31 de agosto de 2011

Las Obsesiones


Las neurosis fóbicas se caracterizan por el desplazamiento de la angustia sobre hacia una situación o un objeto externo.

La angustia la produce la tensión interior, cuando no se puede descargar la energía instintiva.

Se trata de un sufrimiento vago e indefinido, como suele ser el miedo a la enfermedad o localizado en un lugar, como por ejemplo en todas las manijas de las puertas.

El desplazamiento de la angustia es un mecanismo de defensa y el síntoma es la fobia, como puede ser la fobia de tocar.

La fobia es un miedo intenso específico y paralizador que se produce al proyectar afuera el estímulo, para disminuir la angustia.

Existen fobias en las neurosis de angustia, en la histeria, en las neurosis obsesivas, en la depresión melancólica, en algunos delirios sistematizados, hipocondríacos, etc.

Freud denominaba a la neurosis fóbica, histeria de angustia. Esta neurosis intenta reemplazar la angustia de un peligro interno, por el miedo a un peligro externo que se puede controlar, evitándolo.

En esta neurosis, el simbolismo del objeto de la fobia está ligado a un complejo afectivo particular del sujeto, que se reduce a pocos temas y conductas tabúes.

El principal tema fóbico y el más común en los adultos se relaciona con tres temores básicos: 1) la fobia del espacio, o sea el miedo a salir y la angustia que provocan las calles, que se trata de evitar o enfrentar buscando un apoyo; 2) miedo a los espacios descubiertos, o agorafobia, y 3) miedo a los espacios cerrados o claustrofobia.

Existen otras variedades de fobias como el vértigo fóbico (miedo a las montañas, a los ascensores o a los pisos altos); el miedo a la oscuridad, que se concibe como un espacio peligroso; el miedo a los medios de transporte (miedo del tren, fobia que sufría Freud y yo también algunas veces); miedo a la muchedumbre, cuya variante más frecuente es el miedo a hablar en público.

Otra forma de fobia es el miedo social, a las relaciones individuales o colectivas con otros que provoca una gran angustia, como también la fobia al enrojecimiento facial, al contacto humano o a encontrarse con determinadas personas, como un policía, un bombero o un enfermero.

Existen además en el adulto fobias que perduran desde la niñez como el miedo a los animales (caballos, perros, leones, lobos, etc.). Estos animales son considerados amenazadores y despiertan el temor a ser perseguidos o devorados.

Dentro de esta misma categoría está el miedo a los animales pequeños como los ratones, los insectos, que pueden atentar contra la integridad corporal y producir repulsión.

La conducta fóbica está determinada por la búsqueda de seguridad, y también se puede relacionar con las supersticiones, que son pequeñas fobias, como tocar madera, un trébol de cuatro hojas, etc.

El carácter fóbico se caracteriza por el constante estado de alerta y por la actitud de huída.

El fóbico se alarma de sus tendencias y apetitos del instinto, que le producen una sensación de peligro que inconscientemente se incrementa más si se reprimen.

La actitud de huida puede ser pasiva, de inhibición, como las inhibiciones sexuales, timidez con el otro sexo, indecisión o de negación de la pasividad, con un comportamiento altanero, de desafío.

En este caso se trata de una huida hacia adelante manteniéndose super ocupado, sin poder estar sin hacer nada ni un minuto.

Uno de los aspectos de esta actitud de evasión y escape es el miedo al compromiso por la necesidad de tener reservada una salida, como en la claustrofobia.

La vida sexual del fóbico se caracteriza por la intensa inhibición, cuando el deseo sexual es vivido como una amenaza de destrucción que lo llena de angustia provocando que se evite el acercamiento.

La evolución habitual de estos pacientes es que pueden llegar a estabilizarse, aunque sobrevivan en ellos algunos síntomas molestos que aprenden a disimular o bien con una actitud de desafío como fachada; pero a veces no es raro que caigan en una crisis depresiva, en la que sus miedos se incrementan y lo reducen a una vida de ostracismo confinado a una habitación.

Miedo Social


Existen personas que se sienten incómodos cuando conocen gente nueva y por esta razón se pierden buenas oportunidades; que tienen miedo de hablar en público y que no pueden superar una fobia social que suele disminuir sensiblemente sus posibilidades.

Una fobia es un miedo irracional a algo que normalmente no produce ese exagerado temor.

Los tímidos pueden padecer de fobia social sin darse cuenta, creyendo que sus dificultades para relacionarse es sólo una característica de su carácter.

Una fobia se distingue cuando una persona está dispuesta a cambiar todo con tal de eludir algo que teme en particular.

No es difícil detectarla porque trastorna la vida total del paciente, tanto social como laboralmente.

En la adolescencia, que es la etapa del desarrollo en que la tolerancia a la frustración y la resistencia a la crítica son menores y se tienen menos recursos para enfrentarlas, es cuando comienzan a notarse los primeros síntomas.

La ansiedad que les genera a esta gente, las situaciones en las que se siente insegura con respecto a su aspecto, a su conducta o a su manera de pensar le hace evitar determinados encuentros sociales y aislarse.

La etapa adolescente, conflictiva de por sí debido a los múltiples cambios que exigen adaptación, puede verse aún más agravada con una respuesta de mayor aislamiento, sentimientos de baja autoestima y con depresión.

Los síntomas son fáciles de reconocer cuando ocurren, porque la persona afectada se aísla, disminuye su rendimiento, falta a clase, está irritable, triste, indiferente o cambia de humor bruscamente.

La persona con fobia social, se niega a integrarse a un grupo y se refugia en actividades solitarias y pasivas como ver televisión, jugar con máquinas electrónicas o dormir demasiado.

Estas personas no están dispuestas ni siquiera a atender la puerta ni el teléfono y tampoco quieren viajar ni comer en lugares públicos. Pueden sufrir de temblores, taquicardia, tensión nerviosa, dificultades de concentración y de ataques de pánico.

Demasiados centrados en ellos mismos, permanecen demasiado atentos a sus sensaciones corporales, tienen una cantidad de síntomas físicos pasajeros y recurrentes, se adelantan a pensar en las situaciones que temen y tienen terror de hacer el ridículo.

La paradoja es que aunque su autoestima es baja por otro lado piensan que son tan importantes como para que todos los estén mirando y evaluando y permanezcan pendientes de ellos.

Una terapia cognitiva puede dar buenos resultados, que tendrá como objetivo aprender a ir enfrentando de a poco cada una de las situaciones temidas con más coraje, tratando de confiar en si mismos sin pretender ser perfectos.

A algunos les resulta operativa la técnica del “como si” para ayudarse frente a experiencias que los atemorizan, que consiste en “actuar como si fueran otra persona”.

Pero definitivamente lo que libera eficazmente de una fobia es la contra fobia, o sea atreverse a enfrentar aquello que más se teme la mayor cantidad de veces posibles, para desensibilizarse y poder hacerlo después espontáneamente.

Cuando esto se logra, la persona se convencerá que en realidad no le pasó nada malo y que por el contrario se sintió mejor de lo que suponía.

Esta sensación tiene la propiedad de terminar con el condicionamiento y ayudar a lograr el dominio de si mismo.

Fobia Social


Es un trastorno de la personalidad, la fobia social y encubre una condición, la depresión.
La fobia es un miedo paralizante e irracional a un determinado objeto o a varios o a una situación específica.

Como el síntoma principal de la fobia es la ansiedad, se puede considerar un trastorno de tipo neurótico, o sea un estado emocional producido por un conflicto psíquico.

Generalmente el objeto de las fobias se refieren a una experiencia del pasado, con características amenazantes, que se olvida o reprime y que se transfiere al presente frente a una situación semejante.

La fobia social de los adultos se relaciona con la depresión, porque los rasgos sobresalientes de un depresivo son la inseguridad, la culpa y la baja autoestima, condiciones que interfieren en la vida social del sujeto y dificultan sus relaciones interpersonales.

La agorafobia o temor extremo a los espacios abiertos y públicos, es una forma de fobia social. Ágora, es un término que proviene de las antiguas ciudades griegas. Así era llamada la plaza pública que servía de centro de reunión para las actividades comerciales, cívicas, sociales y religiosas.

La fobia expresa simbólicamente el conflicto subyacente y lo mejor para la cura es resolver el conflicto.

El conflicto es el estado de indecisión provocado por necesidades emocionales incompatibles entre si. Es la lucha intrapsíquica entre lo que se desea hacer y lo que una persona entiende que debería hacer. Este conflicto exige una toma de decisión que no siempre la persona tiene la suficiente fortaleza yoica para lograrlo.

Sin embargo, las terapias del comportamiento o cognitivas, que no priorizan las cuestiones internas, sino que confían en la capacidad de las personas para aprender y desaprender conductas, pueden ayudar a superar las fobias, exponiendo gradualmente a la persona al objeto o situación que le provoca angustia y ansiedad, de tal modo que el sujeto pueda aprender a no tener miedo a la amenaza que él vive como real.

Los artistas de teatro pueden sufrir de fobia al público y esta condición puede estar relacionada con experiencias de fracaso, asociadas con conflictos psíquicos personales.

Otras profesiones también exigen tener que enfrentarse al público, como oradores en conferencias o seminarios, en presentaciones públicas por radio o televisión o participando en reportajes periodísticos.

En estos casos también el miedo al público se puede controlar mediante técnicas de desensibilización progresiva que familiarizan al individuo con la situación amenazante que dejan de ser un obstáculo para él.

La fobia social se agudiza si el sujeto se empeña en aislarse para sentirse seguro, porque toda fobia se cura con una conducta contrafóbica.

La contrafobia consiste en hacer precisamente aquello que uno teme. En el caso de la fobia social lo indicado es tratar de salir todos los días a la calle y estar en contacto con la mayor cantidad de personas posible.

Elegir un trabajo que exija atención al público, como vendedor o recepcionista, puede producir naturalmente la desensibilización necesaria como para deshacerse de esta fobia.

El fóbico como el depresivo está centrado en si mismo y le cuesta interesarse en las cosas externas a él. Teme ser juzgado y condenado por los otros porque en definitiva él mismo no se acepta tal cual es.

Miedo a los espacios abiertos


La Agorafobia

La agorafobia es el miedo patológico a los espacios abiertos y a los lugares muy concurridos.

Es un trastorno de ansiedad que impide a la persona afectada realizar una vida normal, limitando su acción sólo a sitios que considera que son seguros y donde eventualmente podría recibir ayuda si la necesita.

Estos pacientes pueden haber tenido alguna experiencia negativa que son asociadas con situaciones presentes que amenazan con repetirla, y para no sufrir ansiedad aprenden a evitarlas.

La terapia cognitiva ha mostrado ser un recurso válido para este trastorno y básicamente consiste en lograr la desensibilización gradual de las circunstancias temidas que se tratan de evitar.

La ansiedad es la respuesta que generan las situaciones de amenaza o peligro verdadero; no se puede evitar pero es posible llegar a aceptar que se trata de una emoción que se puede aprender a manejar.

El mecanismo de defensa es escapar de las situaciones que producen ansiedad, de modo que toda circunstancia que impida la huída tenderá a evitarse.

En última instancia el que padece de este trastorno teme sufrir un ataque de pánico que se manifiesta con síntomas físicos, como por ejemplo taquicardia, transpiración abundante, ahogos, mareos y sensación de extrañamiento y despersonalización.

El agorafóbico tiene una personalidad con rasgos obsesivos y lo que más teme es perder el control.

Estos episodios de ansiedad comienzan por lo general con algún malestar físico, como hormigueos, sensación de tener un nudo en la garganta, dolor de cabeza y otras sensaciones varias.

