31 de julio de 2012

Que es el despertar ?



El despertar es un cambio de consciencia consistente en el divorcio entre el pensamiento y la consciencia. En la mayoría de los casos no es un suceso puntual sino un proceso. También es un proceso incluso para las pocas personas que experimentan un despertar súbito, dramático y aparentemente irreversible. Es un proceso en el cual el nuevo estado de consciencia toma posesión gradualmente transformando todo lo que la persona hace y convirtiéndose así en parte integral de la vida.

En lugar de permanecer perdidos en nuestros pensamientos, cuando despertamos reconocemos que somos el observador consciente. Es entonces cuando el pensamiento deja de ser la actividad autónoma y egoísta que domina nuestra vida. La consciencia asume las riendas y el pensamiento, en lugar de tener el control de la vida, pasa a servir a la consciencia, que es la conexión consciente con la inteligencia universal. Otra palabra para describirla es la Presencia: la consciencia sin pensamiento.

El inicio del proceso del despertar es un acto de gracia. No podemos hacer que suceda ni tampoco prepararnos para él ni acumular créditos para merecerlo. No hay una secuencia clara de pasos lógicos que conduzca al despertar, aunque eso sería lo que le encantaría a la mente. No tenemos que hacernos merecedores primero. Puede llegarle al pecador antes que al santo, pero no necesariamente. Es por eso que Cristo se relacionaba con toda clase de gente y no solamente con las personas respetables.

No hay nada que podamos hacer para provocar el despertar. Lo que hagamos será cosa del ego, que estará buscando agregar el despertar o la iluminación a la lista de sus posesiones más preciadas para engrandecerse y adquirir todavía más importancia. De esa manera, en lugar de despertar, añadimos a la mente el concepto del despertar o la imagen de lo que es una persona iluminada, y nos esforzamos por vivir de acuerdo con esa imagen. Esforzarnos por ser como la imagen que tenemos de nosotros mismos o que otros tienen de nosotros no es vivir una vida auténtica sino representar otro de los personajes inconscientes del ego.

Por consiguiente, si no hay nada que podamos hacer con respecto al despertar, si es algo que ya ha sucedido o está por suceder, ¿cómo es posible que sea el propósito primario de la vida? ¿Acaso no está implícito en el propósito el hecho de poder hacer algo por lograrlo?

El primer despertar, el primer destello de consciencia sin pensamiento solamente sucede por la gracia, sin que hagamos nada. Si para usted este libro es incomprensible y no significa nada, es porque todavía no le ha llegado ese primer despertar. Sin embargo, si hay algo en su interior que responde a él, si de alguna manera reconoce algo de verdad en él, significa que ya ha entrado en el proceso. Una vez que se inicia el proceso, no hay marcha atrás, aunque el ego puede demorarlo.

La lectura de este libro podrá ser el comienzo del despertar para algunas personas. Para otras, este libro ejercerá la función de ayudarlas a reconocer que ya han iniciado el proceso, y a intensificarlo y acelerarlo. Otra función es ayudar a la gente a reconocer su ego cada vez que trate de recuperar el control y de ensombrecer el surgimiento de la consciencia.

En algunos casos, el despertar sucede cuando las personas se dan cuenta repentinamente de la clase de pensamientos que cruzan constantemente por su mente, especialmente los pensamientos negativos persistentes con los cuales quizás se hayan identificado durante toda la vida. Súbitamente se produce un estado de alerta que toma consciencia del pensamiento sin ser parte de él.

¿Cuál es la relación entre la consciencia y el pensamiento? La consciencia es el espacio en el cual existen los pensamientos cuando ese espacio ha tomado consciencia de sí mismo.

Después de haber visto el destello de la consciencia o la Presencia, aprendemos a conocerla de primera mano. En ese momento deja de ser simplemente un concepto mental y, por tanto, podemos tomar la decisión consciente de estar presentes en lugar de dejarnos arrastrar por pensamientos inútiles. Podemos invitar la Presencia a la vida, es decir, abrirle espacio. Con la gracia de la consciencia viene la responsabilidad. Podemos optar por continuar como si nada hubiera sucedido, o podemos reconocer su importancia y aceptar que el surgimiento de la consciencia es lo más importante que puede sucedernos. Abrirnos a la consciencia y traer su luz a este mundo se convierte entonces en el propósito preponderante de la vida.

"Deseo conocer la mente de Dios", dijo Einstein. "Lo demás son detalles". ¿Qué es la mente de Dios? Consciencia. ¿Qué significa conocer la mente de Dios? Estar conscientes. ¿Cuáles son los detalles? El propósito externo y lo que quiera que suceda en el plano externo.

Así, quizás mientras usted espera que suceda algo significativo en su vida, podría no darse cuenta de que lo más importante que puede sucederle a un ser humano ya le ha sucedido: el comienzo del proceso de separación entre el pensamiento y la consciencia.

Muchas personas que se encuentran en las primeras etapas del proceso de despertar sienten que ya no saben a ciencia cierta cuál es su propósito externo. Aquello que mueve al mundo ya no las motiva. Al ver con tanta claridad la demencia de nuestra civilización, podrían sentirse aisladas hasta cierto punto de la cultura que las rodea. Hay quienes sienten que habitan en tierra de nadie, en medio de dos mundos. Ya el ego no dirige su destino, pero la consciencia todavía no se ha integrado plenamente a sus vidas. No se ha producido la fusión entre el propósito interno y el externo.

Cuando no vivimos en consonancia con nuestro propósito primario, cualquiera que sea el propósito que tengamos en la vida, aunque sea crear el cielo en la tierra, provendrá del ego o sucumbirá con el tiempo. Tarde o temprano, llevará al sufrimiento. Si se desconoce el propósito interno, todo lo que se haga, aunque parezca espiritual, llevará la marca del ego y, por tanto, acabará por corromperse. El dicho de que "el camino al infierno está pavimentado de buenas intenciones" apunta a esa verdad. En otras palabras, no son las metas ni los actos los que son primordiales sino el estado de consciencia del cual emanan. Alcanzar el propósito primario equivale a sentar las bases para una nueva realidad, una nueva tierra. Una vez construidos esos cimientos, el propósito externo se carga de poder espiritual porque las metas y las intenciones se funden con el impulso evolutivo del universo.

Cuando consideramos que lo que somos o hacemos es el propósito principal de nuestra vida, negamos el tiempo. Esto proporciona un poder inconmensurable. Negar el tiempo en lo que hacemos también crea la conexión entre el propósito interno y el externo, entre el Ser y el hacer. Cuando negamos el tiempo, negamos el ego. Todo lo que hagamos tendrá una calidad extraordinaria porque el hacer mismo se convierte en el centro de nuestra atención. Nuestro hacer se convierte entonces en el canal a través del cual penetra la consciencia en este mundo. Esto significa que hay calidad en lo que hacemos, hasta en las cosas más insignificantes, como voltear las páginas del directorio telefónico o cruzar una habitación. El propósito principal de voltear las páginas es voltear las páginas; el propósito secundario es hallar un número telefónico. El propósito principal de cruzar la habitación es cruzar la habitación; el propósito secundario es tomar un libro que está del otro lado, y tan pronto como se toma el libro, ése se convierte en el propósito principal.

Todo lo que hacemos consume tiempo y, no obstante, siempre lo hacemos en el ahora. Entonces, si bien nuestro propósito interno es negar el tiempo, el propósito externo se relaciona necesariamente con el futuro y no podría existir sin el tiempo, pero siempre es secundario. Cada vez que sentimos angustia o tensión es porque otro propósito se ha adueñado de nosotros y hemos perdido de vista nuestro propósito interno. Hemos olvidado que lo primario es nuestro estado de consciencia y que todo lo demás es secundario.

De las cosas pequeñas a las cuales honramos y proporcionamos cuidados nacen las cosas grandes. La vida de todas las personas realmente está hecha de detalles. La grandeza es una abstracción mental y una fantasía del ego. La paradoja está en que la base de la grandeza está en honrar los detalles del presente en lugar de perseguir la idea de la grandeza. El momento presente siempre es pequeño en el sentido de que siempre es simple, pero en él se encarna el mayor de los poderes. Como el átomo, que es una de las cosas más pequeñas pero que encierra un poder enorme. Es sólo cuando estamos en consonancia con el momento presente que logramos acceso a ese poder. Pero podría ser más atinado decir que ese poder tiene entonces acceso a nosotros, y a través nuestro, al mundo.

Cristo se refirió a este poder cuando dijo, "Estas palabras no vienen de mí. El Padre que está en mí obra por mí".' La ansiedad, la tensión, y la negatividad nos aíslan de ese poder. La ilusión de estar separados del poder que dirige el universo se manifiesta nuevamente. Nos sentimos solos para luchar contra algo o para tratar de lograr alguna cosa u otra. ¿Pero cuál es el origen de la ansiedad, la tensión o la negatividad? El hecho de habernos apartado del momento presente. ¿Y a qué se debió eso? Al hecho de haber pensado que otra cosa era más importante. El haber olvidado nuestro propósito principal. Una pequeña equivocación, un error de percepción, y el resultado es un mundo de sufrimiento.

A través del momento presente tenemos acceso al poder de la vida misma, aquello a lo cual hemos denominado "Dios". Tan pronto como nos apartamos de él, Dios deja de ser una realidad en la vida y lo único que nos queda es el concepto mental de Dios, el cual tiene seguidores y detractores. Hasta el hecho de creer en Dios es un mal sustituto de la realidad viviente de Dios que se manifiesta en cada momento de la vida.

¿Acaso la armonía total con el presente no se traduce en el fin de todo movimiento? ¿Acaso la existencia de una meta cualquiera no implica una perturbación transitoria de la armonía con el momento presente y quizás el restablecimiento de esa armonía a un nivel más elevado o más complejo una vez alcanzada esa meta? Imagino que la semilla que trata de salir de la tierra tampoco puede estar en armonía total con el momento presente porque su meta es convertirse en árbol. Quizás cuando alcance la madurez pueda vivir en armonía con el momento presente.
La semilla no desea nada porque está en unión con la totalidad y la totalidad actúa a través de ella. "¿Por qué preocuparse por la ropa? "Mirad las flores del campo que no hilan ni tejen", dijo Cristo. "Y yo os aseguro que ni Salomón en el esplendor de su gloria se vistió como una de ellas". Podríamos decir que la totalidad, es decir, la Vida, no se considera separada de la vida, y por tanto, no desea nada para sí misma. Es una con lo que la Vida desea. Es por eso que no sufre de tensión ni de ansiedad. Y si debe morir prematuramente, muere serenamente. Su entrega en la muerte es tan total como en la vida. Intuye su arraigo en el Ser, en la Vida sin forma única y eterna, por primitiva que sea su intuición.

Al igual que los sabios taoístas de la antigua China, Cristo nos remite a la naturaleza porque ve en ella el poder en acción, cuyo contacto han perdido los seres humanos. Es el poder creador del universo. Cristo nos dice que si Dios ha vestido así a las flores silvestres, ¿no hará mucho más por nosotros? Eso quiere decir que aunque la naturaleza es una expresión maravillosa de la fuerza evolutiva del universo, cuando los seres humanos estamos en consonancia con la inteligencia de base, podremos expresar esa misma fuerza en un nivel más elevado y asombroso.

Así, podemos ser fieles a la vida siendo fieles a nuestro propósito interno. A medida que logramos estar en el presente y plenamente conscientes de lo que hacemos, nuestros actos se cargan de poder espiritual. En un principio es probable que no notemos los cambios en lo que hacemos. El propósito primario es entonces permitir que la consciencia fluya en ello. El propósito secundario es aquello que deseamos lograr a través de lo que hacemos. Mientras que anteriormente la noción del propósito se asociaba con el futuro, ahora hay un propósito más profundo que solamente podemos hallar en el presente, negando el tiempo.

Cuando esté con otras personas, en el trabajo o en algún otro lugar, présteles toda su atención. Ya no estará allí principalmente como persona, sino como campo de consciencia, de Presencia despierta. El motivo original para relacionarse con la persona (comprar o vender algo, solicitar o proporcionar información, etc.) pasa a ser secundario. El campo de consciencia que surge entre los dos se convierte en el propósito primario de la interacción. Este espacio adquiere mayor importancia que el tema de la conversación, más importancia que los objetos físicos o mentales.

