1 de noviembre de 2012

LA PAREJA EMOCIONALMENTE EFECTIVA






La pareja contemporánea se ve asediada por múltiples vicisitudes de toda índole.

El primer paso de una pareja consolidada es comprenderse

mutuamente y asumirse como el ente bipolar que encarna cada

uno de sus componentes. La pareja humana es un micro-universo que

convive rodeada por toda una biodiversidad de tantos otros micro-cosmos.

¿Cómo lograr no impactar contra alguno de ellos y evitar colapsar

dentro de esta tupida maraña de emociones?

La pareja humana cuenta con el arsenal explosivo -expansivo- del

amor. Y el amor de pareja es un arma de grueso calibre. El amor es, nunca

menos, un campo minado de emotividades polivalentes. Por ello es

que insisto en que el caudal amoroso debe ser "canalizado" por cauces

idóneos: el diálogo interactivo que nos rescata oportunamente de la incomunicación

generada por el hastío cotidiano, por la rutina, por la hiperactividad

laboral, por los cibermedios.

La pareja coetánea es la pareja de este tercer milenio bendito y prodigioso.

Se trata de un par de individuos interconectados a otros tantos

"pares" que figuran entre sus "contactos" del correo electrónico y del

Messenger. Es una pareja sobreviviente en un océano incesante de

"mensajes de texto, de voz, de videos". Son oleadas y hasta "tsunamis" de

datos que corren bidireccionalmente ocasionando estragos. Nadie, nunca

antes, se había visto sometido a tal cantidad de información desbordante.

Nuestra pareja contemporánea ya se acostumbró a sortear, salpicándose,

esta hemorragia de asedios virtuales. ¿Cómo, dónde y cuándo va a lograr

un oasis de intimidad esta pareja del siglo XXI? ¿Cuáles, entonces,

son las claves para subsistir a tanto ruido imperante, circundante, indiscriminado?

La pareja actual se ve obligada a aprender a comunicarse por

gestos privados, por señas cómplices, por guiños, mimos, caricias, miradas,

palabras encriptadas.

Es el nuevo lenguaje del amor que se abre paso entre la turbamulta

consuetudinaria del trabajo, estudio, vecinos, amigos, parientes y

responsabilidades. El ritmo de vida moderno nos ha venido sobrecargando

con un horario humanamente insostenible. Tenemos que aprender a

hacer una pausa y reflexionar; hacer una pausa para poder recobrar el aliento

e intentar reconocernos -a nosotros mismos- en el espejo…

 

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