Frente a esta circunstancia, un agorafóbico interpreta la situación creyendo que empeorará, por lo tanto trata de salir de ella con distintas formas de huídas; bajándose del transporte en que está viajando, abandonando un sitio de esparcimiento con mucha gente, evitando salir a la calle, tomando ansiolíticos o cualquier otra droga, por las dudas.

El temor al peligro de un agorafóbico está exacerbado a tal punto que le impide cambiar su pensamiento negativo por otro alternativo que le permita calmarse y no le exija escapar de la situación.

Es el miedo a tener miedo, miedo a los propios pensamientos que se adelantan a los hechos presagiando los peores sufrimientos o catástrofes, a sufrir un ataque, a perder el conocimiento, a tener una crisis cardiaca, a perder la razón y el control, a quedar mal o hacer el ridículo, a ahogarse y hasta a la muerte que le parece que es inminente.

La primera crisis de pánico hace que el sujeto se recluya en su casa por temor a volver a sufrir otra experiencia similar. Comienza a reducir su actividad en todas las áreas de su vida, deja de manejar, falta al trabajo, deja sus estudios, etc.

El estrés debido a problemas laborales o afectivos y algunas manifestaciones fisiológicas como la hipoglucemia, el desce4nso brusco de la presión arterial, las intoxicaciones por el uso de drogas u otras sustancias, son factores que pueden desencadenar un ataque de pánico.

También la característica de la personalidad y la hipersensibilidad del sistema nervioso puede hacer más vulnerable a una persona en circunstancias difíciles.

Es un círculo vicioso que comienza con situaciones de estrés que produce síntomas fisiológicos que son interpretados como una amenaza de peligro, lo cual incrementan el malestar y la ansiedad y provoca el ataque de pánico.

Luego de sufrir un ataque de pánico teme que le ocurra otra vez lo mismo y efectivamente, cualquier experiencia emocional adversa vuelve a provocarlo.

Recursos para crear tu realidad



Hago lo máximo que puedo para que las necesidades de mi cuerpo se vean satisfechas, para cuidarlo y para recibir lo que me da.
En la India celebran un ritual denominado puja. En él cogen unas imágenes que representan a Dios de muy diversas maneras y las bañan, les dan de comer y les ofrecen su amor.
Incluso les cantan mantras. Las imágenes no son importantes en sí. Lo que importa es la forma en que celebran el ritual.
Es dejar de ir al pasado y vivir el momento presente, aquí y ahora. Sea lo que sea que la vida te arrebate, permite que se vaya. Cuando te entregas y dejas ir el pasado, te permites estar plenamente vivo en el momento presente. Dejar ir el pasado significa disfrutar del sueño que acontece ahora mismo.
Si vives en un sueño del pasado, no disfrutas de lo que sucede en el momento presente, porque siempre deseas que sea distinto. No hay tiempo para que te pierdas nada ni a nadie, porque estás vivo. No disfrutar de lo que sucede ahora mismo es vivir en el pasado, es vivir sólo a medias. Esto conduce a la autocompasión, al sufrimiento y las lágrimas.
Naciste con el derecho de ser feliz. naciste con el derecho de amar, de disfrutar y de compartir tu amor. Estás vivo, así que toma tu vida y disfrútala. no te resistas a que la vida pase por ti.
No necesitamos saber ni probar nada. Ser, arriesgarnos a vivir y disfrutar de nuestra vida, es lo único que importa. Di que no cuando quieras decir que no, y di que sí cuando quieras decir que sí.
Tienes derecho a ser tú mismo. Y sólo puedes serlo cuando haces lo máximo que puedes. Cuando no lo haces, te niegas el derecho a ser tú mismo. Esta es una semilla que deberías nutrir en tu mente.
No necesitas muchos conocimientos ni grandes conceptos filosóficos.
No necesitas que los demás te acepten.
Expresas tu propia divinidad mediante tu vida y el amor por ti mismo y por los demás. Los tres primeros acuerdos sólo funcionarán si haces lo máximo que puedas.
No esperes ser siempre impecable con tus palabras. Tus hábitos rutinarios son demasiado fuertes y están firmemente arraigados en tu mente. Pero puedes hacer lo máximo posible. No esperes no volver nunca más a tomarte las cosas personalmente; sólo haz lo máximo que puedas. No esperes no hacer nunca más ninguna suposición, pero sí puedes hacer lo máximo posible.
Si haces lo máximo que puedas, hábitos como emplear mal tus palabras, tomarte las cosas personalmente y hacer suposiciones se debilitará y con el tiempo, serán menos frecuentes. No es necesario que te juzgues a ti mismo, que te sientas culpable o que te castigues por no ser capaz de mantener estos acuerdos. Cuando haces lo máximo que puedes, te sientes bien contigo mismo aunque todavía hagas suposiciones, aunque todavía te tomes las cosas personalmente y aunque todavía no seas impecable con tus palabras.
Si siempre haces lo máximo que puedas, una y otra vez, te convertirás en un maestro de la transformación. La práctica forma al maestro. Cuando haces lo máximo que puedes, te conviertes en un maestro. Todo lo que sabes has aprendido mediante la repetición. Aprendiste así a escribir, a conducir e incluso a andar... Eres un maestro hablando tu lengua porque la has practicado. La acción es lo que importa.
Si haces lo máximo que puedas en la búsqueda de tu libertad personal y de tu autoestima, descubrirás que encontrar lo que buscas es sólo cuestión de tiempo. No se trata de soñar despierto ni de sentarse varias horas a soñar mientras meditas.
Debes ponerte en pie y actuar como un ser humano. Debes honrar al hombre o la mujer que es.
Debes respetar tu cuerpo, disfrutarlo, amarlo, alimentarlo, limpiar lo y sanarlo. Ejercítalo y haz todo lo que le haga sentirse bien. Esto es una puja para tu cuerpo, es una comunión entre el universo y tú.
Cuando des amor a todas las partes de tu cuerpo, plantarás semillas de amor en tu mente, y cuando crezcan, amarás, honrarás y respetarás tu cuerpo inmensamente.
Cuando honres estos cuatro acuerdos juntos, ya no vivirás más en el infierno. Definitivamente, no.
Los Cuatro Acuerdos son un resumen de la maestría de la transformación, una de las maestrías de los toltecas.
Transformas el infierno en cielo. El sueño del planeta se transforma en tu sueño personal del cielo.
El conocimiento está ahí; sólo espera a que tú lo utilices. Los Cuatro Acuerdos están ahí; sólo tienes que adoptarlos y respetar su significado y su poder.
Lo único que tienes que hacer es lo máximo que puedas para honrar estos acuerdos. Establece hoy este acuerdo: «Elijo respetar los Cuatro Acuerdos». Son tan sencillos y lógicos que incluso un niño puede entenderlos. Pero para mantenerlos, necesitas una voluntad fuerte. ¿Por qué? Porque vayamos donde vayamos descubrimos que nuestro camino está lleno de obstáculos. Todo el mundo intenta sabotear nuestro compromiso con estos nuevos acuerdos y todo lo que nos rodea está estructurado para que los rompamos. El problema reside en los otros acuerdos que forman parte del sueño del planeta. Están vivos y son muy fuertes.
Por esta razón es necesario que seas un gran cazador, un gran guerrero capaz de defender los Cuatro Acuerdos con tu vida. Tu felicidad, tu libertad, toda tu manera de vivir dependen de ello. El objetivo del guerrero es trascender este mundo, escapar de este infierno y no regresar jamás a él. La recompensa consiste en trascender la experiencia humana del sufrimiento. Esa es la recompensa.
Verdaderamente, para triunfar en el cumplimiento de estos acuerdos, necesitamos utilizar todo el poder que tenemos. Al principio, yo no creía que pudiera ser capaz de hacerlo. He fracasado muchas veces, pero me levanté y seguí adelante. No me compadecí de mí mismo. De ninguna manera iba a compadecerme de mí mismo. Dije: «Si me caigo, soy lo bastante fuerte, bastante inteligente, puedo hacerlo.
Me levanté y seguí adelante. Me caí y seguí adelante, y adelante, y cada vez me resultó más y más fácil. Sin embargo, al comienzo era tan duro y tan difícil...
De modo que, si te caes, no te juzgues. No le des a tu Juez la satisfacción de convertirte en una víctima. No, sé firme contigo mismo. Levántate y establece el acuerdo de nuevo: «Está bien, rompí el acuerdo de ser impecable con mis palabras. Empezaré otra vez desde el principio. Voy a mantener los Cuatro Acuerdos sólo por hoy. Hoy seré impecable con mis palabras, no me tomaré nada personalmente, no haré suposiciones y haré lo máximo que pueda».
Si rompes un acuerdo, empieza de nuevo mañana y de nuevo al día siguiente. Al principio será difícil, pero cada día te parecerá más y más fácil hasta que, un día, descubrirás que los Cuatro Acuerdos dirigen tu vida. Te sorprenderá ver cómo se ha transformado tu existencia.
Tu amor y tu respeto por ti mismo crecen incesantemente. Puedes hacerlo. Si yo lo hice, también tú puedes hacerlo. No te inquietes por el futuro; mantén tu atención en el día de hoy y permanece en el momento presente. Vive el día a día. Haz siempre lo máximo que puedas por mantener estos acuerdos, y pronto te resultará sencillo. Hoy es el principio de un nuevo sueño.

Los recursos con que creas tu realidad

Tú creas tu realidad a partir de:
a) las elecciones y decisiones,
b) los pensamientos y sentimientos,
c) las actitudes y creencias.

