29 de abril de 2013

Dentro de ti habita un Mundo...




"Nunca se me había ocurrido que sentirse vacío sería en realidad el camino para alcanzar algo más profundo y más rico en mi interior" Tony Schwartz

Dentro de ti habita un Mundo, por debajo de las ilusiones que has creado y a las que llamas tu casa.

No es un mundo de formas. Allí no hay cuerpos que representen papeles. No hay bebés, no existen madres ni hijos, tampoco existen profesores o alumnos, no hay políticos ni banqueros, tampoco trapecistas o artistas. En ese mundo no eres lo que haces, ni lo que tienes. Simplemente eres, sin adjetivos ni aditivos. Pura inocencia.

Dentro de ti habita un Mundo, y tú eres ese Mundo. Tú lo eres TODO, sin limitación. Las palabras, los sonidos y las imágenes no tienen cabida.

Entonces, ¿Qué hay?

Nada, el vacío.

Eso da miedo. Estamos acostumbrados a llenar huecos, con palabras, con sonidos o imágenes. Nos entretenemos para no tener que hacer frente a ese vacío, entonces hacemos cosas, o acumulamos cosas. Tratamos de llenarlo, desde fuera.

Le ponemos una tapa y lo encerramos en lo más recóndito de nosotros. Lo ocultamos, lo negamos o pintamos de mil colores para hacerlo un poco menos fiero.

Y en ocasiones las distracciones de nuestro mundo de formas hacen que nos olvidemos de esa vasija que mantenemos cerrada.

Pero, de repente, algo la agita. La tapa se mueve con riesgo de destapar al "monstruo" del que hemos estado huyendo durante tanto tiempo. Nos cuesta mantener la tapa en su lugar, algo bulle dentro precipitando un desenlace que no querríamos que pasase.

Luchamos contra ella, nos revolvemos, no queremos hacer frente a ese "monstruo" que todavía no hemos desenmascarado.

En el fondo hay miedo, miedo a lo desconocido, al silencio, a su quietud. ¿Qué quiere de nosotros?

Al igual que niños asustados no nos atrevemos a mirar debajo de nuestra cama, debajo de la superficie que hemos creado y consideramos nuestra vida.

Mejor dejarlo ahí y seguir soñando con que algún día desaparezca. Que algo externo acalle su hambre y lo sacie. Entonces podremos descansar en paz, tranquilos y felices al fin.

Pero ese momento se demora y todo lo que hemos probado no ha surtido efecto, no de manera permanente. Al final la tapa siempre vuelve a moverse, otras veces simplemente salta por los aires.

¿Has intentado alguna vez mantener una pelota grande de playa bajo el agua durante un tiempo? Cuesta y cuando menos te lo esperas te salta en la cara. ¡Aquí estoy!, dice. Y vuelta a empezar...

¿Hasta cuando?

El vacío se llena desde dentro y no desde fuera, escucho. ¿Será verdad?

Son ya muchas las veces que he intentado llenarlo desde fuera y parece que no funciona. Pero quizás el próximo libro, la próxima relación, el próximo contrato, trabajo o curso hagan que se sacie. 

¡Ya no me lo creo! Hay algo que me dice que ese camino ya lo he andado y su lema es "Busca y no Halles". Es una vía muerta. 

¡Estoy cansada de creerme que se adonde voy o lo que necesito! 

¿Hay alguien ahí? ¡HELP!

Si hay que llenarlo desde adentro, ¿por donde empiezo?

Vamos a tener que mirarlo, dice la Voz.

¡Uff! ¡Qué pereza!, pienso.

Pero no te preocupes porque yo seré tu guía, te daré la mano y juntos avanzaremos hacia el vacío, escucho.

¿Quien eres?

Soy TÚ.

..... (¡Me estaré volviendo loca! ¿A estas alturas oyendo voces en mi cabeza?)

Puede que me esté volviendo loca pero quiero confiar. Ha llegado el momento de mirar al vacío. Lo se. No puedo explicarte porque lo se, pero lo se.

No será fácil, dice la Voz pero yo estaré allí contigo. ¡Juntos miraremos eso que tanto evitas!

Y tampoco puedo esgrimir razones para creerle, pero le creo. O a lo mejor simplemente quiero creerle...

El abismo se abre frente a mí, es inmenso y me asusta.

Ahora intuyo lo que debió sentir Indiana Jones en "la Última Cruzada". ¡Quizás al igual que él sólo necesite un SALTO DE FE! Confío....

¡Ahora si que me he vuelto loca! Indiana Jones no existe, Iciar. Es un personaje de película. ¡No es real! Y vas tú y lo tomas como modelo. ¡Loca de remate, lo que yo te decía!

- El tú que está escribiendo esto tampoco lo es, real digo, escucho susurrar.

Esto cada vez se pone más interesante. Vale listillo, si yo no soy real, ¿quien soy?

- En el vacío está la respuesta, dice sonriendo.

Ya sabía yo que no había escapatoria.

Si quieres saber quien eres en realidad tendrás que caminar hacia ese vacío ya que sólo él tiene la respuesta. Eso que tanto has estado buscando siempre ha estado ahí. Eso que tanto temes en el fondo oculta lo que siempre has deseado y buscado fuera. ¡Tú decides! Puedes seguir demorando ese momento o puedes empezar ahora.

¡Siento miedo!

Lo se, me transmite sin voz. Te tienes miedo. Tienes miedo de lo que verdaderamente eres. Te has acostumbrado a tu personaje, querida Indiana... Pero ha llegado el momento, no necesitas nada más. No hay nada que nunca hayas necesitado, pero ahora ya estás preparada para comprenderlo. Pero la comprensión no hará que el vacío se llene, sólo la experiencia lo colmará. ¡Es el momento! ¡Dame tu mano!

