12 de octubre de 2012

Desiderata





Camina serenamente entre el ruido y la agitación,
piensa que puede haber paz en el silencio.

Hasta donde sea posible sin rendirte,
trata de estar en buenos términos con todo el mundo.
Di tu verdad serena y claramente y escucha a los demás,
hasta a los aburridos e ignorantes;
ellos también tienen su historia.
Evita a las personas agresivas y escandalosas,
pues son espinas para el espíritu.

Si te comparas con los demás
puedes ser vanidoso o amargado,
porque siempre habrá personas menos capaces
y personas más capaces que tú.
Disfruta de tus éxitos y de tus planes,
igual que de tus fracasos.
Guarda interés en tu propia carrera,
por humilde que sea;
es una posesión real en los cambios de fortuna del tiempo.

Sé cuidadoso, pues el mundo está lleno de trampas;
mas no dejes que esto te ciegue a la virtud que existe;
muchas personas están luchando por altos ideales
y por todas partes la vida está llena de heroísmo.
Sé tú mismo,
especialmente no muestres tu afecto cuando no lo sientas;
tampoco seas cínico en el amor,
porque a pesar de toda la aridez y desencanto,
es eterno como Dios.

Acepta con cariño el paso de los años
y entrega con gracia las cosas de la juventud.
Alimenta la fuerza del espíritu para que te proteja
y sostenga en la desgracia repentina.
No te atormentes con la imaginación;
muchos temores nacen de la fatiga y la soledad.
Además de seguir una autodisciplina saludable,
sé gentil contigo mismo.

Tú eres una criatura del universo,
igual que los árboles y las estrellas;
tú tienes derecho a estar aquí
y aunque sea o no bien claro para ti,
el universo se está desarrollando como debe de ser.
Por eso debes estar en paz con Dios,
cualquiera que sea tu idea de El.
Y no importa cuáles son tus inclinaciones y aspiraciones,
conserva la paz de tu alma en la bulliciosa confusión de la vida.

Aún con toda su farsa, penalidades y sueños fallidos,
el mundo es muy hermoso.
Sé cauto, esfuérzate por ser feliz.

Maz Ehrmann 

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