Eso es todo. No hay otras materias primas, no hay otros recursos que tú o nadie más utilice. Aquellos que están creando realidades más emocionantes que las que tú creas, lo están haciendo con las mismas "cosas".
Tus pensamientos y sentimientos son impulsados por tus elecciones y decisiones, y compelidos por tus actitudes y creencias, a manifestarse en el telar del deseo, la imaginación y la expectativa.
Veamos eso por partes:
Tu realidad es el producto de tus pensamientos y sentimientos, ya que ustedes simplemente no pueden sentir sin pensar. Ambas cosas trabajan juntas. Tu realidad es la manifestación sinérgica de lo que piensas y lo que sientes.
¿Qué impulsa lo que piensas y sientes? Las elecciones y las decisiones. Ser capaz de elegir es uno de los dones místicos del ser humano. Tú estás haciendo elecciones todo el tiempo. Incluso el elegir no elegir es una elección. Una vez que eliges nace una decisión. Una elección dinámicamente manifiesta aparece primero como una decisión.
Tus pensamientos y sentimientos no sólo son impulsados, también son compelidos hacia la manifestación sinérgica. Tus actitudes y creencias compelen a lo que piensas y sientes hacia la densidad que llamas fiscalidad.
La creencia precede a la ilusión que llamas realidad. Tu intelecto puede aceptar eso. Sin embargo, hasta que te apropies de ello a nivel emocional, hasta que te apropies de ello en cada célula de tu cuerpo, hasta que se vuelva parte de tu respiración, la metafísica y la espiritualidad serán sólo teoría para ti. Cuando de verdad te apropias de esto, te abres a un "conjunto" enteramente nuevo de la realidad.
¿Qué sucede cuando sostienes una determinada creencia?
He aquí un ejemplo usando la creencia "el amor duele".
El amor duele. Esta es una creencia básica que muchos de ustedes sostienen. Primero creas la creencia y luego procedes a crear la realidad para probarla. El amor duele. Esta creencia colorea tu lente de enfoque hacia el mundo. Produce tu actitud. Con esta actitud, a través de esta lente, verás el mundo de una manera singular.
El amor duele. La creencia y la actitud que engendra forman el manantial del cual brotan tus pensamientos y sentimientos. ¿Qué pensamientos esperarías que surjan de este manantial? ¿Qué sentimientos?
El amor duele. Los pensamientos y sentimientos se manifiestan de manera sinérgica hacia la forma física. ¿Qué clase de amistades esperas? Piensa en el nivel y la intensidad de dar, responder, respetar y conocer que ofrecerías cuando el amor duele. ¿Qué seguridad, qué placer, vulnerabilidad y confiabilidad proporcionarías?
El amor duele. De la actitud y la creencia brotan los pensamientos y sentimientos. De los pensamientos y sentimientos se forman las elecciones y las decisiones.
Los pensamientos y sentimientos son impulsados por las elecciones y decisiones y compelidos por las actitudes y creencias hacia la manifestación en el telar del deseo, la imaginación y la expectativa. Tú crearás relaciones en las que el amor duela.
He aquí otro ejemplo usando la creencia "el amor cura".
El amor cura. También esta creencia producirá una cierta coloración. "El amor cura" generará sus propias actitudes singulares.
El amor cura. Sentimientos y pensamientos totalmente diferentes brotarán de los manantiales de la actitud y la creencia. Habrá pensamientos y sentimientos de viveza anticipadores. Habrá pensamientos de amor, luz y risa y alegría. Habrá sentimientos de gratitud...
El amor cura. Los pensamientos y sentimientos formarán decisiones y elecciones poderosas que se estiren y alcancen hacia el futuro. Habrá elecciones de intimidad y compromiso. Habrá decisiones de amar.
El amor cura. Relaciones sanas serán creadas. El amor crecerá. Tú crecerás... ¡El amor cura!
La creencia antecede a la realidad. Tú creas tu propia realidad.
Haz un inventario de tus creencias, de tus recursos, de tus materias primas. Sin embargo, haz más que eso: reconoce, admite, perdónate a ti mismo y cambia esas materias primas que te están lastimando a ti y a otros.
Asimismo, reconoce, admite, felicítate a ti mismo y continúa con aquellas elecciones, aquellas creencias que están funcionando y que te están curando a ti, a otros y a tu mundo.
Además de tener estos recursos para crear tu realidad, tienes herramientas específicas con las cuales tallar y esculpir tu realidad personal.
El deseo, la imaginación y la expectativa son las herramientas de la creación de la realidad. ¿De dónde obtienes estas herramientas? De Soñar. Desde tus sueños despierto hasta tus sueños de noche, desde los estados alterados hasta los mundos que existen cuando meditas, ahí es donde las herramientas nacen, del Sueño más grande – el sueño consciente, personal y global del futuro. Las herramientas vienen de tu Visión. Todos los Sueños usan deseo, imaginación y expectativa, y surten con creces el abastecimiento y siempre lo aumentan.
Los pasos para llegar ahí son las cualidades de estar ahí. Lo que se requiere para Soñar es lo que el Soñar devuelve exponencialmente... Muchos de ustedes han aprendido sobre los recursos antes, pero verán, el Viaje sagrado implica más que memoria y listas. Implica no sólo conocer las verdades – implica vivirlas.

Crear tu realidad con elegancia

Elegancia significa crear el máximo beneficio con el mínimo gasto de energía. Hay cuatro pasos para lograrla:
1. Desear (soñar)
2. Clarificar el deseo (personalizarlo, hacerlo tuyo)
3. Tener visión (visualizarte ya con el deseo cumplido)
4. Tener Impecabilidad (no perder de vista el sueño)

Si honestamente deseas sin timidez alguna, si conviertes eso en tu deseo, si tienes visión y la sostienes con la tenacidad de la impecabilidad, sin soltar nunca lo que quieres, ¡entonces estarás creando con elegancia y te encontrarás en el viaje sagrado!
La gratitud es una herramienta poderosa. Si te permites sentirte agradecido, tu procesar y programar pueden funcionar ilimitadamente mejor. Tu éxito puede ser exponencial. Las "cosas" de la vida pueden mejorar marcadamente. Al sentirte agradecido por lo que tienes, empiezas a tener más cosas por las cuales sentir esa gratitud.


Parte de cómo creas tu realidad es esperando que ésta sea maravillosa. Cuando reduces esas expectativas, disminuyes tu habilidad de crear "el triunfo". El acto mismo de reducir tu anticipación para protegerte del dolor es exactamente lo que está produciendo el dolor.
¡Siempre espera lo mejor! Si esa anticipación entusiasta no asegura el éxito, te preparará proporcionándote mayor fuerza, para manejar la desilusión que haya. El fracaso dolerá, pero sorprendentemente menos.
Lo posible se vuelve probable mediante la alquimia misteriosa del amor que confía y la expectativa entusiasta. Lo probable se vuelve actual a través de la voluntad de recibir.

30 de agosto de 2011

Dietas que producen resultados


DIETAS NATURISTAS

1. MEDITERRÁNEA
Considerada por los especialistas como el ejemplo de dieta a seguir, también está recomendada para adelgazar. La razón de ello es que es absolutamente variada y equilibrada entre los nutrientes que el cuerpo necesita: hidratos de carbono, proteínas y grasas. Las principales bases sobre las que se asienta esta dieta son las frutas y todo tipo de verduras y vegetales, los cereales, las pastas y los arroces, el pescado, las legumbres y el aceite de oliva. Las carnes, en cambio, deben comerse con moderación, dando preferencia a la carne blanca y con poca materia grasa. Se atribuye también gran importancia a los métodos de cocción, que deben ser sencillos —los alimentos pueden ser hervidos, cocidos, al horno, a la plancha o en papillote—, para respetar las propiedades nutritivas de los mismos y favorecer el proceso de la digestión.

Menú base

Desayuno
* Una rebanada de pan integral tostado con aceite de oliva, una fruta, café o té con sacarina.
* O zumo de naranja natural, una rebanada de pan tostado con aceite de oliva y sal, café o té con sacarina.
* O 2 rodajas de melón, una rebanada de pan integral con queso fresco y una rodaja de tomate natural, café o té.

Almuerzo
* Panache de verduras rehogadas con una cucharadita de aceite de oliva y ajo, 200 gramos de merluza a la plancha (con finas hierbas y cebolla), una fruta.
* O ensalada de tomate con bacalao (aceite de oliva y limón como aliño), pechuga de pollo a la plancha con ajo y perejil, una fruta.
* O plato de lentejas hervidas con tomate, papa, zanahoria y una hojita de laurel (como plato único), una fruta.

Cena
* Pimientos, cebolla y berenjenas asadas aliñadas con aceite y sal, pescado en papillote.
* O espinacas rehogadas (con una cucharadita de aceite de oliva, ajo y un puñadito de piñones), sepia o 6 langostinos a la plancha.
* O berenjena rellena de verduras con salsa de tomates, tortilla de 1 huevo cocinada con poco aceite.

Cuántos kilos se pierden
Más que una auténtica dieta, se trata de un régimen alimenticio completo que, si se sigue correctamente y se evitan algunos alimentos, garantiza la pérdida de tres o cuatro kilos al mes. Es perfecta para mantener el peso ideal, ni demasiado gorda ni demasiado flaca.
(recuadro)

Pros
* Desde el punto de vista nutricional, la dieta mediterránea es beneficiosa por su elevada proporción en proteínas vegetales frente a las animales, es dcir, más verduras que carnes.
* Como incluye el vino, cuenta con polifernoles, que permiten una mayor resistencia a todas las enfermedades coronarias.
* Es fácil de realizar y no exige grandes sacrificios, ya que, excepto algunos alimentos, como el pan o los dulces excesivamente refinados, se recomienda comer de todo y en cantidades normales.

Contras
* Se ha señalado la posibilidad de que sufra deficiencias de ácido fólico o de zinc.
* Algunos especialistas la acusan de que sus procedimientos de cocción, normalmente de largos períodos de tiempo, provocan pérdida importante de vitaminas y de minerales.

¿A quién le sirve?
La dieta mediterránea está indicada para todo tipo de personas, ya que no tiene contraindicaciones y puede ayudar a prevenir trastornos como arterioesclerosis, hipertensión y osteoporosis.

2. VEGETARIANA

Por distintas razones —religiosas, éticas, de sobrepeso o de salud—, la dieta vegetariana es una de las más extendidas del mundo. Pero bajo la etiqueta de "vegetarianismo" se esconden al menos tres corrientes de pensamiento o alimentación: en la primera están las personas que siguen una alimentación estrictamente vegetariana (a base de verduras, vegetales, legumbres y cereales); en la segunda, las personas que consumen casi exclusivamente frutas (incluidos los frutos secos); por último, los ovo-lácteos-vegetarianos, que excluyen de su alimentación la carne, las aves y el pescado, pero comen huevos, leche y sus derivados.

Menú base

Desayuno
* Yogur descremado, bol de cereales integrales con zumo de naranjas, infusión.
* O zumo de fruta o verdura natural, tostada de pan integral con queso fresco, infusión.
* O 150 gramos de fruta fresca de temporada, 50 gramos de queso blanco, infusión o vaso de leche de almendras.
* O 2 plátanos con cereales integrales y leche descremada, infusión.

Almuerzo
* 100 gramos de espaguetis con salsa de tomate y calabacines (cocinada con 1/2 cucharada de aceite de oliva), porción de queso blanco o gruyère.
* O ensaladilla de lentejas con zanahoria (rehogada con aceite, ajo y especias a elegir), huevos a la flamenca.
* O 2 puñaditos de arroz integral con verduras y hierbas, caldo de apio, yogur descremado.

Cena
* Puré de verduras, 1 aguacate relleno de cebollita y manzana a la vinagreta, infusión.
* O ensalada tricolor de pimientos con queso blanco, huevo pasado por agua, fruta.
* O espárragos trigueros con queso al horno, flan de caramelo o yogur descremado.

¿Cuántos kilos se pierden?
La cantidad de kilos que se pueden llegar a perder o la reducción de centímetros que se puede conseguir depende del tipo de alimentación que se haya mantenido hasta el momento de la dieta. Cuanto más drástico sea el cambio, más se adelgazará. En cualquier caso se nota una pérdida muy importante de volumen.

Pros y contras
Si bien es cierto siempre es deseable un mayor consumo de frutas, verduras y vegetales, no hay que exagerar con la reducción de alimentos de origen animal, porque la falta total de proteínas animales puede provocar graves carencias de nutrientes y otros males como anemia, amenorrea (falta de menstruación) o malnutrición. Por ello, si te has decidido por esta dieta, opta por la variante ovo-lácteo-vegetariana que, aunque puede producir déficit de hierro y vitamina B, puede ser apoyada por la ingesta de lentejas, espinacas, miel y germen de trigo.

Cuando no se consumen productos de origen animal, es necesario asociar diferentes familias de alimentos para obtener las mismas cantidades y calidades de las proteínas de la carne. Por ejemplo, maíz con judías, arroz con soja, pasta con guisantes, garbanzos con espinacas, yogur con miel o cereales con frutos secos.

¿A quién le sirve?
Si se es una persona sana, cualquiér método alimenticio, siempre que esté asesorado por un especialista, puede dar resultados positivos. Una dieta vegetariana también puede ser equilibrada y sana si se incluyen en ella los derivados lácteos y los huevos, y se combinan los alimentos correctamente y en las cantidades adecuadas. Pero no es una dieta que pueda seguirse de por vida, sino durante cortos períodos de tiempo. Es aconsejable sólo para adultos (nunca niños ni adolescentes) y para personas con el colesterol alto.

Viva el yogur
El yogur encierra tantas cualidades que ningún otro derivado de la leche puede competir con él. En la dieta vegetariana es el rey. Rico en vitaminas, proteínas, grasas y calcio, es también portador de energía y un poderoso reconstituyente. Además, retrasa el envejecimiento.

3. MACROBIÓTICA

Se basa principalmente en el consumo de arroz, cereales integrales, frutos secos, legumbres y verduras. A diferencia de la vegetariana, sí permite el consumo de pescado, aunque con moderación. Están prohibidos la carne y los derivados de la leche.