Cierro los ojos, respiro profundo, y confío... ¡Es el momento!

© Iciar Piera Iglesias
"Muchas veces tenemos la sensación de que moriremos si permanecemos en ese vacío, y en cierto sentido es verdad. Un sector de la personalidad morirá si no seguimos intentando llenarlo. Pero hay algo más profundo... Este vacío es muy espacioso y no es en absoluto deficiente. Es el comienzo de la apertura a nuestro auténtico ser, al espacio vacío en el que todo surge, a los cimientos de nuestra naturaleza fundamental" 
Sandra Maitri

YO LLEVO UNA MASCARA...Y NINGUNA DE ELLAS SOY YO




No te engañes conmigo. No te dejes engañar por la cara que llevo. Pues llevo una máscara, mil máscaras, Máscaras que temo quitarme, y ninguna de ellas soy yo. Lo que puede ser arte, es para mí un hábito, pero no te engañes.

Te doy la impresión de seguridad, de que todo es alegre y sereno en mí, por dentro y por fuera, que la confianza es mi nombre y la frialdad mi juego, que el agua está en calma y mantengo el control, y que no necesito a nadie. Pero no me creas. Mi cara parece lisa, pero mi cara es mi máscara, siempre variante, siempre encubridora. Debajo no hay complacencia. Debajo hay confusión, y temor y soledad. Pero yo lo oculto. No quiero que se sepa.

Me horroriza pensar en la revelación de mi debilidad y mi miedo. Por ello he creado frenéticamente una máscara para esconderme, una fachada indiferente y sofisticada, para ayudarme a creer que me escuda de la mirada que sabe.

Pero esta mirada es mi única salvación. Mi única esperanza, y yo lo sé. Lo será, si va seguida de aceptación, si va seguida de amor. Es lo único que puede liberarme de mí mismo, de las paredes de la prisión que yo mismo me he construido, de las barreras que tan concienzudamente erigí. Es lo único que me asegura de cuanto yo no puedo asegurarme, de que realmente merezco algo. Pero yo no te cuento eso. No me atrevo, temo hacerlo. Temo que la aceptación no siga a tu mirada, ni que la siga el amor. Temo empobrecer tu concepto de mí, que te rías, y tu risa me mataría. Temo no ser nada en el fondo, nada bueno, y que tú lo descubras y me rechaces.

De este modo sigo mi juego, mi supuesto juego desesperado, con fachada de seguridad fuera mientras un niño tiembla dentro.

Así empieza el desfile de máscaras, brillante pero vacío y mi vida deviene en un frente. Vanamente te hablo en tono cortés de charla superficial. Te cuento todo aquello que no es nada, y nada de aquello que lo es todo, de aquello que llora dentro de mí.

Así, cuando siga mi rutina, no te creas lo que yo diga.

Escucha con atención y trata de oír lo que no digo, lo que me gustaría poder decir, lo que para sobrevivir necesito decir, pero que no puedo pronunciar.

No me gusta esconderme.
No me gusta jugar partidas superficiales y falsas.
Quiero dejar de jugarlas.
Quiero ser auténtico, espontáneo y yo mismo, pero tienes que ayudarme.
Debes tenderme una mano aún siendo lo último que supuestamente quiero.
Sólo tú puedes quitar de mis ojos la blanca mirada del muerto que respira.

Sólo tú puedes devolverme la vida. Cada vez que eres amable y dulce y alentador/a, cada vez que tratas de comprenderme porque te importa, se empiezan a formar alas en mi corazón, alas muy pequeñas, alas muy frágiles ¡pero alas!

Con tu poder de tocarme la parte sensible puedes soplar vida dentro de mí. Quiero que sepas esto.

Quiero que sepas lo importante que eres para mí, cómo puedes ser el creador- un creador fiel a Dios- de la persona que soy yo si decides hacerlo.

Sólo tú puedes derribar el muro tras del cual tiemblo, sólo tú puedes quitarme la máscara, sólo tú puedes liberarme de mi sombreado mundo de pánico e incertidumbre, de la prisión de mi soledad, si decides hacerlo. Hazlo, por favor. No me dejes de lado. No voy a ser fácil para ti.

Una larga convicción de inutilidad construye fuertes muros. Cuanto más te acerques a mí más ciegamente puedo resistirme. Es irracional, porque pese a lo que digan los libros sobre el hombre yo soy irracional.

Lucho contra la misma cosa que anhelo desesperadamente. Pero se me ha dicho que el amor es más fuerte que los muros, y en esto descansa mi esperanza. Trata de derribar esos muros con manos firmes, pero con manos suaves, porque el niño es muy sensible.

¿Te preguntas quién soy yo? Soy alguien a quien conoces muy bien, ve y mírate al espejo.

By Charles l. Withfield

28 de abril de 2013

Adquiere más confianza en tí




...es necesario poner en práctica algunas habilidades y tener la 
actitud predispuesta a ello. Algunas personas tienen, por naturaleza, más habilidades para demostrar confianza en sí mismas. Otras necesitan practicar más. Pero todos podemos mejorar dedicándonos (regalándonos) un poco de tiempo y atención. Os comparto algunas recomendaciones: 

1. Descubre quien eres. ¿Cuáles son tus fortalezas, tus talentos y dones? ¿En qué eres bueno/a? ¿Hacia donde quieres ir?

2. Identifica y reconoce tus debilidades  e inseguridades. Sea lo que sea, que te haga sentir mal. Podría ser cualquier cosa, desde no estar a gusto con tu físico, los compañeros/as del trabajo, el trabajo en sí, las comparaciones... Identifícalo.