El Ser humano adquiere preeminencia sobre las cosas de este mundo. Esto no significa que haya que descuidar las cosas de la vida práctica. En realidad lo que sucede es que los quehaceres fluyen no solamente con mayor facilidad sino con mayor contundencia cuando reconocemos la dimensión del Ser concediéndole primacía. El afloramiento de ese campo unificador de la consciencia entre los seres humanos es el factor más esencial de las relaciones en la nueva tierra.

El mundo nos dice que el éxito consiste en conseguir aquello que nos proponemos. Nos dice que el éxito es triunfar, que lograr el reconocimiento y la prosperidad es un ingrediente esencial. Todo lo anterior no es otra cosa que un subproducto del éxito, pero no el éxito mismo. La noción convencional de este concepto se relaciona con los resultados de lo que hacemos.

Hay quienes dicen que el éxito es producto de una mezcla de esfuerzo y suerte, o perseverancia y talento, o de estar en el sitio correcto en el momento justo. Si bien cualquiera de esas cosas pueden ser determinantes del éxito, no son su esencia. Lo que el mundo no nos dice (porque no lo sabe) es que no podemos alcanzar el éxito. Solamente podemos tenerlo. No podemos permitir que un mundo demente nos diga que hay otro éxito aparte de un buen momento presente. ¿Y eso qué quiere decir? Que hay un elemento de calidad en lo que hacemos, hasta en la actividad más insignificante. Calidad implica cuidado y atención, que vienen con la consciencia. Nuestra Presencia es requisito para la calidad.

Como usted ya lo sabe, su propósito externo o secundario está en la dimensión del tiempo, mientras que su propósito principal es inseparable del Ahora y, por tanto, exige negar el tiempo. ¿Cómo reconciliar ambas cosas? Reconociendo que todo el viaje de la vida consta del paso que se da en el momento presente. Lo único que hay siempre es este paso, de tal manera que es preciso prestarle toda la atención. Esto no significa que no deba saber hacia dónde se dirige sino que el paso de este momento es lo primario mientras que el destino es secundario. Y lo que encontramos al llegar a nuestro destino depende de la calidad de este paso. Otra forma de decirlo es la siguiente: lo que el futuro nos depara depende de nuestro estado de consciencia en el momento presente.

Éxito es cuando el hacer se impregna de la calidad atemporal del Ser. A menos que el Ser impregne lo que hacemos, a menos que estemos presentes, nos perderemos en cualquier cosa que hagamos. También nos perdemos en el pensamiento y en nuestras reacciones a lo que sucede externamente, porque la consciencia es la esencia de lo que somos. Cuando ella se identifica completamente con el pensamiento y olvida su naturaleza esencial, se pierde en el pensamiento. Cuando se identifica con las formaciones mentales y emocionales como los deseos y los temores (los motores primordiales del ego) se pierde en esas formaciones.

La consciencia también se pierde cuando se identifica con los actos y las reacciones frente a las cosas. Así, todos los pensamientos, los deseos o temores, los actos y las reacciones se infunden con una sensación equivocada del ser y, por tanto, somos incapaces de sentir la dicha simple de Ser y buscamos el placer y hasta el sufrimiento a manera de reemplazo. Es vivir olvidados del Ser. En ese estado de olvido de lo que somos, los éxitos no son más que una ilusión pasajera. No tardamos en sentirnos infelices a pesar de los logros, o fijamos completamente nuestra atención en algún problema o dilema nuevo.

El propósito externo varía enormemente de una persona a otra y nunca es duradero. Está sujeto al tiempo y termina cediendo su lugar a algún otro propósito. También varía significativamente la medida en que la dedicación al propósito interno de despertar modifica las circunstancias externas de nuestra vida. Algunas personas experimentan un rompimiento gradual o súbito con el pasado: su trabajo, su situación de vida, sus relaciones y todo lo demás sufre un cambio profundo. Ellas mismas podrían ser las iniciadoras de una parte del cambio, no a través de una serie de decisiones dolorosas sino de un reconocimiento súbito de lo que deben hacer. La decisión les llega lista, por así decirlo. Llega mediada por la consciencia, no por el pensamiento.

La persona se despierta un buen día con la certeza de lo que debe hacer. Algunas personas abandonan de la noche a la mañana un ambiente de trabajo o una situación de vida demencial. Así, antes de descubrir lo correcto para usted a nivel externo, antes de descubrir aquello que funciona y que es compatible con el despertar de la consciencia, quizás tenga que descubrir aquello que no está bien o que ya no funciona o es incompatible con su propósito interno.

Es posible que lleguen otros tipos de cambios desde afuera. Un encuentro inesperado trae oportunidades nuevas y expansión para la vida. Se disuelve un obstáculo o un conflicto de vieja data. Sus amigos viven la misma clase de transformación interna o desaparecen de su vida.
Algunas relaciones se disuelven mientras que otras se profundizan. Podría perder su empleo o convertirse en un factor de cambio positivo en su lugar de trabajo. Podría disolverse su matrimonio o los dos podrían alcanzar un nivel más hondo de intimidad. Algunos cambios parecerán negativos a primera vista, pero no tardará en darse cuenta de que se está creando espacio en su vida para permitir el surgimiento de algo nuevo.

Podrá haber un período de inseguridad e incertidumbre. ¿Qué debo hacer? A medida que el ego deja de controlar su vida disminuye la necesidad psicológica de contar con la seguridad de las cosas externas e ilusorias. Puede vivir en medio de la incertidumbre y hasta disfrutarlo. Cuando acepte la incertidumbre se abrirán una infinidad de posibilidades. Significa que el temor dejará de dominar su vida y de impedirle tomar la iniciativa para propiciar el cambio. Tácito, el filósofo romano, anotó acertadamente que "el anhelo de la seguridad interfiere con todas las empresas grandes y nobles". Cuando no logramos aceptar la incertidumbre, ésta se convierte en miedo. Cuando la incertidumbre es perfectamente aceptable, se traduce en mayor vivacidad, consciencia y creatividad.

Pero no todo el mundo debe pasar por cambios drásticos en sus circunstancias externas. En el otro extremo del espectro están las personas que permanecen exactamente donde están y continúan haciendo lo mismo de siempre. En su caso, es el cómo el que cambia, no el qué. No es cuestión de inercia. Lo que sucede es que su actividad ya es el vehículo perfecto para traer la consciencia a este mundo y no necesitan de ningún otro. También ellas contribuyen a la manifestación de la nueva tierra.

¿No debería sucederle esto a todo el mundo? Si cumplir con el propósito interno equivale a estar en unión con el momento presente, ¿por qué querría alguien abandonar su trabajo o su situación de vida actual?

Estar en unión con lo que es no implica no ser motor de cambio o ser incapaz de tomar la iniciativa. Lo que sucede es que la motivación para actuar proviene de un nivel más profundo y no de los deseos o los temores del ego. La consonancia interna con el momento presente abre la consciencia y nos pone en armonía con el todo, del cual el momento presente es parte integral. Entonces, el todo, o la totalidad de la vida, actúa a través de nosotros.

Por una parte, el todo comprende todo aquello que existe, es el mundo o el cosmos. Pero todo aquello que existe, desde los microbios hasta los seres humanos y las galaxias, forma una red de procesos multidimensionales conectados y no es una serie de cosas o entidades independientes.

Son dos las razones por las cuales no percibimos esta unidad y consideramos que todas las cosas son independientes. Una es la percepción, la cual reduce la realidad a lo que nos es accesible a través de nuestros pocos sentidos: lo que vemos, oímos, olemos, saboreamos y palpamos. Pero cuando percibimos sin interpretar ni adjuntar rótulos mentales, es decir, sin agregar pensamiento a nuestras percepciones, podemos sentir una conexión más profunda detrás de nuestra percepción de la separación.

La otra razón más seria por la cual vivimos en la ilusión de la separación es el pensamiento compulsivo. Es cuando permanecemos atrapados en el torrente incesante de pensamientos compulsivos que el universo realmente se aparta de nosotros y perdemos la capacidad de sentir la conexión entre todo lo que existe. El pensamiento fragmenta la realidad en pedazos inertes. Esa visión de la realidad da paso a unas actuaciones supremamente destructivas y carentes de inteligencia.

Sin embargo, más allá de la interconexión entre todo lo que existe hay un nivel más profundo. En ese nivel del todo, todas las cosas son una. Es la Fuente, la única Vida no manifiesta. Es la inteligencia eterna que se manifiesta a través del desenvolvimiento del universo en el tiempo.

El todo está hecho de existencia y Ser, lo manifiesto y lo no manifiesto, el mundo y Dios. Así, cuando entramos en armonía con el todo, nos convertimos en una parte consciente de la red del todo y de su propósito: el surgimiento de la consciencia en el mundo. El resultado es que comienzan a ocurrir con frecuencia las casualidades propicias, los encuentros fortuitos, las coincidencias y los sucesos sincronizados. Carl Jung describió la sincronicidad como "un principio unificador acausal". Esto significa que no hay una conexión causal entre los sucesos sincronizados en el plano superficial de nuestra realidad. Es una manifestación externa de una inteligencia subyacente al mundo de las apariencias y una conexión más profunda incomprensible para la mente. Pero podemos ser partícipes conscientes del desenvolvimiento de esa inteligencia, del florecimiento de la consciencia.
La naturaleza existe en estado de unicidad inconsciente con el todo. Es, por ejemplo, la razón por la cual prácticamente ningún animal salvaje pereció en el desastre del tsunami del año 2004. Al estar en contacto más estrecho con la totalidad que los seres humanos, pudieron presentir la llegada del tsunami mucho antes de que se lo pudiera ver u oír, de manera que tuvieron tiempo para refugiarse en terrenos elevados. Quizás hasta esta afirmación sea producto de nuestro punto de vista humano. Quizás sencillamente avanzaron hacia las zonas más altas sin ninguna motivación deliberada. Hacer esto o aquello es parte de la forma como la mente fragmenta la realidad, mientras que la naturaleza sencillamente vive en unicidad inconsciente con el todo. Nuestro propósito y destino es traer a este mundo una nueva dimensión permaneciendo en unicidad consciente con la totalidad y en armonía consciente con la inteligencia universal.

Cada vez que hay inspiración, palabra que significa "en espíritu", y cada vez que hay entusiasmo, palabra que significa "en Dios", se desata un poder creador que va mucho más allá de lo que una simple persona puede hacer.

Eckhart Tolle
Una Nueva Tierra.-

Los Síntomas de Ascensión



Has estado alguna vez en medio de una conversación fascinante y de pronto no puedes recordar ni acceder a las palabras o nombres más simples? ¿Te encuentras comiendo varias veces al día, pues sientes como si tu nivel de azúcar en la sangre se desplomara? ¿Has tenido períodos donde no podías dormir toda la noche o tal vez te despertabas regularmente entre las 2 y 4 a.m... o has tenido también períodos donde dormías como un tronco toda la noche y durante el día no podías mantener tus párpados abiertos? O quizás experimentas intermitentemente sentimientos abrumadores de no tener sentido de lugar. ¿Alguna vez te has mirado en el espejo y no sabes a quién rayos estás viendo? ¿Has tenido períodos de tiempo en el que has perdido toda tu pasión, te has sentido desinflado y letárgico, sin poder juntar la energía para hacer nada, y simplemente ya no te importaba?

Si has experimentado alguno de estos escenarios, ciertamente no estás solo. Para la mayoría de nosotros, los síntomas de la ascensión son tal vez los más universales, pero al mismo tiempo, los más desconcertantes y aterradores también. Sin un marco de referencia para lo que estamos experimentando, podemos incluso sentir que estamos desarrollando algún tipo de trastorno mental, o que estamos realmente perdidos. De hecho, esto es básicamente cierto, ¡pues nos estamos perdiendo! Estamos perdiendo todos los aspectos más densos y de menor vibración de nosotros mismos.

Muchas veces ir a un médico puede resultar inútil pues la comunidad médica principal no ha visto y no tiene referencia para la mayoría de estos síntomas. La mayoría de las veces, los síntomas desaparecen eventualmente por su propia cuenta sin ningún tipo de tratamiento. Pero también hay veces que ver a un médico puede ser beneficioso. Y recuerda siempre, que no todos nuestros extraños e incómodos males físicos, mentales y espirituales pueden atribuirse a los síntomas de la ascensión. A veces un cigarro no es más que un simple cigarro.