Menú base

Desayuno
* Copos de avena, pan de molde integrak tostado con una cucharada de miel, té o infusión.

Almuerzo
* Menestra de verduras, sushi (pescado crudo), tofu (queso de soja).
Merienda
* Frutos secos (almendras o avellanas) o un trozo de torta de arroz.

Cena
* Albóndigas de mijo con verduras, un rábano rallado con algas tostadas.

Pros y contras
Tiene la ventaja de ser una dieta ciento por ciento natural, pero no es equilibrada, ya que puede producir carencias de proteínas y vitaminas. Por eso, si se sigue durante mucho tiempo, puede producir trastornos importantes, sobre todo por las limitaciones de ciertos minerales, como el calcio, y causar anemia, cansancio y debilidad. El período aconsejado para esta dieta es dos meses.

¿A quién le sirve?
A las personas que, a consecuencia de un exceso de peso provocado por las grasas y una mala alimentación, dedidan depurar el organismo y, en el proceso, perder de cuatro a cinco kilos en 15 días. No es adecuada para quienes padezcan osteoporosis, déficit de vitaminas, problemas cardíacos ni para mujers menopáusicas.

4. MONODIETA

Se trata de dietas simplificadas, en las que solamente está permitido ingerir un tipo de alimento. Pueden ser: pomelo, pera, papas, lentejas, arroz, o cualquier otro producto, pero éste debe ser comida durante todo el día, mañana, tarde y noche.

Menú base de monodieta de papas

Desayuno
* Zumo de fruta natural (naranja o pomelo), té o café sin azúcar.

Almuerzo
* Papas asadas con piel, con hierbas. No se permite el uso ni de grasa ni de sal, aunque pueden prepararse en ensalada o con limón.

Cena
* Papas al horno, puré de papas o sopa de papas. Para beber, agua o té.

Pros y contras
Aunque puede llegar a perderse más de un kilo diario, se trata de dietas de eliminación y depuración más que de adelgazamiento. Son buenas para deshinchar el organismo cuando se tiene retención de líquidos en exceso, pero no como plan de alimentación.

¿A quién le sirve?
Unicamente a personas adultas y sin ningún tipo de enfermedad o trastorno gástrico o cardíaco, que deseen optar por la depuración del organismo y la eliminación de líquidos y toxinas. No debe hacerse durante más de 48 horas, y se llegan a perder dos kilos en el total del proceso (un kilo por cada día de dieta).

Flores de Bach y el Autoconocimiento


El que se conoce a si mismo mantiene el equilibrio

Este eficaz método que utiliza solamente elementos naturales, como flores de plantas silvestres, arbustos, árboles y hasta agua de manantial, es capaz de equilibrar estados emocionales y convertirse también en una herramienta recomendable para el autodescubrimiento.

No hay que esperar tener una dolencia física para aprovechar este recurso sino que se puede emplear siempre que el estado mental o emocional esté alterado, con la ventaja de que al mismo tiempo se podrá tomar conciencia de cuáles son las tendencias del carácter que provocan estos desequilibrios.

De todos modos nunca se deberá aplicar una fórmula teniendo en cuenta un síntoma físico sino que la prescripción se deberá centrar en los estados emocionales del presente; porque las flores no actúan preventivamente, sino en el aqui y ahora, por lo tanto es inútil tomarlas para evitar desequilibrios.

Los estados mentales alterados y las emociones negativas, como el miedo, las preocupaciones y el stress, disminuyen las defensas naturales del cuerpo y no solo contribuyen a prolongar las enfermedades sino que influyen en las funciones corporales favoreciendo la aparición de síntomas físicos y toda clase de patologías orgánicas.

Por esta razón, cuanto más se conozca la forma personal de asimilar las experiencias, mayor será la posibilidad de evitar estos hábitos nocivos de comportamiento.

Las flores cambian la forma de ver las cosas y actúan de afuera hacia adentro, o sea equilibrando primero los síntomas emocionales más superficiales para posteriormente revelar los más profundos.

Se comienza tratando las emociones que emergen en el presente, las cuales darán lugar a otras diferentes que se expresarán con síntomas distintos. De manera que paso a paso se irá revelando el conflicto real inconsciente que subyace a toda la gama de síntomas que lo están expresando.

Las flores de Bach no tienen contraindicaciones y nunca pueden provocar reacciones adversas, aún si se toman aquellas que no son las adecuadas y además son compatibles con cualquier medicamento.

La intención del doctor Edward Bach era que cada persona tuviera la posibilidad por si sola de seleccionar las flores que necesita para lograr un cambio en el modo de ver la realidad, alcanzar el equilibrio mental y la paz interior y llegar así a tener una vida más feliz.

Es importante aprender a observar las propias reacciones:

Cuando se sienta apurado, cansado o enojado, Impatiens será lo indicado.

Para la depresión Gentian o Mustard será la solución.

Si está haciendo un esfuerzo para agradar Agrimony lo resolverá.

Cuando lo invada la autocompasión Chicory es la recomendación;

Si está desatento tome Clematis al momento;

Cuando se sienta muy exigido Willow será su amigo;

Si está asustado, Mimulus lo habrá consolado.

Cuando necesite protección Vine será la acción y

si el terror lo domina Rock Rose será la salida.

Para el que está en la duda Scleranthus lo ayuda.

Si a mucha gente necesita consultar, Cerato lo va a cambiar.

Cuando lo invadan los pensamientos White Chestnut lo liberará
del tormento

Si siente celos, envidia o desconfianza, Holly es la esperanza.

Si percibe suciedades inexistentes Crabb Apple limpiará su mente

Si desea suicidarse Cherry Plum lo hará retractarse

y si siente culpa Pine lo disculpa.

Éstas son algunas de las 38 flores de Bach que existen en total, cada una de ellas destinadas a equilibrar los trastornos emocionales para actuar sobre los distintos estados de ánimo.

Estar alerta ante cualquier señal de cambio en la conducta es la mejor manera de llegar a reconocer cuál es el verdadero conflicto.

Mujeres solas


En el mundo hay muchas mujeres que se quedan solas y que no viven la soledad como un castigo, porque en lugar de quejarse y mantenerse aferrada a lo conocido, sin abrirse a lo nuevo que aportan los cambios; han descubierto el lado positivo de su situación y han logrado una buena calidad de vida.

Solteras, separadas, divorciadas o viudas, la soledad puede ser una situación elegida y bienvenida o puede irrumpir de golpe después de una crisis de pareja, o de la ausencia de los hijos ya mayores, o debido al fallecimiento inesperado o no del cónyuge.

Es entonces cuando la soledad, que no se conocía, representa un gran cambio y se convierte en la oportunidad de un nuevo desafío.

Una mujer que tiene que por distintas circunstancias tiene que enfrentar sola la vida, se tiene a si misma y se puede convertir en su mejor amiga.

Esa rutina de muchos años cuesta abandonarla por algo nuevo cuando se pierden también las ganas de empender la tarea de ser aceptada en otros grupos.

Después de un divorcio o de una pérdida irreparable, no es recomendable iniciar una nueva relación de pareja enseguida para huir de la soledad como hace la mayoría, porque es indispensable antes elaborar el duelo, tanto por el que se ha ido porque la abandonó como por el que ha fallecido.

Un duelo puede requerir un año para integrarlo a la identidad y aceptarlo y hasta dos años en algunos casos.

A veces pasan más años antes de poder pensar en tener otra pareja, pero finalmente toda persona normal lo puede lograr si lo desea.

La soledad es a menudo buena compañía, porque impulsa a la gente a crecer y desarrollarse, sin las trabas y obligaciones que hayan obligado a postergarlo.

No importa la edad que se tenga, todos tienen proyectos que alguna vez, por circunstancias que también fueron importantes, no cumplieron. Este es el momento de realizarlos, porque las ganas de vivir vuelven cuando hay un para qué hacerlo.

Se puede empezar con proyectos pequeños, porque su cumplimiento motivará a la persona a atreverse a soñar con otros que le exijan un mayor compromiso y que le harán perder la noción del tiempo.

Esos proyectos deben tener un significado que satisfaga sus propias necesidades personales contenidas a veces durante mucho tiempo.

La soledad es la oportunidad que todos pueden tener, de concentrarse en sus auténticos intereses, porque siempre se está a tiempo y nunca es tarde y además jamás hay que decirse a uno mismo, no puedo.

Las mujeres solas forman un ejército disciplinado que siempre está dispuesto a emprender alguna aventura, empezar cosas y hacer algo nuevo.

Son las que en mayor proporción mueven el mercado de viajes, las que se reúnen a cenar afuera o a jugar a las cartas, las que van al cine o al teatro y las que asisten a los museos y a las conferencias; y que son capaces de aprender a bailar, ir al gimnasio, hacer yoga y pilates, aunque ya se hayan jubilado hace rato.

Generan recursos aunque ya hayan cumplido los ochenta, porque son inquietas y quieren participar en cualquier iniciativa que las mantenga activas y que a la vez les permita conocer gente nueva.

Están actualizadas, atienden su casa, cuidan su silueta y se dan tiempo también para sus nietos.

Y si una mujer sola forma pareja, cosa que es altamente probable, suele preferir en ese sentido otra experiencia que no haya vivido, es decir, que no le exija las mismas condiciones y el mismo compromiso que ha conocido.

La Soledad y el Aislamiento



Hay muchas personas que no pueden estar solas y anhelan desesperadamente estar en compañía. Son personas que esperan todo de los demás y no se atreven a tomar el control de sus propias vidas.

Ser dueño de si mismo exige responder a los propios requerimientos internos sin expectativas externas, hacerse cargo, asumir la responsabilidad de estar vivo y decirle que si a la vida y no convertirse en una carga para los demás.

Si esas personas pierden al ser querido con el que convivían pueden caer en una depresión y en una experiencia de soledad negativa que significa sentirse aislado y sin posibilidades de conexión alguna.

En estos casos es necesario recurrir a una ayuda terapéutica, porque la depresión puede llevar a esa persona a perder el sentido de la vida y cometer suicidio.

La sensación de aislamiento se puede revertir de a poco, con pequeños cambios positivos, que es probable que en un principio sean rechazados de plano, pero que luego se convertirán en hábitos saludables que se podrán ir incorporando lentamente y que harán posible un cambio en el estilo de vida.

Escuchar música, bailar, ver programas de televisión positivos, seguir alguna serie que sea de interés, interesarse por los amigos o los familiares, salir a caminar todos los días, leer el diario, ir a tomar un café, sentarse en el banco de una plaza para apreciar la naturaleza o leer un libro; o sea aprender a resolver solos el deseo inconsciente de aislamiento y de pérdida de significados.

El aislamiento es un bloqueo emocional que representa el miedo a la intimidad y se puede revertir aprendiendo a conectarnos positivamente.

Existen algunas causas generadoras de sentimientos de soledad negativa o aislamiento.

Por ejemplo, la personalidad esquizoide que es el observador, el que permanece generalmente callado, que no interviene en las conversaciones ni en los debates, que sólo escucha, que parece carecer de emociones y no se conecta.

Los tímidos tienen miedo al rechazo, a ser criticados, a sentirse inadecuados, por esta razón pueden aislarse y quedarse solos.

Las personas individualistas se pueden aislar porque son omnipotentes, exigentes y perfeccionistas, no toleran a los demás y se van desconectando sin darse cuenta, porque obviamente nadie es perfecto.

También aquellos que han perdido la confianza en la gente porque han sido engañados, estafados o heridos.

Es necesario descubrir lo bueno del otro, darle una oportunidad, encontrarle la faceta oculta que permita ver su lado positivo, aprender a escucharlo, darle importancia, interesarse en él preguntándole por sus cosas.