3. Habla de ello con tus seres queridos, con tus amigos... Abre tu corazón y empieza a mirar a tus sentimientos. Cada día debes investigar más profundamente en ti. Tienes que llegar a la raíz de tu problema, centrarte en él, y averiguar qué es lo que necesitas para resolverlo el antes de continuar adelante. Tómate tu tiempo, recuerda que no hay una solución rápida, pero tampoco lo dejes.

4. Recuerda que nadie es perfecto. Acéptate. Incluso las personas con más confianza tienen inseguridades. Es importante aceptar nuestros pasado como base de experiencia, y no como nido de dolor o frustración. En algún momento de nuestras vidas, podemos sentir que falta o falla algo. Esa es la realidad. "Hay que aprender que la vida es un camino que está lleno de baches por el cual andamos"

4. Limpia tu entorno. No debemos sentirnos mal por eliminar de nuestra vida aquello que nos hace algún mal, ya sean personas, materiales... Fuera apegos. Es importantísimo decir"Adiós" a todo lo que nos toxique.

6. Identifica y Reconoce tus logros/éxitos. Todas las personas somos buenas desarrollando algo. Centrarte en tu talento. Siéntete feliz por tus logros y experiencias positivas.

“Haber conseguido éxitos pasados te estimula y anima para conseguir éxitos futuros, te pone en el estado de ánimo adecuado para generar las energías necesarias. Ver que ya conseguiste algo te catapulta a conseguir más” 

7. Apóyate en referentes. Aprende de los mejores. Busca modelos de los que aprender. Aprender de los mejores, de aquellos que con la credibilidad de sus resultados nos pueden indicar pautas sobre cómo dirigir nuestros pasos. Tu mayor activo es tu capacidad de aprender.

8. Fíjate objetivos. Ponte pequeños desafíos a diario. Para ello es importante conocer nuestras fortalezas y nuest
ras debilidesespara fijarnos objetivos reales, tangibles, y por tanto alcanzables. Ve poco a poco, aumentando la dificultad de tus desafíos. Ve observando los resultados para reconocer lo que necesitas ajustar y/o cambiar. Esto te permitirá detectar los puntos en los que se cojea, y evitar así volver a reproducir errores.


9. Afronta situaciones nuevas en vez de esquivarlas o dar media vuelta , como aquellas que te producen miedo: Viajar, Hablar en público, hablar con desconocidos, bailar… Todo ello con el objetivo de adquirir nuevas experiencias para reducir lo que te produce “angustia” y/o malestar.

10. Se agradecido con lo que tienes. En ciertas ocasiones por la falta de confianza en uno mismo, aparece el sentimiento de estar incompleto, insatisfecho…(ya sea valor emocional, buena suerte, dinero…) Reconocer, y valorar lo que tienes, te enfrenta a dicha sensación.

11. Sé positivo,, incluso si no te sientes bien o alegre. Evita la autocompasión y la lástima de los demás. Si continúas menospreciándote otros van a hacer lo mismo contigo. No tengas miedo de proyectar tus fuerzas y cualidades delante de los demás. De esta manera se refuerzan las ideas positivas en tu mente, y se estimula tu crecimiento en una dirección más positiva.

12. Cuídate: tu cuerpo, tu apariencia. Hacer ejercicio y comer de forma sana. El ejercicio aumenta las endorfinas y hace que uno se sienta más feliz y saludable. Sin duda es una manera fácil y eficaz de aumentar la confianza en ti mismo. Si te gustas más, más confianza obtendrás al mirarte y mas gustarás a las demás personas. Quiérete, mímate, dedícate un poco más de tiempo en cuidarte.

13. Acepta los cumplidos con elegancia. Que no te de vergüenza. Afróntalo educadamente y responde siempre de manera positiva. Una forma eficaz es,
 decir “gracias 
y sonreír.
14. Mírate en el espejo y sonríe. Hay estudios basados en la llamada “Teoría de la retroalimentación facial” que sugieren que las expresiones felices en tu cara pueden estimular tu cerebro con ciertas emociones. Así que cuando estés mirándote en el espejo, sonríe cada día, y podrás sentirte más feliz contigo mismo, y con más confianza a largo plazo.

15. Ayuda a los demás. No hace falta hacerlo con grandes alharacas. Con pequeños gestos basta para empezar. Ofrece tu ayuda y se amable con la gente que te rodea. Esto te aportará confianza a través de la gratitud de las personas.

"La gratitud es mágica, porque abre las puertas y acerca corazones. Nos conecta con otras personas" McCullough.

16. Comprométete contigo mismo. Cumple con tu palabra siendo coherente con ella. Se consistente. Recuerda que si te prometes algo a ti mismo y no lo cumples, tu autoestima se resentirá (te estas defraudando a ti mismo).

17. Mantén tus principios. Si no te mantienes firme en algo, caerás en cualquier hoyo. No importa lo que haya ocurrido en tu vida, siempre puedes pensar que, de ahora en adelante, tu vas a empezar a ser fiel a ti mismo/a.

18. Créetelo. Imagina que eres una versión completamente segura de ti mismo, con todas sus características, y prueba a ver qué tal te sientes.

“Si todos nosotros hiciéramos las cosas que somos capaces de hacer, nos asombraríamos a nosotros mismos.” 

