónica, similar a una diabetes y que tomando una pastilla al día el asunto está resuelto. Una creencia absolutamente falsa. Es evidente que las campañas que se llevan a cabo desde los organismos oficiales para la prevención del VIH/sida no gozan de un calado suficiente entre los jóvenes para concienciarlos y prevenir la pandemia.
La aceptación de la homosexualidad ha avanzado a pasos agigantados por la sociedad en general sin embargo todavía queda mucho camino que recorrer ¿Dónde ve las mayores carencias? ¿qué mecanismos a nivel institucional se podrían realizar?
Es cierto que la diversidad afectivo sexual se acepta y valora muy positivamente por un amplio sector de la sociedad española y que las leyes promulgadas por el anterior gobierno socialista, la Ley de Matrimonios de Parejas del mismo Sexo del 2005 y la Ley de Identidad de Género del 2007 han supuesto un reconocimiento social importantísimo de los derechos de las personas LGTB. Pero todavía quedan sectores recalcitrantes de la sociedad española a los que les molesta que un diez por ciento de toda la sociedad sea feliz. La jerarquía de la iglesia católica es, en buena medida, responsable de este desatino. Y la marginación social en ciudades pequeñas y pueblos como consecuencia de una escasa educación cívico-social, conduce a ese nivel de ostracismo del que nos quejamos.
Se habla de tres tipos de homofobia, ¿cómo hacer cambiar su punto de vista a un intolerante?
La homofobia ya sea afectiva, cognitiva o conductual se irá diluyendo en la medida en que nuestra sociedad verdaderamente eduque desde las aulas, los medios de comunicación, etcétera, conductas tan patológicas que, no sólo afectan a los que las sufren (los más afectados indudablemente), sino también a los que las propician ya que, con sus actitudes, nos ponen de manifiesto una falta clara de madurez emocional.
Dentro mismo del colectivo homosexual hay homofobia, de alguna u otra forma, chistes fáciles, desprecio hacia otras de las orientaciones sexuales, o algo tan sencillo como el “plumas no, gracias”. ¿Homofobia? ¿Una escasa aceptación de la realidad homosexual? ¿Qué explica este comportamiento?
Desafortunadamente, también dentro del colectivo homosexual, a veces, percibimos cierta homofobia. El rechazo al gay “con pluma” por otros gais que se han posicionado en “comportamientos más masculinos”. También ese ostracismo lo observamos hacia los homosexuales mayores. Y curiosamente esta homofobia se constata mucho más entre algunos homosexuales que por parte de las lesbianas.
La bisexualidad es una de las orientaciones sexuales más desconocidas, siempre se ha dicho que los bisexuales terminan en un momento o en otro decantándose hacia alguno de los sexos ¿Qué hay de cierto en todo ello?
La diversidad afectiva sexual no está constreñida en compartimentos estancos. Esto lo conocemos muy bien desde la aparición del Informe Kinsey en los años cincuenta del pasado siglo, aunque algunos intransigentes lo quieran obviar. En un mundo más maduro me atrevería a decir que la homosexualidad, el lesbianismo, la bisexualidad y la heterosexualidad no son más que distintas manifestaciones o pautas de conducta sexual insertas en un concepto más amplio, científico, serio y riguroso que lo llamaría Sexualidad Universal. Y dentro de esa Sexualidad Universal, cada cual canalizaremos nuestras pulsiones afectivas y sexuales como más nos satisfaga y convenga, pudiendo suceder, en algunas personas, una modificación en su orientación sexual en un momento determinado de sus vidas por circunstancias de lo más variopintas.
Los transexuales son los homosexuales más rechazados tanto por la sociedad, como por el resto del colectivo. Menciona la Ley de Identidad Sexual, sin embargo ¿es suficiente con esta ley? ¿Qué le diría a un joven que siente que está atrapado en un cuerpo que no le corresponde y que mira a su futuro todavía con un ojo puesto en el espectáculo y otro en la marginación y exclusión social?
Las vidas de muchas transexuales femeninas se han visto abocadas al trabajo sexual para poder supervivir en un medio social hostil. La Ley de Identidad de Género es un paso importante, si bien sus demandas sociales están poco reconocidas. A una joven que siente que su sexo biológico no corresponde con su sexo psicológico y social le diría que, cuanto antes, pida ayuda. El Programa de Información y Atención a Homosexuales y Transexuales de la Comunidad de Madrid, puede ser un lugar interesante a donde dirigirse.
La oleada de aprobación del matrimonio homosexual en Latinoamérica, así como en muchos países europeos hacen que nuestro colectivo se encuentre en igualdad de derechos que el resto de la sociedad ¿Qué imagen da España con el recurso de la ley de matrimonio igualitario en el Tribunal Constitucional? ¿Qué mensaje se da con esto a los jóvenes homosexuales?

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