El optimismo es un factor aglutinante porque la gente se siente atraída por la gente positiva, entusiasta, que hace las cosas con pasión, que es efusiva y que piensa que mañana siempre será mejor que hoy.

Los momentos de soledad positiva son necesarios, para poder reflexionar, aprender a ser creativo, elaborar ideas o proyectar cosas, o simplemente hablar con uno mismo poniendo en palabras lo que nos molesta, que es la mejor manera de curarse todos los males; o estar en silencio con uno mismo sin criticarse o evaluarse, aceptándose y proponiéndose ser cada día mejor.

Las personas que sufren aislamiento están expuestas a enfermedades porque su sistema inmunológico también se deprime y pueden desear la muerte.

Para comenzar a conectarse, es necesario elegir la compañía, evitando gente negativa que se deleita en hablar de enfermedades, médicos y tratamientos o que viven criticando a los demás, mientras sus vidas permanecen vacías de contenido y sin espacio para el verdadero encuentro con otro.

Hacer ejercicio físico todos los días al levantarse, es una forma de recuperar la alegría de vivir, eligiendo una rutina de quince minutos para mover el cuerpo y mantenerlo sano y activo. Porque el movimiento nos llena de energía y nos prepara para enfrentar el día con optimismo.

La Experiencia de Soledad



Harry Stack Sullivan (1892-1949), psiquiatra norteamericano, considera las enfermedades mentales como consecuencias de las relaciones interpersonales perturbadas en la infancia temprana; o sea que los síntomas psiquiátricos surgen de conflictos entre el individuo y su ambiente y son el resultado de la serie de interacciones con las personas.

Sullivan, en el libro “La teoría interpersonal de la Psiquiatría”, que comprende la serie completa de las últimas conferencias que pronunció antes de su muerte; refleja su investigación sobre la historia del desarrollo de la personalidad y expresa su idea sobre las causas que intervienen en la experiencia de la soledad.

Según este autor, el primer componente que influye en la experiencia de la verdadera soledad, aparece en la infancia, a través de la forma en que un individuo experimenta la necesidad de contacto.

Esta necesidad consiste en una compleja serie de dependencias típicas de la infancia, que se pueden resumir como la necesidad de ternura a lo largo de la niñez, manifestada a través del requerimiento de la compañía y de la participación adulta en el juego.

En el período de la juventud, esta dependencia se trasladará a los camaradas del grupo, que podrán satisfacer o no la necesidad de aceptación, imprescindible en esa etapa.

En la preadolescencia se refleja la necesidad del intercambio íntimo con un par, un amigo o una persona amada, que proporcionen seguridad y satisfacción; pero la experiencia de soledad es un fenómeno común en esta etapa y también en etapas posteriores.

El temor a la soledad impulsa a la gente a buscar compañía, pero esta búsqueda produce ansiedad.

Para Sullivan, esta conducta representa una orientación defectuosa en el vivir, debida a la interpretación errónea del significado de las necesidades, que no sólo representan la búsqueda del alivio de la soledad.

La experiencia de soledad conduce a integrar situaciones para evitar la ansiedad, pero luego esa experiencia continúa formando parte de la personalidad, y resulta una aún más terrible que la ansiedad.

En la etapa preadolescente la necesidad del trato con otras personas es tan grande que el miedo y la ansiedad no son suficientes para evitar situaciones peligrosas.

Estos problemas de relación, que comienzan en la preadolescencia pueden hacer que las personas adquieran adicciones, consideradas por los jóvenes como un sostén para sortear los obstáculos internos y externos y enfrentar las situaciones nuevas que generan ansiedad.

Además de los efectos tóxicos del alcohol o las drogas, también afectan en forma definitiva y progresiva el sistema del yo, de modo que la personalidad, debido a esa influencia, sufre el efecto contrario, resultando menos competente para enfrentar la ansiedad, que después del efecto se vuelve a experimentar en mayor medida, cuando se disipa su acción inhibitoria o estimulante.

El motivo más importante que impulsa a los jóvenes a depender de las drogas o el alcohol es el ajuste sexual.

La necesidad de intimidad, de raíces muy antiguas, se ha ido desarrollando gradualmente, mientras que la necesidad sexual es algo nuevo. Esta diferencia produce en la personalidad la necesidad de la separación entre las relaciones interpersonales motivadas por el deseo sexual y las basadas en la necesidad de intimidad motivadas por la soledad.

Esta disociación se suele superar mediante la sublimación, pero cuando fracasa esta defensa se mantiene por mucho tiempo, a veces para siempre.

Fuente:”Teoría Interpersonal de la Psiquiatría”, Harry Stack Sullivan, Editorial Psique, 1974

La Ansiedad según la teoría de Sullivan



La teoría del psiquiatra norteamericano Harry Stack Sullivan (1892-1949), explica un enfoque sobre los desórdenes mentales, considerando que es probable que la ansiedad sufrida en la infancia temprana pueda ser en muchos casos el origen de muchos trastornos; y aspira también que su estudio sea útil para la vida de todos en general.

Según este investigador, para entender lo que probablemente significa vivir y sus dificultades, es necesario principalmente centrarse en el punto de vista evolutivo de las personas y estudiar en forma detallada cómo llegaron a ser lo que son en la vida adulta.

Todos nacemos en una clase de organización social y tenemos que adaptarnos en cierta forma a ella.

Los más afortunados serán los que se adapten normalmente y los aún más afortunados podrán adaptarse también con cierta rapidez a otras organizaciones sociales diferentes.

En cambio, los pacientes psiquiátricos parecen no poder adaptarse adecuadamente a su propia comunidad de origen y menos a otra distinta.

La psiquiatría no se relaciona solamente con el área psicofísica sino también con la cultura, los valores, los prejuicios, las creencias, etc., o sea, con un campo de abrumadora complejidad.

Sullivan proporciona una guía para explorar ese campo, convencido de que todo ser humano puede desarrollarse si le brindan las oportunidades adecuadas.

El ser humano es extraordinariamente adaptable y puede vivir de acuerdo a cualquier clase de reglas sociales si se las inculcan en la infancia; y además es capaz de considerar esas formas de vivir adecuadas, más allá de todo análisis.

Ciertos patrones básicos de relación con alguien que haya actuado como una madre con él, serán el fundamento más sólido que se mantendrá sepultado en lo más profundo de su ser, y sobre el cual se construirá todo lo demás.

Cuando esos cimientos no han sido los esperados, los resultados los conocemos como psiconeurosis o psicosis.

Sin embargo, no sólo son importantes las primeras experiencias de una persona, sino su modo particular de vivirlas, o sea el significado que tuvieron para esa persona.

El comportamiento de los niños, en sus primeros meses de vida, se muestra alterado cuando su madre está emocionalmente perturbada; y cualquier cosa que esté haciendo ese niño, en ese momento, dejará de hacerla o la afectará; porque todo ser humano tiene la capacidad de padecer ansiedad, originada por las perturbaciones emocionales que sufre la persona significativa cuando está con el niño, que influyen en él y le provocan ansiedad, por ejemplo mientras lo amamanta.

La ansiedad es el miedo a lo desconocido que sufre un niño en ese momento de su desarrollo, el temor sin objeto definido, una emoción terrorífica que supera toda experiencia que se pueda imaginar.

Lo mismo ocurrirá si se somete al niño a ruidos violentos inesperados en el ambiente donde se encuentra.

Este sentimiento de ansiedad o temor primitivo volverá a aparecer mucho más adelante en su vida, según determinadas circunstancias, igual a la experiencia que fue en su momento desconocida y la más devastadora de este mundo, sufrida en los primeros meses de su existencia; o sea que sentirá el mismo pavor estremecedor..

La ansiedad tiene un poder paralizante y todos en alguna medida gastamos gran cantidad de energía para evitarla y si es posible eliminarla.

Sullivan afirma que los problemas psiquiátricos o las distorsiones en el vivir, cuando no responden a los tratamientos tradicionales, se refieren a la vulnerabilidad a la ansiedad, que es la que puede explicar los síntomas y que hace que el cuadro cambie.

Por esta razón, antes de tratar los síntomas, es mucho más operativo intentar encontrar las vulnerabilidades básicas a la ansiedad en las relaciones interpersonales.

Sullivan cree que una comprensión más profunda de la ansiedad y la observación de su influencia en la vida de una persona, dará mejores resultados y ahorrará grandes esfuerzos a la psiquiatría.

Fuente: “La teoría interpersonal de la psiquiatría”, Harry Snack Sullivan, Editorial Psique, Buenos Aires, 1974.

29 de agosto de 2011

El poder de la palabra



Las palabras son las herramientas que construyen nuestra vida. Está en nuestras manos hablar palabras positivas que nos edifiquen a nosotros mismos o que intencionalmente nos destruyan. Las palabras de ánimo que nos digamos son las que nos ayudan a crecer y a madurar emocionalmente.

Lo innombrado es lo ignorado. La palabra es punto de partida de todo lo que es humano. La correspondencia entre los seres humanos y el mundo pasa siempre por la mediación de la palabra. Ella es voz que nombra la realidad, es referencia y signo que determina todas las representaciones. Las edades de la humanidad suelen dibujarse sobre algunas particulares palabras: Dios, eternidad, cielo, infierno, progreso, civilización...

"El mal es lo que sale de la boca del hombre: es una clara advertencia sobre el cuidado con el que hemos de usar las palabras, no por una cuestión de formalidad o educación, sino como una finalidad terapéutica. Las palabras insultantes o despectivas nunca han creado un futuro mejor. El uso de expresiones agresivas, al igual que los malos pensamientos es sumamente peligroso y arriesgado, anula nuestra vida encerrándonos en un círculo de fracaso y frustración.
Más allá del significado de las palabras encontramos otro nivel mucho más abstracto, pero no por ello menos poderoso. Las palabras son el medio de manifestación de nuestro espíritu. Cada palabra es una oportunidad de expresión de nuestro espíritu y por ello tenemos que ser capaces de transmitir en nuestro lenguaje la fuerza de nuestro espíritu. Cuando hablamos demasiado, o cuando exageramos o falseamos los hechos, nuestras palabras se vuelven inefectivas. Nuestras palabras precisan expresar no solamente la verdad, sino también la propia comprensión y realización.
Las palabras son la manifestación de nuestro mundo interior, al cuidad de nuestro lenguaje purificamos nuestro mundo interior. Al cultivar el hábito de la verdad construimos una plataforma de determinación, seguridad y confianza que nos abre las puertas del bienestar y la consecución de nuestros objetivos. Recuerda que la vida siempre ayuda a quienes se ayudan a sí mismos. Crea un poderoso mundo interior, permite que tus palabras sean su vehículo y transformaras tu vida."
Frederic Solergibert


Heráclito definía el logos como el principio rector del cosmos, origen del orden, del conocimiento, de la norma y de todas las medidas. Desde el comienzo de los tiempos se ha repetido entre los humanos la mitología de un caos primigenio análogo a la ausencia de las palabras. El Enuma elish de los acadios habla de un caos acuático anterior al orden cósmico permitido por la presencia de los nombres:
"Cuando al cielo arriba no se le había puesto nombre, ni el nombre de la tierra firme abajo se había pensado... cuando ningún dios había aparecido ni nada había sido nombrado con nombre". Para los griegos, onoma (nombre, palabra) se relacionaba con nomos que significaba organización, verdad, principio, fundamento, disposición. Todas las cosas y todas las acciones en el universo obedecían a una lógica propia de la naturaleza, esto es, a un nomos.