Aunque los síntomas de la ascensión varían de un individuo a otro, muchos de ellos son bastante universales. Si tienes un síntoma o experiencia extraña que no aparece aquí, no estás solo. Cada uno de nosotros está cableado en forma diferente y experimentaremos este rápido e intenso proceso de acuerdo con quiénes somos, cómo vemos las cosas, lo que creemos, y qué tan conectados y abiertos estamos a la Fuente y a las dimensiones superiores.

Lo que creemos determina cómo conducimos nuestras energías. El filtro a través del cual conducimos nuestra energía, o lo que somos, afectará en gran medida y determinará nuestro proceso de ascensión. Una de las cosas más fáciles y mejores que podemos hacer para promover un proceso de ascensión más suave es no tomar las cosas personalmente. Este proceso no puede ser evitado. Lo aceptamos porque sabíamos que podíamos manejarlo, y todos estamos juntos en esto. Nada te está atacando personalmente. No estás siendo abandonado, pisoteado, ignorado ni castigado. Tú no has hecho nada malo. No eres una mala persona. Por el contrario, ¡estás teniendo esta experiencia debido a la persona exquisita y grande que tú eres! Tu valentía, fuerza y dedicación son muy reverenciadas por todos los seres vivos en el universo. Esta monumental experiencia de ascensión es una experiencia única, poderosa y sorprendente que está allanando el camino para que lo sigan todos los demás. Al romper el nuevo suelo, estás haciendo las cosas mucho más fáciles para todos los que vienen después de ti. Bendito... pues tú eres verdaderamente divino.

Y sabe que a medida que avanzas a través de tu proceso de Ascensión, tu niño interior y tu ego comienzan a disminuir. De esta manera, el proceso se hace mucho, mucho más fácil con el paso del tiempo. Llegarás a un lugar, si no lo has hecho ya, donde podrás simplemente observar lo que está sucediendo dentro de ti desde afuera. “Oh, otro síntoma está aquí”, podrás pensar o “¡aquí viene otra oleada de energía!” Ya que el proceso de ascensión es tan continuo, eventualmente te familiarizarás con todos sus aspectos y realmente ya no serán gran cosa. Al ir cojeando medio muerto, ¡te acostumbras a eso! (sonrisa) Y llegarás a saber que no te va a matar. Podrías estar muriendo mientras estás vivo y puede sentirse totalmente extraño e incómodo en ocasiones, pero estas sensaciones siempre pasan. Y ya que estamos entrando poco a poco en la energía de sentirse bien y en el estado de ser de sentirse bien, las cosas se ponen mejor y mejor. Al principio, nuestra densidad y la densidad del planeta se están rompiendo y saliendo. Ya que está afuera y a nuestro alrededor, esto es lo único que vemos y experimentamos por un tiempo. Pero se pone mejor y mejor... ¡y ya hemos avanzado tanto! Al final encontrarás que todo vale la pena.
En términos generales, nuestros cuerpos, mentes y espíritus están yendo a niveles superiores. Están perdiendo su densidad. Para poder “morir” o ir a una dimensión superior donde las frecuencias son mucho más altas, uno tiene que “encajar”. No se puede poner una clavija cuadrada en un agujero redondo. Y no se puede exprimir una densa masa de energía a través de un filtro delicado. Mientras hacemos esta sorprendente transición hacia los reinos superiores, estando en un cuerpo físico, mucho se está llevando a cabo ya que estamos transmutando, por así decirlo. Y a medida que elevamos nuestras frecuencias más y más alto (la materia más ligera vibra a una frecuencia más alta), a veces estamos aquí en esta vieja realidad 3D y a veces en una dimensión superior.
En las dimensiones superiores, las cosas son muy diferentes. No estamos acostumbrados a estar ahí mientras estamos todavía habitando nuestro viejo vehículo 3D, con una vieja mente y manera de pensar 3D. Y el nivel físico siempre es el último en ser afectado y cambiar cuando se produce cualquier tipo de cambio. ¡Y mucho cambio se está produciendo!
Así entonces, nuestros cuerpos están transmutando y volviéndose más y más ligeros y más y más puros. Esto puede causar muchos dolores y molestias físicas diversas pues cualquier cosa que vibre más bajo (sobre todo viejos traumas y lesiones o incluso situaciones de desequilibrio en la salud) lo siente más. Cuando las energías superiores llegan, y estamos recibiendo energía más y más alta todos los días, esto afecta a cualquier cosa que sea de una menor vibración. Y cuanto más baja sea la vibración, más se sentirá.

Nuestras mentes están comenzando a ver las nuevas realidades y las formas superiores de ser y de vivir a través de este proceso. A medida que la capa de densidad que ha nublado nuestra manera de pensar se vuelve más y más tenue, es como si ganáramos mucha claridad y percepción y podemos finalmente ver lo que es en realidad... ¡y a veces podemos no saber dónde estamos! A través de este proceso, nuestras emociones también son afectadas. Cuando de pronto empezamos a abrirnos, puede ser muy dramático y bastante desconocido para nosotros. Y nuestros espíritus se están acercando cada vez más a la Fuente conforme empezamos a recordar de qué se trata todo. Los elevados niveles de amor, compasión y gratitud son algunos de los aspectos del proceso de ascensión que más me gustan.
Debido a que estamos regresando a la Fuente y a la versión original purificada de nuestras almas, mucho está implicado en el proceso de deshacerse. ¡Qué emocionante aventura y paseo tan loco es éste!

30 de julio de 2012

Caos adentro, caos afuera. Armonía adentro, armonía afuera - sucesos de la Tierra que reflejan nuestro Interior



Formamos parte de la Tierra, somos con ella una Unidad. En ocasiones el cuerpo físico se manifiesta enfermo en consecuencia de un proceso interno insano, como agresividad no reconocida, egoísmo, heridas irresueltas, sentimientos reprimidos, miedo a vivir los cambios, soledad interior, etc. Y aunque no lo veamos, todo tiene su repercusión en la Tierra.
Lo que vemos y utilizamos para nuestro beneficio es el Cuerpo Físico de la Tierra, sus elementos: el mundo mineral, vegetal, agua y fuego. ¿Y cuál es la parte de la tierra con la cual convivimos también, pero que no percibimos como una realidad concreta, como si percibimos lo anterior nombrado?
La tierra, sólo como un cuerpo físico, se encuentra limitada en su evolución espiritual. Nosotros, sólo existiendo desde el mundo físico, también nos encontramos limitados. Lo que no percibimos, y comienza aparecer como una realidad es que nuestras capacidad espirituales están unidas a las capacidades espirituales del Ser Tierra.
Así como somos seres físicos, en nosotros existen además infinitas capacidades por expresar, y es aquí donde la Tierra tiene su máximo potencial: En nosotros como Seres Espirituales.
Nuestra evolución espiritual es la evolución espiritual de la Tierra.
Podemos sentir, reflexionar, percibir, intuir, y con todo esto podemos hacer algo. Tenemos la capacidad que ningún otro ser físico sobre la tierra posee: Transformar, plasmar, concretar. Este es nuestro máximo poder.
Un animal tiene emoción e instinto. Tan sólo hace, movido por sus emociones más básicas, que no son buenas ni son malas, simplemente son. No tiene la capacidad de pensar o intuir acerca de las consecuencias de sus actos, el animal hace lo que tiene que hacer dentro de su escala evolutiva. Sin embargo el Hombre siente, piensa, tiene instinto, tiene intuición, y puede detenerse y ver qué hace con ello. A esto le llamamos Conciencia. La Conciencia es el mayor potencial del Ser humano como Ser Espiritual. El Hombre puede decidir concientemente cambiar la realidad en el sentido que se lo proponga. Podemos cuidar y sanar, pero también podemos dañar y enfermar. Y cuando dañamos, he aquí algo fundamental que no vemos aun: Así como cuando tomamos nuestro poder espiritual y nos hacemos responsables de él, estamos llevando a la Tierra a una escala de mayor Evolución, cuando no somos íntegros, benevolentes, compasivos, altruistas, es en la Tierra donde también repercute.
Cuando el egoísmo es el que nos guía, cuando el dolor interno nos enferma el cuerpo, cuando la sed espiritual no es escuchada, cuando por miedo a conocernos verdaderamente no nos permitimos cambiar y continuamos repitiendo estructuras caducas, cuando nos ahogamos por dentro, cuando estallamos como un volcán fuera de control, cuando el fuego de lo queremos hacer y no hacemos nos quema, cuando somos pobres en el dar, cuando nos volvemos mezquinos y secos, cuando el recurrente rencor y resentimiento se transforma en una guerra contra el otro, cuando nuestra rigidez es tal, que nuestro cuerpo nos duele, y solo un temblor involuntario nos libera, cuando nuestras emociones, nuestra agua interior no están calmas, y se sacuden contra las orillas de nuestros ojos y la angustia desnuda un profundo dolor, cuando nuestra vida se vuelve hueca, llana y sin sentido, nuestro cuerpo enferma, clama y reclama. No acepta la infelicidad.
Somos más de 6800 millones de personas las que habitamos este Ser Tierra. Si cada ser que la habita en algún lugar siente este caos interior ¿puede la Tierra ser indiferente? ¿Podría no percibir nada y sus aguas seguir en armonía, sus vientos en calma, y en quietud su centro? Si nos consideramos como entes separados que ninguna relación tenemos uno con otro, que tan solo existimos al azar, y entre cada uno de nosotros solo hay vacío, podríamos pensar que la tierra no tiene nada que ver con nosotros y que tan solo nuestra relación con ella es funcional. Pero hablar de esto en esta época, es casi como decir que la tierra es cuadrada. Terremotos y temblores, tsunamis, violentas tormentas, desprendimiento de icebergs, deslaves, sequías, inundaciones, huracanes y tifones nos pueden estar indicando esta realidad.
“Nuestra civilización entera se ha basado en dos falsas suposiciones centrales que aún son enseñadas en nuestras escuelas hoy. La primera suposición falsa es que el espacio entre las cosas está vacío. Nosotros decimos, “Que el noventa y seis por ciento del universo es espacio vacío”. Lo que importa, o se podría decir la materia – es como máximo cuatro por ciento. La segunda suposición falsa es que nuestra experiencia interna – nuestro pensamiento, sentimiento, emoción y creencia- no tienen efecto en nuestro mundo más allá de nuestros cuerpos. Ambas de estas suposiciones han sido probadas absolutamente falsas. Eso no es teoría, es un hecho científico, documentado en revistas científicas. No solo ha ido a nuestras escuelas y libros de texto universitarios.”
Ahora es importante aclarar que la búsqueda no es que el ser humano se sienta “culpable” del caos, sino Conciente de la interconexión que existe entre Todo lo que Es, y responsable de lo que emite en su diario vivir.
Mucho está sucediendo, y lo estamos viendo. Pero mucho también está sucediendo, y no lo estamos viendo. Hoy muchas personas se encuentran replanteando su vida, su rumbo, muchas parejas se rompen, muchas parejas renacen, muchas personas definen su vida, muchos deciden cambiar de área de trabajo, o el lugar en donde viven. Muchos seres están sintiéndose profundamente llamados a encontrarle Sentido a lo que Hacen, y esto es lo que está y no vemos, pero repercute en nuestra vida diaria. Nos moviliza en todos los aspectos en los que existimos.
¿Estamos presenciando algún final? ¿Estamos presenciando algún comienzo? Estas preguntas hacen eco en nuestro interior.
No importa saber la respuesta si estamos haciendo lo que tenemos que hacer. Si estamos despiertos, si somos concientes de nuestra valiosa vida.
Un refugio, un refugio interior es lo que más necesitamos encontrar en definitiva. Un lugar en nosotros mismos donde hallar la paz, donde colaborar con la tranquilidad. No hay miedo que tener, somos hijos de la Tierra, pequeños Ángeles encarnados. Solo debemos reconocerlo, hacernos cargo con humildad de nuestro poder. Hacernos cargo también de la parte nuestra que está desconectada de esta fuente, y se alimenta diariamente de ira, rencor, egoísmo, resentimiento, miedo, dolor.
Podemos hacer un trabajo de reconocer todo lo que somos, lo podemos hacer de forma armoniosa y amorosa con nosotros mismos y con el entorno.
Somos la Raza Humana, una raza con infinitas capacidades, ¿vamos a seguir creyendo que hemos venido a crecer, estudiar, trabajar, tener cosas, formar una familia y morir?
Nada de esto es negativo, crecer, estudiar, trabajar, tener cosas, formar una familia y morir, todo esto puede ser nuestro mayor canal de Luz y Transformación, pero cuando la vida se hace monótona, opaca y limitada, vivimos como si fuera que tenemos la obligación de hacerlo. Sobrevivimos, y más aun, tristemente a veces vivimos evitando vivir.
Lo que más importa no son las cosas que alcanzamos o que tenemos, sino nuestra relación con ellas.
No más de lo viejo. Esto nos está diciendo la Tierra: “Seres amados ¡no desperdicien su vida! Amen, amen conmigo. Expandan su potencial, lleven a la Luz a sus Hijos. Hagan brillar sus ojos de felicidad y sean mensajeros de lo Nuevo! Ustedes lo hacen por mí. Yo les ofrezco mi morada, hagamos juntos esta labor, hagamos de la existencia un Paraíso.”

