29 de marzo de 2012

La mala fe de los que abusan de la buena fe ajena


Hoy es habitual que nos encontremos con “maestros” o “gurús” poseídos del síndrome del poder y la fama; y que ante el hecho de haber sido DISCÍPULO DE o haber pertenecido a un determinado linaje, casta, escuela u organización prestigiosa, tengan el atrevimiento de “enseñar” aquello que no fueron capaces de vivir y llevar a la práctica cotidiana coherentemente, durante toda su “carrera”. En su mayoría no se trata de verdaderos guías, sino de personalidades enfermas que se alimentan y aprovechan de la vulnerabilidad ajena apelando al lucro, la mentira, el engaño, el hermetismo y la sexualidad como medios de manipulación.
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El abuso de poder, el maltrato acotidiano y la falsa espiritualidad están a la orden del día, aprovechando tu necesidad más intima de un buen referente, no es extraño -entonces- que abunden estos personajes cuando se nos está inoculando en forma permanente que "el fin de los tiempos ha llegado", y vivimos bajo el bombardeo del estrés cotidiano, alimentado por una cantidad de estímulos que nos hacen vulnerables. Por ello, ante la gran demanda de buenos referentes basada en una verdadera necesidad de guía y orientación, no es muy buena idea entregarse a estos falsos "portadores de verdad" que, en su gran mayoría son verdaderos manipuladores que viven gracias al desconocimiento y la buena fe de aquellos que le otorgan cierto poder sobre sus vidas.
En internet puede leerse mucho acerca de estos “prototipos”, sus características como persona, sus patologías y su conducta son rasgos comunes en esta clase de sujetos. Sin embargo, a muchos de nosotros nos cuesta creer que el mundo de la espiritualidad -y no solo el de las doctrinas e ideologías educativas, filosóficas, sociales y políticas- también se vea contaminado de tal forma.
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Vivimos tiempos de grandes cambios donde cada una de las estructuras en las que basamos nuestras creencias, y por ende nuestra propia existencia, se ven caducas y quebradas por esta misma necesidad de cambio, hacia una nueva forma de pensamiento que encaje con un nuevo estado evolutivo al cual estamos ingresando. Necesitamos una verdadera transformación.
No es extraño, entonces, que surja en nosotros una especie de revolución interna que nos anime y nos impulse hacia la búsqueda de un nuevo camino, el encuentro de nuevas respuestas que, para muchos de nosotros, se traduce en un verdadero CAMINO ESPIRITUAL. Pero para ello, justamente, algunas de las herramientas a las que debemos apelar y de las cuales no podemos prescindir son el sentido común, el discernimiento y la lucidez que mucho tienen que ver con nuestra salud mental y espiritual; sin olvidar que las experiencias previas vividas, de alguna manera nos marcan fuertemente a nivel emocional dando un rumbo distinto a nuestras vidas en el momento de hacer nuestras elecciones personales.
Por ello, es necesario ver desde qué lugar haces tu elección y desde cuál de tus aspectos personales depositarás tu confianza hacia ese otro que será quien guíe tu nuevo camino.
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Afortunadamente, no todo referente o líder espiritual tiene que ver con estas características. Cabe aclarar que los hay de verdad y que es un honor saber de ellos y experimentar su excelencia como verdaderos guías y maestros en nuestras vidas. Personas que viven en lo cotidiano una profunda espiritualidad, y que entre sus prácticas cotidianas se encuentran: el respeto hacia la individualidad y la identidad ajena, la diversidad, la libertad, la no violencia, el respeto por la vida.
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Aquí les transcribo algunas de las características que enmarcan el perfil y el accionar de este tipo de personas que, ciertamente, con un carisma muy particular, encubren una una larga lista de engaños, falacias y patologías que nada tienen que ver con la “investidura” de un verdadero maestro espiritual:
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Declarar la propia iluminación. Enfocarse en su propia iluminación en lugar de enseñar el camino para alcanzarla.
Ser incapaz de recibir críticas y cuestionamientos aludiendo a tu falta de fe, tu rebeldía y tu inseguridad. Son verdaderos maestros en el arte de manipular.
El mal trato generalizado. Actuar omnipotentemente y sin responsabilidad coartando, bajo diferentes pretextos, la libertad ajena.
Privación de la libertad. Incitar a sus seguidores al aislamiento, cortando todo lazo afectivo y sus lazos familiares, alegando que ello es necesario como prueba de un “buen discípulo”.
No practicar lo que predica.
Atribuirse el mérito sobre una técnica particular de meditación, sanación, etc. Con frecuencia a los estudiantes o seguidores se les prohíbe divulgar ciertas técnicas para mantener un tipo de derecho de propiedad intelectual, comúnmente debajo de la apariencia de enseñar una técnica correctamente. Esto puede tener un fundamento coherente ya que, sin la guía de un instructor experiemntado, puede haber ciertas contraindicaciones al trabajar ciertas técnicas en forma incorrecta; pero ¡ojo! hasta cierto punto, porque no siempre es así. En Yoga, por ejemplo, se aconseja que el aprendizaje del Pranayama, sea supervizado por un instructor verdaderamente capacitado, ya que estamos exponiendo no solo la salud de nuestro cuerpo, sino también la salud de nuestra mente y nuestro espíritu. En Yoga sabemos muy bien que nuestra respiración conecta con estos tres estadíos y que nuestra práctica debe realizarse en forma responsable.
Ser adorado y venerado, aún bajo presión. Demandar amor y devoción de sus discípulos, aún sin que se conozca en profundidad al referente que elegimos.
Vivir en la opulencia a costa de los donativos de sus seguidores.
Proclamar la erradicación del ego mientras alimentan el propio.
Impartir cursos y cursillos milagrosos, que no justifican su valor y cuya única finalidad es lucrar. Es improbable que se alcance una buena capacitación después de unos pocos cursillos de fin de semana obteniendo “extraños” diplomas o certificados. En nuestra sociedad al querer tenerlo todo ahora, deseamos ser capaces de comprar el desarrollo espiritual con un mínimo esfuerzo. También hay que evitar la acreditación sin sentido y aquellos cursos que no tienen validez a la hora de enseñar lo aprendido, ya que con frecuencia se utilizan sólo para fomentar que los alumnos y seguidores concurran cada vez a más cursos para terminar su preparación.
Tomar ventaja sexual de sus seguidores para obtener el manejo de sus vidas, aún bajo situaciones de extorsión. Degradar a seguidores del sexo opuesto, aludiendo a una condición de inferioridad, proponiendo ciertas técnicas abusivas para liberarse de tal condición.
La esclavitud. El abuso sexual en niños. Todo esto sucede más de lo que muchos creen.
Adular al otro y hacerlo sentir “especial” para cautivarlo. Un maestro verdadero permanecerá al margen y te permitirá tomar tu decisión sobre la aceptación de sus enseñanzas, sin tratar de influenciar el proceso.
Auto otorgarse a sí mismos menciones extravagantes. No satisfechos con ser meramente "un ser iluminado", instruyen a sus seguidores para ser llamados por ellos “Dios Encarnado”, “La Reencarnación de Buda”, “Cristo” o “El Elegido”.
Hacer reclamos falsos de linaje, esto se ve con mucha frecuencia y como nadie investiga si existe tal o cual linaje y si realmente pertenece a él, no es extraño que el linaje brille por su ausencia.
Presentarse a sí mismos sin fines lucrativos. Con frecuencia presentarán sus enseñanzas gratis, mientras animan fuertemente a sus devotos a hacer grandes donaciones. De este modo pueden aparentar estar por encima de consideraciones monetarias mientras mantienen su opulencia.
Utilizar pseudo-tecnologías. Muchas ganancias falsas y organizaciones se basan en rodearse de pseudo-tecnología en un esfuerzo para presentarse con medidores científicos, dispositivos específicos de comunicación espiritual, sanación, etc. Si bien existen herramientas que hacen un valioso aporte, en su mayoría son charlatanerías con las cuales se lucra sin beneficios reales para quien las adquiere. Ante el desconocimiento propio, es mejor informarse correctamente.

28 de marzo de 2012

Aprende a alinearte...



Examina las presiones y creencias que has incorporado en ti mismo,
que reflejan el pensamiento de tu familia más inmediata,
de tu familia más amplia, de tu comunidad,
el grupo religioso al que perteneces,
el grupo étnico, el grupo educativo/empresarial,
o cualquier otra multitud de unidades especializadas de personas.

Determina aquellos ámbitos en los que tu vida
se ve mediatizada por las disposiciones mentales predeterminadas,
que hacen que tu evolución personal sea más lenta
porque aquello que realmente deseas o crees
no obtiene ninguna energía de tu propia singularidad.

Si comprendes verdaderamente la capacidad para la manifestación,
te darás cuenta de que puedes controlar
la velocidad a la que se produzca el cambio en tu vida.

Un místico practicante se manifestará rápidamente
porque está conectado con el mundo situado detrás de sus ojos,
en lugar de ver el mundo como algo dictado
por los ojos del grupo y de todos sus antecesores.

Al experimentar la desconexión respecto a esas fuerzas exteriores,
verás cómo aumenta drásticamente
la velocidad de tu evolución.



Si escuchas una voz interior,
detrás de los globos oculares, que te dice: «Avanza»,
ya no aguardarás a esperar a alguien para avanzar,
antes de dar el primer paso.

Ya no tendrás que revisar tus sugerencias
para contrastarlas con la mentalidad del grupo,
que está destinada a mantenerte seguro
y a desanimar tu individualidad.

Tienes que desconectarte de tu condicionamiento y saber,
dentro de ese espacio íntimo situado detrás de tus ojos,
que puedes aceptar y aceptarás
el desafío de manifestar tu destino.

Al cultivar la convicción interna sobre la manifestación
del mundo de lo invisible en el mundo material,
comprenderás que hay una fuerza universal
que se encuentra en todas las cosas del universo.

No hay un Dios separado para cada individuo,
cada planta, cada animal, cada mineral.
Todos son uno.

En consecuencia,
la misma fuerza divina que hay dentro de ti,
que te hace pensar y respirar,
se encuentra simultáneamente
en todos los seres humanos
y en todas las cosas.

Es algo universal.
Así pues, no existe lugar alguno en el que no esté.

En consecuencia,
lo que percibes como ausente de tu propia vida,
también contiene la misma fuerza divina
o inteligencia universal
que está dentro de ti.



La manifestación, por lo tanto,
no es más que el dar forma
a un nuevo aspecto de ti mismo.

No estás creando algo a partir de la nada.

Aprende a alinearte con un aspecto de tu ser
que tus sentidos no sabían que pudiera ser activado.
Esto constituye una parte muy importante de esta comprensión.

¡Tú y aquél que deseas manifestar en tu vida son uno!

Finalmente,
sabrás que tu tarea consiste en decir «Sí!»,
en lugar de preguntar «Cómo?»




Wayne Dyer

27 de marzo de 2012

TIEMPO DE DESPEDIDA



Me pongo en pie para hablar de manera sagrada, desde el amor y el sentimiento de unión y comunidad que mi corazón alberga. Me pongo en pie y hablo ante vosotras en la cabaña sagrada, bañada por el agua, sostenida por la tierra, alentada por el viento, ardiendo con el fuego sagrado que la húmeda tierra acoge, desde mi útero, desde mi centro, desde mi sangre. Esta es la visión que me llega en este tiempo de luna nueva y que comparto como Mujer Sagrada, Mujer-En-Pie, Mujer de Fuego y Amor, Mujer de las Aguas, Mujer Lechuza, Mujer Pantera.

"Veo un paisaje yermo, devastado por las llamas, con un gran río que lo recorre. Todo está oscuro, hay humo y llamas, como si fuese producto de una gran explosión que ha arrasado con todo. No queda nada, ni una brizna de hierba. Las llamas ya son bajas, devoran y consumen las últimas formas de vida. Un gran río, negro en la noche, cruza con sus aguas el paisaje. Las llaman lamen sus orillas, todo se encuentra sumido en el silencio, nada se mueve. El desastre ha ocurrido, todo debe ser renovado.

No hay luna en el cielo, tampoco hay sol. Unas mujeres vestidas de blanco, de piel oscura y largo cabello negro bajan hasta la ribera para ofrendar su luz al río, serenas y conscientes de lo que está ocurriendo. No ha sido su labor evitar el desastre, su tarea viene después. Saben lo que tienen que hacer para acompañar el tránsito del tiempo que se va en el río de las almas luminosas. Están ahí unidas, están ahí para eso, siguiendo un designio común de Hechiceras de la Luna, cuyo poder pacificador ayudará a impulsar el fin de una era. Vírgenes turgentes que vibran de vida eterna y descienden con calma por la colina. Se agachan en la orilla, se inclinan para tocar con su frente la tierra y cada una deposita en el agua del río, desde su corazón, una ofrenda de luz para despedir a las almas que transitan hacia otros mundos conducidas por el gran río. Ofrendas de luz, ofrendas-barca, ofrendas-corazón, hechas por hechiceras que abren brechas en el tiempo y cuya luz de amor guiará a aquellos que se pueden perder.