"Es increíble el efecto que producen las cosas que decimos. La mayoría de las veces no nos damos cuenta de lo que decimos y mucho menos de las consecuencias. Las palabras son un reflejo de nuestros pensamientos y sentimientos. Lo primero que nos ocurre es tener un pensamiento que puede ser bueno o malo, luego, si no cortamos ese pensamiento, se puede transformar en palabras y posteriormente en acciones. Por eso es importante inclusive revisar nuestros pensamientos porque allí comienza todo.
Muchas veces lastimamos, ofendemos ó enredamos las cosas sólo con lo que decimos o dejamos de decir, por eso tenemos que pensar antes de hablar."
Blog "Reflexiones"

"El mundo del hombre es la vida de cada quien", decía Wittgenstein. Mundo y vida son una sola y misma cosa: ambos se encuentran en cada conciencia humana, en cada palabra individual. De lo convencional colectivo a lo subjetivo individual, de la historia de los pueblos a la existencia de cada uno de los seres humanos: las palabras comunican a las conciencias. Las palabras son trascendencia: de nuestro cuerpo, de nuestro espacio. Según el imaginario griego, la palabra era vida imperecedera que se alejaba del cuerpo perecedero, sobreviviéndolo. Frente al cuerpo, las palabras representaban la libertad, la fuerza etérea del pensamiento y las ideas.

"La palabra, junto con el poder de la vibración es capaz de crear, sanar y también destruir. La teoría indica que cuando focalizamos nuestra mente en algo, y a esto le sumamos el sentimiento y la emoción para finalmente expresarlo, estamos exteriorizando y materializando un poder que estará afectando los reinados de la materia. Si cada uno de nosotros estuviésemos conscientes de que la energía liberada en cada palabra afecta no sólo a quien se la dirigimos sino también a nosotros mismos y al mundo que nos rodea, comenzaríamos a cuidar más lo que decimos.
Los antiguos esenios sabían de la existencia de un enorme poder contenido en la oración, el verbo y la palabra. Los antiguos alfabetos, como el sánscrito, el arameo y el lenguaje hebreo son fuentes de poder en sí mismos. Los esenios utilizaron la energía que canaliza el lenguaje - la cual era la manifestación final del pensamiento, la emoción y el sentimiento - para manifestar en la realidad la calidad de vida que deseaban experimentar en este mundo. En las culturas del antiguo Oriente eran utilizados los mantras, los rezos, los cánticos y las plegarias con una intención predeterminada como técnicas para materializar estados internos y programar, de una forma ignorada por nosotros en la actualidad, realidades pensadas, deseadas y afirmadas previamente.
Los estudios realizados por físicos cuánticos comienzan a redescubrir y validar el enorme conocimiento olvidado de antiguas culturas ancestrales. Un conocimiento que se encuentra aún escondido y olvidado y que nos aportaría el poder de cambiar nuestro mundo."
Brad Hunter
Palabra y forma del mundo; palabra y dibujo de la realidad; palabras constructoras o definidoras, palabras hacedoras: mundo como palabra. En su trabajo "Ideologías de la relatividad lingüística", Ferruccio Rossi-Landi señala la existencia de muy hondos particularismos identificados con cada lenguaje. "Toda lengua, dice Benjamin Whorf, es un vasto sistema de modelos, en el cual se hallan ordenados culturalmente las formas y las categorías con las que toda persona no sólo comunica, sino también analiza la naturaleza, acepta o descuida determinados tipos de relaciones y de fenómenos, encamina su razonar y, en suma, construye la morada de su propia conciencia". Más poéticamente, Briceño Guerrero, ilustra estas ideas con sus propios ejemplos: "Un idioma tiene ochenta palabras para designar diversos tipos de arena y ninguna para designar la arena en general. Si ésa hubiera sido mi lengua materna, el amor mío por las playas habría tenido dedos más numerosos y sutiles para acariciarlas minuciosamente desde ojos expertísimos”.
¿Hay lenguas superiores o inferiores a otras? ¿Existen idiomas más ricos o más complejos que otros? La respuesta es tan irrelevante como la pregunta misma. Lo realmente significativo es asumir que cada idioma prioriza una peculiaridad determinada en la correspondencia ser humano-mundo. Todos son traducciones del universo, fascinantes reflejos de las perspectivas que los seres humanos poseen de él.

"El nacimiento del lenguaje fue al mismo tiempo el nacimiento de la humanidad. Cada palabra era el equivalente fonético de una experiencia, de un acontecimiento, de un estímulo interior o exterior. Cada palabra en su origen era un núcleo de energías (¿Arquetipo?) en las que se originaba la transmutación de la realidad en modulaciones de la voz humana, expresión viva del alma. Por medio de la creación verbal, el ser humano tomó posesión del universo. Más aún, descubrió una nueva dimensión, todo un mundo que estaba en el interior de sí mismo y a través del cual se le abría la perspectiva de una forma más elevada de vivir, sobrepasando el estado actual de la consciencia del mismo modo que la consciencia del ser humano supera a la de su hermano animal."
Lama Anagarika Govinda

Nadie puede sustraerse a la sospecha de un mágico poder surgiendo de las palabras; intuir que existan secretas y hondas afinidades entre las cosas y los nombres de las cosas. Para los griegos, las palabras eran representaciones. Pronunciarlas equivalía a evocar lo nombrado con todas sus cualidades esenciales. Los nombres cobraban, así, el mismo valor de las cosas.

"Nuestro lenguaje forma nuestras vidas y hechiza nuestro pensamiento"
Albert Einstein

"-¿Qué poder tienen para nosotros los nombres?", se pregunta Platón en su diálogo "Cratilo". La respuesta que él mismo se da es clara y contundente: "-Quien sabe los nombres sabe las cosas". Esa concepción cedería paso a otra que concebía las palabras como signos convencionales sin relación alguna con la cosa nombrada. Ambas tesis aparecen, de hecho, confrontadas en el propio "Cratilo". La mirada de Platón -a través de la voz de Sócrates- luce más próxima de la visión mágica de la palabra. Sin embargo, en su conclusión, el "Cratilo" apunta hacia la sospecha de que los nombres puedan ser ineptos para identificar el conocimiento auténtico de las cosas.
Los poetas, por su parte, tratan de dar con la palabra que describa las imágenes de todos los sentimientos, todas las emociones; la palabra que, indudablemente, alcance a nombrar esencias, verdades y destinos.

Por la poesía los seres humanos nos acercamos a la verdad poética: sabiduría a partir de la expresividad posible de casi cualquier cosa: paisajes, rostros, comportamientos, actitudes, gestos, recuerdos... La
pregunta por la verdad poética postula una de las más auténticas y definitivas formas de conocimiento: el que nace de los sentimientos, la imaginación y la sensibilidad; el que existe en la necesaria comunicación entre los humanos; el que intuye todas las verdades contenidas en cualquier afirmación; el que nos permite reencontrar el universo dentro de nosotros mismos: trasladando lo cósmico a nuestra experiencia y acercando lo ignoto a lo que hemos experimentado y hemos vivido. La palabra de los poetas, ambigua como la vida, indescifrable a veces, también como la vida, es hija de las circunstancias de los seres humanos. La palabra poética es voz que termina con el silencio, es símbolo que dibuja experiencias, es grito y testimonio de recuerdos e ilusiones, es trazo oscuro de vicisitudes escritas sobre las páginas de las edades.

"Dios nos dio dos oídos y una sola boca, usémosla en esa misma proporción."

A comienzos del siglo XX, Walter Benjamín imaginó otra forma de sabiduría necesaria para la humanidad del tiempo por venir. Una sabiduría destinada a un ser humano necesariamente más espiritual, individualizado y libre: ser independiente, contradictorio y siempre comunicativo. Una sabiduría que debía comenzar por asignar una importancia fundamental al lenguaje, el más representativo de los signos de la espiritualidad humana. En su "Programa sobre una filosofía futura", dice Walter Benjamín:

Así como la doctrina kantiana, para poder alcanzar sus principios, tuvo que verse en relación con una ciencia en cuyo respecto pudiera definirse, análogamente sucederá con la filosofía moderna. El gran cambio y corrección que ha de introducirse en un concepto de conocimiento unilateralmente orientado hacia lo matemático-mecánico, sólo podrá lograrse mediante la relación entre el conocimiento y el lenguaje... Kant no advirtió en modo alguno el hecho de que todo conocimiento filosófico tiene su única expresión en el lenguaje, y no en fórmulas y números.

Todo en el universo, concluye Benjamin, es diálogo. Todo en él termina convirtiéndose en traducción. Constantemente los humanos tratan de traducir en sus propios términos, los infinitos lenguajes del cosmos. Al interpretar la lengua muda de las cosas, el ser humano cumple una función divina, prolonga el acto creador de Dios y, solitario, se coloca frente al universo, esforzándose en nombrar la alucinante vastedad de lo inabarcable.
Wittgenstein, en su "Traciatus lógico filosófico", sostiene que la única tarea posible para la filosofía contemporánea debería ser la del estudio de las palabras. Mucho más que una filosofía del lenguaje, el "Tractatus" es un tratado de cosmología. Existe, dice Wittgenstein, una lógica del mundo en la medida en que nada en el mundo podría atentar contra la lógica. La lógica del universo se refleja en la lógica de los lenguajes humanos.
Desde perspectivas opuestas, las miradas de Benjamin y Wittgenstein coinciden. La de Benjamin es una mirada totalizadora para la cual todas las cosas en el universo se expresan en alguna forma de lenguaje. La de Wittgenstein es la mirada a partir del lenguaje: descubrimiento del mundo desde las palabras que lo dibujan; reducción del universo al tamaño de los seres humanos que lo nombran.

"Descubrir el significado de las imágenes arquetipales en las manifestaciones personales y culturales no es una labor sencilla, debido a que no se trata de una exposición de tipo racional como las tradicionales en el quehacer académico. La teoría junguiana parte de considerar que al comienzo de la humanidad, la psique estaba dominada por el inconsciente colectivo y que muy paulatinamente fue surgiendo el inconsciente personal y finalmente apareció la conciencia. Presupone igualmente que de la misma forma que el inconsciente fue primero que la conciencia, también el lenguaje simbólico del inconsciente fue anterior al lenguaje racional de la conciencia. Por ello, todas las elaboraciones inconscientes que aparecen en sueños, visiones, fantasías, ritos, mitos y cuentos populares, aparecen como imágenes simbólicas. La labor de interpretación de esos contenidos consiste en traducir el lenguaje simbólico en lenguaje racional."
Juan Carlos Alonso G.

El ser humano es un ser ceremonial que, constantemente, necesita revestir sus actos de un sinnúmero de ritualizaciones con las que recubre de sentido todas sus intenciones y comportamientos. Ritualista por esencia, el ser humano cubre de símbolos el universo. El lenguaje ha sido y es el mayor ejemplo de esa voluntad ritualizadora. El lenguaje es suplantación del universo, sustitución de todas las cosas por medio de palabras. Más que nunca antes, el lenguaje reaparece hoy ante los ojos de nosotros, seres
habitantes de un mundo que inicia a un nuevo milenio, como la primera y esencial expresión del espíritu humano. Regresar a la sabiduría del lenguaje sería una forma de regresar a nuestra propia humanidad.

Quizá una de las maneras de entender nuestro presente sea familiarizándonos con las implicaciones de las palabras que él pronuncia, palabras relacionadas con cierta convicción de precariedad, de riesgo. El
signo azarozo de nuestro tiempo se distingue en numerosos imaginarios descritos por palabras que nombran la fragilidad, la desarmonía, el absurdo; pero, también, la solidaridad, la comunicación, la imaginación, la ilusión... En suma, recién estrenado nuestro incierto y ya terrible siglo XXI, sería posible afirmar, parafraseando a Nietzsche, que la creencia final de la humanidad continúa siendo una metáfora de sus sueños, una forma de ficción.