Las Relaciones Humanas



“Relacionarse es una de las cosas más grandes de la vida: relacionarse significa amar, relacionarse significa compartir. Pero antes de poder compartir, debes tener. Y antes de poder amar debes estar lleno de amor, desbordante de amor.”
“Dos semillas no pueden relacionarse, están cerradas. Dos flores sí pueden relacionarse; están abiertas, pueden ofrecerse su fragancia mutuamente, pueden bailar al mismo sol y al mismo viento, pueden tener un diálogo, pueden susurrar. Pero eso no es posible para dos semillas. Las semillas están completamente cerradas, sin ventanas, ¿cómo se van a relacionar?”…
… “Millones de personas deciden no crecer. Permanecen como semillas; permanecen como potencial, nunca se hacen realidad. No saben lo que es realizar el propio potencial, no saben lo que es la autorrealización, no saben nada sobre ser. Viven completamente vacíos, mueren completamente vacíos. ¿Cómo van a relacionarse?
Será exponerte a ti mismo, tu desnudez, tu fealdad, tu vacío. Parece más seguro mantener una distancia. Incluso los amantes mantienen una distancia; sólo llegan hasta un punto, y permanecen alerta para ver cuándo retroceder. Tienen límites; nunca cruzan los límites, permanecen confinados en sus límites. Sí, hay una especie de relación, pero no es la de relacionarse, sino la de la posesión.
El marido posee a la mujer, la mujer posee al marido, los padres poseen a los hijos, y así sucesivamente. Pero poseer no es relacionarse. De hecho, poseer es destruir todas las posibilidades de relacionarse”….
… “Si te relacionas, respetas; no puedes poseer. Si te relacionas, hay una gran reverencia. Si te relacionas, te acercas muchísimo, estáis muy, muy cerca, en profunda intimidad. Sin embargo, no interferís en la libertad del otro, que sigue siendo un individuo independiente. La relación es de tipo «yo»«tú», no «yo»«eso» superponiéndose, interpenetrándose y, a la vez, en cierto sentido independientes”….
“Dos amantes que sustentan algo invisible y algo inmensamente valioso, cierta poesía de ser, cierta música que se oye en las partes más recónditas de su existencia”…
… “Conocen su propia belleza interna, conocen su propia fragancia interna; no hay miedo”…
… “Pero normalmente existe el miedo, porque no tienes ninguna fragancia; si te muestras, simplemente apestarás. Apestarás a celos, odio, ira, lujuria. No tendrás la fragancia del amor, la oración, la compasión”….
… “¿Por qué? Pudiendo ser flores y bailar al viento y al Sol y a la Luna, ¿por qué han decidido permanecer como semillas? Hay algo en su decisión: la semilla está más segura que la flor. La flor es frágil. La semilla no es frágil, la semilla parece más fuerte. La flor puede ser destruida fácilmente; sólo un poco de viento y los pétalos se disiparán. La semilla no puede ser destruida tan fácilmente por el viento, la semilla está muy protegida, segura”….
… “Cuanto mayor es el anhelo de crecer, mayor es el peligro que hay que aceptar. El hombre verdadero acepta el peligro como su estilo mismo de vida, como la atmósfera misma de su crecimiento.”…
… “Me preguntas: «¿Por qué es tan difícil relacionarse?» Es difícil porque aún no eres. Primero, sé. Todo lo demás sólo es posible después: primero, sé.”…

… “Relacionarse es un proceso. Evita las relaciones, y profundiza más y más en relacionarte”…
Osho.

29 de julio de 2012

El síndrome de la Borrachera Seca


"Borrachera Seca" es un término que describe el estado de malestar del alcohólico cuando no está bebiendo. El síndrome de la borrachera seca es un conjunto de síntomas que ocurren conjuntamente y que constituyen una anormalidad. Dado que la anormalidad de las actitudes y conducta del alcohólico durante su carrera de bebedor es generalmente reconocida, la persistencia de los rasgos de carácterdespués de que el alcohólico deja de beber debe parecer igualmente anormal. En consecuencia, el término "borrachera seca" se refiere a la ausencia de un cambio favorable en las actitudes y conducta del alcohólico que no bebe. Se infiere, de esta falta de cambio, que el alcohólico (hombre o mujer) está sufriendo de un malestar en su vida. El síndrome puede ocurrir en todos los alcohólicos, y prácticamente no hay duda respecto de la causa de ese malestar.


La frase "borrachera seca" tiene dos palabras significativas para el alcohólico. "Seca" se refiere sencillamente al hecho de que se está absteniendo de beber, en tanto que "borrachera" significa una condición profundamente patológica resultante del uso que con anterioridad ha hecho del alcohol. Como la palabra "intoxicación" se deriva de la palabra griega "veneno", el término "borrachera seca" implica un estado de ánimo y un comportamiento que son venenosos para el bienestar del alcohólico.


RASGOS EVIDENTES


La conducta pomposa es un rasgo común de la borrachera seca. La pomposidad se manifiesta con mayor frecuencia a través de la falta de percepción interior y de una conducta personal pomposa. La persona que está padeciendo de una borrachera seca puede exagerar su propia importancia a costa de otros. Puede sobrestimar sus propias capacidades, inteligencia y criterio, o vivir por encima de su presupuesto. En cualquier caso, su conducta es marcadamente irrealista, y, de acuerdo con las circunstancias que prevalezcan, puede variar de ridícula a cruel. Al relacionar todas las cosas dentro de su medio ambiente consigo mismo, el alcohólico parece no percatarse de las necesidades y sentimientos de los demás.


Una rigidez de enjuiciamiento de los conceptos parece acompañar a su conducta pomposa. "Enjuiciamiento" significa que el alcohólico tiende a pasar juicio sobre los valores relacionados con "el bien" y "el mal" –siendo sus valoraciones notablemente inadecuadas-. Como tiende a juzgarse a sí mismo más bien duramente en lo que respecto a su conducta de bebedor, no es difícil que los demás detecten en ir sentimientos profundos de desvalorización personal. Pero puede superficialmente disfrazar estos sentimientos sometiendo a su familia, parientes, amigos, socios y patrón al mismo sistema rígido de valoración que aplica para sí mismo. Justificadamente ellos sienten que es la persona menos aceptable para criticar. Esto, por sí solo, es prueba suficiente de que su actitud es básicamente irrealista, sea que sus juicios reflejen o no algún grado de verdad.


Esta impaciencia describe la reacción a los demás y a la propia vida del alcohólico. Aunque su reacción es irrealista, se relaciona con su deseo de satisfacción inmediata de sus exigencias. Típicamente, el alcohólico busca una recompensa inmediata por sus esfuerzos y un alivio inmediato de su tensión o presis. Si la satisfacción buscada no llega con la suficiente rapidez, reacciona indignándose o deprimiéndose.


La conducta y actitudes infantiles son características del alcohólico que ha mostrado señales de impaciencia, grandiosidad o de enjuiciamiento. Es un niño en muchos respectos. Con facilidad se aburre, se distrae o se desorganiza. Constantemente compromete sus éxitos a larga plazo debido a sus cambios de estado de ánimo de un momento a otro. En cualquier momento está dispuesto a "recoger sus canicas" e irse a casa. Puede no estar capacitado para apreciar los aspectos de la vida de los que disfrutan las personas maduras, tales como la lectura, la conversación, el cine. Su entusiasmo es a veces juvenil y de corta duración. Parece estar constantemente insatisfecho con su vida.


La conducta irrealista no se confina al alcohólico. Un empresario, atrapado en su congestionamiento del tránsito, puede pegarse al claxon de su automóvil en un ataque de irritación. O el ama de casa que se ha sentido desdichada todos los lunes por espacio de treinta años debido a que tiene que lavar la ropa de toda la familia, puede culpar a la familia por ensuciar la ropa. Parece estar desajustada a su papel. Ambos ejemplos demuestran un comportamiento que no ni realista ni adecuado a la situación. Las actitudes y conducta autodestructiva del alcohólico con una borrachera seca son diferentes en grado pero no en hecho. Durante sus años de bebedor el alcohólico ha aprendido a tener un enfoque profundamente inadecuado y radicalmente inmaduro para resolver los problemas de la vida.


ANALISIS DE LA CONDUCTA CON BORRACHERA SECA


El alcohólico se siente evidentemente incómodo consigo mismo, pero no sabe el porqué. Claramente carece de una percepción interior personal. A menudo los malestares de su vida pasada parecen revolotear a su alrededor y ocasionarle las sensaciones actuales. Firmemente desaprueba todo aquello que la sociedad le indica que es bajo, descontrolado, egoísta y ofensivo. Pero no puede o no quiere encontrar dentro de sí mismo los impulsos que gobiernan dicha conducta. Tiene que preservar su estima propia en vez de tener que aceptar la realidad. Tiene que decirse a sí mismo: "Eso no es ni puede ser cierto respecto de mm". Pero no tiene éxito en este autoengaño, porque sí reconoce en ir sentimientos, impulsos, deseos y recuerdos que son inaceptables. De suerte que tiene un conflicto entre lo que vagamente percibe que es la verdad acerca de sus sentimientos, impulsos y deseos, y aquello que su estima propia le permite aceptar como la verdad. Como esta contradicción es insoportable para su consciente, la elimina y recurre a diversas maniobras para evitar que salga a la luz. Si las maniobras logran ocultar lo que es inaceptable para la estima propia del alcohólico, no se dará cuenta de que está haciendo uso de ellas.


Puede negar rotundamente la verdad acerca de sí mismo. Aun cuando tenga ante sí todos los hechos, no podrá comprender su verdadero significado. Se le pasara por alto la grave inferencia de una declaración como: "Sm, he estado en A.A. desde hace tres años, y realmente me ha hecho mucho bien", aun cuando haya tenido varias recamadas.


A veces es culpable de racionalizar. Al disipar la crítica de los demás por medio de explicaciones provisionales, intenta apoyar su estima propia. Tiene que justificarse en todo momento, por descarriadas que sean sus actitudes y su conducta. En consecuencia, encuentra muchas razones para rehuir el ir a A.A., y cada razón puede ser plausible, pero su argumento es solo un intento de ignorar la realidad de que necesita ayuda de A.A. o de otra fuente.


El alcohólico que racionaliza acerca de su propia conducta irresponsable tiende también a encontrar fallas en las actitudes y conducta de los demás. Aunque no niegue sus propias faltas, intenta ocultarlas a la atención de los demás catalogando con mucho detalle los errores de su familia, amigos, patrsn, y los de todos aquellos investidos de autoridad. Pero esto salta a la vista. Realmente no esta interesado en reformarse, sino que mas bien en decir con un poco de veracidad: "Miren, no soy tan distinto de todos los demas".


La maniobra de la proyeccisn superficialmente se asemeja mucho a la de la racionalizacisn. Por medio de la proyeccisn el alcohslico encuentra en los demas lo que es inaceptable para sm mismo. Esto implica una gran falta de percepcisn y es un intento de deshacerse de sus intolerables sentimientos y motivos al reconocerlos en los demas. Puede interpretar la conducta de ellos como un comportamiento motivado por sentimientos que inconscientemente siente que son indignos de il. Puede acusar a otros de criticar en exceso, aunque esto describa su propia actitud hacia sm mismo. La maniobra de la proyeccisn puede llevarlo a acusar a otros de que desean se emborrache, o puede acusar a sus amigos de A.A. de que estan bebiendo. Puede tambiin acusar a otros de que sospechan que il esta bebiendo.


