Ir al contenido principal

El Egocentrismo: La Trampa del Ego.


Siempre amamos u odiamos a quienes son nuestro reflejo. Los seres humanos somos infinitamente más complejos y misteriosos que nuestras locas fantasías.

Si te ocupas demasiado de ti mismo, es un problema; eso produce una tremenda fatiga.

Busca y ve las maravillas que te rodean. Te cansarás de mirarte a ti mismo. Descansa, olvídate de ti mismo, no tengas miedo de nada. Sólo entonces los poderes que nos guían, nos abren el camino y nos auxilian. Te importa demasiado querer a los otros o que te quieran a ti. "Un hombre de conocimiento" quiere, eso es todo. Quiere lo que se le antoja o a quien se le antoja. Confía en ti, no en mí.

Los seres humanos vivimos en un mundo de relaciones permanentes. Funcionamos a través de reglas y normas socialmente establecidas y en contextos diversos en los que el vínculo humano es fundamental. La pareja, la familia, el trabajo y la escuela, son algunos de los espacios donde nos desarrollamos como seres sociales.

A pesar de la obvia necesidad que tenemos de convivir armoniosamente para sentirnos bien y para lograr objetivos de beneficio común, veo con preocupación que el mundo se desgasta en una maraña de conflictos que, aunque no lo parezca, derivan, según creo, por una tendencia actitudinal, una disposición humana y destructiva que impide la integración y sus beneficios: me refiero al egocentrismo.

El egocentrismo es una forma de pensar y vivir, basada en la exaltación de la propia personalidad, la necesidad y búsqueda de ser centro de la atención y una clara indiferencia ante los deseos, intereses y necesidades e intereses de los demás. Es un estado típico en niños y adultos inmaduros.

El egocéntrico se caracteriza porque procesa su realidad otorgando altísimo valor a su propia visión, presiona a entorno para que se adapte a él mientras subvalora las consecuencia de sus actos en quienes le rodean. Suele ser el retrato del vivo, el oportunista, el "cara dura", el indiferente y el chulo.

En su libro: "Adiestramiento mental", el Lama Lobsang Tsultrim, afirma que el egocentrismo es la puerta principal hacia todas las insatisfacciones y sufrimientos del ser humano, pues se basa en la autosatisfacción, limita la conciencia e impide alcanzar la liberación. "Es como un ladrón que roba nuestras mejores cualidades; un fantasma que causa aflicción, infelicidad, miedo, orgullo y odio.

El egocentrista está aferrado al ego, ve la vida de manera parcial y divide todo entre bueno o malo; considera que lo que le causa placer es lo adecuado y lo que le causa dolor es inadecuado. Para él los demás quedan en segundo plano y se relaciona con las personas de manera pragmática y utilitaria. Si le sirves, te toma y te trata bien; si no le sirves, te ignora. Si te le atraviesas en el camino, podría, con escaso o ningún remordimiento, llegar a destruirte.

Desde esta postura onanista, es fácil olvidar que todos somos producto de nuestro roce social con las demás personas; que mucho de lo que sabemos y hacemos lo aprendimos de otros; que lo que comemos o vestimos nos llega a través de manos foráneas; que alguien nos ayudó a hablar, a caminar, a leer, a escribir. El egocéntrico olvida a esos seres a los que debemos agradecimientos que quizás nunca hemos dado.

Para destruir el egocentrismo es necesario poseer una mentalidad global, holística, bajo la cual todos estamos relacionados y nadie es individual o autosuficiente, pues es realista decir que en alguna medida todos dependemos de todos. Hace falta valorar a los demás, descubrir lo mucho que nos han ayudado, y vivir desde una óptica más humilde. Conviene recordar, como dijo Sai Baba, que con el paso de los años toda la fortaleza de hoy se extinguirá, y llegada la vejez, nos tocará depender de los demás.