Hermandad de brujas blancas, de magas del tiempo, vírgenes que practican la sexualidad sagrada, que en el hilo del tiempo son perlas engarzadas por el silencio de la Madre, que agita las cuentas y las junta y las teje en una red nueva hecha de sabiduría y de pasión. Pasión en calma, pasión serena, de vida eterna hecha. Pasión-fuerza de vida, pasión que abre las entrañas y las libera al frío de la noche para que se refresquen los fuegos de la sangre que tal vez puedan tornarse un día dañinos. Mujeres, abrid la piel, abrid vuestras carnes de luz, enseñad vuestros corazones de paz desde un estado sereno. Despedid las sombras de otros tiempos y abrazad el compost que lleváis dentro, germen sagrado de la vida eterna. Dejad que el corazón se desborde en vuestro servicio calmo, silencioso y sereno, asistiendo a las almas heridas, aquellas que olvidaron la alegría que llevan dentro.

Regala tu silencio a aquellas relaciones que no te entienden, porque el silencio lo dice todo y permite alumbrar con tu ofrenda el río profundo de la transformación. Deja que tu sangre mane río abajo y no morirás. Deja que la Madre te transforme y no morirás. Deja que tu silencio hecho de amor y de sangre embarque en el río lleno de flores, como un valioso regalo de despedida, un impulso sagrado hacia la transición, un precioso don. Deja que se oiga la voz de tu silencio y que se vea la danza de tu corazón sereno. Exige respeto Mujer-En-Pie, firme en tu serenidad, danza los mil ritmos que te habitan y no dejes que nadie los interrumpa con su ego herido. Mujer-danzante, Mujer-En-Pie, danza el corazón del Uno y haz que la tierra retumbe, para que los que se van puedan oir el corazón de una Gran Madre que los sustenta en sus cambios, atenta y consciente. Dale alas a tu corazón y elévate con el viento, planeando más allá de las altas cumbres, de los antiguos incendios.

Es tiempo de despedir. Es tiempo de ayudarnos unos a otros. Es tiempo de ofrendar nuestra luz en el río y danzar sus canciones para dejar marchar aquellas experiencias que nos han herido, personas, relaciones, situaciones... Es importante dejar partir, dejar morir con la dulzura, la suavidad y el amor de una Hechicera Sagrada, que despide a sus almas hermanas y les deja morir cuando deben partir. Bendiciones al río que se lleva esas almas que en su forma humana sólo entendían de violencia, de maltrato, de tiranía más o menos sutil porque eran esclavos del sufrimiento y las adicciones. Despedíos de las cosas que una vez os lastimaron, aquellas que aún se encuentran en los campos devastados de vuestros daños internos, de vuestros incendios, de vuestras hecatombes personales. Limpiémonos y ayudémonos unos a otros a hacerlo. Por más cicatrices que tengamos el río de la vida sigue fluyendo, y aunque haya quienes no puedan ver nuestra luz serena brillar a plena potencia en la noche, la energía llega y con ella su mensaje de consuelo y amor, de profunda transformación.

Ofrenda tu luz y acude a las riberas o a la orilla del mar, al bosque cercano, a la montaña, o en casa, en compañía o en soledad. Celebra el amor que te sostiene y sustenta todas las almas y, como madre en una noche de pesadillas, canta una nana al viento para que consuele los miedos profundos que aún tienes y calme a aquellos que atraviesan el portal de otro tiempo."

Me siento en el suelo con vosotras, al amor de la lumbre sagrada, y me vuelvo Mujer-Silenciosa que ofrece su luz en amor.

El Misterioso Vacío


La única existencia de la Mente Cósmica es un vasto vacío, y cuando la Mente Universal se encuentra entre dos períodos cósmicos, también se sumerge en ese inconcebible e insondable vacío. Este Vacío trasciende toda la relatividad inseparablemente asociada a la personalidad, sólo puede ser captado por una facultad intuitiva interior y superiorLa Nada es el equivalente de la Realidad de aquel Vacío, es la base sobre la que se levanta toda nuestra experiencia del estado de vigilia, del dormir y del soñar y, si lo captamos profundamente, se resuelve el enigma de la existencia.

La mente no puede representarse en absoluto el Vacío, porque cuando cree que lo ha logrado, todavía está allí la mente que piensa en el Vacío, y por ello en ese mismo momento mismo, lo llena. Al decir que todo es oscuridad está afirmando la existencia de su propia luz.

El significado metafísico de los pensamientos estriba en el Pensamiento. Es una ilusión nuestra el que la Mente parezca una "nada" porque ella es la inconmovible realidad que permanece cuando todo lo demás se ha eliminado. La noción de completa inexistencia es, por lo tanto, ilusoria.

El Vacío es algo único, pues ni siquiera podemos oponer la idea de Plenitud, ésta está contenida en aquél. El Vacío carece sólo de las apariencias individuales y separadas, pero no carece de realidad universal, que es su naturaleza original. Un sabio chino expresa: "La misteriosa cualidad de la Esencia de la mente es que, aunque podemos mirar hacia ella, no podemos verla".

Psicológicamente, el vacío significa la pureza de la mente, en la cual ésta carece de todo colorido de la imaginación creadora, lo que significa la cesación de toda consciencia terrenal, la desaparición de las apariencias fenoménicas, ya que sólo deja el mundo de la Realidad permanente, inaprehensible para las manos o el pensamiento. Las cosas son las "formas" transitorias que la Esencia Mental permanente asume. Como formas están destinadas a desaparecer, pero como esencia, su destino es durar eternamente.

La Mente Cósmica no es un vacío sino la realidad misma detrás de toda nuestra experiencia del mundo. El Vacío es la Realidad fundamental, la base de toda existencia manifestada, la que nace de la imaginación de los individuos que habitan el mundo, pero no existe para la Mente Vacía. La paradoja es que el Vacío, la Nada, que nunca percibimos directamente, es la última Realidad, mientras que el Todo, el Todas-las-cosas que experimentamos, es una apariencia dentro de aquel Vacío.

De la nada sobreviene algo, del silencio los sonidos, de la inconsciencia la consciencia, etc. Buda especificó en qué consistía el Nirvana: "existe algo, oh, discípulos, que no ha sido producido, que no ha nacido, ni fue creado ni compuesto. Si no existiera, oh, discípulos, este algo no nacido... no sería posible la existencia de lo que ha nacido."

Esta aparente nada, es la única realidad perdurable, cuya presencia, la Naturaleza, está siempre señalándonos, pero que jamás nos revela. Su misterio es impenetrable en sentido terrenal, su infinitud es inefable y su existencia inmutable. La Mente Universal surgió de la Mente Cósmica y el universo emergió de la Mente Universal, pero esto no debe interpretarse literalmente, porque esto aduce implicaciones especiales. El universo, jamás ha estado fuera de la Mente Universal ni ésta se ha apartado nunca de la Mente Cósmica.

La Mente Universal es un pensamiento de la Esencia de la Mente Cósmica y el universo un pensamiento de la Mente Universal El universo se convierte así, en un pensamiento dentro de otro pensamiento.

El Vacío Primordial deviene la Mente Universal, pero no la crea. Ésta deviene el mundo y el hombre, pero no los crea. La mente del hombre se convierte en sus pensamientos, pero no los crea. Así se completa el hilo circular que los liga. Es una sola Mente, la que aparece como Mente Universal y como universo sólido.

El constante movimiento del universo induce de diversas maneras a volver al estado original del cual surgió, esta tendencia se vuelve auto consciente en el ser humano, cuando alcanza una determinada etapa de su desarrollo. El texto sánscrito Atma Prabuddha dice": Ahora yo soy el Pensamiento mismo, despojado de toda inquietud, yo soy solo y constante, no tengo cuerpo ni nacimiento, únicamente yo soy la esencia del ser; yo soy la verdad suprema"

Detrás de los pensamientos y de la consciencia espacio-temporal, subyace la misteriosa esencia que habita en el Aquí inmutable, en el Ahora perdurable. Esta esencia de todas las cosas es el pensamiento único que aparece tanto en el ego, cuanto en las cosas mismas. La Mente Cósmica es la totalidad de toda experiencia, el punto de partida y el punto final de toda existencia, lo que conoce y lo que es conocido. Cuando el pensamiento se dirige hacia dentro, abandonando la diversidad de las cosas, para pensar en sí mismo, emprende su última tarea de mayor alcance, sólo aquí encontrará la mística unidad que contiene y está en la base de todas las cosas. La razón y la intuición confirman que absolutamente todos los objetos del mundo son manifestaciones de una sola y única sustancia: la Mente. Si se capta esto, la misma existencia de lo múltiple, se contempla como prueba de la existencia de lo Uno.

La enseñanza de la irrealidad del mundo, tiene el propósito de obligar a los principiantes y alumnos intermedios a prestar el máximo de atención a la realidad invisible, es decir, con un valor disciplinario, más que como verdad acerca de las "formas" que capta la experiencia. En una etapa posterior se enseña la doctrina, de que todo es una sola sustancia, de que todo es esencialmente real. Ella dice que después de asimilar la materia a los pensamientos, asimila éstos al Pensamiento.

La división metafísica entre Realidad y Apariencia, entre Ser y llegar a Ser, la división mística entre Espíritu y Materia, entre Dios e Ilusión debe captarse como un antagonismo de tanteo y no de esencia. El estudiante debe superar tal división y debe saber contemplar las cosas, como no diferentes de la Esencia de la Mente, debe abarcarlos en una comprensión junto con la esencia misma.

La mentalidad más madura es enriquecida con una explicación más razonada, que introduce al intangible elemento del Espíritu, como una fuerza que interpreta y hace actuar a la materia tangible.

La concepción filosófica, presenta al universo desde el punto de vista de la consciencia, primero señalando que lo que conocemos son nuestras propias ideas, pero que esas ideas son copia o representaciones de objetos materiales que existen fuera de la consciencia con una base unificadora para todos, en el espíritu.

En el esquema filosófico nada carece de valor, todas las cosas son símbolos de la Mente siempre presente. Existen porque existe la Mente misma, son reales porque la Mente es real.

Como persona el ser humano no posee realidad permanente, pero sí la posee como Yo Superior. El universo es una creación mental. La imaginación es un poder que pertenece a la Mente Cósmica y por lo tanto no pueden ser ni ella ni sus productos cosas ilusorias.

La dualidad es una ilusión de la mente y la filosofía no acepta esa dualidad entre espíritu y materia que exponen la religión y la metafísica, porque saben que la multiplicidad de cosas no son más que ideas que no se diferencian en esencia de su mente. Cuando comprende que todas las cosas se reducen a una sola sustancia, no puede haber diferencia entre materia y espíritu. Sólo existe lo Uno, que es un Principio misterioso, que como vida, existe en todos nosotros y en todas las cosas que nos rodean, y que como Mente es la base de toda nuestra consciencia de aquellas experiencias.
La Divinidad de Dios es en última instancia todos los seres y todas las cosas y la humanidad "ha olvidado" lo que ella es realmente, de donde viene y a donde va, porque hay un mundo de real existencia que la humanidad debe descubrir y amar. Estamos viendo lo Real todo el tiempo, cuando vemos el mundo exterior, pero no en su perfecta Realidad, sino con un prisma deformado.
Paul Brunton