La maniobra clasica de la borrachera seca es la reaccisn exagerada. Puede darle una aparente intensidad desproporcionada de emocisn a un suceso o desventura. A veces alberga un terrible resentimiento contra un superior por razone mas bien triviales o por ninguna razsn evidente. Puede reaccionar con violencia extraordinaria al perder en un juego de barajas o al no recibir una llamada telefsnica. Al reaccionar de esta forma, evidentemente descarga su cumulo de frustración, calera y resentimiento en un objeto exterior. Esto a veces puede ocurrir en una situación que en cierta forma se asemeje a una mayor frustración en su vida. Es incuestionable el peligro de la frustración dominante del alcohólico.


Algunos alcohólicos que llegan a padecer de una borrachera seca parecen conocer todas las soluciones. Rara vez carecen de las palabras apropiadas para hacer su autodiagnóstico. Su conocimiento y percepción interior son bastante impresionantes en apariencia, contrariamente a la percepción interior genuina que no es asma de convincente. Son sumisos...


El fenómeno de la sumisión implica una contradicción entre el dicho y el hecho. El alcohólico parece la crítica y habla detalladamente acerca de sus defectos personales. Pero no puede traducir sus palabras en actos efectivos. Su sumisión crea en otros la esperanza de buenos resultados por llegar. Habiendo articulado sus problemas y dado evidencia de que sabe cómo eliminarlos, el alcohólico parece estar en una situación de poder actuar con efectividad para su propio bien. Pero sus hechos no son nunca iguales a sus promesas.


La sumisión proviene de la tendencia del alcohólico de evitar las molestias. Le gusta deslizarse a través de las veredas de la menor resistencia, tanto en sus relaciones personales como en sus actividades de trabajo. Es un esquiador experto, a través de la práctica, que reflexivamente elige la alternativa que presente la menor cantidad de molestias inmediatas cuando se ve precisado a tomar decisiones. Sabe, y los demás lo saben, cual es el curso de acción responsable a seguir, pero su conducta es predecible y ir gana todas las partidas en el juego de la esquiváis. Su estancia en A.A. puede hasta ser usada para adoptar otra forma de sumisión para minimizar su malestar. Utilizando el peculiar vocabulario de A.A., puede explayarse respecto de sus "defectos de carácter" o de la "ingobernabilidad de su vida", porque sabe bien que, de decir lo contrario, incurrirme en el desagrado de sus compañeros de A.A., lo que le ocasionarme molestias. Su sumisión es de dientes para afuera a los principios que podrán darle el bienestar de que carece. El acto de hablar sobre sus faltas parece disipar, por el momento, la necesidad de hacer algo para corregirlas. Vagamente se percata dentro de sí mismo de una necesidad de cambiar. Pero la maniobra defensiva de la sumisión esta ideada para evitar un reconocimiento pleno de una situación inaceptable.

REACCION DE LA FAMILIA Y LA NECESIDAD DE AYUDA EXTERIOR

El alcohólico que está padeciendo de una borrachera seca parece incapaz de tener una evaluación realista de sí mismo. En la mayoría de los casos esto significa que no puede verse a sí mismo como lo ven los demás. Por desagradable que haya llegado a ser su vida, persiste en considerarse exento de culpa, víctima de circunstancias fuera de su control. Mientras más firmemente convencido esta de su falta de culpabilidad, más tenaz y listo es para resistirse a la ayuda, ya que el primer paso hacia la recuperación de su situación consisten en aceptar su responsabilidad de ella. Para aquellos que sinceramente desean ayudarle, el problema inmediato consiste en proporcionarle las condiciones y situaciones dentro de las que pueda empezar a lograr una evaluación realista de sí mismo. Más adelante se tratara la cuestión de cómo puede lograrse esto.


Es difícil para la familia del alcohólico proporcionar estas condiciones. Es el centro de los agravios familiares. La reacción de la familia a su conducta puede variar desde el desaliento y la confusión hasta la depresión, el resentimiento y la amargura. Es difícil, pero no imposible, que los miembros de la familia permanezcan objetivos en su relación con el alcohólico. S Su conducta ha sido descrita como irrealista. Lo que necesita desesperadamente es precisamente objetividad que la familia no le puede dar. En algunos casos puede ser necesario hace uso de la coerción para que el alcohólico se preste a recibir ayuda. La familia que trata de hacer esto por sí misma con frecuencia tiene que enfrentarse a consecuencias desastrosas tanto para el alcohólico como para ella misma, particularmente cuando pierden los miembros de ella el control de sí mismos y la objetividad en ir procesa de hacerlo.


La ayuda exterior es la alternativa más satisfactoria para todos los involucrados. Hay centros de remisión, centros de consultora, los grupos familiares de Al-Anón y A.A. son grupos ampliamente conocidos. AlcohólicosAnónimos es la mejor fuente para una ayuda inmediata. Los centros de remisión proporcionan información para la familia, ayuda para llegar a las decisiones relativas a la necesidad de tratamiento, y remisión para las fuentes adecuadas de terapia. Los centros de consultora tienen personal entrenado y capacitado, cuya especialidad son los problemas derivados del alcohol. Estos centros están equipados para ayudar al alcohólico a manejar su situación en lo particular. Generalmente son para consulta externa.


Los grupos familiares de Al-Ansa proporcionan a la familia el alcohólico el apoyo en sus intentos de tratar constructivamente con el alcohólico. Son particularmente valiosos cuando el alcohólico se muestra resistente a la ayuda exterior. Los miembros del grupo están muy familiarizados con el síndrome de la borrachera seca, y pueden proporcionarle a la familia una riqueza de informaciónpráctica. En algunos casos, el padrino de A.A. puede también ser una valiosísima fuente de ayuda para el alcohólico. En consecuencia, están en buena situación para ayudar a que se tomen decisiones. En circunstancias adecuadas, puede ser efectivo para persuadir al alcohólico de que por sí mismo busque ayuda.


MEDIDAS CORRECTIVAS

El alcohólico que padece de una borrachera seca vive una existencia empobrecida. Su experiencia pasada y su tensión presente le impiden lograr la satisfacción de que otros disfrutan en la vida. Experimentan limitaciones agudas en su capacidad para crecer, para madurar y para beneficiarse de las posibilidades que brinda la vida. Carece de la frescura y espontaneidad que otros alcohólicos genuinamente sobrios manifiestan, aun cuando pueda ser impulsivo. Su vida es un sistema cerrado, y sus actitudes y conducta son estereotipadas, repetitivas y consecuentemente, predecibles. Carece de la capacidad de escoger, entre alternativas, el curso de acción que pueda ser mejor para él Sus opciones son pocas y estériles, y no puede sorprender a nadie cuando se excede.


Toda la evidencia existente apunta a la necesidad de que aprenda a conocer la humildad y a darse cuenta de que hay un poder superior a ir, antes de que pueda experimentar una sobriedad genuina. Una medida desusada de autodisciplina debe acompañar este proceso de desinflamiento del ego. Al principio, la autodisciplina respecto de honestidad, paciencia, y responsabilidad será fastidiosa, porque estaráacoplándose a un modo de vivir que le parecerá arbitrario y difícil. Pero, con un esfuerzo sostenido para el logro de la autodisciplina, crecerá en su aceptación del malestar y hasta el dolor a corto plazo, conforme trabaja para llegar a la meta a largo plazo de una sobriedad genuina y duradera.


Vale la pena hacer notar que el alcohólico que está consciente de la tensión mental de la borrachera seca instintivamente tratara de involucrarse más en los asuntos de A.A. Su familia y amigos pueden oponerse a esta idea, sintiendo que ya está pasando el tiempo suficiente en A.A. Deben ser advertidos de que debe, hasta donde le sea posible, resolver su asociación con A.A.


Se le debe dar todo el ánimo para que medite concienzudamente si los Doce Pasos de A.A. son todavíaválidos para el Es de esperarse que empezara a darse cuenta de la irónica insensatez del alcohólico que piensa que su vida se ha vuelto súbitamente gobernable otra vez; cuyo sano juicio está fuera de duda; que no ve la necesidad de poner su vida en manos de un poder superior a sí mismo; que piensa que los inventarios personales son innecesarios, ya que rara vez deja de tener la razón; y que ya no está sujeto a la embarazosa necesidad de reparar los datos que haya cometido. Una vez que se percate de esta ironía: de que ir, el todavía ingobernable, todavía impotente, es quien ha hecho esta "recuperación" notable podrá sentirse lo suficientemente mortificado para desear cambiar.

La Generosidad



La generosidad es un impulso de amor, es ese equilibrio de las cosas y aptitudes que cada ser particularmente tiene y lo ofrece, dando mas importancia a las personas y a su bienestar, es comprensible que en una sociedad compuesta de la manera como el hombre la estableció nos hace reunir y hacernos de bienes necesarios para nuestras naturales tareas y necesidades pero sin darles más valor,

la generosidad es dar mas allá de lo que nos corresponde, sea por justicia u obligación, es por un acto de amor pensar en las necesidades de los demás, mirar hacia afuera con un impulso de nuestra luz interior celestial. Es comprender que la sociedad se construyó con valores que no corresponden a un mundo de amor.

Si somos reflexivos y pensamos nuestro Padre Celestial en su infinita sabiduría dispuso que lo mas valioso en este mundo no se pudiera comprar, que lo más valioso fuera gratis, así en esta sociedad podrás comprar una casa pero no un hogar, pagar el hospital mas caro pero no podrás comprar salud, puedes comprar el colchón más caro y cómodo pero no puedes comprar el descaso ni el sueño reparador, puedes pagar compañía pero no amor ni amistad, no se puede comprar una sonrisa, ni un poema, puedes comprar música pero no puedes hacerla si afrodita no tocó tu frente cuando naciste, pintura pero no una obra bella que de la inspiración nació.

El Hogar debe ser la escuela del perdón pues ser generoso es perdonar, que es la faceta de la Generosidad más difícil de poner en practica.

El perdón es una mezcla de Amor, de compasión, de comprensión humana, de olvido y de esperanza; es proclamar que somos nuestras acciones no nuestras palabras, demostrar con hechos que es posible cambiar y mejorar

Aunque la primera cosa que relacionamos con la Generosidad es el dinero, debemos conseguir que sea la ultima.

Importante es que sepamos que dar dinero es una forma de ayudar entre aquellos que lo necesitan, pero el dinero no debe sustituirnos.

Ser Generoso es dar espacio, espacio afectivo, valioso es en la medida de nuestra privacidad ese espacio, es un derecho personal nuestro hogar, en donde nos sentimos a gusto, demos espacio afectivo, todo quien llame a nuestra puerta debe ser bien recibido claro esta si de buenas intensiones es, y se halle a gusto cuando vea nuestro rostro que bien lo recibe, invitemos a quien necesita descansar con una charla o una reunión su espíritu fatigado.

Así los amigos de nuestros hijos deben encontrar un lugar para reunirse, para convivir, así la generosidad se da por la hospitalidad.

Ser generoso es dar un rostro amable y palabras de aliento,

No solo lo que decimos sino como lo decimos, como gesticulamos, transmitiendo con nuestro rostro una sensación que se percibe, del 100% que comunicamos el 50% lo hacemos mediante los gestos, el 40 % con la entonación de nuestra voz, y solo es 10% con las palabras

Podemos ser generosos mediante Gestos:
Saludo confiado, mirada atenta, manos afectuosas, ayuda amable, apoyo, un abrazo.
Podemos ser generosos mediante Palabras:
Tono suave, palabra sincera, corrección sobria y amorosa, aliento optimista, dialogo honesto
Posemos ser Generosos mediante Silencios
Escuchando atentos, esperando juntos, dolor en compañía, permaneciendo juntos,

La Generosidad es la oposición al Egoísmo,

La Generosidad es nosotros y piensa en los demás, el Egoísmo piensa en si mismo

La Generosidad piensa hacia afuera, el Egoísmo mira hacia dentro de si

La Generosidad sirve a los demás, el Egoísmo se sirve de los demás

Para la Generosidad los otros son su centro, el Egoísmo él es el centro de los demás

Para la Generosidad los demás cuentan con ella, el Egoísmo él cuenta con los demás

La Generosidad dice: ¿Me necesitas? El Egoísmo dice: no tengo tiempo

La Generosidad se fatiga por los demás, el Egoísmo los demás lo fatigan

La Generosidad dice más, el Egoísmo grita ¡Basta!