La Intuicion


Cómo ser más intuitivo/@

"Analizar las cosas sólo desde el prisma racional puede sumirnos en un laberinto de senderos infinitos. La intuición, por el contrario, permite hallar la vía más directa hacia lo esencial."

Si se pregunta cuáles son las virtudes que ayudan a vivir con plenitud, la mayoría de las personas responderán, por ejemplo, que el optimismo, el amor y la amistad, la inteligencia y la capacidad para reflexionar, el sentido del humor... Pocas se acordarán de la intuición, y sin embargo es la cualidad fundamental que seguramente está detrás de todas las demás, pues es la que sirve para integrar eficazmente, lo que sucede tanto en el entorno físico como en los estratos más profundos y desconocidos de la mente. Por eso se la considera una eficaz consejera interior, que aclara las dudas en momentos delicados y ayuda a tomar decisiones correctas para alcanzar los objetivos vitales más importantes.
De alguna manera las personas intuitivas tienen una capacidad especial para percibir los mensajes más sutiles procedentes del exterior, almacenarlos en el inconsciente y tenerlos en cuenta en el momento oportuno. Es decir, se dan cuenta sin esfuerzo del significado de los pequeños gestos, los matices de la voz, las miradas o las actitudes de las personas con quienes se relacionan. Eso les permite, por ejemplo, descubrir los intentos de engaño o hacer una propuesta en el momento más adecuado.

El don de aprender sin darse cuenta

La psicóloga alemana Angelika Faas, que estudia desde hace más de 20 años este "don especial", lo define como "principio de aprendizaje implícito", pues las personas intuitivas mantienen a lo largo de su vida una actitud mental abierta que les permite acumular informaciones que siempre acaban insultándoles útiles. La peculiaridad de éstas personas es que además tienen la capacidad para distinguir la información que es importante de la que no. Así, un campeón de ajedrez no puede competir cuantitativamente con un ordenador a la hora de evaluar jugadas, pero su intuición le ayuda a preseleccionar velozmente los caminos más eficaces.
Según Faas, esta cualidad se convierte en fundamental en los tiempos actuales, en que los datos al alcance de una persona se duplican en pocos años debido a la creciente presencia en la vida cotidiana de los medios de comunicación, la informática o la formación continuada. Por esa razón aumenta el interés por la intuición, que se ha puesto de moda entre los ejecutivos de grandes empresas y las estrellas del cine -Demi Moore, por ejemplo, ha prologado el libro La intuición eficaz, de Laura Day, y Sharon Stone tiene un asesor para mejorarla-. En Estados Unidos incluso existen programas de televisión y páginas web que explican las ventajas de la intuición y cómo desarrollarla.


Una cualidad de la mente profunda

Pero la intuición no es un descubrímiento moderno ni una moda superficial. Se puede entender como algo que va mucho más allá de la eficacia en el manejo de la información por parte de una inteligencia privilegiada. Todo indica que tiene su fundamento en las capas más profundas y desconocidas de la mente. Cari Gustav Jung decía que la intuición es una de las cuatro funciones de la psique. La primera función es la percepción, la segunda el pensamiento y la tercera el sentimiento. La cuarta, la intuición, recuerda al individuo de dónde viene -las experiencias vividas, los fundamentos de la propia personalidad...- y le sugiere a dónde debe ir para cumplir su misión vital y realizarse plenamente. Por tanto es el instrumento más importante para orientarnos en la vida.
Pero, ¿de dónde procede la sabiduría de la intuición? ¿Por qué merece confianza? El inconsciente es la fuente de donde bebe la intuición. Está formado por todo lo que se sabe pero de lo que no se es consciente -lo que se ha olvidado, reprimido o sencillamente no se tiene presente-; todo lo que se siente, se piensa, se recuerda o se desea pero sin intención ni atención; junto a los instintos que gobiernan las necesidades, así como los arquetipos, es decir, las pulsiones dinámicas del alma que aparecen bajo distintas formas en los personajes mitológicos, las fantasías, los sueños y los mitos colectivos.

Imaginación en lugar de racionalidad

La intuición, entre todo este material, debe progresar en el conocimiento de las motivaciones más profundas, lo que se traducirá en un aumento de la seguridad en uno mismo y una facilidad para tomar decisiones acertadas.
Para acceder al caudal de conocimientos inconscientes la mente puede extraviarse si usa el camino de la racionalidad. Ésta sirve para resolver cuestiones prácticas, se limita a manejar datos bien conocidos y elabora un tipo de conocimiento que puede ser compartido por todo el mundo. En cambio, la imaginación sí es una herramienta adecuada para la intuición, pues genera una sabiduría basada en las experiencias personales. Sólo ella permite integrar armónicamente las informaciones con los deseos y los sentimientos. La mayor eficacia intuitiva se consigue liberando la mente del corsé de la razón y las normas, abriéndola a las percepciones sutiles, las especulaciones, los presentimientos y las ideas que fluyen espontáneamente.
Un medio útil para que broten las intuiciones es realizar interpretaciones. En ese sentido, investigar el significado de los sueños suele proporcionar pistas sobre las propias motivaciones y actitudes en un momento determinado. Los sueños, que pueden revelar la importancia de datos que habían pasado desapercibidos, han de interpretarse en clave personal, sin abusar de las explicaciones, a menudo tópicas, que ofrecen libros y programas de ordenador.
Aunque pueda parecer sorprendente, los acontecimientos que ocurren en el exterior también son interpretables desde un punto de vista personal. La intuición sería la herramienta capaz de descubrir la conexión profunda que existe entre el mundo físico, aparentemente alejado de nosotros, y nuestra mente o vida individual.
Jung recordaba que si reducimos nuestro cuerpo físico a sus elementos químicos constituyentes -carbono, oxígeno, silicio, calcio...-lo podemos ver asimilado completamente con el entorno material. De manera paralela, las estructuras más profundas de la mente están en continuidad con una realidad psíquica que sería la esencia última de todo lo existente. Por eso, si fuera posible conocer de manera clara los contenidos más profundos del inconsciente se poseería una sabiduría completa, no sólo de tipo filosófico o intelectual, sino práctica e inmediata: sabríamos dónde está un objeto con sólo pensar en él y conoceríamos el pasado y el futuro.

El fenómeno de las coincidencias

Tal sabiduría parece inalcanzable, pero la intuición puede percibir algo del juego entre la realidad exterior y nuestra mente profunda. Esto se demuestra por el fenómeno de la sincronicidad. Se llama así a la experiencia frecuente de reconocer coincidencias entre cosas que ocurren en el mundo exterior y los pensamientos más íntimos. Por ejemplo, un hombre se está enamorando de una mujer con un nombre poco común, Elisenda, y en el plazo de pocos días le ocurren una serie de casualidades: la bella protagonista de una película se llama así, en una revista encuentra un poema visual donde se repite el nombre varias veces y una mañana al afeitarse descubre en el espejo que tiene el nombre bordado en el pecho del pijama que le acaban de regalar (camuflado en "Club de Polo Elisenda").
Ante una situación así, una intuición liberada de la incredulidad reconoce e interpreta esas coincidencias y puede descubrir su mensaje: será positivo si están relacionadas con sentimientos agradables y se armonizan con las creencias y motivaciones profundas, será negativo si suscitan malestar y contradicciones interiores. Los fenómenos de sincronicidad pueden inducir a pensar que todo está escrito, que el destino se nos impone, pero lo cierto es que cada uno puede construir su destino si se acepta la existencia de una intuición orientadora.


La llave que abre muchas puertas

La posibilidad de interpretar lo que ocurre a nuestro alrededor es el fundamento de las artes adivinatorias y de muchas creencias populares. Así, la intuición encuentra terreno abonado en las sugerencias de una carta astral o en la palma de la mano, e igualmente está dispuesta a considerar las señales que encuentre en su camino: la forma de una nube que pasa o la mascota que siente molestias y advierte así a su amo de que está a punto de caer enfermo... Otro ámbito donde la intuición puede hallar significados es la enfermedad.
No sólo se trata de investigar el origen psicológico de un trastorno de salud -una preocupación constante favorece alteraciones en la piel, por ejemplo-sino de encontrar un sentido a problemas cuyo origen psicológico no es fácil de ver. Alguien que se ve forzado a permanecer en un hospital 20 días por una complicación renal puede intuir que necesitaba hacer una pausa y reflexionar sobre su actitud estresante en el trabajo, su ritmo de vida y sus relaciones.
Cultivar una actitud de alerta serena, casi contemplativa, ante las percepciones interiores y exteriores permite obtener conclusiones útiles y satisfactorias. Ante una duda podemos preguntarnos: ¿cómo lo ve mi intuición? Si se confía en el propio poder intuitivo, sus conclusiones se imponen por sí mismas. La mejor forma de conseguir confianza en la intuición es practicar y experimentar hasta que los éxitos nos convenzan.

Por qué las mujeres son más intuitivas

El tópico dice que las mujeres tienen más intuición... y la intuición que debe ser cierto. Éstas serían algunas razones:
■ Las mujeres han sido especialmente responsables de la estabilidad emocional de la familia: cuidar a los hijos las ha convertido en expertas en intuir sus necesidades, incluso antes de que sepan hablar.
■ El cuerpo calloso -la parte del cerebro que une los hemisferios-, más grueso en las mujeres, les permite conjugar mejor el pensamiento lógico del hemisferio izquierdo con la visión de conjunto del derecho.
■ Durante siglos la mujer no se ha visto forzada a limitar sus capacidades intuitivas innatas tanto como los hombres, sometidos a las rigideces del mundo laboral.
■ Un gen que podría estar relacionado con la capacidad intuitiva sólo es heredado por las hijas. Según David Skuse, la mujer tiene una capacidad innata, mientras que el hombre debe mejorarla.

Ejercicios para entrenar la intuición
Nacemos con un nivel de intuición que puede crecer o disminuir en función del uso que hagamos de ella. Estos ejercicios contribuyen a aumentarlo:
1 - CALMAR LAS EMOCIONES
Es necesario para reconocer la voz de la intuición. Existe un ejercicio de visualización que puede resultar de ayuda: imaginemos que un enorme lago representa el estado emocional e intentamos que las aguas se serenen siempre que nos sintamos alterados.


2 - TOMAR CONCIENCIA DE UNO MISMO
Para liberar la imaginación intuitiva de la censura de la conciencia, que impone opiniones y prejuicios, es útil explicar ante una grabadora lo que se siente y se piensa, dejando fluir las palabras y expresando la mayor cantidad de ideas y ocurrencias -las cosas que parecen triviales con frecuencia vienen de alguna parte y por alguna razón-. Luego se escucha la grabación para conocer mejor los propios procesos mentales y emocionales.
3 - CONSULTAR EL I CHING
Esta obra milenaria de la cultura china ayuda a resolver dudas. Para consultarla se tiran seis veces tres monedas a fin de obtener una de las 64 figuras posibles. Cada una describe una situación y da consejos que deben ser analizados en busca de una correspondencia con la pregunta formulada. La tirada de las monedas suele reflejar la cualidad esencial del momento que se está viviendo.


4 - AVENTURAR UNA RESPUESTA
Pedimos a una persona amiga que escriba una pregunta y sin leerla decimos cuanto se nos ocurra. Así entrenamos la capacidad para intuir a partir de los gestos y la actitud de los otros.
5 - ACOSTARSE CON UNA PREGUNTA
Se realiza la pregunta antes de acostarse, sin buscar una respuesta de forma consciente.Tal vez por la mañana tengamos la solución, pues el cerebro reorganiza las ideas durante el sueño.