26 de marzo de 2012

Cirujano del Alma. Entrevista al Dr. Jorge Carvajal


¿Qué es la enfermedad?
Es un maestro, una oportunidad para organizar una armonía superior en nuestra propia vida, a nivel físico, emocional, mental y espiritual.
¿Qué enferma primero, el cuerpo o el alma?
El alma no puede enfermar, porque es lo que hay perfecto en ti, el alma evoluciona, aprende. En realidad, buena parte de las enfermedades son todo lo contrario: son la resistencia del cuerpo emocional y mental al alma. Cuando nuestra personalidad se resiste al designio del alma es cuando enfermamos.
¿Hay emociones perjudiciales para la salud? ¿Cuáles son las que más nos perjudican?
Un 70 por ciento de las enfermedades del ser humano vienen del campo de conciencia emocional. Las enfermedades muchas veces proceden de emociones no procesadas, no expresadas, reprimidas. El temor, que es la ausencia de amor, es la gran enfermedad, el común denominador de buena parte de las enfermedades que hoy tenemos. Cuando el temor se queda congelado afecta al riñón, a las glándulas suprarrenales, a los huesos, a la energía vital, y puede convertirse en pánico.
¿Nos hacemos los fuertes y descuidamos nuestra salud?
De héroes están llenos los cementerios. Te tienes que cuidar. Tienes tus límites, no vayas más allá. Tienes que reconocer cuáles son tus límites y superarlos porque si no los reconoces, vas a destruir tu cuerpo.
¿Cómo nos afecta la ira?
La ira es santa, es sagrada, es una emoción positiva porque te lleva a la autoafirmación, a la búsqueda de tu territorio, a defender lo que es tuyo, lo que es justo. Pero cuando la ira se vuelve irritabilidad, agresividad, resentimiento, odio, se vuelve contra ti, y afecta al hígado, la digestión, el sistema inmunológico…
¿La alegría por el contrario nos ayuda a estar sanos?
La alegría es la más bella de las emociones porque es la emoción de la inocencia, del corazón, y es la más sanadora de todas, porque no es contraria a ninguna otra. Un poquito de tristeza con alegría escribe poemas. La alegría con miedo nos lleva a contextualizar el miedo y a no darle tanta importancia.
¿La alegría suaviza el ánimo?
Sí, la alegría suaviza todas las otras emociones porque nos permite procesarlas desde la inocencia. La alegría pone al resto de las emociones en contacto con el corazón y les da un sentido ascendente. Las canaliza para que lleguen al mundo de la mente.
¿Y la tristeza?
La tristeza es un sentimiento que puede llevarte a la depresión cuando te envuelves en ella y no la expresas, pero también puede ayudarte. La tristeza te lleva a contactar contigo mismo y a restaurar el control interno. Todas las emociones negativas tienen su propio aspecto positivo, las hacemos negativas cuando las reprimimos.
¿Es mejor aceptar esas emociones que consideramos negativas como parte de uno mismo?
Como parte para transformarlas, es decir, cuando se aceptan fluyen, y ya no se estancan, y se pueden transmutar. Tenemos que canalizarlas para que lleguen desde el corazón hasta la cabeza.
¡Qué difícil!
Sí, es muy difícil. Realmente las emociones básicas son el amor y el temor (que es ausencia de amor), así que todo lo que existe es amor, por exceso o defecto. Constructivo o destructivo. Porque también existe el amor que se aferra, el amor que sobreprotege, el amor tóxico, destructivo.
¿Cómo prevenir la enfermedad?
Somos creadores, así que yo creo que la mejor forma es creando salud. Y si creamos salud no tendremos ni que prevenir la enfermedad ni que atacarla, porque seremos salud.
¿Y si aparece la enfermedad?
Pues tendremos que aceptarla porque somos humanos. También enfermó Krishnamurti de un cáncer de páncreas y no era nadie que llevara una vida desordenada. Mucha gente muy valiosa espiritualmente ha enfermado. Debemos explicarlo para aquellos que creen que enfermar es fracasar. El fracaso y el éxito son dos maestros, pero nada más. Y cuando tú eres el aprendiz, tienes que aceptar e incorporar la lección de la enfermedad en tu vida.
Cada vez más personas sufren ansiedad…
La ansiedad es un sentimiento de vacío, que a veces se vuelve un hueco en el estómago, una sensación de falta de aire… Es un vacío existencial que surge cuando buscamos fuera en lugar de buscar dentro. Surge cuando buscamos en los acontecimientos externos, cuando buscamos muletas, apoyos externos, cuando no tenemos la solidez de la búsqueda interior. Si no aceptamos la soledad y no nos convertimos en nuestra propia compañía, vamos a experimentar ese vacío y vamos a intentar llenarlo con cosas y posesiones. Pero como no se puede llenar con cosas, cada vez el vacío aumenta.
¿Y qué podemos hacer para liberarnos de esa angustia?
La angustia no se puede pasar comiendo chocolate, o con más calorías, o buscando un príncipe azul afuera. La angustia se pasa cuando entras en tu interior, te aceptas como eres y te reconcilias contigo mismo. La angustia viene de que no somos lo que queremos ser, pero tampoco lo que somos, entonces estamos en el “debería ser”, y no somos ni lo uno ni lo otro.
El estrés es otro de los males de nuestra época…
El estrés viene de la competitividad, de que quiero ser perfecto, quiero ser mejor, de que quiero dar una nota que no es la mía, de que quiero imitar.
Y realmente sólo se puede competir cuando decides ser tu propia competencia, es decir, cuando quieres ser único, original, auténtico, no una fotocopia de nadie. El estrés destructivo perjudica el sistema inmunológico. Pero un buen estrés es una maravilla, porque te permite estar alerta y despierto en las crisis, y poder aprovecharlas como una oportunidad para emerger a un nuevo nivel de conciencia.
¿Qué nos recomendaría para sentirnos mejor con nosotros mismos?
La soledad. Estar con uno mismo cada día es maravilloso. Estar 20 minutos con uno mismo es el comienzo de la meditación; es tender un puente hacia la verdadera salud; es acceder al altar interior, al ser interior. Mi recomendación es que la gente ponga su despertador 20 minutos antes para no robarle tiempo a sus ocupaciones. Si dedicas, no el tiempo que te sobra, sino esos primeros minutos de la mañana, cuando estás fresco y descansado, a meditar, esa pausa te va a recargar, porque en la pausa habita el potencial del alma.
¿Qué es para usted la felicidad?
Es la esencia de la vida. Es el sentido mismo de la vida, encarnamos para ser felices, no para otra cosa. Pero la felicidad no es placer, es integridad. Cuando todos los sentidos se consagran al ser, podemos ser felices. Somos felices cuando creemos en nosotros, cuando confiamos en nosotros, cuando nos encomendamos transpersonalmente a un nivel que trasciende el pequeño yo o el pequeño ego. Somos felices cuando tenemos un sentido que va más allá de la vida cotidiana, cuando no aplazamos la vida, cuando no nos desplazamos a nosotros mismos, cuando estamos en paz y a salvo con la vida y con nuestra conciencia.
¿Es importante vivir en el presente? ¿Cómo lograrlo?
Dejamos ir el pasado y no hipotecamos la vida a las expectativas de futuro cuando nos volcamos en el ser y no en el tener. Yo me digo que la felicidad tiene que ver con la realización, y ésta con la capacidad de habitar la realidad. Y vivir en realidad es salir del mundo de la confusión.
¿Tan confundidos estamos, en su opinión?
Tenemos tres ilusiones enormes que nos confunden. Primero creemos que somos un cuerpo y no un alma, cuando el cuerpo es el instrumento de la vida y se acaba con la muerte. Segundo, creemos que el sentido de la vida es el placer; pero a más placer no hay más felicidad, sino más dependencia. Placer y felicidad no es lo mismo. Hay que consagrar el placer a la vida y no la vida al placer. La tercera ilusión es el poder; creemos tener el poder infinito de vivir.
¿Y qué necesitamos realmente para vivir?, ¿acaso el amor?
El amor, tan traído y tan llevado, y tan calumniado, es una fuerza renovadora. El amor es magnífico porque crea cohesión. En el amor todo está vivo, como un río que se renueva a sí mismo. En el amor siempre uno puede renovarse, porque todo lo ordena.
En el amor no hay usurpación, no hay desplazamiento, no hay miedo, no hay resentimiento, porque cuando tú te ordenas porque vives el amor, cada cosa ocupa su lugar, y entonces se restaura la armonía. Ahora, desde la perspectiva humana, lo asimilamos con la debilidad, pero el amor no es débil.
Nos debilita cuando entendemos que alguien a quien amamos no nos ama…
Hay una gran confusión en nuestra cultura. Creemos que sufrimos por amor, que nuestras catástrofes son por amor… pero no es por amor, es por enamoramiento, que es una variedad del apego. Eso que llamamos habitualmente amor es una droga. Igual que se depende de la cocaína, la marihuana o la morfina, también se depende del enamoramiento. Es una muleta para apoyarse, en vez de llevar a alguien en mi corazón para liberarlo y liberarme. El verdadero amor tiene una esencia fundamental que es la libertad, y siempre conduce a la libertad.
Pero a veces nos sentimos atados a un amor…
Si el amor conduce a la dependencia es eros. Eros es un fósforo, y cuando lo enciendes se te consume rápidamente, en dos minutos ya te quemas el dedo. Hay muchos amores que son así, pura chispa. Aunque esa chispa puede servir para encender el leño del verdadero amor. Cuando el leño está encendido produce el fuego, Ese es el amor impersonal, que produce luz y calor.
¿Puede darnos algún consejo para alcanzar el amor verdadero?
Solamente la verdad. Confía en la verdad; no tienes que ser como la princesa de los sueños del otro, no tienes que ser ni más ni menos de lo que eres. Tienes un derecho sagrado, que es el derecho a equivocarte; tienes otro, que es el derecho a perdonar, porque el error es tu maestro. Ámate, sincérate y considérate. Si tú no te quieres, no vas a encontrar a nadie que te pueda querer. El amor produce amor. Si te amas, vas a encontrar el amor. Si no, vacío. Pero nunca busques una migaja; eso es indigno de ti.
La clave entonces es amarse a sí mismo.
Y al prójimo como a ti mismo. Si no te amas a ti, no amas a Dios, ni a tu hijo, porque te estás apegando, estás condicionando al otro. Acéptate como eres; lo que no aceptamos no lo podemos transformar, y la vida es una corriente de transformación permanente.

Jorge Carvajal, es médico de la Universidad de Antioquia, pionero de la Medicina Bioenergética en Hispanoamérica y creador de la Sintergética. Es el creador de ViaVida, sociedad destinada a la investigación, la asistencia y la docencia, que constituye la plataforma para la expansión mundial de esta nueva forma de ver la medicina. Entre sus publicaciones, destacan Contextos de Sintergética y Láser y Sintergética, dirigidos a médicos; Por los caminos de la Bioenergética, Por los Senderos del Alma y sus recopilaciones de poemas El fuego del Amor y Agua y Cielo en el Sendero.

25 de marzo de 2012

Amar conscientemente



Amar Conscientemente es una de las experiencias más maravillosas que podamos imaginar, porque sin conciencia, el amor queda reducido a un acto animal que agota, mientras que vivido con conciencia, desde el corazón es fuente de felicidad y energía. Podemos vivir la vida desde distintos niveles de conciencia. Cuanto más profundo es el nivel de conciencia en el cual vivamos, más profunda y gratificante será nuestra vida.
Amar no es desear, atraer o sufrir, amar es expandir nuestra propia conciencia. Amar es estar por encima de la separatividad, de la dualidad, del temor y del miedo. San Agustín decía: "Ama y haz lo que quieras". Ello quiere decir que cuando amas eres libre y puedes hacer lo que quieras. También puedes hacer lo que quieres (o lo que crees que quieres) sin amor; pero entonces estás reaccionando y el verdadero amor, el Amor Consciente, no es reacción, sino continua creación.
El amor es lo que nos proporciona la alegría de vivir, es la sal de la vida y ello por una razón muy sencilla, a saber, que la vida es expansión de la conciencia.
Sin amor, la vida está bloqueada, no tiene sentido, o al menos no tiene sentido para el que no ama. Parecería como si sin amor viviéramos en tinieblas.
Cuando amamos estamos transmitiendo aquello que todo el mundo está consciente o inconcientemente, buscando; por ello mismo cuando amamos se nos abren las puertas de los milagros.
Todos podemos vivir una vida amorosa más rica y plena si aprendemos a amar con más conciencia. No se trata de llegar a una meta determinada, sino de crecer, de crecer por dentro, irradiando aquello que está en el interior de todos los hombres, aquello que llamamos Amor.
El Amor es el sentimiento de Unidad y Conciencia que está dentro de tu Corazón. Cuando amamos a alguien estamos en contacto con el Amor universal que está dentro de cada uno de nosotros y lo irradiamos a nuestro alrededor.
Si queremos llegar al Amor universal, comencemos amándonos a nosotros mismos y a quienes nos rodean desde el Corazón.
El Amor Consciente es un logro importante que puedes obtener mediante la práctica de los siete principios siguientes. Se trata de patrones de conducta que aumentarán tu nivel de conciencia y harán que todo lo que vivías, incluido el amor adquiera más conciencia.

