1 de mayo de 2013

LA GRAN LECCION DE MI VIDA



Es que la misma vida me ha traído todas las experiencias que necesitaba para aprender lo que más falta me hacía, sin que yo las buscara y, sorprendentemente, ¡sin hacer ningún esfuerzo en absoluto! ... 

Y ahora me doy cuenta de la cantidad de energía que he malgastado, pero en cierto modo ¡resulta cómico! ¡Me he esforzado por crecer interiormente cuando nunca en la vida me he tenido que preocupar por hacerlo "exteriormente"! Desde que nací, mi cuerpo siempre ha sabido qué hacer para crecer; ha hecho todas las complicadísimas funciones que le han mantenido con vida sin que yo me esforzara, ¡sin que ni siquiera me diera cuenta! ¿Por qué no habría de ocurrir lo mismo con mi crecimiento interior? De la misma manera que mi sangre ha recibido el oxígeno que he respirado y mi cuerpo ha metabolizado los alimentos que he ingerido sin que yo haya tenido que hacer ningún esfuerzo, he recibido las experiencias que más falta me han hecho para aprender lo que necesitaba y para crecer internamente...
Mi alma decidió quién y cómo debía ser en esta vida precisamente para facilitar mi crecimiento. Me hizo como soy precisamente para que viviera las experiencias que he vivido y las que todavía me quedan por vivir. Mi manera de ser, que al fin y al cabo es mi patrón energético, mi forma de vibrar, es la que hace que atraiga a las personas y las situaciones específicas que más necesito... Así pues, ¿para qué tanto esfuerzo? ¿Verdad que no podemos forzar la floración de un árbol ni podemos hacer andar a un bebé antes de que sea el momento? ¿Por qué deberíamos poder influir en algo mucho más sutil y delicado?
Es evidente que desde que nacimos nos han inculcado tanto aquello de que no somos lo suficientemente buenos, desde la religión, la sociedad o, en muchos casos, la propia familia, que hemos crecido pensando que teníamos que hacer algo para mejorar. Pues esta es ¡la mentira más grande que nos hayamos podido creerY por desgracia éste ha sido el engaño que se esconde detrás de toda la manipulación a la que se nos ha sometido desde todos los sistemas que ahora empiezan, por fin, a desmoronarse. ¡Somos perfectos tal y como somos porque nosotros mismos decidimos que teníamos que ser así! Estamos aquí para experimentar todos los rangos que existen entre todos los pares de contrarios. No podemos ser sólo "buenas personas" porque entonces sólo estaríamos experimentando una cara de la moneda y esto generaría un desequilibrio energético que nunca puede existir en este Universo. Todo debe estar en perfecto equilibrio y debemos vivir tanto en la luz como en la oscuridad. Sólo cuando hayamos vivido todas las posibilidades en un lado y el otro podremos decir que verdaderamente conocemos el Universo, porque sólo así lo habremos experimentado completamente.
Sí, ya sé que cuesta digerir que seamos o hayamos sido malas personas, que hayamos engañado, que hayamos traicionado, incluso que hayamos matado, etc., etc., pero todos lo hemos hecho en un momento u otro, en una vida o en otra... El karma no es más que la restitución del equilibrio.Cuando hemos inclinado la balanza excesivamente hacia un lado tenemos que decantarla hacia el otro en la misma medida. Así pues, si en una vida pasada vivimos mayoritariamente en la negatividad, en esta viviremos más en la parte positiva, si vivimos demasiado en la luz, ahora nos tocará vivir más en la oscuridad... ¡Y no pasa nada! Sólo dejando de juzgar lo que hacemos podremos permitir que se restablezca ese equilibrio que tuvimos que perder expresamente para permitirnos experimentar todas las posibilidades.
Y de eso se encarga nuestra alma. Sólo si somos capaces de confiar plenamente en ella y dejar de querer controlar las cosas podremos recuperar nuestro centro, y por ello debemos dejar de luchar contra nosotros mismos. Quizás ya es hora de hacernos a un lado y confiar en que todo está bien.Sólo dejando de tener miedo de no ser lo suficientemente buenos podremos llegar a expresar todo nuestro potencial, que sólo está bloqueado porque estamos intentando decirle cómo y cuándo se ha de manifestar.
Nos toca vivir, sin más. Ser quienes somos, sin querer cambiar nada, sabiendo que sea lo que sea que tengamos que equilibrar ya llegará cuando sea el momento... y si no llega es quizá porque ahora precisamente estamos equilibrando un exceso hacia el otro lado de la balanza. No digo que no leamos ni nos interesemos por saber, pero hagámoslo siempre desde la humildad y la conciencia que nos permita recibir la información con perspectiva. Lo que me haya funcionado a mí no tiene por qué funcionarte a ti, las lecciones que yo pueda haber aprendido no tienen por qué ser las mismas que tengas que aprender tú; mi camino sólo es mío, y aunque el tuyo pueda ser similar siempre habrá cosas que los harán distintos...
Y por mal que parezcan ir las cosas... confía. No tengas miedo. Tu vida aquí en la Tierra sólo es una pequeña parte de tu experiencia dentro de este Universo. Por mucho que lo hayamos olvidado somos unos seres mucho más grandes y extraordinarios de lo que nunca podamos llegar a imaginar en nuestra mente humana limitada... No te dejes engañar por aquellos que te quieren vender que hay una vida sólo en la luz, porque aquí, sencillamente, ésta no puede existir sin la oscuridad. Y debe ser así, porque la única manera de crear en este Universo es gracias a la existencia de los contrarios.
Vive. Experimenta. Mira hacia atrás y observa cómo algo que te sucedió en el pasado te hizo cambiar de algún modo. Mira hacia delante y confía en que si tienes que cambiar alguna otra te llegará la experiencia que más necesites para hacerlo. Y mientras tanto, sigue siempre a tu corazón.Quizás te parecerá que no eres un ser humano perfecto, pero nunca olvides que eres perfecto tal como eres.

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