También, para vencer, para superar el egocentrismo, debemos entrenar nuestra mente, reeducarla e inculcarle nuevos valores para que, como tierra, se haga fértil y produzca nuevos frutos. ¿Hasta qué punto vale la pena arrollar a todos para alcanzar una pequeña cuota de placer, poder y prestigio que no durará mucho? Y no se trata de convertirnos en mártires, regalar lo que poseemos o autoabandonarnos. Se trata, sí, de ser personas más justas, flexibles y nobles. Debemos tanto a tanta gente, que es muy poco razonable ignorarlos o despreciarlos.

Una forma de romper el egocentrismo sería expandir nuestros requisitos de inclusión y levantar las barreras que impiden que nos acerquemos a las personas que piensan, sienten o actúan distinta a nuestras preferencias. También podemos recordar los momentos en los que estuvimos mal, enfermos, solos o desempleados, y pensar en lo que otros hicieron para acompañarnos, consolarnos, comprendernos o ayudarnos en distintas formas.

Al reducir los pensamientos egoístas y aumentar los grupalistas o colectivistas, se producen resultados materiales y emocionales asombrosos que a muchos benefician. La verdadera revolución es la del amor, es la de la consciencia.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

EL PERVERSO NARCISISTA Y LA AGRESION MATERNA

Un perverso narcisista.
Sale de una madre que no le dio cariño y que lo agredió y lo avergonzó en la infancia, Una mala relación entre madre e hijo en la temprana infancia induce un comportamiento cíclico por el cual el niño se vuelve cada vez más agresivo, empeorando el conflicto.

"Sin embargo, nuestros hallazgos sugieren que lo que más importa es la "paternidad negativa" en la temprana infancia. La "paternidad negativa" ocurre cuando los padres expresan emociones negativas hacia sus hijos, los tratan bruscamente, hablan de forma humillante del padre ausente, ridiculizándolo, es decir cuando existe una madre que por resentimiento anula la imagen paterna del hijo dejándolo sin piso psicológico, y lo que es peor sin saber a quien imitar y termina imitando a la madre lo que en la edad adulta lo convierte en un perverso narcicísta etcétera.

Cuando las madres tratan mal a sus niños, ellos muestran altos niveles de ira, que aparece posteriormente en todas sus re…

Test de autoconocimiento

Emociones

Las emociones negativas y su expresión (ira, descontrol, agresividad) con frecuencia provocan resultados perjudiciales.

El siguiente cuestionario te permitirá evaluar cuál es tu estilo para manejar situaciones difíciles.
A = Casi Nunca B = A veces C = Casi Siempre

1. Te pones impaciente cuando tienes que esperar en una fila.

2. Trabajas muy duro, juegas muy duro y tratas de ser el mejor en lo que haces.

3. Te enojas fácilmente cuando eres demorado por algún problema en el tráfico.

4. Eres del tipo de personas que piensa “voy y lo consigo”.

5. Golpeas el escritorio y rompes cosas cuando estás enojado.

6. Te irritas cuando las personas no toman su trabajo con seriedad.

7. Te burlas o le hablas agresivamente a extraños cuando te enojas, por ejemplo, mientras manejas, haces compras, o en el trabajo.

8. Te enfureces cuando fallás en cosas que intentas hacer.

9. Cuando estás enojado aumentás tu velocidad y hacés cosas como conducir el auto, comer, y caminar más rápido.

10…

¿Cómo curar la codependencia?

¿Cómo curar la codependencia?
-Los codependientes hacen inmensos esfuerzos porque creen que no merecen ser amados.
Aprende a amarte a ti misma/o. Descubre tu valor creativo.
Alejandro Jodorowsky

Pia Melody en su libro” La Codependencia” describe los cincos síntomas primarios de la codependencia:
- En primer término problemas por una baja auto estima.
- En segundo dificultad para estableces límites o fronteras saludables. El codependiente puede no tener ningún tipo de protección, o por el contrario establece paredes a través del coraje, el silencio, el miedo y las palabras, para no permitir que otras personas se le acerquen.
- El tercer síntoma es dificultad para identificar y expresar su realidad. El codependiente puede dudar de sus propias percepciones, sentimientos, duda sobre como actuar, tiene dudas sobre sí mismo.
- El cuarto síntoma es dificultad para identificar y satisfacer sus necesidades. Puede ir desde la dependencia en otros para que le satisfagan sus necesidades hasta i…