La Generosidad hace favores, el Egoísmo los cobra

El generoso se considera deudor, el egoísta acreedor

El generoso por la noche piensa: mañana haré… , el egoísta por la noche piensa cuanto he hecho

Gracias a la generosidad mucha gente es un poco más feliz, aunque no piensa en ello

Por el Egoísmo mucha gente sigue padeciendo, aunque no quiera darse cuenta de ello.

Es indudable que en este mundo dependemos de todo, pero podemos hacer un mundo más generoso, mas humano,

Nos enseñamos a ser generosos cuando Atendemos a un Amigo que nos cuenta sus preocupaciones

O cuando visitamos a un pariente que nadie quiere ver, o acompañamos a una anciano que vive solo,

Cuando acompañamos a un discapacitado un domingo

O platicamos con un enfermo q se siente solo

O colaboramos con una asociación de bien que tiene pocos recursos

damos tiempo,

En la Generosidad con el tiempo el error del pasado no se tiene en cuenta

En la Generosidad con el espacio abrimos la puerta a nuevos caminos

En la Generosidad con los gestos el abrazo rehace vínculos rotos

En la Generosidad con la palabra tenemos que saber decir te perdono.

Si mi fortaleza y mis aptitudes pueden hacer feliz a alguien puedo dar y mi hermano con sus ventajas me puede dar ami,

La generosidad se expresa en diferentes dimensiones de la acción humana. En la dimensión material significa compartir nuestras pertenencias. En la dimensión espiritual consiste en poner nuestras capacidades y atributos al servicio de alguien que pude necesitar ayuda asi como alguien en amor también nos ayudará, el cambio tan anhelado que todos deseamos esta dentro de nosotros, ahí, conscientes de que lo que el hombre mas ha hecho el solo puede resolverlo.

A diario tenemos una oportunidad de agradecer lo generoso que Dios nuestro Padre absoluto nos da sin pedir a cambio nada, esa felicidad de sentir que conoces el amor y que sientes la vida, sean generosos con el que se equivoca, con el que tropieza, con el que atrapado en una emoción que no puede controlar nos hace daño.

Pueden estar seguros que hay situaciones que por mandato supremo se nos da, acciones invisibles e imperceptibles que a diario nos dan vida, en forma anónima y callada nos protege el reino de Dios de todo eso que

28 de julio de 2012

EL SER HUMANO ES MILAGROSO EN CUANTO QUE PUEDE TRANSFORMAR SU PASADO

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Algunos dicen "no se ocupen del pasado que el pasado ya no existe", pero el pasado está vivo, presente, doloroso, en cada una de nuestras células, frecuentemente, produciendo enfermedades. El problema del pasado es simplemente que haya pasado, que lo dejemos atrás como una estatua congelada. Pero al pasado hay que hacerlo presente vivo para transformar su historia, para leerlo en otro código, para interpretarlo en el código del amor, y, cuando interpretamos el pasado en el código del amor, nuestras heridas de la infancia se sanan. Y ahí nosotros somos los psicólogos, los psiquiatras, podemos sanar nuestra vida; todos estamos llenos de dolores, y a veces de dolores absurdos, que cargamos en la vida sin ni siquiera reconocer que existen.
La técnica respiratoria es muy importante, sobre todo la fase de pausa respiratoria, ¿por qué razón? Porque cuando tú respiras lentamente y haces una pausa en la inspiración, la energía del inconsciente y el subconsciente sale a flote, es decir se pregunta ¿que pasa aquí que no están respirando? En ese momento el inconsciente hace aflorar a la consciencia una parte a la que no habíamos tenido acceso, de la que éramos víctimas pero que no habíamos reconocido nunca en la vida, y en ese momento podemos dialogar con el subconsciente y podemos sacar nuestras heridas más profundas. Cuando hacemos eso podemos ir más lejos, así es como actuamos para la auto-sanación.
Yo puedo decirme, por ejemplo, ¿de dónde viene esta alergia?, si tengo una alergia y quiero librarme de ella. La alergia es algo que rechazo, un virus, una bacteria, un hongo, el frío, el calor, pero eso no es del todo cierto, eso es quedarnos muy cortos. No hay personas que sean alérgicas sólo al frío, las personas alérgicas al frío también tienen miedo a la soledad, tienen miedo al frío del alma, al frío en los sentimientos, a la frialdad del papá o de la mamá, al desafecto, es decir, el frío es simplemente un símbolo. Cuando yo soy alérgico a algo, hay algo que rechazo o que temo.
Entonces si quiero cambiar mi alergia, reconozco mi alergia. Si sé que no reconozco mi alergia porque me hace sentir vergüenza, entonces trabajo con la vergüenza: ¿que cosas en la vida me evocan vergüenza? Luego experimento el sentimiento de la vergüenza y veo como experimento la vergüenza, a veces me pongo pálido y frío, otras veces me pongo rojo como un tomate, otra lo experimento como un vacío o como un hueco a nivel del plexo solar, la puedo experimentar de muchas maneras. Dónde y cómo experimento la alergia, me da una idea de la parte de mi energía que está comprometida. Vamos a ver otro sentimiento, el miedo, yo diría que la mitad de nuestros lumbagos son por miedo.

El miedo provoca más lumbago que todas las hernias discales, todos los problemas articulares, todos los problemas de columna, porque el temor hace que metamos, literalmente, el rabo entre las patas, cerramos el esfínter anal interno, a ese nivel, hay un centro de energía muy importante y, nos cerramos a la vida, contraemos toda la musculatura lumbo-sacra, esa parte queda mal irrigada y nos dan unos lumbagos terribles, y ese lumbago es el nombre clínico del miedo.
Si logro reconocer el núcleo del miedo, si logro observar mi cuerpo y veo que tengo los glúteos y toda esta parte contraída, si logro respirar hacia esa zona y liberar el sentimiento del miedo, y llamar al miedo y decirle "tú eres la mejor parte de mi mismo, cuando asciendes y te revelas, eres mi prudencia, ya no eres miedo, sino que eres prudencia, eres parte de mi amor también". Cuando yo, a través de la respiración, logro ascender esa energía del miedo, y logro trasmutarla al altar del corazón, que es donde realmente nace el hombre que puede sanarse y puede sanar la vida, entonces desaparece el lumbago.
Mi resentimiento, mi odio, frecuentemente, está anclado en mis articulaciones. Yo estoy así totalmente rígido. A veces, con el puño apretado en la noche, inconscientemente, dispuesto a pegar y a agredir. Pues bien, ese dolor articular, es resentimiento congelado en esa parte del cuerpo.
Si logro experimentar ese dolor y asociarlo a mi sentimiento de ira y a mi resentimiento, y logro comprender que mi resentimiento es algo que se construye en el plexo solar, que bloquea la energía aquí y no permite a la energía acceder a mi corazón, ni a mi sistema inmune, puedo hacer mucho más que el reumatólogo, o puedo ayudarle mucho, para curar y sanar mi artritis, y yo soy responsable, no tengo que esperar que el reumatólogo me resuelva el problema.

La enfermedad es mi problema, no es el problema del médico, es mi responsabilidad, yo también tengo que ver con eso. La medicina no puede ser el arte de pasarle la pelota al médico, porque le pagamos.
La nueva medicina de la consciencia, es el arte de responsabilizarnos de nuestra vida, y de descubrir que realmente podemos hacer mucho por nuestra vida.
Frecuentemente, vemos que una persona con un cáncer ha tenido un shock, o una pérdida afectiva muy grande. Si una pérdida afectiva le produce un vacío existencial de tal dimensión que se vuelve un vacío de energía, y permite que las células degeneradas puedan invadirle, es porque estaba apegado, ese es el problema del apego que yo debo reconocer.
Si alguien se va y yo lo vivo desde el amor, desde el desapego, sé que su consciencia está conmigo, lo dejo partir no lo amarro. Muchas veces, vemos a alguien al que se le muere el papá o la mamá pero no lo deja partir, eso es literalmente cierto, se queda con parte de su energía anclada al plexo solar. Esa anclada energética puede crear crisis de pánico, de hipertensión, cosas violentas en la clínica. Si nosotros logramos que la persona se sane, es su alma la que lo sana.
El sanador no lo hace por el paciente, yo como sanador soy un imán que le doy la carga que su alma necesita, realmente, la sanación es rescatar la autonomía, la autogestión, y la libertad del otro, para sanarse.
La verdadera sanación es darte las herramientas para que tú, desde tu consciencia, te sanes, no desde tu consciencia racional, sino desde tu sentimiento, desde tu amor, desde tu afecto.
Frecuentemente cuando uno está haciendo una sanación, ve que la persona, aunque no le haya dicho ni una palabra, empieza a llorar y a sacar su resentimiento, y luego siente una sensación de paz, que no es mi paz, es su paz, es la paz de Cristo que también habita en la persona que está siendo sanada. La paz está ahí, ha estado siempre ahí, es parte de nuestra esencia, se trata simplemente de quitar todos aquellos apegos, aversiones, sentimientos, separatismos, toda aquella capa de ignorancia, para que la paz se revele tal cual es, y cuando la paz se revela, germina el amor, y cuando germina el amor la sanación es posible, aunque lo que tenga sea un cáncer, o un lupus.
Pero no te culpes si no lo logras, porque tú participas también en los problemas genéticos de la herencia, de la humanidad como grupo. Esto no es para creerse superman, uno puede ser muy orgulloso y decirse "estoy triste porque no me curé el cáncer", eso no es un fracaso, el cáncer es un maestro, a veces aprendemos la lección en una ocasión, otras veces necesitamos diez oportunidades, y otras necesitamos cien vidas tal vez, pero lo importante es aprender la lección.
Uno no aprende medicina de un día para otro, hay lecciones supremamente complicadas y difíciles.
También nos diplomamos o nos especializamos en el alma, cuanto más grande sea el desafío, más grande es la oportunidad de crecimiento. Yo solo les he puesto un ejemplo de cómo podemos retomar nuestras emociones, identificar nuestras emociones, aceptarlas, no seguir huyendo de ellas, y así poder transmutarlas.
Pero una vez que sentimos la emoción, hay una pregunta fundamental ¿cuál es la lección que hay debajo de esta emoción negativa? ¿Cuál era el mensaje, qué me quería decir esta actitud y esta enfermedad? Cuando yo no digo NO, en la vida, termino resentido y con ira, pero la ira no es el problema, la ira me está diciendo que hay que aprender a reafirmarme diciendo NO.
La ira es la mejor estrategia de autoafirmación. Cuando yo manifiesto la ira y la transmuto, esa ira se vuelve sanadora, es lo mejor de mi fuerza, mi ira barre y limpia la casa y hace las cosas más rápidamente, ustedes han visto a un ama de casa que en su ira revolotea y el almuerzo está hecho a las diez de la mañana.
Yo sabia cuando mi mamá estaba iracunda, porque a las diez de la mañana mi casa estaba como un espejo. Es así, la ira es una forma de energía que se puede transmutar físicamente, el hecho de que la transmutemos físicamente, no resuelve la fuente de la ira, la fuente de la ira es la necesidad de autoafirmarse, y la necesidad de autoafirmarse es la necesidad de renunciar a la falsa complacencia.
Crecer espiritualmente no es decirle que sí a todo el mundo. El crecimiento espiritual no tiene nada que ver con la bobada, perdónenme la expresión, pero ser espiritual no es ser bobo, y ser tolerante no es ser bobo, la tolerancia no excluye la auto-afirmación.
La autoafirmación es condición del crecimiento espiritual. Así que yo tengo que descubrir la lección, debajo del evento negativo, porque el evento negativo no es sino la apariencia, la sombra. Pero esa sombra cuando la quito abre una puerta luz, una lección que yo puedo aprender en mi vida.

27 de julio de 2012

Como Superar los Fracasos para Volver a Empezar



Volver a Empezar que fácil resulta decirlo pero que complicado se hace el poder llevarlo a la práctica, ¿Verdad?

Quien no ha pasado por una situación traumática, en el transcurso de su vida, que le haya obligado a empezar de nuevo.