No veas como terrible ningún problema


El psicólogo Rafael Santandreu define la "constumbre de ver como TERRIBLE un problema", como la tendencia a agrandar los problemas. La hiper-exigencia, junto con la necesidad de superación constante nos puede conducir a enfermarnos.

Las personas podemos tener una media de 20.000 pequeñas adversidades a lo largo de nuestra vida (te tuerces el tobillo, pierdes las llaves… la cartera, se te pincha una rueda del coche, te roban...), y hay que tenerlo en cuenta para no amargarse la vida, porque en muchísimas ocasiones no se pueden evitar, aunque seamos eficientes o responsables.

Solemos anticiparnos a las desgracias (dándole vueltas en la cabeza a un suceso que aun no a acontecido) y nos tomamos a la tremenda adversidades con las que deberíamos contar, ya que sin ellas no nos desarrollaríamos, ni evolucionaríamos como personas (aprendizaje).



Santandreu nos plantea que nos hagamos la siguiente pregunta: 


En esta vida tan corta y de la que desconocemos su sentido.
 ¿es tan importante esta desgracia que te está ocurriendo?

Así que cómo reaccionemos frente a dichas adversidades (según cual sea nuestra actitud) es lo que marca la diferencia, ya que según Santandreu, hay que aceptar la realidad, o nos iremos convirtiendo en personas cargadas de rabia, resentimiento, amargados porque las cosas no son como deseamos.

Es importantísimo la actitud: “A mal tiempo buena cara”, aunque creamos que no podemos, que no tenemos fuerzas, o que no sirve para nada… ¡Fuera creencias! 

Debemos empezar a aceptar la realidad tal cual es (y dejamos atrás las quejas, los miedos, los pensamientos negativos…), y superar nuestras creencias irracionales como“Debo hacer todo bien siempre”“Si me despiden se me cae el mundo” , etc., o nos convertiremos en cascarrabias, tristes (por no decir, cascarrabias depresivos, amargados miedosos…) porque sería no tener en cuenta la generalidad. 

Hay que ver las cosas con perspectiva:

Pararnos + Conocernos a nosotros mismos + Mirar a nuestro alrededor+ Ser honestos = Tomar conciencia

27 de abril de 2013

La vida no es una lucha






Siempre me he preguntado que lleva a algunas personas a vivir la vida como una lucha mientras que otras simplemente la disfrutan. Yo no creo que la vida sea una lucha. A través de mi experiencia he observado que la idea de lucha surge cuando nos aferramos a personas o circunstancias que no nos convienen. Cuando no somos capaces de dar carpetazo, cerrar un ciclo y seguir adelante. Cuando permanecemos en trabajos que odiamos o en los que no crecemos, relaciones que nos impiden evolucionar y ser nosotros mismos, cuidades que no nos gustan, etc. En general cuando no escuchamos a nuestra intuición que nos susurra que es tiempo de cerrar esa puerta y hacer espacio para nuevas y mejores experiencias.

Intenta hacer memoria y recuerda todas las veces en que hayas ido contra ti mismo, cuando no has seguido los dictados de tu intuición. Haz una lista de esos momentos. ¿Cuales fueron los resultados?

Ahora, rememora todas la veces que has seguido tu intuición. Haz una lista de todas las que te sea posible recordad y anota como te sentiste en esos momentos. ¿Cuales fueron los resultados?

Para finalizar anota en una lista todas las cosas que harías si confiaras por completo en tu intuición. ¿Qué te están diciendo tus sentimientos más viscerales que hagas? Aprender a confiar en tu intuición es aprender a permanecer en el presente. ¿Qué harías justo ahora?

Si ahora mismo estás en una lucha analiza tu situación y hazte estas preguntas: ¿Qué decisiones estás evitando tomar? ¿A qué te aferras? ¿Qué es lo que necesitas cambiar en tu vida para que avance de manera fluida? ¿Qué te dice tu intuición que no estás queriendo escuchar?

26 de abril de 2013

El sindrome del impostor...lo tienes?





Este concepto explica cómo en cada uno de nosotros confluyen 3 partes que contruimos al igual que capas de cebolla.


La primera capa sería "quien soy en realidad" y está conformada por mis valores, mis intereses, aquello que me distingue y me identifica. Esta parte no cambia con el tiempo y es el núcleo de nuestra "esencia", nuestro verdadero yo.

Pero a medida que vamos creciendo, y como resultado de la interacción con personas "mayores " o más sabias como nuestros padres, maestros, hermanos mayores o la sociedad, vamos generando otra capa por encima de esta de miedo, dudas y ansiedad. Observamos si lo que hacemos gusta o no y empezamos a adoptar comportamientos y hábitos que se corresponden más con esta capa de "quien temo ser" que con nuestro verdadero SER.

Nuestros padres, aunque de manera bienintencionada, se encargan de señalarnos nuestros fracasos o de mostrarnos aquello que no podemos hacer (siempre según su modelo del mundo) y nosotros adoptamos esas mismas creencias y valores para sentirnos aceptados. Nos hablan de una manera que hace que sintamos que hay "algo malo" en nosotros más que en nuestra conducta, con lo que terminamos identificados con quien "temo ser" olvidando quienes somos en realidad. Esa es la mochila de la que habla Dani Martin en su entrevista.

Esa duda y ese miedo así como la búsqueda de aprobación y cariño nos conducen lejos de las conductas que se corresponden con nuestros valores y creencias. Comenzamos a vivir como si esa capa intermedia del miedo y la duda fuera la real y nuestro sentido de valía personal se deteriora.