Los 7 principios del Amor Consciente
1. Trabajar por tu Paz Interior
Todo, en esta vida depende de cuán grande sea el nivel de tu paz interior. Cuanto más en paz estés contigo mismo, más en paz estarás con cuanto te rodea y cuanto más armónicamente vivas contigo mismo, más en armonía estarás con los demás. La paz interior no es sólo un logro que te llenará mucho más que la satisfacción de cualquier deseo: es el estado original del hombre a partir del cual la vida se convierte en un milagro permanente.
2. Aprender a Perdonar
El secreto para ser feliz se halla en el perdón. Cuando perdonamos a aquellos que nos han causado daño, en realidad estamos sanando nuestra relación con nosotros mismos. El perdón lo resuelve casi todo; perdonar es la clave de la evolución. El perdón es la magia porque te libera del resentimiento y de los patrones erróneos que te hacían infeliz. Cuando perdonamos se producen toda una serie de cambios en nuestro organismo y en nuestro corazón que hacen que vivamos la vida con una plenitud creciente. Perdonar es abrir tu Corazón a los efluvios del Amor Universal.
3. Amarte a ti mismo
Cuando nos amamos a nosotros mismos, aparecen los milagros en nuestras vidas. Es absurdo querer emprender un camino de amor consciente si antes no te amas a ti mismo. Amarse a sí mismo es no juzgarse con dureza, perdonarse y concederse "caprichos" de vez en cuando. Amarse a sí mismo es algo más; es Aceptarse y Aprobarse tal cual somos porque sabemos que somos perfectos. La vida entonces se convierte en una discreta pero maravillosa sucesión de pequeños milagros. A medida que practicas el amor consciente hacia ti mismo, te das cuenta que tu salud mejora, que tus amigos te hacen más caso, tus relaciones son más satisfactorias y toda tu vida se torna más creativa. Amándote a ti mismo despiertas en ti el Amor que atraerá hacia ti el amor de los demás. Es la mejor manera de hacer que los demás te amen, sin coacción, sin violencia, con dulzura.
4. Obedecer a la Voz Interior
Dentro de ti, en tu Corazón, hay una inteligencia conectada con la inteligencia cósmica, y esta inteligencia te habla a través de una voz: la voz interior que te aclarará cualquier duda que se te plantee y te ayudará a caminar con el corazón. Con el tiempo descubrirás que la voz interior es un verdadero maestro interior. Acepta sus lecciones y ponlas en práctica. El te guiará en los momentos difíciles
5. Vivir el momento presente, aceptando lo que viene y no intentando retener lo que se va
Cuando nuestra mente se encuentra ocupada en pensar qué pudo haber ocurrido o que ocurrirá, cuando está enfocada en el pasado o en el futuro, no está viviendo el presente. Cuando no vivimos el presente estamos desperdiciando cantidades ingentes de energía lo que produce: Ansiedad, Depresión, Tristeza, Desamor.
En el Amor Consciente, vivimos el "aquí y ahora" todo lo que necesitamos para ser felices. No debemos obsesionarnos y la mejor manera de lograrlo es haciéndonos conscientes del amor que llevamos dentro.
6. Dar antes de recibir
Es sumamente importante recordar que la verdadera esencia de nuestro ser es el Amor y que sólo viviremos rodeados de Amor cuando conectemos con él. Cuando vivimos con conciencia, nos damos cuenta de que tenemos todo lo que necesitamos y en el momento en que lo necesitamos. Si creemos que se nos está negando algo que merecemos, es que algo falla todavía en nosotros. Es entonces cuando debemos practicar el dar. No hemos de dar esperando nada a cambio; no sería "Dar", sino "cambiar". En la práctica del dar consciente damos porque sabemos que dando nos estamos conectando con el Amor Universal y cuando estamos conectados con éste, automática y espontáneamente recibimos lo que merecemos en cada momento.
7. Actuar con Sinceridad
El camino hacia la conciencia pasa por la total sinceridad. Haz de ser completamente honesto y sincero contigo mismo, pues en cuanto abres tu corazón para que se expanda, éste aceptará todo lo que le propongas sin discriminar qué es verdad y qué es mentira. Si mientes, te estarás mintiendo a ti mismo.
Cuando tengas que elegir entre lo correcto o lo que te agrada (a veces pueden coincidir), si eliges lo correcto, habrás avanzado un paso más en el camino del amor consciente.
Fuente: "Las leyes eternas del Amor" Jack Lawson.

24 de marzo de 2012

Monseñor Escriva



Déjame que te recuerde, entre otras, algunas señales evidentes de falta de humildad:

—pensar que lo que haces o dices está mejor hecho o dicho que lo de los demás;

—querer salirte siempre con la tuya;

—disputar sin razón o —cuando la tienes— insistir con tozudez y de mala manera;

—dar tu parecer sin que te lo pidan, ni lo exija la caridad;

—despreciar el punto de vista de los demás;

—no mirar todos tus dones y cualidades como prestados;

—no reconocer que eres indigno de toda honra y estima, incluso de la tierra que pisas y de las cosas que posees;

—citarte a ti mismo como ejemplo en las conversaciones;

—hablar mal de ti mismo, para que formen un buen juicio de ti o te contradigan;

—excusarte cuando se te reprende;

—encubrir a alguien que tú respetes algunas faltas humillantes, para que no pierda el concepto que de ti tiene;

—oír con complacencia que te alaben, o alegrarte de que hayan hablado bien de ti;

—dolerte de que otros sean más estimados que tú;

—negarte a desempeñar oficios inferiores;

—buscar o desear singularizarte;

—insinuar en la conversación palabras de alabanza propia o que dan a entender tu honradez, tu ingenio o destreza, tu prestigio profesional...;

—avergonzarte porque careces de ciertos bienes...


José María Escrivá.

21 de marzo de 2012

The Beatles - Let It Be

Los síntomas de la ansiedad y la evitación




La ansiedad se manifiesta de forma diferente en cada persona

En muchas ocasiones no somos conscientes de que padecemos la ansiedad o algún trastorno relacionado con ella. Los síntomas de la ansiedad pueden ser muy numerosos y cada persona experimenta un conjunto particular de síntomas que determinan el tipo de trastorno que padece.

La ansiedad se presenta en forma de

Pensamientos y creencias
Sensaciones
Conductas observables
Algunas personas presentarán síntomas en todas las áreas y otros sólo en una o dos de ellas.

El pensamiento y la ansiedad

Los ansiosos no piensan como el resto de las personas, sus pensamientos son, en general, una fuente de estímulos que generan la sensación de ansiedad, entre los que más generan este problema están:

La necesidad de aprobación

Estar siempre preocupado de lo que los demás piensen se uno mismo.

Perfeccionismo

Pensar que un error es motivo de descalificación y no de su conducta, sino de su persona. Viven las fallas como una demostración de su fracaso personal.

Sobredimensionar la gravedad de las cosas

Los eventos negativos los observan de manera exagerada y eso les genera mayor ansiedad.

Predecir lo peor en el futuro

Tienen la mente colocada en el futuro y predicen lo peor que puede pasar de los acontecimientos. Les cuesta trabajo ser optimistas.

Pensamiento y descontrol

Viven en un estado de constante preocupación pensando, generalmente, que en cualquier momento puede ocurrir algo desagradable. Recurren a las fantasías catastróficas, es decir, que todo puede ser el detonante de una desgracia personal, familiar, social, etc.

Mala concentración

La persona ansiosa, al tener su mente puesta en el futuro o en las posibles catástrofes que pueden ocurrir en su vida, tienen problemas para concentrarse en el aquí y el ahora, en poner su atención plena en lo que están haciendo y en la memoria a corto plazo, olvidando los acontecimientos recientes por no ser muy conscientes de ellos.

La ansiedad en el cuerpo

La ansiedad siempre va acompañada de sensaciones físicas, no es algo que está solo en lacabeza de las personas. Pueden ser manifestaciones en el organismo que varían entre una persona y otra, pero las más comunes son:

Opresión continua en el pecho y falta de aire o dificultad para respirar.
Opresión (nudo) en la garganta.
Ritmo acelerado.
Aumento de la presión.
Mareo.
Fatiga crónica (producido también por una forma inadecuada de respirar, es decir, una respiración corta, sólo a la altura del pecho, sin llegar a ser una respiración abdominal).
Problemas digestivos: colitis, gastritis, mala digestión, inflamación intestinal, estreñimiento.
Dolor en todo el cuerpo.
Tensión muscular.
Sudoración.
Si la persona no atiende los síntomas de la ansiedad crónica, estos problemas de salud pueden volverse crónicos y, consecuentemente irse complicando con el tiempo llegando a ser un verdadero riesgo para la persona.

La evitación alivia momentáneamente la ansiedad y la agrava a largo plazo

Una persona ansiosa se caracteriza por su tendencia a la evitación. Un ansioso hace cualquier cosa por alejarse y evitar lo que le genera ansiedad, se trate de las multitudes, los lugares cerrados, algún tipo de animal o de personas, reuniones sociales, hacer llamadas, hablar en público, mirar a la cara, pagar sus deudas, pedir ayuda, etc.

La evitación, en un primer momento, genera alivio a las sensaciones de ansiedad y por tanto, la persona se siente un poco mejor al momento de evitar hacer algo, pero, a largo plazo, la evitación hace que la ansiedad se mantenga o se intensifique.

Como ejemplo de ello piense en alguien que teme a los ratones. En cuanto ve uno, sale corriendo y jamás lo enfrenta. Esto le alivia su miedo en un primer momento, pero va acrecentando su fobia hacia los roedores. Lo mismo ocurre, generalmente, al rehuir cualquier tipo de fobia.

A nadie le gusta sentirse ansioso, por lo tanto, la evasión puede ser una conducta más común de lo que se puede imaginar. Tratar de evitar todo lo desagradable puede ser algo que para muchos tenga sentido y no vean mayor problema en ello.



Sin embargo, si somos conscientes de que el alivio es momentáneo y que se va agravando en la medida en que más evitamos aquello que tememos, ya no resulta tan sencillo ni tan conveniente seguir evitando.

Una persona que tiene miedo de hablar ante un auditorio, se sentirá aliviado cuando puedeevitar pararse ante un micrófono. Si eso es algo que tiene que hacer ocasionalmente, posiblemente no tendrá mayor repercusión, pero si es un facilitador o alguien que, con frecuencia, debe estar parado frente a un auditorio, en la medida en que lo siga evitando, su problema y su ansiedad irán en aumento.

Con el tiempo, ya no sólo rehuirá estar frente al micrófono, sino cuando tenga que hablar ante un grupo más pequeño en una sala de juntas y, posteriormente, puede que le ocurra incluso ante una charla informal donde hay sólo unas pocas personas.

Lo que comienza con un temor manejable a través de la evasión, puede convertirse en algo que genere un verdadero problema en su vida, pues la ansiedad y el miedo a enfrentar el hablar con otras personas, le generará, cada vez, mayor temor al contacto con otros y, por lo tanto, mayor aislamiento. Cada mañana, al despertar y recordar que tendrá que enfrentar algún tipo de contacto con otros, sentirá, cada vez con más fuerza, los síntomas de su ansiedad.

Por esta razón afirmamos que, la evitación, es algo que alimenta fuertemente los miedos de la gente, y, si las personas se acostumbran a utilizarla con frecuencia, la ansiedad sale de control.

Todas las personas sienten temor a algo, algunos, por ejemplo, temen a las serpientes y a los insectos, si viven en una ciudad, no tendrán que evitarlos demasiado, pero si viven en el campo rodeado de estos animales, ya no será lo mismo y se volverá un verdadero problema.

La mejor solución al problema de hacer que cualquier temor se salga de control y genere cada vez mayor ansiedad, es enfrentando y no evitando.

Aunque le cueste trabajo levantar el teléfono y hacer la llamada, es mejor que lo haga y no lapostergue, de esa manera, superará la ansiedad al momento de colgar y se sentirá aliviado.

Pero si evita hacerla por unas horas, días, semanas o incluso más tiempo, durante todo ese periodo, no sólo seguirá siendo presa de una ansiedad crónica, sino que su miedo a tomar el teléfono, marcar, esperar a que le contesten y empezar a hablar, irá en aumento, provocando con ello, que algo que era un pequeño problema se convierta en algo más grave.

20 de marzo de 2012

La Queja Es Motor De Males


Cuando dejas de quejarte tu mente y tu cuerpo cambian. Yo propongo un ayuno de lamentos.
¿Cómo se hace eso?
Te pones una pulsera que te recuerda que debes estar 21 días sin quejarte. Si te quejas la cambias de muñeca y vuelves a empezar. He visto mejorar considerablemente a muchos pacientes con trastorno bipolar. Si dejas de nutrir el pensamiento con palabras negativas cambia tu estructura emocional…
Alejandro Lorente. Extracto de una entrevista en La Vanguardia