La vida esta llena de obstáculos que sortear cada día, cuando logramos vencer algunas circunstancias luego otras se hacen presentes, pero lo fundamental de todo está en no decaer, en no permitir que las adversidades sean más fuertes que nosotras mismas. Es decir, que el impacto que los acontecimientos generarán en tu vida siempre dependerá del nivel de sensibilidad que tú poseas y a la manera en que seas capaz de manejar tus emociones.

Esto hace que los sentimientos que te embargan cuando atraviesas por profundas Crisis Personales sean las que marquen la diferencia entre tú y las demás personas.

En el transcurso de tu vida es inevitable que tengas que pasar por experiencias que tienen como común denominador los sentimientos de pérdida, angustia y tristeza los cuales lesionan duramente tu autoestima, estas pruebas son parte de la vida misma y las que te permiten crecer como persona hasta el punto de alcanzar tu Desarrollo Personal; o sea que debes tener siempre presente que cada vez que salgas al mundo en busca de algo que te cause satisfacción, bienestar y regocijo contaras con dos alternativas o posibilidades muy diferentes una de la otra, estas son: Triunfar o Fracasar, siendo éste el riesgo que debes estar dispuesta a correr en pos de conseguir el éxito en cualquier aspecto de tu vida.

Muchos libros, conferencias y seminarios hablan sobre el éxito desde distintos puntos de vistas diferentes creando una falsa imagen de un ser humano que todo lo puede olvidando por completo una de las posibilidades que con mayor frecuencia puede presentarse en la vida de cualquier persona ante la toma de decisiones como ser el hecho de: equivocarse, errar o fracasar.

Los fracasos son sucesos que van fortaleciendo tu espíritu ayudándote a enfrentar la vida con un aire renovador que te estimula a lograr tus objetivos propuestos, es por ello que no debes temer al fracaso sino por el contario aprender a hacerles frente con coraje o valentía para poder salir adelante y superarte.

Para lograrlo deberás tener en cuanta las pautas que te detallaré seguidamente:

Encuentra un sentido a tus errores, desgracias o fracasos: En esta primera instancia pregúntate ¿Qué acabas de aprender con lo sucedido?, ¿En que aspecto de tu vida te ves fortalecida a causa de lo ocurrido?, ¿En que has mejorado?, ¿Qué cosas cambiarías en tu futuro?. Realiza este ejercicio por escrito, esto te permitirá expresar en mayor detalle cada uno de estos interrogantes.
Procura tener una mente positiva: Evita completamente puntualizar en lo negativo, malo o feo de la situación que te esta tocando vivir, por más dura que sea, busca la compañía de alguien que te ayude a recobrar tus energías, como ser una amiga, un familiar o conocido. Realiza también actividades que te distraigan y te hagan sentir bien contigo misma, como ser leer un libro, escuchar audios motivacionales, ir de compras, etc.
Elabora un nuevo plan de acción: Busca alcanzar una nueva meta u objetivo. Piensa en algo que siempre hayas querido hacer y vienes postergando, como ser volver a estudiar, hacer un curso, buscar un nuevo empleo. Esto te permitirá enfocar tu mente en algo diferente evitando el bloqueo o parálisis que el fracaso te provoca.

Eleva tu autoestima: Debes tomar conciencia de que tu destino nunca será exitoso si previamente no desarrollas una autoestima positiva. Si bien es cierto existen diversos factores provenientes del exterior que muchas veces te hacen sentir bien como ser: la admiración de los demás, el bienestar económico, las relaciones interpersonales, que pueden darse transitoriamente y crear comodidad en tu vida, esto no significa que tengas una buena autoestima, recuerda que ésta hace referencia al autoconcepto que tienes de ti misma y no a lo que viene de tu entorno.
Domina tus emociones: Cuando te encuentras ante un fracaso es indispensable que tengas un autodominio de tus emociones ya que junto a él te abrumaran sentimientos de: impotencia, ira, autocrítica negativa, temor o pánico, desconcierto, desesperanza, angustia, etc. Ten presente que si haces hincapié en estos tipos de emociones es muy probable que te veas conducida hacia la depresión, el estrés, la falta de
motivación, la tristeza, el dolor.

Cuando te toca vivir esta dolorosa experiencia, del fracaso, el primer pensamiento que se cruza por tu mente es preguntarte: ¿Por qué la vida es tan injusta conmigo? o ¿Por qué soy víctima de tremenda injusticia?, sin percatarte que en el mundo existen muchísimas personas que están en situaciones aún más extremas o atravesando exactamente por la misma situación, como también aquellos que ya lo han hecho en su momento y han conseguido vencer o superar la adversidad encontrándose hoy en el camino que los llevará a Volver a Empezar. Conviértete tú también en uno de ellos, supera tus fracasos, tus dolencias y errores que la oportunidad para renacer se encuentra en tus propias manos.

Ahora tómate unos minutos de tu tiempo para comentarnos un poco sobre que es lo que te impide alcanzar Tu Salud Emocional o cual es tu obstáculo para lograr un cambio considerable en tu vida; identificar estos inconvenientes es uno de los primeros pasos para encontrar una solución adecuada y poder ayudarte a resolverlos

26 de julio de 2012

Tomar conciencia



Víctor Manuel Fernandez, en su Libro “Para liberarse de los apegos y obsesiones”, ratifica que para sanar hay que tomar conciencia de los apegos y de las cosas que se están perdiendo a causa de esos apegos; es advertir todo lo que la vida me ofrece y yo no puedo disfrutar por culpa de ese apego; es reconocer el tiempo y las energías preciosas que gasto en tristezas y en lamentos interiores, cuando hay tanto y tanto para vivir.

Esta conciencia se vive como una liberación, como una feliz claridad interior que nos devuelve la libertad. Es bello contemplar como se desinflan nuestras esclavitudes al contemplarla con valentía.

Esto implica tomar conciencia de todos los sentimientos que están unidos a un apego: el miedo de perder algo, el temor de quedarme sin eso que me obsesiona, una sensación de humillación o de baja autoestima. Este sentimiento debe ser reconocido tal cual es, en todos sus detalles: debe ser contemplado como quien mira algo desde fuera, hasta que uno perciba claramente lo inútil que es alimentar ese sentimiento dañino. Entonces puede surgir la decisión libre de renunciar a eso que nos entristece.

Ademas uno puede ejercitarse para aprender a soltar rápidamente la vanidad, por ejemplo, haciéndose preguntas: “¿Es tan importante que me alaben o me critiquen? ¿Acaso soy el centro del universo? ¿Acaso no pasara esta humillación o este fracaso como han pasado muchas otras cosas? ¿No es verdad que todo pasa?”. Y puedo repetir:Todo pasa. Y esto también pasara, esto también acabara, también a esto se lo llevara el viento del tiempo, pasara, pasara.

Nos hemos puesto la exigencia de ser aplaudidos, de poseer tanto dinero, de ser amados por tal persona, de tener tal cosa. Nos hemos apegado a eso y no “queremos soltar ese proyecto”. Esa exigencia es la causa de nuestros males. Pero no hay ninguna obligación de seguir alimentando tal exigencia. Muchas personas son felices sin eso. Entonces podemos imaginar nuestra vida feliz, serena y llena de fuerza, sin esa exigencia que nos trastorna. Y echarla lejos como si fuera una serpiente venenosa.

Una cosa es tener lo necesario para vivir, y cuidarlo. Otra es comenzar a ser poseídos por el deseo de los objetos, del dinero, de los títulos, de los afectos, y de todo lo que pueda ser acumulado. Eso es olvidar que el verdadero placer es fugaz, y que con retener las cosas no logramos ser mas felices. Eso que nos hizo felices ya paso.

Alan Watt, en su Libro “La vida como juego” expresa: “Se puede decir que la fugacidad es un distintivo de la espiritualidad. Mucha gente piensa lo contrario, que lo espiritual es imperecedero. Pero cuanto mas tiende una cosa a ser permanente, mas tiende a carecer de vida… Somos reconocidos por el hecho de que nuestro rostro parece el mismo de un día a otro, y la gente reconoce eso. Pero en realidad el contenido del rostro, los carbonos, el agua, los elementos químicos y lo que sea, están en continuo cambio… El cuerpo es en realidad muy intangible. No podemos concretarlo, decae, y todos envejecemos. Si nos aferramos al cuerpo nos frustraremos. Lo importante es que el mundo material, el mundo de la naturaleza, es maravilloso mientras no tratemos de apoyarnos en el, mientras que no nos aferremos a el. Si no lo hacemos, podemos llegar a pasarlo muy bien”. Cuando uno no reconoce la fugacidad de las cosas y de los placeres, pierde su dignidad y comienza a venderse, a arrastrarse detrás de necesidades obsesivas. Hay que reconocer ese engaño y soltar, simplemente soltar. ¡Dejar ir, dejar pasar!.

Auger L., en su Libro “Ayudarse a si mismo aun mas”, plantea que “por no soltar las cosas fugaces, nos exponemos a una larga infelicidad, porque la tendencia a buscar de una forma compulsiva los placeres pasajeros, es a menudo el origen de frustraciones duraderas y considerables. Una persona, al permanecer en los brazos de su madre, habría alcanzado un placer, pero esto le habría impedido desarrollarse lo suficiente como para llegar a moverse por si mismo y disfrutar de los placeres que proporcionan la independencia y la autonomia físicas.”

Fernandez propone un ejercicio concreto:

1.- Reconozco con claridad que algunas cosas me provocan tristeza porque no son mias, porque no las poseeo, porque no puedo aferrarlas. Reconocer que el deseo insatisfecho enferma el corazon y arruina la existencia. Para ello, me detengo a tomar conciencia de esas insatisfacciones que no vale la pena alimentar. Hago una lista de esas cosas que no son indispensables, pero que pretenden adueñarse de mi libertad.

2.- Reconozco que la vida se sostiene sobre todo con los pequeños placeres que tengo entre las manos. Hago una lista de esos placeres posibles y cotidianos y doy gracias a Dios por ello.

Pero cuando vemos algo bello que no es nuestro, lo mejor es sonreir, vivir ese instante, agradecer que exista esa criatura bella, agradecer haberla visto, y con esa sonrisa decirle adios. Dejar que fluya, que pase, que siga su curso, como una hoja arrastrada por la corriente, como arroyos hundiendose en la corriente del supremo olvido. No vale la pena aferrarse a algo que pasa, que se acaba, que desaparecera como desaparece todo.
Y luego de esa entrega podemos detenernos a disfrutar lo que la vida nos regale: el cielo azul, la brisa, el verde, un te, el encuentro con un amigo, el trabajo, etc.

25 de julio de 2012

BUSCO UN HOMBRE FEO...




Busco un hombre feo.

Maduro y formal.

Culto, inteligente y altamente preparado, seguro de si mismo, con decisiones firmes, con objetivos y metas claras en su vida.

Que sepa enfrentar y solucionar problemas.

Emprendedor, de mentalidad triunfadora, honrado, muy trabajador y con ambiciones. Un hombre aunténtico, sin complejos, valiente, audaz y con iniciativa propia.

Que sepa tratar a una mujer con educación y respeto, con valores y principios morales. Que crea en el amor y la fidelidad, que sepa escuchar y comprender a su mujer.

Un hombre conversador, interesante y profundo, que le guste divertirse sanamente, que no le guste gritar.

Ni pelear, ni ofender, ni mentir.

Tradicional, con el ideal de ser buen esposo y padre.

Que quiera vivir intensamente en busca de la paz y de la felicidad. Un hombre que no le tenga miedo a
la vida.

Interiormente espero
que no sea demasiado tarde,
y que yo no haya encontradoa un hombre feo <3

MEDITACIÓN: "YO LÍQUIDO"



Tiéndete en un lugar silencioso, toca una vez un gong o un cuenco para detener el tiempo.

Cuenta para abajo de 10 a 1, cuando llegas a 1 di: “Ahora soy uno contigo, Madre Tierra, Gran Espíritu”.

Relájate. Respira en tu vientre. Localiza tu conciencia “Yo Soy” en tu cuerpo, ¿dónde estás? Coloca una mano sobre el lugar en tu cuerpo dónde está tu “yo” en este momento.

Siente tu “yo” como un punto de luz. Deja caer la mano, relájate. Siente tu yo y permite que su luz se expanda hasta ser un pequeño círculo luminoso.