Pero nadie es tan tonto como para ir mostrando sus miedos y limitaciones en público así que construimos sobre ellos una tercera capa: "quien pretendo ser". Esta tercera capa es la que solemos utilizar en nuestra interacción con los demás. Nos volvemos fuertes para esconder nuestra vulnerabilidad por miedo a que alguien pueda hacernos daño. Escondemos nuestros miedos detrás del sarcasmo, de la autosuficiencia, para que los demás no vean aquello que nosotros no queremos que vean en nosotros, nuestra capa intermedia. Actuamos para la galería porque en el fondo lo que queremos es ser aceptados y causar buena impresión y no nos permitimos hablar de lo que queremos, lo que nos gusta, que está más cerca de nuestros valores por miedo a que eso pueda excluirnos.

Perdemos el contacto con nuestro centro y empezamos a creer que nuestro yo verdadero está en el anillo del medio, la imagen fruto del miedo y la inseguridad. Pero esta imagen no es real, es adquirida, y es nuestra responsabilidad volver nuestra conciencia de vuelta al centro, volver a conectar con quien realmente somos. Y eso empieza por cuestionarnos todas esas creencias limitativas que tenemos sobre nosotros mismos, cambiarnos de gafas para ver la realidad de lo que se esconde detrás de esos miedos o dudas.

Muchas de las personas que se acercan al coaching lo hacen movidas por el deseo de saber que es lo que quieren en la vida, ya sea a nivel personal o profesional. Esas personas se encuentran por ejemplo en profesiones que no les satisfacen pero a las que les cuesta renunciar porque no saben que otra cosa podrían hacer. Tanto hacer caso a lo que los demás esperan de ellos o a la imagen que se construyeron de ellos mismos durante la adolescencia les ha llevado a olvidarse de lo que en el fondo les gusta, lo que les motiva, lo que hace que su "corazón" vibre.

Pero esa capa central, el núcleo de nuestra esencia, sigue intacta esperando a que seamos lo suficientemente valientes como para volver la vista hacia ella.

Pensé “en la fuerza estará lo mejor”
me disfrace de uno que no era yo
buscando esa firmeza
llegué a un lugar negro
pensé que eso era el valor..el valor…

para decir mirarme ahora a la cara
este quien soy!

25 de abril de 2013




Cuando el caos llega a tu vida, sea sin previo aviso o iniciado por ti, hay varias cosas que pueden ayudarte:

- Ármate de paciencia. El proceso se va a desarrollar según sus tiempos, no los tuyos. Y aunque pienses que ir más rápido sería lo mejor piensa que si tu vida corriese peligro y estuviese en las manos de alguien. ¿Qué preferirías que fuese rápido o se tomase el tiempo necesario a fin de estar bien? Nos gusta pensar que tenemos el control pero la realidad es que no controlamos nada más allá de nuestra propia actitud ante los eventos que la vida nos pone delante.

Confía en que como dice Julia Roberts en la película "Come, Reza, Ama", las ruinas son el camino de la transformación. Nada realmente verdadero puede derrumbarse, sólo lo falso, lo ilusorio no aguanta en pie cuando se lo cuestiona o golpea. Tu ser no puede sufrir, pero tu personaje, aquel que crees que eres, si.

Contrata un buen "maestro" de obras. Recuerda que si escoges el "ego", la parte miedosa de ti, esta situación servirá a su propósito que no es otro que el sufrimiento, el ataque, la negación. Si por el contrario contratas al Espíritu, el amor en ti, lo utilizará para derrumbar todo lo falso y devolverte a la paz que eres. Pídele que entre en tu mente y corrija la causa de esta situación para que la verdad de quien eres pueda salir a la luz. Que te muestre esta situación a través de sus ojos ya que los tuyos no pueden ver más allá del caos en el que te encuentras.
"Te entrego esto para que lo examines y lo juzgues por mí. No dejes que lo vea como un signo de pecado o muerte, ni que lo use para destruir. Enséñame a no hacer de ello un obstáculo para la paz, sino a dejar que Tú lo uses por mí, para facilitar su llegada."  UCDM, T-19.IV.D

Actúa, ponte en marcha para hacer aquello que sientas que tienes que hacer. Si sigues los tres primeros pasos, te aseguro que este será natural, guiado no por la impaciencia sino por el amor. Habrás vencido la resistencia al cambio y el proceso fluirá de la misma manera que el río sigue su cauce sin necesidad de que lo empujes. Desde este nuevo espacio la acción es inspirada, como ya hablamos en otra entrada de este mismo blog, y no desesperada guiada por el miedo.
Pero todo ello no servirá de nada si antes no aceptas la situación y las emociones que la acompañan. Cuando empezaron las obras pensaba que no era el mejor momento para mi (mis tiempos). En el fondo seguía queriendo ser yo la que controlaba y pensaba que otro momento sería más propicio. Pero la realidad es que las obras ya estaban, el techo del baño ya estaba en el suelo, podía seguir negándolo e imaginando que las cosas deberían ser de otra manera o podía aceptarlo y empezar a trabajar con ello. Todos los "y si..." y "debería..." que te estés diciendo con respecto a tu situación son una forma de negar la evidencia. Pensar que no deberían de haberte dejado, o echado de tu trabajo. Que no deberían de haberte puesto los cuernos, que deberías de tener más trabajo, o tu jefe debería de ser más atento, son las formas que utilizas para esconder el miedo a asumir que eso que temías ya está aquí. Pero recuerda que lo que realmente eres no se puede ver amenazado por nada, sólo lo que crees ser puede serlo.