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19 de marzo de 2012

83 Mandamientos que le dio Gurdjieff a su hija


1. Fija tu atención en ti mismo, sé consciente en cada instante de lo que piensas, sientes, deseas y haces.
2. Termina siempre lo que comenzaste.
3. Haz lo que estás haciendo lo mejor posible.
4. No te encadenes a nada que a la larga te destruya.
5. Desarrolla tu generosidad sin testigos.
6. Trata a cada persona como si fuera un pariente cercano.
7. Ordena lo que has desordenado.
8. Aprende a recibir, agradece cada don.
9. Cesa de autodefinirte.
10. No mientas ni robes, si lo haces te mientes y te robas a ti mismo.
11. Ayuda a tu prójimo sin hacerlo dependiente.
12. No desees ser imitado.
13. Haz planes de trabajo y cumplelos.
14. No ocupes demasiado espacio.
15. No hagas ruidos ni gestos innecesarios.
16. Si no la tienes, imita la fe.
17. No te dejes impresionar por personalidades fuertes.
18. No te apropies de nada ni de nadie.
19. Reparte equitativamente.
20. No seduzcas.
21. Come y duerme lo estrictamente necesario.
22. No hables de tus problemas personales.
23. No emitas juicios ni cri¬ticas cuando desconozcas la mayor parte de los hechos.
24. No establezcas amistades inútiles.
25. No sigas modas.
26. No te vendas.
27. Respeta los contratos que has firmado.
28. Sé puntual.
29. No envidies los bienes o los éxitos del prójimo.
30. Habla sólo lo necesario.
31. No pienses en los beneficios que te va a procurar tu obra.
32. Nunca amenaces.
33. Realiza tus promesas.
34. En una discusión ponte en el lugar del otro.
35. Admite que alguien te supere.
36. No elimines, sino transforma.
37. Vence tus miedos, cada uno de ellos es un deseo que se camufla.
38. Ayuda al otro a ayudarse a si¬ mismo.
39. Vence tus antipatí¬as y acercate a las personas que deseas rechazar.
40. No actues por reacción a lo que digan bueno o malo de ti.
41. Transforma tu orgullo en dignidad.
42. Transforma tu cólera en creatividad.
43. Transforma tu avaricia en respeto por la belleza.
44. Transforma tu envidia en admiración por los valores del otro.
45. Transforma tu odio en caridad.
46. No te alabes ni te insultes.
47. Trata lo que no te pertenece como si te perteneciera.
48. No te quejes.
49. Desarrolla tu imaginación.
50. No des órdenes sólo por el placer de ser obedecido.
51. Paga los servicios que te dan.
52. No hagas propaganda de tus obras o ideas.
53. No trates de despertar en los otros emociones hacia ti como piedad, admiración, simpatí¬a, complicidad.
54. No trates de distinguirte por tu apariencia.
55. Nunca contradigas, sólo calla.
56. No contraigas deudas, adquiere y paga en seguida.
57. Si ofendes a alguien, pi¬dele perdón.
58. Si lo has ofendido públicamente, excusate en público.
59. Si te das cuenta de que has dicho algo erróneo, no insistas por orgullo en ese error y desiste de inmediato de tus propósitos.
60. No defiendas tus ideas antiguas sólo por el hecho de que fuiste tú quien las enunció.
61. No conserves objetos inútiles.
62. No te adornes con ideas ajenas.
63. No te fotografíes junto a personajes famosos.
64. No rindas cuentas a nadie, sé tu propio juez.
65. Nunca te definas por lo que posees.
66. Nunca hables de ti sin concederte la posibilidad de cambiar.
67. Acepta que nada es tuyo.
68. Cuando te pregunten tu opinión sobre algo o alguien, di sólo sus cualidades.
69. Cuando te enfermes, en lugar de odiar ese mal considéralo tu maestro.
70. No mires con disimulo, mira fijamente.
71. No olvides a tus muertos, pero dales un sitio limitado que les impida invadir toda tu vida.
72. En el lugar en que habites consagra siempre un sitio a lo sagrado.
73. Cuando realices un servicio no resaltes tus esfuerzos.
74. Si decides trabajar para los otros, hazlo con placer.
75. Si dudas entre hacer y no hacer, arriésgate y haz.
76. No trates de ser todo para tu pareja; admite que busque en otros lo que tú no puedes darle.
77. Cuando alguien tenga su público, no acudas para contradecirlo y robarle la audiencia.
78. Vive de un dinero ganado por ti mismo.
79. No te jactes de aventuras amorosas.
80. No te vanaglories de tus debilidades.
81. Nunca visites a alguien sólo por llenar tu tiempo.
82. Obtén para repartir.
83. Si estás meditando y llega un diablo, pon ese diablo a meditar…

hacer una obra de arte de uno mismo


Somos seres multidimensionales en conciencia viviendo en una realidad multidimensional, aunque la mayor parte del tiempo no lo sabemos o no lo recordamos o no lo experimentamos. La clave de la experiencia de la multidimensionalidad está en el trabajo con la conciencia. ¿Qué es la conciencia? Podría definirse de muchas maneras y desde diferentes ángulos. Pero para hacerlo sencillo, la conciencia es la capacidad que tiene un ser de verse a sí mismo, de verse en el Universo, y de entender su mutua relación. El despertar de la conciencia podría definirse como la capacidad de la conciencia de abrirse a más aspectos de la realidad tanto interna como externa, y hacer coherencia entre ambas realidades hasta que formen una sola. En otras palabras, que el pensamiento, la emoción, la acción y la palabra sean coherentes entre sí haciendo del ser humano un ser más pleno y manifestando su potencial creador. El trabajo de la conciencia consiste en hacer una obra de arte de uno mismo, y para eso es necesario utilizar el poder de la auto-observación para ver allí donde hay incoherencias con el fin de transformar y pulir aquellas partes de nosotros mismos que nos impiden manifestar lo que de verdad somos.

Parte de esa labor consiste en la depuración o eliminación de todo aquello que ya no nos sirve o ya no necesitamos, para disponer de un cuerpo, una mente y una emoción mucho más limpia y enfocada. En ese proceso de limpieza permitimos que lo que somos pueda manifestarse cada vez con mayor intensidad; de lo contrario, el cúmulo de toxinas físicas, emociones y pensamientos pasados, nos impiden avanzar. Por este motivo, es importante incorporar a nuestras vidas una labor de limpieza integral tanto de lo físico, como lo emocional, lo mental, lo social y lo espiritual.

Muchos queremos vivir en una Nueva Humanidad, en una nueva sociedad, en un nuevo mundo, no obstante, el gran obstáculo para llegar a ella somos nosotros mismos. El gran obstáculo a superar es la incoherencia interna que nos impide manifestar las virtudes y capacidades que residen en nosotros, y que distorsionan la realidad y las relaciones. En consecuencia se generan conflictos, tensiones y problemas. Por este motivo, entender y asumir la responsabilidad de transformarnos a nosotros mismos para poder ser ejemplo de lo que queremos ver en el mundo, es el primer paso para poder crear esa nueva humanidad; así como asumir que el último responsable de lo que nos ocurre en la vida somos nosotros mismos.

Todo lo contenido en este apartado también es aplicable en la preparación personal para los tiempos que están llegando y para las posibles adversidades que puedan venir (supervivencia). Estar limpio, sano y en forma física, será algo imprescindible para atravesar los tiempos que vienen.

Con este propósito, recupero un documento que escribí hace algunos años y que actualizo en este blog, que trata de los aspectos sobre los que podemos trabajar para depurarnos.

Del cuerpo:

Mejora de los hábitos de alimentación; comer de forma más saludable (alcalinizar el cuerpo no acidificarlo!). Con bebidas depurativas a base de vegetales. Comer la menor cantidad posible o nada de productos de origen animal. Comer preferiblemente productos de cultivos ecológicos, que aseguran la no utilización de conservantes, pesticidas, aditivos, hormonas o productos alterados genéticamente (transgénicos).

Eliminación del microondas para cocinar.

Eliminar productos con azucares refinados, con edulcorantes, productos ricos en glutamatos (como el Ketchup) pues son neurotóxicos.

Dejar de beber Coca-Cola y bebidas afines (Sodas), son tóxicas, acidifican y muchas de ellas contienen aspartamo.

Eliminar la sal de cocina tratada químicamente, sustituirla por la sal del Himalaya o la sal marina.

Limpiezas corporales, entre ellas la de hígado y riñones.

Realizar algún tipo de ayuno, como la desintoxicación con Sirope de Savia

Eliminar todos los productos (agua de grifo y botellas, pasta de dientes, colutorios, etc.) que contengan FLÚOR.

Beber suficiente agua (sin flúor) para hidratar el cuerpo y limpiar los riñones. Utilizar algún sistema para vivificar el agua, existen varias en el mercado. Personalmente utilizamos la tecnología Grander. También se puede solarizar el agua en botellas de cristal azules.

Tomar el Sol 10 minutos diarios, antes del medio día o en la tarde.

Ejercicio físico para mantener el cuerpo en forma, un buen sistema cardiovascular, tónico muscular y flexible; practicar algún deporte o simplemente ir a correr.

Practicar yoga, Taichí o chi Kung.

Utilizar complementos alimenticios como Vitaminas, entre otros, para aportar al cuerpo lo que la comida actual carece.

Del entorno:

Ionizar el ambiente con iones negativos (por ejemplo, con lámparas de sal, o con ionizadores varios que se ofertan en el mercado).

Los móviles, redes inalámbricas de Internet y demás aparatos que generen ondas microondas, intentar tener el móvil lo más lejos posible del cuerpo e intentar hablar siempre a través de auricular. Apagar el móvil cuando os vayáis a dormir.

Desconectar todos los aparatos eléctricos de la habitación a la hora de irse a dormir.

Colocar al lado del ordenador tecnología como la orgónica para transformar el tipo de energía que emiten los ordenadores y demás aparatos eléctricos.

Dejar de ver la televisión paulatinamente o radicalmente, depende de cada uno.

Armonizar el ambiente siguiendo las principios del feng-shui.

Pasar el menor tiempo posible en las grandes superficies comerciales pues son ambientes ricos radicación, generadores de ruido interno.

A nivel mental:

Eliminación de la televisión, por ser la fuente principal de influencia mental y de modificación cerebral (el cerebro y las neuronas son plásticas y la tv nos induce a un estado mental de aletargamiento como consecuencia de la actividad generada en el cerebro; nos induce a entrar en un estado de ondas cerebrales Beta). También se produce un condicionamiento de ideas, valores, miedos y necesidades que sirven a los intereses de una élite que precisamente no busca nuestra libertad…

Eliminación de fuentes de información que contengan violencia e información basura. Seleccionar la información que vemos, oímos, escuchamos, leemos.

Eliminación a través del auto-cuestionamiento, de ideas, prejuicios, creencias, expectativas, deseos, etc., que limitan nuestra mente, que la distraen y que no le permiten pensar con claridad. Pero para saber cuáles son es preciso auto-observarse y “despertar”. Preguntarse continuamente sobre la razón de ser de esas ideas, sobre su realidad y origen. A través de ese cuestionamiento nos transformamos porque evolucionamos en nuestra comprensión de la realidad.

Eliminación de las ideas, creencias, supuestos y convenciones de la realidad política, económica, histórica, social, científica, médica, religiosa, planetaria, y galáctica que damos por sentados como verdaderos y reales. Disponerse con una actitud mental abierta, para considerar todas las posibilidades. La Verdad va mucho más allá de lo que los medios de comunicación y la sociedad en general ha construido como real.

Eliminación de aquellas actividades e intereses que adormecen nuestra mente, que la sumen en un estado de stand by, aletargamiento, adormecimiento, bloqueo, que hacen que nos pase el tiempo sin ser aprovechado.

Es recomendable practicar cualquier tipo de meditación diariamente, o lo más frecuente posible para sincronizar las ondas cerebrales de ambos hemisferios, y para entrar en el propio mundo interno… la meditación aporta una base de serenidad y distanciamiento de uno mismo para poder observar qué ocurre dentro y fuera de nosotros. Ayuda a trabajar el silenciar el ruido interno.

A nivel emocional:

Probablemente uno de los pilares principales del trabajo de transformación personal. Nuestra psique está constituida por dos partes, una consciente y otra inconsciente. Esta última es la que tiene el control sobre la primera y la que hace que el pensamiento, emoción, acción y palabra sean incoherentes. Un trabajo de autoconocimiento a través de un proceso de psicoterapia o terapia, permite armonizar ambos reinos para ser más coherente e íntegro.

El aspecto emocional es el punto débil del ser humano, y por este motivo es el que más hay que trabajar y reforzar.

Eliminación y transformación de las programaciones emocionales que nos mantienen atados en el pasado, que nos mantienen reactivos.

Trabajo de comprensión y transformación de emociones como la rabia, la ira, la tristeza, la angustia, el miedo, entre otras para limpiar el pasado y liberarnos de ellas.

Un trabajo de desapego tanto de lo físico, mental, emocional y social. El apego nos mantiene atados, rígidos, reteniendo el fluir de la energía. El trabajar el desapego nos ayuda a fluir mucho mejor con el curso de la vida y los acontecimientos. Trabajar el desapego es volverse flexible ante los cambios, es dejar ir, soltar, dejar que las cosas ocurran… y utilizar la experiencia como fuente de aprendizaje y auto-conocimiento.

Recuperar al niño interior.

A nivel social:

Deshacernos de las relaciones perjudiciales (si uno puede, ya que a veces las necesitamos porque suplen nuestras carencias afectivas).

Deshacerse de los ambientes, lugares, círculos, entornos sociales que limitan la expansión de nuestra conciencia, que nos influencian negativamente. (Una vez más, a medida que dejemos de necesitar estos lugares, dejaremos de ir ellos, pero no está de más hacerse consciente de que ciertos lugares reducen nuestra energía energética y posteriormente física, mental y emocional).

Reunirse con personas o grupos que nos inspiren, estimulen y ayuden a avanzar en nuestro camino. La energía de un grupo es mucho más potente que la de un individuo, así que con un grupo o varios, uno puede estimularse para seguir avanzando a pesar de las adversidades, ya que hay apoyo mutuo.

A nivel espiritual:

Deshacerse por auto-cuestionamiento de las creencias que no están basadas en evidencia, en un saber. Es importante pasar de la fe en algo, al saber de algo. La fe es pueril, infantil (sin ofender), aunque la necesitemos a medida que basamos nuestra espiritualidad en una experiencia real interna que nos aporta un saber, una sabiduría, un conocer por propio contacto con la Verdad. Cultivar un espíritu crítico tanto de lo conocido como por lo conocer. Y no dejar de preguntar ¿y por qué es cierto, y por qué es así, y por qué se da por sentado, y por qué tengo que aceptarlo?, ¿y por qué esto, y por qué lo otro?, ¿y por qué no puede ser de otra manera?. Hay que recuperar el niño interior que aprende, busca y pregunta.

