17 de enero de 2013

AMOR




 ¡Cuánto lo deseamos!


Decimos: dame amor.
Ámame porque soy bueno.
Ámame porque soy inteligente.
Ámame porque soy hermosa.
Ámame porque soy rico y fuerte.
Ámame porque soy pobre y estoy indefenso.
Ámame porque soy dulce y tonta.
Ámame porque soy inteligente e inflexible.
Ámame porque soy competente.
Ámame porque soy graciosa.
Ámame porque soy adorable.
Ámame porque yo digo que debes amarme.
Ámame demostrándome tu aprobación.
Ámame demostrándome que me aceptas.
Demuéstrame tu amor tocándome.
Demuéstrame tu amor no tocándome.
Demuéstrame que me amas coincidiendo conmigo, agradándote lo que a mi me agrada.
Ámame sintiendo admiración por mi.
Demuéstrame que me amas cuidándome y permitiéndome que cuide de ti.
Demuéstrame tu amor dándome regalos.
Ámame por los regalos que te doy.
Demuéstrame que me amas haciéndome favores y permitiéndome que te los haga a ti.
Demuéstrame que me amas levantando tus medias.
Háblame.
Confía en mí.
Déjame confiar en ti.
Sonríeme.
Cuando menos, mírame cuando te hablo.
Ámame porque soy un esposo maravilloso.
Ámame porque soy una esposa maravillosa.
Ámame porque soy un padre maravilloso.
Ámame porque soy una madre maravillosa.
Ámame porque soy un niño genial.
Está bien, entonces al menos nota mi presencia. ¡Estoy aquí!, ¿me ves?, ¡yo yo yo yo existo!, ¿no te encanta?.
Si no me amas, moriré. ¿Lo ves?, estoy muriéndome. No es una broma esta vez lo digo en serio. ¿No te preocupa?, me siento morir cuando no me amas… No soporto que me ignores, cuando lo haces podría ponerme a gritar. Ámame porque si no me amas…

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