Como dice Byron Katie, autora de "Amar lo que Es", "únicamente sufrimos cuando creemos un pensamiento que está en desacuerdo con lo que es. Si quieres que la realidad sea diferente de lo que es, podrías intentar enseñarle a ladrar a un gato y obtendrías el mismo resultado. Puedes intentarlo una y otra vez, y al final, el gato te mirará y volverá a decir: "Miau"."

Hoy cuando iba a escribir esta entrada me encontré con un texto sobre el origen de Hawái. La mayoría habremos fantaseado en algún momento con la idea de ir allí de vacaciones. Su vegetación, sus aguas cristalinas hablan de su belleza. Sin embargo el origen de Hawái es volcánico, al igual que otras islas soñadas como Santorini o la Polinesia Francesa. El origen de lo que vemos y admiramos hoy es el resultado del caos, de la explosión volcánica que disparó millones de toneladas de lava fundida desde las profundidades del océano haciendo que rocas inmensas emergiesen a la superficie. Durante siglos la lava fundida siguió derramándose sobre si misma de forma caótica hasta que la isla fue tomando forma. Los vientos y los pájaros fueron derramando semillas que echaron raíces y se elevaron hacia el cielo creando la vegetación que hoy conocemos. Toda esa belleza no habría sido posible sin el caos que la precedió.

© Iciar Piera Iglesias

"El desorden que estás atravesando representa el nacimiento de algo tan majestuoso que ni siquiera puedes comenzar a entender su fuerza y su potencial. La forma de tu vida cambiará tan radicalmente que tendrá muy poco que ver con la desolada isla psicológica en la que vivías. La desorientación y la confusión momentáneas que estás sintiendo no son más que un período de transición dentro de una sinfonía más inmensa que te conducirá del infierno al paraíso." Alan Cohen

Muere lentamente...






Muere lentamente quien no viaja,
quien no lee, quien no oye música,
quien no encuentra gracia en sí mismo.
Muere lentamente quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.
Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito
repitiendo todos los días los mismos trayectos,
quien no cambia de marca,
no se atreve a cambiar el color de su vestimenta
o bien no conversa con quien no conoce.
Muere lentamente
quien evita una pasión y su remolino de emociones,
justamente estas que regresan el brillo a los ojos
y restauran los corazones destrozados.
Muere lentamente
quien no gira el volante cuando esta infeliz con su trabajo,
o su amor,
quien no arriesga lo cierto ni lo incierto para ir detrás de un sueño,
quien no se permite, ni siquiera una vez en su vida, huir de los consejos sensatos...
¡Vive hoy!
¡Arriesga hoy!
¡Hazlo hoy!
¡No te dejes morir lentamente!

¡NO TE IMPIDAS SER FELIZ!

Pablo Neruda

24 de abril de 2013

12 mujeres...



 

2009 HERTA MÜLLER: «Quien, con la concentración de la poesía y la franqueza de la prosa, describe el paisaje de los desposeídos»

2007 DORIS LESSING: «La narradora épica de la experiencia femenina, quien con escepticismo, ardor y poder visionario ha sometido a una civilización dividida al escrutinio»

2004 ELFRIEDE JELINEK: «Por su musical flujo de voces y contravoces en novelas y obras teatrales que con extraordinario celo lingüístico revelan lo absurdo de los clichés de la sociedad y su poder subyugante».

1996 WISLAWA SZYMBORSKA: «Por la poesía que con precisión irónica permite el contexto histórico y biológico para salir a la luz en fragmentos de la realidad humana»

1993 TONI MORRISON: «Quien en las novelas se caracteriza por la fuerza visionaria y el significado poético, da vida a un aspecto esencial de la realidad americana».

1991 NADINE GORDIMER: «Quien a través de su magnífica escritura épica —en palabras de Alfred Nobel— ha sido de gran beneficio para la humanidad».

1966 NELLY SACHS: «Por sus excepcionales escritos líricos y dramáticos, que interpretan el destino de Israel con un toque de fuerza»

1945 GABRIELA MISTRAL: «Por su poesía lírica que, inspirada por poderosas emociones, ha hecho de su nombre un símbolo de las aspiraciones idealistas de todo el mundo latinoamericano»

1938 PEARL S. BUCK: «Por sus ricas y verdaderamente épicas descripciones de la vida campesina en China y por sus obras maestras biográficas»

1928 SIGRID UNDSET: «Principalmente por sus poderosas descripciones de la vida septentrional durante la Edad Media»

1926 GRAZIA DELEDDA: «Por sus inspiradamente idealistas escritos que con claridad plástica dibujan la vida en su isla natal y que con profundidad y simpatía tratan los problemas humanos en general»

1909 SELMA LAGERLÖF: «En apreciación del elevado idealismo, imaginación y percepción espiritual que caracterizan sus escritos».

23 de abril de 2013

Pasos para Reinventarte




1. Se consciente de tu YO (el real). Implica realizar un auto análisis de las características que definen nuestro ser.

Muchas veces los cambios que deseamos en cualquier ámbito de nuestra vida no se gestan, por la sencilla razón de que buscamos fuera de nosotros.

Es importante  identificar las barreras que puedan existir dentro de nosotros para conseguir nuestros objetivos. No identificarlas puede significar intentar avanzar más rápido en la vida pero no siendo conscientes de que llevamos el freno de mano puesto. 

2. Diseña tu YO IDEAL. Encuentra tu “visión”


 La visión se refiere a lo que queremos crear. La imagen ideal de nuestro ser. La importancia de la visión radica en que es la esencia que guía nuestra iniciativa, y es de ella de donde se extraen las fuerzas en los momentos difíciles, y nos ayuda a trabajar por un motivo.