Deshacerse por auto-cuestionamiento de todas las modas espirituales, léase, New Age, seamos consciente de que la espiritualidad no consiste en experimentar, sino en transformarse para convertirse en un ser sirviente y catalizador de transformación allí donde esté. La espiritualidad tiene que surgir de dentro como algo genuino, si viene de fuera, nunca será genuino, aunque lo de fuera ayude a lo de dentro a serlo.

Aprender a identificar lo auténtico en la medida en la que nos permite ser cada vez más libres, más nosotros mismos y nos da alas para volar libremente; en base a la capacidad de la filosofía, tradición o práctica que nos ayuda a transformarnos, a despertar nuestra consciencia, a hacernos más responsables de nosotros mismos y por tanto más autosuficientes y autónomos.

18 de marzo de 2012

Luis Miguel - Popurri de boleros - 20 años.

9 Claves fundamentales para gestionar tu tiempo



Cualquier persona que quiera ser más efectiva en el modo en que utiliza su tiempo, habrá de trabajar y desarrollar determinadas actitudes, y no quedarse en la trivialidad de aprender algunos “trucos” para organizarse mejor.
Veamos a continuación cuales son esas actitudes que pueden marcar una gran diferencia en nuestros resultados:

1.-En primer lugar hemos de tomar conciencia de que en realidad no existe lo que llamamos “Administración del tiempo”. El tiempo no puede administrarse. Se mantiene fluyendo de manera continua, y por mucho que queramos no podemos detenerlo, ni almacenarlo, ni ahorrarlo, ni multiplicarlo,… Todos tenemos exactamente la misma cantidad de tiempo. Piensa por un instante en cualquier gran realizador a lo largo de la historia, y descubrirás que tiene una gran cosa en común contigo. ¡Sus días también tenían 24 horas! Así pues deja de quejarte por la falta de tiempo. Tienes todo el tiempo que existe. Esta es la primera actitud a desarrollar: Dispones de todo el tiempo disponible.

2.-Necesitas encontrar la verdadera causa de tus problemas con el tiempo. Y generalmente esa causa estará en el modo en el que estás dirigiendo a tu mayor recurso: a ti mismo. Si empiezas a enfocarte en como ser mejor, creciendo día a día y superándote, empezarás a descubrir que al mismo tiempo comenzarás a producir mejores resultados con tu tiempo. Te tornarás más efectivo. Pero todo ha de comenzar en un auto análisis en el que descubras que necesitas mejorar como individuo para conseguir optimizar tus resultados con el tiempo.

3.-Haz una “auditoria” de cómo estás utilizando tu tiempo en la actualidad. Cada día estás recibiendo un cheque de 1440 minutos. ¿Cómo lo estás invirtiendo? ¿Estás utilizando ese recurso para poner en marcha tus tareas más importantes y relevantes? ¿O simplemente lo malgastas realizando lo más fácil y placentero que puedes encontrar en cada momento? Haz con sinceridad esta auditoria, y comienza a producir los cambios necesarios para utilizar más intensamente esos 1440 minutos de cada día.

4.-Enfoca en lo importante. Detente por un instante para pensar en lo que es verdaderamente importante para ti. ¿Le estás dedicando la cantidad y la calidad de tiempo necesaria? Jamás te sentirás realizado si no dedicas una parte sustancial de tu tiempo en sintonía con aquello que es más relevante para ti.

5.-Saber establecer límites. Es importante que seas capaz de marcar tus propias reglas para de ese modo ser tu mismo quien controle la distribución de tu tiempo. Así por ejemplo, si para garantizar unos resultados satisfactorios con tu tiempo has de poner límites a no trabajar durante los fines de semana, hazlo. Marcando adecuadamente los límites podrás empezar a canalizar bloques de tu tiempo para dedicarlos a aquello que sea verdaderamente significativo para ti.

6.-Busca soluciones, no excusas. Si ahora mismo no estás obteniendo la clase de resultados que te gustaría con tu tiempo, no pierdas ni un segundo a la búsqueda de excusas o maldiciendo tu mala suerte. Comienza proactivamente a convertirte en un buscador de soluciones. Siempre existe un camino cuando uno está realmente comprometido.

7.-Es importante planificar, así que busca un sistema de planificación que sea apropiado para ti,… ¡y úsalo todos los días! La planificación no es más que la determinación por adelantado de los acontecimientos. Te pone al mando, en control de tu vida. Y no arrastrado detrás de los acontecimientos que cada día te depare. Es fundamental establecer una dirección clara para nuestros esfuerzos de cada día. Así pues, crea el hábito de planificar por escrito cada jornada. No necesitarás más de 10 minutos para hacerlo, y los beneficios que te aportará serán inmensos.

8.-Aunque suene un poco egoísta, no lo es. Has de ponerte tu en primer lugar a la hora de planificar. Si no cuidas de ti no podrás producir ningún resultado de relevancia. Cuida tu salud, cuida tu nivel de energía, cuida tu preparación,… todo emana de ahí. Una parte de tu tiempo diario ha de estar inexcusablemente dedicada a cuidar de ti y mejorarte.

9.-Y por encima de todo está la pregunta de oro a la hora de sacar el máximo provecho de nuestro tiempo:

¿Qué es lo más importante que puedo hacer hoy, que de ser hecho puede aportar un avance significativo en mi vida?

Y una vez respondida esta pregunta , solo queda una cosa: ¡Actuar en consecuencia!

16 de marzo de 2012

víctima de qué, víctima de quien


Un día me levantaste la voz
y yo me callé.
Otro día me levantaste la mano
y yo me arrodillé.
Al día siguiente me humillaste
y yo me acobardé.

Unas voces decian: “lo mereces tú”.
Otras voces clamaban: “algo hiciste tú”.
Con el tiempo recuperé mi fuerza
y con ella construi mi confianza.

Hoy levanto la voz yo.
Hoy levanto la mano yo.
Y en ellas va mi corazón,
latiendo a dos por dos.

El poder, mi poder,
sólo lo tengo yo.
No lo tienes tú.

Itziar Azkona

Urawayra era una joven incaj. Vivía en Machupichu. Pero no era feliz. Sufría la violencia en su hogar. Pero su espíritu era fuerte y sabio y en una ocasión huyó al bosque en busca de respuestas. No sabía donde iba pero supo que ya no podía seguir allí.

En el bosque encontró infinidad de seres que le fueron contando la historia de una heroína de su familia, un antepasado muy lejano. A través de su historia descubrió que no vivía desde la consciencia. Vió cómo no era consciente de que tenía un poder. No sabía, ni siquiera lo que era el poder. Y por eso se lo había entregado a otros.

Cuántas veces, cuando sintió que no tenía ya ese poder, lloró y pataleó y se hizo la víctima. Y entonces, siempre había alguien que llegaba y decía: “pobrecita ella…” y alimentaba el drama de su vida. Cuántas veces cayó en el juego, cuántas veces cayó en la trampa. Porque una víctima se ancla en su desgracia, en su mala suerte, en su sufrimiento. Y se alimenta de todo ello.

Urawayra, se adentraba más y más en el Bosque, no sabía donde iba pero sabía que, una vez allí, no había camino de vuelta atrás, sólo quedaba avanzar.

Descubrió el poder de cuidarse de sí misma ya que en el bosque había de todo lo que podía necesitar: comida, lugares seguros donde descansar y ríos donde bañarse y poder beber. También sintió que la soledad es una ilusón ya que en el bosque siempre hay árboles, animales, gnomos, hadas madrinas, elfos…El sol, la luna y las estrellas nunca la dejaron sola.

Entre todos continuaron su enseñanza y a través de la conversación fue descubriendo el poder de las palabras. Se le reveló el secreto de palabras que nunca se había atrevido a pronunciar: ¡no!, ¡basta!, ¡no quiero! y practicó con otras de poder mágico: ¡sí!, ¡yo puedo!, ¡confía en mi!, ¡adelante!, ¡probare y veremos que pasa!

Y un buen día, de tanto andar y andar, el Bosque se terminó y Urawayra de pronto, ¡zas!, se detuvo en seco, se encontraba a los pies de un abismo. Miró al vacío y tuvo una sensación extraña. Ya no había vértigo, ya no había el mismo miedo. Pero quedaba una cuestión por solucionar, a partir de ahi, para seguir, para avanzar, habia que echar a volar…

Escribe un poema en tu vida y tu vida se hará poesía…
Itziar Azkona

Obtén Respuestas desde Tu Interior



Yo no soy la experta sobre ti. No puedo estar dentro tuyo, ni pensar, sentir o creer como tu. No he tenido tus experiencias de vida que componen todo lo que eres. Nadie más es el experto sobre ti, y en el momento en que piensas que alguien lo es, le has cedido tu poder. Eres el único experto sobre ti.

Cuando no sabes qué hacer, o cómo manejar una situación, o qué camino tomar, o cómo manifestar algo, o lo que sea que estés necesitando, usa El Secreto y pide al experto, que eres Tú!

Cuando desees una respuesta a alguna pregunta, dirige esa pregunta hacia dentro tuyo. Cree y ten presente que en el momento en que preguntas, estás siendo respondido. No sabes cómo la respuesta vendrá, pero la recibirás, y la respuesta que recibas es la respuesta perfecta para ti, porque la atrajiste desde tu interior.

Tu respuesta viene hacia ti basada en todo lo que contienes en tu interior, tanto consciente como inconscientemente, y por lo tanto tu respuesta es única! La respuesta que recibes para ti y que se siente bien para ti es la perfección. Puedes ser inspirado por otros, pero lo que funciona para ellos, podría no funcionarte. Si intentas algo sugerido por alguien más y no parece funcionar, entonces no tienes la culpa. Simplemente déjalo ir y ten en cuenta que ya no es el camino correcto para ti. Significa que hay una respuesta mejor, entonces utiliza el proceso creativo y pregunta por tu respuesta!

La otra cosa que quiero que sepas es que lo que seas que elijas para ti es correcto! No puedes equivocarte. Si has elegido algo para ti, es correcto! No puedes fallar. Es imposible para ti fallar, porque ¿cómo se puede fallar en ser Tú? Tu eres la perfección de ti, porque nadie más puede ser tú. ¿Aprecias que eres un rotundo y total éxito siendo tú, justo donde estás ahora?

Es posible que desees cambiar cosas en tu vida que hayas creado, y tienes el poder de hacerlo. Es posible que desees aportar cosas nuevas a tu vida, y tiene el poder para hacerlo. Eres el hilo conductor de tu propio ser.

No estás solo. Dentro de ti está el poder infinito de la creatividad y de la presencia, guiándote, amándote, y esperando para darte cualquier cosa que elijas. Tienes acceso a todo lo que es, a todo lo que ha sido y a todo lo que siempre será - y es a través del poder creativo dentro tuyo.

El último regalo que quiero compartir contigo ha sido inspirado por las Notas del Universo de Mike Dooley. Mike Dooley, uno de los maestros destacados en El Secreto, crea notas diarias que envía gratis por correo electrónico. Estas notas están escritas desde la perspectiva del Universo, y es divertido, alegre y un placer recibirlas. Cada nota inspira a través de conocimientos sobre la ley de atracción.

He recomendado las notas de Mike a tanta gente.

La Nota del Universo de Mike Dooley que me inspiró en este pergamino fue:

Probablemente, no necesariamente, pero probablemente, la distancia más corta entre aquí y allá -- entre hoy y la vida de tus sueños -- se extiende a través de la alegría, tanto de ella como te sea posible agitar.
Pero, eso es sólo si estás en un apuro.
Zip, zap, zoom -
El Universo

Por lo tanto si quieres "zip, zap, zoom" y recibir todo y cualquier cosa que estés soñando para Ti, ten en cuenta que es a través de la alegría - tu sentimiento de felicidad interior. Es el camino más rápido. Tu alegría - el sentirte bien - es el atajo a todo lo que quieras. Es por eso que fueron las palabras finales que escribí en la arena en la película El Secreto.

Cuando eliges ser feliz ahora - no importa lo que esté sucediendo a tu alrededor - has desatado la magia del Universo para derramar la felicidad sin límites en tu vida. Y lo has hecho a través del poder insondable en tu interior.

¡Se feliz ahora!

¡Siéntete bien ahora!

¡Estate alegre ahora!

¿Qué tienen estas tres cosas en común? Tu eres el único que puede hacerlo. Tu eres el único en el control de tus sentimientos y tú eres el único que sabe qué se siente bien para ti, que es alegría para ti, qué es felicidad para ti. ¡Porque Tú eres el experto sobre Ti!

Bastante magnífico, ¿no?

