9 de diciembre de 2011

Hablemos de verdades mentirosas…


Hace tiempo atrás puse en este blogs varios post que hablaban sobre las temáticas asociadas a todos los tags reseñados al pie de este texto, y muchos temas más. Todo apuntaba a revelar verdades ocultas, conspiraciones malvadas, abuso de poder descontrolado, poderes encubiertos detrás de los manifiestos, y cosas por estilo. Hoy mi blog tiene un sólo post, aunque con este que están leyendo ya son dos, y me parece que ahí quedará por un tiempo. ¿Qué pasó? ¿Qué me paso? De eso se trata este post, de contarles qué me llevó a borrar aquellos post, qué cosas descubrí, mayormente en mí mismo, que me condujeron a considerar que con aquellos post hacía mucho daño y ayudaba a la causa que anunciaba a viva voz combatir.

Un día, hace más o menos dos años atrás, sin querer, me encontré a mi misma buscando en la web info sobre ovnis, complots, illuminatis, masones, rosacruces, reptilianos, bases subterraneas, extrarrestres, y un sin fin de versiones de la historia de la humanidad, que me llevaron a recrear una conciencia nueva sobre la realidad que nos circunda. Esto me llevó también a visitar asiduamente blogs de “luchadores por la verdad” que revelaban los hechos más extraordinarios, y después de un tiempo, a formar parte de este ejército de blogueros que día tras día dejaban en evidencia al gobierno oculto y sus verdaderas intenciones.

Resulta que, también sin querer, después de más o menos un año de ser parte de este super ejército de heroes empecé a notar que algo me incomodaba. No tenía bien en claro qué, pero algo no estaba bien. Parecía que entre todos había una causa común, y que circulaba básicamente la misma info en todos los blogs, pero no había respuestas a las preguntas fundamentales, al menos a las preguntas que con el tiempo yo llegué a considerar de mayor relevancia frente a las aburridas exposiciones diarias de las maniobras Illuminatis. ¿Qué hay detrás de estos grupos de poder? ¿Qué los motiva? ¿Cómo han podido mantener el poder durante miles y miles y miles de años? Y más aún ¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿Hacia dónde vamos? Nada parecía intentar responder estas preguntas; en cambio sí se concentraban en las noticias de rutina que poco revelaban sobre la verdadera naturaleza de la realidad.

La cuestión es que en algún momento que no puedo determinar con precisión dejé de visitar los blogs y de ver videos reveladores porque me cansé. Ustedes dirán: “lo abrumó la verdad”, “le dio miedo”, o los más combativos “se vendió a la causa Illuminati”. Pues no, ninguna de esas, simplemente me aburrí. Me aburrí de lo mismo, de aparentar revelar mucho y no decir nada, de jugar a ser salvadores de la humanidad cuando lo único visible son los grandes egos de los blogueros como protagonistas en los post en vez de la búsqueda de la verdad, de ver a resentidos exponer su odio personal como si fuera la causa de todos, y a fanáticos religiosos (y de los otros también) mezclar pequeños trozos de verdad con grandes mentiras brotadas del autoengaño… Sí, de todo esto y más … estaba arto y sentía un vacío enorme… Finalmente empecé a sospechar que este ejécito estaba siendo manipulado por el mismo aparato que decían combatir. Las verdades que exponían no eran demasiado comprometedoras pues eran superficiales y repetitivas. Bien dicen que medias verdades conllevan medias mentiras. Y así era realmente, los huecos en los hechos eran rellenados con pareceres personales, creencias religiosas, conveniencias personales, y cosas por el estilo. Y la vocación por la verdad quedaba a mitad de camino.

Entonces, siguiendo mi propio camino y no pisando las huellas de otros, opté por una búsqueda más comprometida con la verdad, y más despojada del vanidoso heroismo de una supuesta “liga de la justicia” que se cree sus propias invenciones. Y así empecé un camino mucho (¡realmente mucho!) más dificil, que requería un gran esfuerzo por mi parte, y que no dejaba espacio para la perezosa labor del repetidor que buscaba info en internet todos los días para repetirla en su blog con un toque personal…

Y he tenido la suerte de encontrar muchas respuestas, aunque reconozco que hay mucho camino por recorrer aún. No voy a exponer aquí lo que he descubierto por mi mismo, pues una de las cosas más importante que he aprendido es que ninguna verdad sirve si nos es dada; es un camino de descubrimiento personal, más aún, de autodescubrimiento, un viaje al interior de uno mismo que revela los grandes misterios del universo al mismo tiempo que transforma la nuestra conciencia.

No me queda más que invitarlos a que al menos consideren la posibilidad de reevaluar el lugar donde se encuentran, el origen de su conocimiento y de sus creencias, y a no tener miedo de hacerse preguntas más profundas sobre la naturaleza de los hechos. Saludo al lector que haya llegado hasta aquí y le deseo buena suerte.

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