Respira en él y permite que se agrande y tome la forma de una bola de luz ambarina, cálida, como la luz de una vela.

Respira en esa esfera de luz y comprende que su interior es líquido. Es miel. Es miel luminosa. Es una luz dulce y cálida. Es suave. Se mueve. Se mueve muy lentamente, como ámbar derretido.

Respira en tu “YO” que se siente como una luz de miel cálida y permite que fluya un poquito.

Respira y expande tu “yo luz miel luminosa” y muévete un poco hacia tu hombro izquierdo.

Respira y deslízate por tu brazo izquierdo hasta el codo. Da vueltas allí, sintiendo “Yo estoy aquí” despacio, suave, cálidamente, siente cómo el músculo se relaja y toda tensión desaparece.

Respira y deslízate por tu antebrazo hasta la muñeca, repite la experiencia.

Respira y llena tu mano izquierda, la palma, los dedos, recuerda cuánto ha hecho esta mano por ti, permite que tu “yo soy luz líquida dulce y cálida” sea amor, agradecimiento y perdón.

Respira y deslízate hacia tu hombro sintiendo cómo tu yo es una energía y una conciencia de ser líquido. Dirígete a tu hombro derecho y repite la experiencia con tu brazo derecho.

Respira y vuelve a los hombros, baja y deslízate por tu pecho, expándete y recórrete, siéntete luz, transparente, calidez líquida que traspasa órganos y células. Permanece donde haya dolor o tensión, poniendo amor, perdón, calor.

Respira y recorre de esta forma todo tu cuerpo, entra en tu columna, llena tu vientre, baja por tus piernas. Llena tus pies, agradéceles haberte llevado toda tu vida, desde tus primeros pasitos de bebé, entra en los músculos de los pies, los tendones, los huesitos, los nervios, la piel, las uñas… entra en cada célula como luz, calor, amor y perdón…

Respira y sube por tu cuerpo hasta tu cuello, hazlo llenándote de ti, de la conciencia de habitar cada una de tus células como la luz que la invade y vivifica.

Respira y sube por tu cuello y llena tu cabeza, tu cráneo, tu cara, tus ojos, tu nariz, tu boca, tus labios, tu lengua… siente agradecimiento.

Respira en tu cabeza sintiendo tu cuerpo y tu cabeza llenos de tu luz dorada, cálida, dulce, suave.

Respira y ve a tu oído izquierdo, toma conciencia de él, ve a tu oído derecho, toma consciencia de él. Respira y escucha.

Respira y escucha con tu luz y siente cómo tu luz resuena y brilla y se expande… y agradece.

Respira y conecta con los otros sentidos, con la vista y el olfato y el gusto y el tacto siente cómo tu luz fluye en olas de amor, agradecimiento y perdón que recorren tu cuerpo de arriba abajo.

Respira y fluye en tu cuero cabelludo y en tu pelo, siente cómo cada fibra de tu pelo es un rayo de luz.

Respira y fluye en tu piel, siente tu piel como envoltorio luminoso, sensible, cálido, húmedo, protector… Siente que tu piel es el contacto con el mundo y agradece y perdona y ámala.

Respira y vuelve a tu interior y fluye a tu cabeza. Entra en tu cerebro y vuelve a ser ese punto de luz que se agranda y es un círculo, un disco dorado y brillante, y luego una esfera luminosa llena de miel que fluye y se mueve… Ubícate en el centro líquido de tu esfera luminosa y siente “Yo Soy Quien Piensa Aquí”.

Respira y ama tu capacidad de pensar y saber y recordar… ama todas las funciones de tu cerebro, agradece a la Inteligencia Divina estas facultades. Respira.

Respira y fluye hacia tu pecho y conecta con “Yo Soy Quien Siente Aquí”. Siente agradecimiento por el Amor.

Recuerda que Dios es Amor.

Respira.

Deja que el Amor Luz te inunde.

Respira.

Recuerda que Dios es Amor y Luz.

Respira.

Recuerda que Dios es la Luz en ti.

Respira.

Respira y fluye por tu cuerpo y tu cabeza en olas lentas, suaves y dulces, toma plena conciencia de tu “Yo Líquido” que se pasea por tu cuerpo con delicia, y disfruta respirando: “Yo Soy Quien Vive Aquí”.

Respira, distiéndete, expándete y permite a tu luz invadir tu aura y reafirmar tu huevo luminoso.

Respira, concéntrate en tu vida, siente tu luz adentro, afuera, arriba, abajo.

Respira. Activa tu memoria, recuerda tu vida, conecta tu recuerdo con tu luz. Todo lo que fuiste, lo que eres y lo que serás está en tu huevo luminoso en conjunto ahora.

Respira.

Envuelve el recuerdo con tu luz, fluye en él.

Respira.

Di en las cuatro direcciones: “Perdóname. Te perdono. Perdóname. Te perdono. Perdóname. Te perdono. Perdóname. Te perdono.” Di hacia tu centro: “Perdóname. Te perdono”.

Respira.

Descansa.

Deja que tu Yo Líquido sea un lago luminoso en calma que refleja un sol.

Respira y recuerda que Dios es Amor, es Luz, es Vida.

Respira.

Descansa en la Mano de Dios.


Cuando sientas que has terminado di:

”Cuando diga 5 estaré despierto y me sentiré muy bien”. Cuenta de 1 a 3, repite la orden, cuenta 4, 5.

Levántate y agradece en las cuatro direcciones, a la Madre Tierra y al Padre Cielo.



Alicia Hamm.

No se necesitan tres para bailar tango !!!



La depresión, en años recientes ha recibido mucha atención por parte de los medios de comunicación y ha sido atacada con nuevos medicamentos, pero hasta que una perspectiva más alta sea introducida, no será encontrada una solución real.

He experimentado depresión la mayor parte de mi vida. Lo digo porque no recuerdo no haber estado deprimido. Recuerdo la ira, terror y desesperanza de mis días de escuela.

Cuando tenía 15 años, descubrí el sexo y la bebida y así empecé a automedicarme y a tener sexo compulsivamente, hasta que mi cuerpo se agotó a la edad de 33. Puedo describir en general la experiencia de la depresión como un ruido constante, a veces con más o menos volumen. Frecuentemente el mundo exterior no tiene influencia en qué tan fuerte será el ruido. En otras ocasiones, un evento puede provocar una depresión mucho más fuerte que la situación percibida.

He creado negocios, perdido negocios, contraído matrimonio, divorciado, tenido niños, auto medicado por 18 años, y he estado limpio y sobrio por 19, ¡y todavía me siento deprimido! Mis únicos recuerdos de momentos en los que he tenido un nivel de depresión apenas perceptible son:

1) En 1987, cuando empecé mi último negocio, lo que involucraba dejar atrás la idea de que necesitaba a otros para hacerlo.

Fue también una época en la que ignoré los problemas que trae consigo el ser exitoso, entre ellos, austeridad bajo la capitalización, pago de una casa de $3500.00 mensuales, el hecho de que, en ese momento, era padre soltero de tres hijos adolescentes que estaban viviendo conmigo en la casa donde manejaba mi negocio (¡Esto probablemente justificaría cualquier nivel de depresión incluso para padres experimentados!).

2) En 1997, al final del taller del Consejo Nibiruano durante el cual (a) tuve un sueño en el cual mi cuerpo astral fue llevado a un barco para tener una cirugía de corazón (b) expresé una violenta ira incontrolable, que había encerrado por toda una vida, hacia mi madre (c) fui hacia la perspectiva más alta para ver mi contrato con ella, donde le había solicitado actuar el rol que había jugado (d) sentí un aprecio total por lo que había estado dispuesta a hacer por mi debido a mi solicitud, y (e) alcancé un estado de completa compasión (no juicio) y experimenté una alegría orgásmica.

3) Mi primera cita con mi compañera de vida y futura (ahora presente) esposa. Durante nuestra cena de cuatro horas, Jelaila y yo hablamos acerca de nuestras vidas y me permití abrirme para hablar de mi depresión, la cual, desde el taller de Agosto, no sólo había regresado sino que había alcanzado un punto máximo de desesperación y de fantasías de suicidio constantes.

Este estado se sentía peor desde mi perspectiva debido a los avances del taller descritos anteriormente, aunado a mi rápido y profundo descenso a la oscuridad total. De hecho, la única razón por la que estaba vivo para experimentar esa cena , era debido a una relación muy especial con una maravillosa amiga y amante llamada Shari, que tenía, como parte de su contrato (en su proyecto de vida) ¡llevarme a la ciudad de Kansas!

Hablando con Jelaila esa tarde de Diciembre 2, 1998, me encontré enganchado a una conversación acerca de la oscuridad, sobre la que había tenido muchos juicios negativos, con una hermosa mujer que sólo podía ver las cosas positivamente y el lado hermoso de mi experiencia. Ella vio oportunidad donde yo vi desesperanza.

¡Al final de la tarde, mi “ruido” había disminuido en un 90% y parecía muy distante! Esta fue la experiencia que abrió la puerta a mi camino de Diciembre 10, al reconocimiento de mi compañera de vida (la cual es toda otra historia que contar en otra ocasión), y al entendimiento final y aceptación de mi primer rol en esta escuela planetaria.

Después de semanas de felicidad y emoción, incluyendo nuestro matrimonio, viajes a México y California, y un sorprendente e interactivo crecimiento personal juntos, yo, Jehowah, me encontré en una profunda depresión en una misión desesperanzada. ¡Y los tres hemos tratado de encontrar una salida!

La sociedad del Alma, Ego y yo tenía que ser utilizada. Manteniéndome en paz en vez de en el miedo era esencial para pasar esta experiencia. Al tener acuerdos los tres, estaba dispuesto a conservar una actitud de apertura total mientras, al mismo tiempo, me sentía sin esperanza, abatido, sin valía, sin dar y recibir amor, enfurecido y deprimido.

Esta apertura permitió que la Luz y la Oscuridad empezaran a bailar juntas. Las animadas, y a veces, acaloradas y apasionadas discusiones entre Jelaila y yo empezaron un baile de comprensión de nuestras orientaciones, sentimientos, emociones, expresiones y puntos de vista.

Expresándonos libremente entre los dos, empezamos realmente a experimentar nuestros roles y darnos cuenta de los desafiantes que eran. Ella era capaz de traer la perspectiva más alta de la novena dimensión para llevarme a la luz (conocimiento y amor), y yo podía inundarla con los “hechos duros” de la tercera dimensión y llevarla a la Oscuridad (dolor y miedo). ¡La integración en el planeta Tierra había empezado!

Esta apertura estaba aunada a casi una constante voluntad de experimentar una perspectiva diferente que la que tenía. Esto, coexistía con la ira, depresión y otras manifestaciones de la Oscuridad. Así que encontré dos “perfiles bajos” pero guías importantes para obtener integración polar. Era como reconocer que otro punto de vista existía incluso si estaba "incorrecto" y no podría equiparase a mi situación. El uso de estas guías me permitieron no sólo recibir información (luz) y asistencia de Jelaila, sino también de mis guías que incluían varios miembros del Consejo de la dimensión más alta, como mi amoroso y apoyador hermano Devin, y mis maravillosos y poderosos padres Vindra and Cobazar.

Este constante flujo de información, y una perspectiva completamente diferente que la mía, también fue aunado con apoyo e información de mis queridos y amorosos socios Versarai, Malarai, Nancy Joy y Mark Hefron. Ninguna de esta información hubiera servido sin apertura y buena disposición porque, sin ellos, no hubiera podido oír. Sin oír, no hubiera podido integrar y hacer un balance entre la Luz y la Oscuridad.

Mientras estoy aquí sentado y escribo esto, experimento el dolor y la alegría. Hay muchas circunstancias en mi vida que cambiaría, si pudiera, si pudiera, ahora mismo. Algunas de estas cosas me causan gran dolor. Al mismo tiempo veo y experimento la conexión entre las relaciones que me traen gran alegría. Ya no excluyo la una de la otra. No hay buenos o malos pensamientos, sólo pensamientos. Con algunos experimento dolor. Con otros experimento alegría. Algunos de nosotros experimentamos más de uno que de otro. Sin tener en cuenta cuál manera es para cada uno de nosotros, lo que es irrefutable es que esto es lo que venimos a experimentar.

La depresión es mi oscuridad. La luz es mi alivio.

Jonathan Starr