15 de marzo de 2012

SER LIBRE


Romper con todas las ataduras y cambiar el rumbo de tu vida puede ser lo que necesites ahora mismo. Es posible que en algún momento sientas la necesidad de dejarlo todo y empezar de cero en algún lugar. Pero vivir sin identidad, sin dirección, sin localización durante una temporada suena a utopía. Cuando nuestros pilares se derrumban, o descubrimos que nuestros pies son de barro y que hemos construido castillos de arena, buscamos nuestro lugar en el mundo para retomar nuestra vida. Si algo te ata no eres libre, si no puedes decidir qué hacer, a dónde ir o cuándo, no eres libre. Somos los esclavos y esclavas de la nueva era, prisioneros de un empleo, de unas deudas, de un sistema. Avanzamos a duras penas arrastrando las cadenas de las obligaciones, que no cesan de aumentar.

La verdadera libertad se conquista desde el interior, con valor y fortaleza. Es necesario estar dispuesto/a a romper cualquier vínculo, a no depender de nada ni de nadie para sentir la auténtica sensación de libertad. Cuando te chocas con tu soledad es cuando te encuentras a ti mismo/a, y cuando te desapegas de todo lo superfluo es cuando valoras lo genuino de la vida. La libertad emocional significa decidir por encima de razonamientos y sentimientos, confiar en las leyes universales sin miedo. Llegar a sentir la unión con la naturaleza, disfrutar del amanecer ante un abismo, entregarse a la plenitud del océano, nos recuerdan quiénes somos y cuál es nuestro lugar. A partir de ahí podemos encontrar nuestro verdadero propósito y descubrir nuestra razón de ser. Es cuando todo toma un nuevo sentido.

¡Claro que suena bien!, pero ¿quién puede permitírselo? Por eso es fundamental alcanzar también la libertad financiera. Y está a tu alcance, solo necesitas subirte al vehículo adecuado y llenarle el combustible con sueños poderosos. ¿Crees que si sigues haciendo lo mismo que hasta ahora has hecho vas a lograr la independencia económica algún día? Has nacido para ser libre, para cumplir tu misión en este mundo, para sentir todo tu esplendor, brillar como las estrellas y compartir tu luz. Solo tienes que creértelo y hacer lo necesario. Para ello tendrás que cambiar, y todo cambio requiere tiempo. La libertad tiene un precio ¿estás dispuesto/a a pagarlo? Abre tu mente, escucha con atención, las oportunidades para vivir mejor están ahí, yo puedo ayudarte, pregúntame cómo.

13 de marzo de 2012

Las Verdades de la Vida


Sabías que siempre existen tres enfoques en cada historia: mi verdad, tu verdad y la verdad?
Que toma mucho tiempo llegar a ser la persona que deseas ser.
Que es mas fácil reaccionar que pensar.
Que podemos hacer mucho más cosas de las que creemos poder hacer.
Que no importan nuestras circunstancias, lo importante es cómo interpretamos nuestras circunstancias.
Que no podemos forzar a una persona a amarnos, únicamente podemos ser alguien que ama. El resto depende de los demás.
Que requiere años desarrollar la confianza y un segundo, destruirla.
Que dos personas pueden observar la misma cosa, y ver algo totalmente diferente.
Que las personas honestas tienen mas éxito al paso del tiempo.
Que podemos escribir o hablar de nuestros sentimientos, para aliviar mucho dolor.
Que no importa qué tan lejos he estado de DIOS, siempre me vuelve a recibir.
Que todos somos responsables de nuestros actos.
Que existen personas que me quieren mucho, pero no saben expresarlo.
Que puedo hacer todo o nada con mi mejor amigo y siempre gozar el momento.
Que a veces las personas que menos esperamos, son las primeras en apoyarte en los momentos más difíciles.
Que la madurez tiene que ver más con la experiencia que hemos vivido, y no tanto con los años que hemos cumplido.
Que hay dos días de cada semana por los que no debemos de preocuparnos: ayer y mañana. El único momento valioso es ahora.
Que aunque quiera mucho a la gente, algunas personas no me devolverán ese amor.
Que no debemos competir contra lo mejor de otros, sino competir con lo mejor de mí.
Que puedo hacer algo por impulso y arrepentirme el resto de mi vida.
Que la pasión de un sentimiento desaparece rápidamente.
Que si no controlo mi actitud, mi actitud me controlará a mí.
Que nunca debo decirle a un niño que sus sueños son ridículos, ¿que tal si me cree?
Que es más importante que me perdone a mi mismo, a que otros me perdonen.
Que no importa si mi corazón está herido, el mundo sigue girando.
Que la violencia atrae más violencia.
Que decir una verdad a medias es peor que una mentira.
Que es difícil ser positivo cuando estoy cansado.
Que al final de la vida me doy cuenta que las únicas cosas que valieron la pena son: Dios, mi familia, un grupo muy selecto de amigos y unas experiencias que me dieron crecimiento personal.
Que es mucho mejor expresar mis sentimientos, que guardarlos dentro de mí.

Para ser exitosos no tenemos que hacer cosas extraordinarias.
"Solo hagamos cosas ordinarias, extraordinariamente bien"

12 de marzo de 2012

DEBEMOS ESTAR ATENTOS A TODO AQUELLO QUE DECIMOS.



Nuestra palabra edifica, eleva , y agrada. Pero también destruye , rebaja y hiere.
Lo que sale de nuestros labios es fuerza creadora. La palabra proferida pasa a producir efectos. No hay como hacerla retornar.
Por eso debemos ser cuidadosos al hablar. Evitando excesos. Rigiendo nos por la verdad y la sensatez. Regulemos también , el tono de voz. No exponemos verdades ni razones con hablar alto y ásperamente. Al contrario ...
Que nuestro hablar transmita: Paz, Certeza ,Cariño , Alegría ...
Sin olvidar jamás que: Todo aquello que hablamos es oído y captado por: EL UNIVERSO ...

11 de marzo de 2012

¿Cúal es la mejor religión?


Breve diálogo entre el teólogo brasileño Leonardo Boff y el Dalai Lama

Leonardo Boff: En el intervalo de una mesa redonda sobre religión y paz entre los pueblos, en la cual ambos (yo y el Dalai Lama) participábamos, yo, maliciosamente, más también con interés teológico, le pregunté en mi inglés defectuoso:

“Su Santidad, ¿Cual es la mejor religión?” (Your holiness, what’s the best religion?)
Esperaba que dijera: “El budismo tibetano” o “las religiones orientales mucho más antiguas que el cristianismo…”

El Dalai Lama hizo una pequeña pausa, sonrió, me miró fijamente a los ojos, lo que me desconcertó un poco porque yo sabía la malicia contenida en la pregunta, y afirmó:

“La mejor religión es la que te aproxima más a Dios, al infinito. Es aquella que te hace mejor.”

Para salir de la perplejidad delante de tan sabia respuesta, pregunté:
“¿Qué es lo que me hace mejor?”

Él respondió:
“Aquello que te hace más compasivo, más sensible, más desapegado, más amoroso, más humanitario, más responsable, más ético… La religión que consiga hacer eso de ti, es la mejor religión.”

Callé maravillado, y hasta el día de hoy estoy rumiando su respuesta sabia e irrefutable.

No me interesa, amigo, tu religión o si tienes o no tienes religión.

Lo que realmente me importa es tu conducta delante de tu semejante, de tu familia, de tu trabajo, de tu comunidad, delante del mundo.

Recordemos: “El Universo es el eco de nuestras acciones y nuestros pensamientos”.

La ley de acción y reacción no es exclusiva de la Física. Es también de las relaciones humanas. Si yo actúo con el bien, recibiré el bien. Si actúo con el mal, recibiré el mal. Aquello que nuestros abuelos nos dijeron es la más pura verdad: “tendrás siempre el doble de aquello que deseares a los otros”.

Ser feliz no es cuestión de destino. Es cuestión de elección.

Los Opuestos Son Lo Mismo Marzo


Tanto cuando nos oponemos a alguien, como cuando dentro de nosotros hay cualquier conflicto, podemos descubrir que esos contrincantes son dos aspectos de nosotros mismos que deberán reconocerse y ponerse el uno en el lugar del otro y establecer un diálogo conciliador.
“Cuando tenemos dos opuestos. Notará que estos opuestos están peleando. El pasajero y el piloto son enemigos. Ellos son enemigos porque no se escuchan el uno al otro. En este diálogo, asumiendo esta otra parte que parece estar fuera de usted persiguiéndola, usted ve que en realidad es usted, usted misma. El núcleo de la terapia es aprender a confrontar los opuestos”
Fritz Perls
planocreativo @

ACÉPTATE COMO ERES Y ACEPTA A LOS DEMÁS COMO SON



ACÉPTATE COMO ERES Y ACEPTA A LOS DEMÁS COMO SON

La aceptación es divertida. Por un lado, estamos diciendo: acepta tus errores y aprende de ellos. Por otro lado estamos diciendo: estás bien tal como eres. Estamos diciendo: acepta tu oscuridad y llévala hacia la luz. Cuando la lleves a la luz, la oscuridad desaparecerá. Pero, ¿qué pasa si no desaparece?

A veces, cuando trato de llevar la oscuridad a la luz, es la luz la que parece desaparecer, y me quedo en una oscuridad aún mayor. ¿Qué puedo hacer entonces?

Entonces tengo ante mí una elección muy simple: puedo castigarme a mí mismo, sentirme un fracasado y condenar a Dios y al mundo, o puedo aceptar donde estoy. “Aquí estoy, en la oscuridad, y no parece haber ninguna luz. Está bien. Simplemente estoy aquí. No hay alabanza. No hay culpabilidad”.

Cuando hago esto, me convierto en la luz que estaba buscando. Cada gesto de autoaceptación desvela la luz interna y ayuda a aligerar el camino. Es posible que la ligereza sólo me dure un minuto más, pero está bien. Cuando me acepto, el paso siguiente viene por sí mismo.

El amor de Dios, la gracia, la guía, como quiera que lo llames, viene a través del canal de tu amor hacia ti mismo. Cuando te aceptas tal como eres, abres ese canal. Y lo mismo ocurre cuando aceptas a los demás tal como son.

El camino de la paz es simple si estás dispuesto a practicarlo:

1. Acéptate tal como eres. Estás bien con todos tus problemas, dolores y preocupaciones. No tienes que cambiar nada. No tienes que conseguir nada ni tienes que librarte de nada. Eres perfecto aquí y ahora. Deja que ese conocimiento cale dentro de ti. Conforme lo haga, los juicios se irán cayendo por sí mismos.

2. Acepta a los demás tal como son. Ellos están bien con todos sus aparentes aspectos positivos y negativos. No tienes que cambiarlos. Ellos no tienen que mejorarse a sí mismos para merecer tu aceptación. Ellos no necesitan tu aprobación y tú no necesitas la suya. Ellos están bien y tú estás bien. Nadie tiene razón. Nadie está equivocado. Existís el uno al lado del otro. A medida que aceptas a los demás, tu corazón se abre. A medida que aceptas a los demás, te haces más delicado contigo mismo.

3. Acepta la vida tal como es ahora mismo. No tienes que cambiar nada al respecto. Cada situación es perfecta tal como es. Cada relación es perfecta tal como es. Cada lección te permite crecer. Cada obstáculo externo te ayuda a profundizar más, hasta la Fuente misma del amor. No interpretes tu vida, pues si lo haces encontrarás que le falta algo. No le falta nada. Tus interpretaciones a favor o en contra son la ilusión que has de deshacer. Acepta tu vida tal como es. Entonces, todas las creencias que no te honran o que no honran a los demás se caerán, porque no habrá nada que las sustente. Hacia el espacio vacío que creas en tu corazón al negarte a juzgar, fluye la presencia del amor. Ahora ya no estás solo. Ahora tu compañero ha llegado.

La aceptación es algo muy simple, y sin embargo es lo más difícil de aprender. Porque, con la aceptación, nuestro ego se queda a un lado. Con la aceptación, las barreras a la presencia del amor se disuelven.

Este camino es el camino de la aceptación. Te opondrás a aquello que no puedas aceptar, y en esa oposición estará tu atadura. Lo que aceptas atraviesa delicadamente tu corazón. Nada te empuja. Nada te retiene. Vas donde quiera que te lleve el amor.

Ésta es una proposición que se renueva momento a momento. A cada momento, viene la resistencia o el apego. Observamos cómo viene. Observamos la lucha. Observamos cómo nos vamos cansando, hasta que finalmente soltamos. Dejamos que la lucha se despliegue. Siempre lo hace.

Nos hacemos más pacientes. Estamos más dispuestos a perdonar. Estamos más relajados. Aprendemos a ser delicados con nosotros mismos y con los demás. Esto no parece ser una gran victoria, pero lo es. Cuando no se interpone nada entre nosotros y nuestra paz, aunque sólo sea por un momento, experimentamos la divinidad dentro y fuera. No hay separación.

Éste es el fruto del camino de la aceptación.

Recuera, en nuestra experiencia nunca hay un momento en que nuestra aceptación de nosotros mismos, y de nuestros hermanos y hermanas, no nos devuelva la paz. Nunca hay un momento en que no haya obstáculos que rendir.