¿En persona me quiero convertir? 


Es la pregunta clave que nos debemos hacer, pero puede llegar a ser difícil de responder, ya que vamos creando capas y capas (como las cebollas) encima de nuestros verdaderos deseos.

Pero, existe un ingrediente esencial para Mojarnos, y éste es la motivación.

Como vimos en el post "Para mover el trasero necesitas una zanahoria", sin motivación es muy difícil que haya cambio. No existe Motivación sin la identificación de un "Motivo", un para qué (Destino) que sea alcanzado a partir de la "Acción", que pasos vas a dar (Recorrido).

Es muy importante conocer las razones (nuestros para qués) por las que hacemos las cosas.

3. Define tu Agenda de Aprendizaje.


Reinventarse es un proceso a través del cual aprendemos conscientemente e impulsados por una motivación, a medio y largo plazo (tu visión) nuevos comportamientos que están alineados con la visión ideal de nosotros mismos. Es redescubrir algo, es transformarse, cambiar la forma, es basarse en los errores del pasado para reconstruir nuestra vida.

Es necesario aprender a alinear nuestras prioridades a la visión que hayamos formado sobre nosotros mismos, mediante la definición de nuestros valores estratégicos, porque implican el cómo lograremos el cambio (tu estrategia de cambio). Los valores nos ayudarán a interiorizar nuevos comportamientos alineados con nuestro Yo Ideal.

 “Tener nuevos pensamientos, eso es fácil, el reto es deshacerse de los viejos”.

4. Ensaya nuevos comportamientos


Aquí es donde se refleja tu compromiso para cambiar, y para ello debemos ser honestos con nosotros mismos.

Y es que el proceso de reinvención empieza con la conciencia (conocimiento de causa, lo que me limita), sigue con la visión (lo que me motiva para cambiar) y se gesta mediante la disciplina (el compromiso no sólo de erradicar los comportamientos no alineados con mi Yo Ideal, sino de ensayar los comportamientos alineados con la visión ideal de mi mismo).

“Si lo que hacemos no tiene sentido para nosotros, es imposible que exista un compromiso"  

¿Qué nos da sentido a crear nuevos comportamientos? nuestra visión ideal (la de cada uno).

5. Haz Comunidad ¿Te haz preguntado alguna vez por qué tus amigos se hicieron tus amigos?

Las relaciones también son estratégicas para lograr el cambio.

Como he comentado en múltiples ocasiones 


 "Acércate a las personas afines a tí"

 Personas que compartan el propósito de reinventarse a sí mismas, que decidan seguir la misma dirección que tú. Esas elaciones nos retroalimentan en la creencia de que el cambio es posible y podemos lograrlo.

22 de abril de 2013

HACIENDONOS AMIGOS DEL DESAMOR



He recibido muchos mensajes últimamente sobre el dolor que sienten las personas que están viviendo una ruptura sentimental. Lo describen como un dolor intenso, que en muchos casos, no los deja dormir, comer, ni disfrutar de su vida. Se puede decir que casi todos en algún momento, hemos pasado por una experiencia similar. Y nos hemos creído que “tiene” que ser así, que cuando hay una ruptura, el sufrimiento es inevitable. Pero ¿qué tal si hubiese
una alternativa para que no sea así, que tal si esta ruptura, esta experiencia de desamor te pudiera llevar a lo más profundo de ti y mostrarte cosas de ti y de tu vida que necesitas saber y de otra manera no hubieras descubierto? ¿Qué tal si el dolor de esta experiencia pudiera transformarse en claridad, paz y en una aventura de autodescubrimiento? Este artículo no está pensado para ayudarte a volver con tu pareja, si no para mostrarte cómo esta experiencia puede ayudarte a ser más libre. Y si lo que realmente quieres es dejar de sufrir y recuperar tu paz y bienestar, te invito a que sigas leyendo con el corazón y la mente abierta.
Una creencia a cuestionar
Lo que veo en común en todos estos mensajes es que responsabilizamos a nuestras parejas de nuestro dolor y felicidad. Estamos llenos de: “él debería haber hecho esto”, “ella no debería haber hecho lo otro”, “lo necesito para ser feliz”, y una interminable lista de deberías, necesito, y quiero como condiciones para nuestra felicidad que nos impiden ser felices... La creencia de que nuestra pareja es responsable de nuestra felicidad o dolor nos lleva a dirigir nuestra atención hacia otra persona abandonándonos como consecuencia porque no podemos tener nuestra atención en dos lados al mismo tiempo, nos lleva a sentirnos dependientes y necesitados de la otra persona, a sufrir si esa persona no está a nuestro lado o no cumple con nuestras expectativas y a sentir que hemos perdido el control de nuestras vidas y nuestro bienestar porque lo hemos puesto en manos de otra persona.

Nuevos paradigmas que te invito a comprobar:
  1. No hay nada ni nadie que pueda hacer que nos sintamos como nos sentimos. Nadie tiene el poder para generar nuestros sentimientos, sino nosotros mismos... Son solo nuestros pensamientos y nuestra interpretación de la vida las que nos pueden hacer sentir como lo hacemos. Esta cita de Marco Aurelio, emperador romano lo refleja muy bien: “Si te afliges por alguna causa externa, no es ella lo que te importuna, sino el juicio que tú haces de ella. Y borrar este juicio, de ti depende.” Y esta es una muy buena noticia... porque significa que depende de ti cómo te sientes, y no de otras personas, sobre las que no tienes control... Y depende solo de ti cambiar ese juicio que te hace sufrir. Cuando reconoces esto, recién entonces puedes poner tu energía en la dirección correcta, en cuestionar las creencias que te hacen sentir dolor, rabia o tristeza.

  2. Las emociones dolorosas son señales de que algo que estamos creyendo no es verdadero para nosotros, para nuestra esencia. Cuando comprendemos la función de las emociones podemos verlas como amigas que nos vienen a avisar de algo y no como enemigos de los que tenemos que huir. Y justamente son las relaciones más cercanas las que más nos conectan con esas emociones que reflejan falsas creencias, con esas “alarmas” que nos invitan a cuestionar lo que estamos creyendo. Y justamente las emociones dolorosas que aparecen en las crisis y rupturas son de las que más nos pueden impulsar a hacer algo al respecto por el dolor que sentimos (la señal de alarma es muy fuerte...) y si nos permitimos escucharlas, y cuestionarlas, podremos descubrir la verdad que hay detrás de ellas, una verdad que nos reconectará con nosotros, que nos mostrará cosas que necesitamos ver sobre nuestra relación con otros y sobre todo, sobre nuestra relación con nosotros mismos, una verdad que si nos abrimos a ella, nos hará libres.
     3. Los demás son el reflejo de nuestros propios pensamientos, de nuestras creencias. “El amor es 
          sólo el descubrimiento de nosotros en otros, y el placer en el reconocimiento”.

Aquí los pasos que puedes dar para ver lo que tu relación de pareja te está mostrando.

Paso 1: 
Consiste en escribir tus juicios sobre tu pareja. Todo eso que tanto te molesta, todo lo que crees que debería hacer o no hacer, lo pondrás por escrito ya que te ayudará a identificar los pensamientos más estresantes a cuestionar. Para ello puedes usar la hoja de trabajo creada por Byron Katie llamada “Juzga a tu prójimo” y responder a las siguientes preguntas con frases cortas y sencillas (esta es solo una referencia, visita www.thework.com para acceder al documento completo):
  1. ¿Quién te enfada,confunde,entristece o decepciona,y porqué?
    (En esta pregunta, enfócate en una situación concreta que te esté molestando de tu pareja y responde al resto de preguntas en base a esta misma situación.)

  2. ¿Cómo quieres que esta persona cambie?¿Qué quieres que haga? 

  3. ¿Qué es lo que esta persona debería o no debería de hacer, ser, pensar o sentir? ¿Qué consejo le darías?

  4. ¿Qué necesita esta persona hacer para que seas feliz?

  5. ¿Qué piensas de esta persona? Haz una lista. 

  6. ¿Qué es aquello que no quieres volver a experimentar con esta persona?

Este paso está pensado para que puedas ordenar tu mente e identificar fácilmente los pensamientos más estresantes. Creemos saber cómo deben vivir y actuar los demás pero nos es difícil tener esa claridad con nosotros. Y cuando compruebes que las otras personas son proyecciones tuyas, verás que todo aquello que esperas y le pides a otra persona está relacionado contigo, y los consejos que le das son consejos para ti, solo que hasta ahora no lo habías notado. Si te abres, este proceso te lo mostrará claramente.

Paso 2:
Una vez que has identificado los pensamientos más estresantes, cuestiónalos uno a uno usando las cuatro preguntas que ya he explicado en artículos anteriores y que detallo brevemente:
1. ¿Es verdad?

2. ¿Puedes saber que es verdad con absoluta certeza?
3. ¿Cómo reaccionas, qué sucede, cuando crees en ese pensamiento? 

4. ¿Quién serías sin el pensamiento que destruyó la relación?

Encuentra tres ejemplos genuinos y específicos de cómo cada inversión es verdad en tu vida.








Las preguntas te permitirán cuestionar la veracidad de lo que te hace sufrir, creencias que siempre hemos dado por sentadas y nunca hemos cuestionado y ver cómo este pensamiento o la falta de él afecta tu vida... 

Y las inversiones son las que te permiten ver que los demás son un reflejo tuyo. Lo que tanto me molesta de mi pareja, es un reflejo de lo que yo muchas veces hago con mi pareja o con otros y que no he visto... y sobre todo es el reflejo de lo que hago conmigo misma y que es lo que en realidad me causa tanto dolor. 

Recién cuando puedo ver esto, puedo hacer algo para cambiarlo... Cuando descubro que yo no he valorado, o no valoro las decisiones que toma o su forma de ser ¿Cómo puedo exigir que me valore a mi? ¿Qué tal si empiezo yo primero? Y si me hago consciente de que no me valoro y de las formas en que no me valoro, puedo entonces empezar a valorarme.

 A valorarme aunque los demás no lo hagan, a valorarme aunque esté sola porque no necesito una pareja para valer, a valorar mi capacidad y fortaleza, a valorar mi capacidad de ser feliz sin pareja. Recién cuando lo veo, puedo hacer algo para cambiarlo y sentirme mejor gracias a eso. Y desde este punto de mayor claridad y menor dependencia es más fácil tomar acción, y saber qué pasos dar en nuestra vida.

Este trabajo no es “teoría”, no se trata de entender los conceptos, se trata de sentarse con un lápiz y un papel y hacer nuestro trabajo, el trabajo de cuestionar lo que nos genera dolor. Si tengo dolor de cabeza, no me bastará con tener una aspirina al lado y saber que me aliviará el dolor de cabeza, la tengo que tomar para que funcione. Lo mismo con esto, ésta es mi medicina y solo puede ayudarme si me siento a escribir mis juicios y a cuestionarlos con una mente abierta y con la única motivación de saber la verdad y recuperar mi paz.