Aceptamos esto no como una meta, sino como una práctica. Porque, en la práctica, conseguimos nuestra meta.

ESTATE DISPUESTO A APRENDER Y A COMPARTIR

En cuanto pienso que todo me cuadra, el amor me deja. ¿Por qué es así? Porque cierro la puerta en mi cabeza. Y cierro la puerta en mi corazón. Digo: “Basta. Ya tengo suficiente”.

Bueno, aparentemente, mi profesor interno no está de acuerdo. Y tengo otra lección que aprender con humildad. Todo lo que sé no significa nada si en este momento no estoy en paz. Y cuando estoy en paz, la necesidad de saber queda atrás.

Un Curso de Milagros dice que enseñamos lo que necesitamos aprender. Es importante tomar conciencia de esto. Cuando me pongo de pie para compartir mis experiencias contigo, estoy reforzando mi proceso de aprendizaje.

Al compartir, profundizo en lo que he aprendido. Lo extiendo a través de los chakras. Tomo un conocimiento intelectual, lo personalizo y lo llevo al corazón. Cuando me escuchas profundamente, sé que lo que es verdad para mí también es verdad para ti.

Al compartir, aprendo a escucharte. Veo que has interiorizado las cosas de manera diferente, con un énfasis diferente. Queda claro que has dominado ciertas lecciones con las que yo aún estoy hecho un lío. Entiendo que tú eres mi maestro tanto como yo soy el tuyo.

Enseñar y aprender son procesos que duran toda la vida. Aún cuando represento el papel de profesor, estoy aprendiendo, y aún cuando represento el papel de alumno, estoy enseñando.

Mi manera de aprender se convierte en una enseñanza. Y mi forma de enseñar se convierte en un aprendizaje. Ves, el proceso continúa indefinidamente. Nunca hay un momento en mi vida en el que no pueda beneficiarme de la respuesta que me das. Aunque el noventa y nueve por ciento de ella sea un juicio sobre mí, puedo saborear el uno por ciento que es verdad.

No sólo los profesores deben responsabilizarse de lo que enseñan aprendiéndolo ellos mismos, sino que los alumnos deben responsabilizarse de lo que aprenden. Nadie te enseña nada sin tu permiso.

De modo que yo siempre estoy aprendiendo. Y tú también. Ésta es la base sobre la que nos encontramos, cara a cara, como iguales.

Si bien puedo hacer parte de mi trabajo espiritual en solitario, practicando la meditación, observando mis pensamientos y sentimientos, y estudiando las Escrituras, hay una pieza importante que no puedo hacer solo.

No puedo superar la proyección a menos que la experimente. Necesito proyectar sobre ti y necesito proyectar sobre mí para poder experimentar este fenómeno. Necesito experimentar mi aparente separación de ti antes de poder rechazarla y considerarla una ilusión.

Ninguno de nosotros se salva en solitario. Aprendemos y crecemos a través de nuestras interacciones, por más dolorosas que sean.

De modo que, si me aíslo de los demás, sólo estoy posponiendo mi expiación. Antes o después, tú y yo debemos encontrarnos y desplegar nuestro drama.

Sin interacción, nuestros dos yoes separados nunca entenderían el amor de Dios. La necesidad de interacción queda confirmada por el hecho de que una parte de Dios se siente separada de otra. Donde quiera que se sienta separación, siempre es necesaria la interacción para tender un puente.

Estos es cierto aunque nos pasemos el rato pegándonos. El problema es que seguidamente nos divorciamos y seguimos caminos separados pensando: “Bueno, esto no ha funcionado”, y buscamos otra persona con la que sentirnos cómodos.

Seguimos tratando de unirnos y seguimos fracasando, porque eso no es lo que se está pidiendo de nosotros. Dios no nos pide que nos unamos. Nos pide que nos honremos mutuamente.

La regla dorada dice: “Haz a los demás lo que te gustaría que ellos te hicieran a ti”. No dice: “Fúndete con la persona que te resulte cómoda”.

Mientras sigamos intentando fundirnos, seguiremos sin entender cuál es el punto verdaderamente importante. No estamos aquí para encontrar nuestra salvación los unos en los otros, sino a través de los otros.

No es necesario unirnos entre nosotros porque ya estamos unidos en Espíritu. Para nuestra realidad basada en el ego, parecemos estar separados. Parecemos tener distintas personalidades y diferentes necesidades. Seguimos intentando unirnos en este nivel, pero no podemos. La unificación se produce cuando estas diferencias caen.

Cuando “hacemos a los demás lo que nos gustaría que ellos nos hicieran a nosotros”, ponemos de relieve lo único que compartimos legítimamente como seres separados: nuestra igualdad. Al honrarnos unos a otros como iguales, asumimos nuestra correcta relación mutua y hacemos posible que la divina presencia se manifieste a través de nosotros. Como dice Martin Buber: “Dios no existe en ti o en mí, sino donde nos encontramos”.

Descubrir “ese lugar de encuentro” es la danza de la vida. También es una de nuestras principales prácticas espirituales.

Cada oportunidad que aprovechamos para compartir nuestros pensamientos y sentimientos con otros, nos ayuda a ir más allá de nuestra realidad basada en el ego, para descubrir nuestras aspiraciones y necesidades comunes. Cada vez que abrimos mutuamente nuestros corazones, disolvemos activamente la ilusión de que estábamos separados.

En definitiva, no nos juntamos para unirnos, sino para ser testigos de que ya estamos unidos, corazón con corazón y mente con mente. Podemos salir de esa unión juzgando y resaltando nuestras diferencias, o podemos seguir juntos, aceptando y bendiciendo a cada persona tal como es.

Cuantas más veces venimos al espacio compartido, el círculo sagrado, más nos damos cuenta de que es nuestra casa, y cada excursión del ego es una desviación. Esto no significa que no volvamos a salir, pero, aunque nos alejemos el uno del otro, tenemos muchas ganas de volver a estar juntos.

Sabemos dónde está nuestro hogar. Y sabemos que podemos volver a él cuando estemos listos.

SÉ TU PROPIA AUTORIDAD

Seamos claros: ¡ser tu propia autoridad no significa ser una autoridad para nadie más! Simplemente significa que no dejas que nadie sea una autoridad para ti. Todo el mundo es libre de elegir, incluyéndote a ti. Y todo el mundo es responsable de la elección que hace. Las cosas no podrían ser de otra manera.

Muchas personas intentan cruzar estas líneas claras de responsabilidad, pero eso sólo nubla su percepción de la realidad. No busquéis el castigo con glotonería. Honrad estas frases y os honraréis mutuamente.

En primer lugar, entiende que no estás responsabilizándote de ti mismo cuando:

1. Dejas que otra persona decida por ti, o

2. Decides por la otra persona.

Esto es codependencia. No es algo que te fortalezca ni que fortalezca al otro. Puede parecer que te da una ventaja temporal, pero el precio que pagas por esa ventaja es perder la libertad de elegir tu propia vida.

Es genial escuchar a otros y aprender de otros. Compartir íntimamente es esencial para tu crecimiento espiritual. Te ayuda a saber dónde estás y puedes usarlo para expandir tus percepciones. Pero los demás no saben lo que necesitas. Ni siquiera las personas con capacidades psíquicas y los intuitivos pueden decirte lo que necesitas saber. Es posible que te transmitan una información importante, o tal vez no. En cualquier caso, eres tú quien debe usar dicha información para encontrar tu paz.

Entiende que hay un límite a lo que otras personas te puedan decir que te resulte verdaderamente útil. Y esos límites también son aplicables a lo que tú puedas decir a los demás. La mayor ayuda que puedes dar o recibir de los demás son las palabras de ánimo. Cualquier otra cosa no suele servir de mucho.

Para ser tu propia autoridad, debes dejar atrás la idea de que hay respuestas fuera de ti. Debes dejar atrás el concepto de que hay algo que conseguir.

La autoridad viene directamente de la experiencia. Dice: “Honro mi vida. Acepto lo que es verdad para mí, aunque no sea verdad para otros”.

La autoridad interna es inconsistente con dar recetas a otros. En cuanto intentas hacer que otros encajen en tus valores y creencias, recortas el poder que esos mismos valores y creencias tienen en tu vida. En cuanto necesitas el acuerdo de otros para honrar tu propia vida, has perdido el contacto con tu autoridad interna.

Todo el mundo tiene el derecho y la responsabilidad de decir: “Esto es cierto para mí. Esto funciona para mí”. Esta autoafirmación es importante. Porque ninguna otra vida es exactamente como la mía. Las experiencias de cada individuo son únicas, y deben ser aceptadas como tales.

Cualquiera que trate de negar la integridad de mi experiencia, niega también su propia experiencia. Es imposible autoafirmarse negando a otros.

De modo que toda la energía que invierto en negar y juzgar a los demás, me aleja de mi guía interna y de mi verdad. No empiezo a saber lo que es verdad para mí hasta que honro la experiencia de otros.

Y esto también va en el otro sentido: no empiezo a oír mi propia verdad mientras haga más caso de la experiencia de otros que de mi propia experiencia. La autoridad viene de dentro y se detiene en la superficie de la piel.

Mi autoridad establece límites a mi deseo de elegir cuando ese deseo altera la libertad y la responsabilidad de otros para elegir por sí mismos. También me capacita para elegir por mí mismo cuando otros quieren elegir por mí.

Mi autoridad es consistente con tu autoridad, e igual a ella. Tú no puedes negar ni excederte en tu autoridad sin invitarme a hacer lo mismo. En este sentido, tu fidelidad a tu propia experiencia fomenta tanto tu inocencia como la mía.

Ahora, dicho esto, está claro que excedernos en nuestra autoridad o someternos a una autoridad externa forma parte de nuestro proceso de aprendizaje aquí. Es parte de nuestra danza conjunta.

Así, nuestra intención no debe ser la de acabar el baile, sino ser testigos de él. Ser testigo de esta danza hace que los movimientos se centren. Los hace más visibles. A medida que tomamos conciencia de nuestro exceso o falta de autoridad, la corrección se realiza de manera natural. Ser testigos nos ayuda a ver y aprender de nuestra propia conducta sin juzgarla.

El problema con la autoridad es uno de los problemas más profundos con los que vamos a tener que lidiar. No hay ni uno solo de nosotros que no se encumbre o que no se machaque hasta acabar a ras de suelo. No aprendemos sobre nuestra autoridad existencial hasta que no vemos la falsedad de nuestra autoridad basada en el ego. Una viene de la simple aceptación de nosotros mismos y de los demás. La otra viene de una profunda sensación de inadecuación que proyectamos en los demás.

Quienes tienen la ilusión de ser superiores a los demás, suelen abrigar sentimientos inconscientes de inferioridad. Y los que se refieren constantemente a la fuerza o a la sabiduría de otros, suelen abrigar sentimientos inconscientes de superioridad. Curiosamente, ni la persona que se presenta como superior ni la persona que se presenta como inferior, están dispuestas a quedarse solas con sus convicciones. De un modo u otro, ambas buscan el apoyo y el acuerdo de los demás.

Debemos despertar al hecho de que podemos ser demasiado fuertes o demasiado débiles para nuestro propio bien. A los que estudian el “I Ching” este concepto no les resultará extraño. Los que son demasiado fuertes atraen a los débiles, y así ellos mismos se debilitan. Y los que son demasiado débiles atraen a los fuertes, y se fortalecen gracias a ellos.

El fuerte y el débil usan al otro para alcanzar el equilibrio. Por desgracia, éste no es un proceso consciente, de modo que el intercambio no suele entenderse bien y tampoco se agradece.

En este punto de nuestra evolución colectiva parece importante que este proceso de llegar al equilibrio se haga de manera consciente. Por eso se están publicando tantos libros sobre el abuso y la codependencia. Estos intercambios, cuando se producen inconscientemente, dejan muchas heridas indescriptibles.

Hablar de nuestras heridas es saludable. Es nuestra manera de adueñarnos de nuestra experiencia y de responsabilizarnos de nuestra curación.

Todo este proceso tiene que ver con el RESPETO, respeto por nosotros mismos y respeto por los demás. “Respeto” viene de la palabra “specere”, que significa mirar, Re-spetar, por lo tanto, significa mirar atrás, volver a ver o ver de una manera diferente.

Se comprende que primero “veremos oscuramente a través del cristal, y después veremos con claridad”. Primero percibiremos mal, y después corregiremos nuestra percepción. Primero cometeremos errores y después aprenderemos. Primero nos excederemos el uno con el otro y después nos perdonaremos.

Éste es un proceso que se repite una y otra vez. Conseguimos el respeto por nosotros mismos y por los demás violando la ley de igualdad. La conciencia de nuestra violación es la que nos lleva hacia la igualdad.

De modo que cuando decimos: “Sé tu propia autoridad”, queremos decir: “Aprende a ser quien verdaderamente eres y aprende a ver a los demás como verdaderamente son”. Practica la igualdad. Aprende de la desigualdad. Acepta el proceso. Úsalo para alinearte y crecer