6 - TOMAR UNA DECISIÓN
Se reflexiona durante unos minutos sobre el dilema. Luego se deja que fluya el pensamiento durante 24 horas sin exigirse respuestas. Cumplido el plazo, se toma la decisión con convicción y sin pensarlo más. Este ejercicio se aplica a asuntos de poca trascendencia, hasta convencerse de que la intuición funciona.
7 - RESPUESTAS EN CLAVE
La intuición no llega siempre con palabras: las imágenes y los símbolos son su lenguaje más común. Para comprenderlos se analizan los posibles significados en relación con los temas que nos preocupan, intentando sentir el más real para uno mismo.


8 - PEQUEÑOS EJERCICIOS COTIDIANOS
Se trata, por ejemplo, de intentar adivinar quién está llamando por teléfono o a la puerta de casa. A lo largo del día se pueden plantear muchas preguntas e intentos de adivinación que entrenan la intuición.


Chamanismo extasis y enteógenos



En general para las sociedades ágrafas, la antropología denomina como chamanes a los expertos que se enfrentan directamente con lo sobrenatural . Asimismo los antropólogos han preferido ocupar el vocablo chamán para distinguirlo de otros términos como "brujo" o "curandero", por poseer éstos, tradicionalmente, connotaciones desconcertantes y muchas veces peyorativas; "el término está sacado del idioma de la tribu tungus de Siberia" (Harner, 1976).
El chamán es el gran especialista de lo invisible. Puede ser definido como el hombre o la mujer que se pone en contacto directo con el mundo de los espíritus mediante un estado de trance. Provisto de poderes especiales, el chamán es un mago, posee el don de "hacer" según su conocimiento y voluntad. En sus memorias Alan Watts escribe que el chamán sigue el curso de su propio destino y por eso es considerado como una persona "rara", puesto que trasciende las convenciones sociales. Está "fuera de este mundo" o en otro mundo. Se le atribuyen poderes mágicos porque representa la inquietante rareza, porque vive fuera de las reglas comunes y se fragua un camino fuera de los caminos trillados .
Se puede afirmar que el chamán es un ser diferente. o todos los hombres pueden llegar a ser chamanes.El chamanismo exige un extraordinario esfuerzo personal. Por esto el chamanismo es raro y se vuelve ada vez más raro. Para ser chamán, es decir, para convertirse en un ser diferente, un hombre debe desearlo profundamente y durante mucho tiempo. El tornarse chamán hace al hombre un ser diferente orque adquiere numerosas cualidades nuevas y poderes que antes no poseía. Una de las primeras facultades que adquiere es la certeza de que no conoce ni sus límites ni sus posibilidades. No conoce siquiera hasta qué punto no se conoce.
Probablemente uno de los rasgos más característicos y que identifican la experiencia chamánica es el cambio a otro estado de conciencia. Una especie de alteración de la conciencia ordinaria. A menudo este alto a otro nivel de conciencia se llama trance, durante el cual el chamán siente como si hubiera emprendido un viaje .Esta breve caracterización del chamanismo exige dos observaciones que curiosamente los especialistas han pasado por alto: ¿qué se entiende por conciencia? y ¿qué significa pasar de un nivel de conciencia a otro?
La más importante y engañosa de las posibles cualidades del hombre es la conciencia. Sostenemos que, en general, el hombre se atribuye la conciencia aunque en verdad no la posee. A menudo el estado de vigilia en el hombre se denomina conciencia lúcida o conciencia despierta, pero debería llamarse sueño despierto o conciencia relativa. No se puede decir que el hombre en ese estado esté despierto, puesto que permanece influido poderosamente por los sueños. Vive más en los sueños que en la realidad. En este se tido, siguiendo los planteamientos de Ouspensky la conciencia en el hombre es una muy particular "aprehensión de conocimiento interior", independiente de su actividad mental. Ante todo, la conciencia es una forma de conocimiento de sí mismo, un conocimiento de lo que es, de dónde está, de lo que sabe y de lo que no sabe, y así sucesivamente. Sólo uno mismo puede saber si en un instante dado es consciente o no. Únicamente el hombre puede saber si su conciencia existe o no en un momento determinado.
Por otra parte, la conciencia en el hombre jamás es permanente. Está presente o no lo está. Los momentos más elevados de conciencia crean la memoria; los otros momentos se olvidan. Para entender lo que es la conciencia no hay que confundirla con las funciones psicológicas, es decir, con los pensamientos, sentimientos, impulsos motrices y sensaciones. En forma analógica, la conciencia en el hombre es como un espejo que es capaz de reflejar todas las funciones del ser humano sin ser ninguna de las cosas que refleja.
En realidad la conciencia tiene grados bien visibles y observables por cada uno en sí mismo. El hombre puede conocer cuatro estados de ella: el sueño, el estado de vigilia, el recuerdo de sí y la conciencia objetiva. El hombre vive solamente en los dos primeros estados. El tercero o conciencia de sí, el hombre se lo atribuye, cree poseerlo, aunque en realidad no sea consciente de sí mismo sino por chispazos. Normalmente esos chispazos de recuerdo de sí se producen en momentos excepcionales, en situaciones de crisis o cuando se los busca por medio de esfuerzos especiales o a través del consumo de enteógenos. La conciencia de sí es un estado en el cual el hombre se torna objetivo respecto de sí mismo.
Por sobre la conciencia de sí, existe la conciencia objetiva, o metaconciencia, que es un estado en el cual el hombre entra en contacto con el mundo real u objetivo, del cual el ser humano está actualmente separado por los sentidos, los sueños y los estados subjetivos de conciencia. En verdad no sabemos prácticamente nada del estado de metaconciencia, salvo por los relatos de los místicos y las obras de algunos poetas sabios.
A la luz de lo dicho, creo que el cambio que experimenta el chamán, es justamente una transformación en su manera de comprender el significado de la con ciencia, y prosigue con la adquisición gradual de un dominio de la propia conciencia. De acuerdo con este enfoque el chamán, por medio de una prolongada preparación y un estudio particular, va adquiriendo una conciencia más permanente, amplia, penetrante y controlable. Cuando se afirma que el chamán pasa a otro nivel de conciencia no es otra cosa que una experiencia de conciencia de sí o incluso eventualmente de conciencia objetiva.Mircea Eliade señala que "el chamán es el gran especialista del alma humana: sólo él la ve, porque conoce su ‘forma’ y su destino". Subraya un aspecto fundamental: el chamán es el que comprende la naturaleza humana y visualiza sus proyecciones. El chamán es el gran constatador de la realidad porque es un "hombre inspirado por los espíritus(De Montal, ). Sus observaciones están más allá del dominio conceptual del intelecto, se sitúan en un nuevo (para nuestra civilización) reino de conocimiento.
Los expertos sostienen que el chamán tiene una especialidad mágica que le confiere otra dimensión: es el Señor del Éxtasis. En efecto, una de las definiciones más aceptadas de chamanismo, dice que "es la técnica del éxtasis" (Eliade, 1986: 22). El acceso al estado de éxtasis supone el despertar de ciertos poderes latentes, generalmente inexplora- dos por el hombre, entre ellos el poder de la voluntad y la capacidad de hacer. Dos facultades que el hombre solamente podría alcanzar en los estados superiores de conciencia. Existe consenso en torno a que el chamanismo es justamente una de las técnicas arcaicas del éxtasis, simultáneamente misticismo, magia y religión. El éxtasis chamánico es un fenómeno físico, mental y espiritual durante el cual el alma (la conciencia acrecentada) abandona el cuerpo y viaja a los cielos o los infiernos subterráneos (Eliade). De esta manera, gracias a sus experiencias extáticas, el chamán es el interlocutor de los hombres ante las fuerzas infernales y celestes. Es un hombre que mantiene relaciones concretas e inmediatas con el mundo de los dioses y de los espíritus: los ve cara a cara, les habla, les pide, les implora, porque su vida está con- sagrada a la permanencia del clan y a la salud física y mental de sus miembros. Su principal razón de ser es el desarrollo espiritual de la comunidad. Por esto el chamán es también un mago y un hombre médico, puede curar, efectuar milagros faquíricos; además es psicopompo (es decir, el chamán es capaz de, en ocasiones, acompañar el alma de un difunto al reino de las sombras). También puede ser sacerdote, místico y poeta (Eliade, 1986: 21). En consecuencia, la vocación chamánica exige no sólo una verdadera búsqueda mística sino también el compromiso que implica ser el responsable del alma humana.
En la mayoría de las experiencias místicas, muy similares al éxtasis chamánico, se produce una pérdida de sí mismo y una sensación de unión con el universo; una disolución de la noción espacio-tiempo, una sensación de respeto, admiración o poderío, acompañado de un sentimiento de gratitud, amor o gozosa contemplación. Es obvio que estas experiencias, místicas o de éxtasis no pueden ser descritas con palabras porque corresponden a los estados de conciencia superior, muy diferentes de la condición ordinaria del hombre. El nacimiento de las más importantes religiones del mundo está estrechamente relacionado con una ovarias experiencias místicas. De igual forma, sostenemos que el éxtasis chamánico debió estar íntimamente ligado a las antiguas expresiones religiosas de los pueblos sin tradición escrita.
Para Don Juan, el protector de Castaneda, el chamán es un "agente de poder" que realiza, gracias a la ayuda de los espíritus guardianes (tutelares), lo que ningún hombre imaginaría posible hacer. Con frecuencia, el chamán cumple su misión con la ayuda de los espíritus auxiliares que lo acompañan durante su trance.
Normalmente estos espíritus corresponden a animales. El animal simboliza siempre un nexo real y directo con el más allá. Para el chamán el animal es un ‘doble’, su alter ego. Es él, el que se transforma en animal.
En suma, los chamanes, por medio del trance extático -es decir a través de la conciencia de sí o de la conciencia objetiva-, adquieren poderes extraordinarios para comunicarse con el mundo invisible. Así es como pueden curar los males físicos, psíquicos y espirituales del hombre. En la vida religiosa de las comunidades, en su ma yoría ágrafas, únicamente el chamán es el psicoterapeuta (Harner). El chamán tiene el poder de curar, porque solamente él "ve" los espíritus y sabe como exorcizarlos.
Como cualquier otro llamado religioso, la vocación chamánica se manifiesta por una crisis, por una ruptura provisional del equilibrio psíquico del futuro chamán Inevitablemente se verá enfrentado a una crisis espiritual que no está desprovista de grandeza trágica ni de belleza (Eliade).Esta crisis fundamental del chamán es, en esencia, una toma de conciencia de su singularidad. No se manifiesta exactamente en una enfermedad sino más bien, en un cambio progresivo de conducta. Los síntomas del desequilibrio interno que experimenta son muy similares a las señales de la vocación mística.
Para Carlos A. León "el chamán es ante todo un enfermo que ha vencido sus dolencias y se ha curado a sí mismo; la curación es la iniciación". Los estudiosos del tema reconocen cuatro maneras de reclutamiento chamánico: la vocación espontánea, la transmisión hereditaria, la decisión personal y la elección operada por el clan . El común denominador de estos cuatro llamados chamánicos lo constituye la etapa de iniciación. Luego de que los chamanes son "elegidos" entran en una zona de lo sagrado, inaccesible a los demás miembros de la comunidad. La iniciación chamánica implica una profunda transformación del virtual chamán. El chamán debe transformarse, abandonar el modo antiguo de ser. Alejarse del pasado e ir en pos del futuro. Ciertamente, para renacer a una nueva vida debe experimentar una muerte simbólica y, de esta manera, superar su condición humana.
La iniciación chamánica se acerca mucho al proceso de la metanoia, "que lleva a un cambio total en la interpretación y comprensión del propio yo y de la finalidad de la vida" (Jacoby). Mediante la iniciación chamánica se logra una nueva visión de la realidad, caracterizada por la intuición de estar en el mundo y la intuición de ser en el mundo.En definitiva, la experiencia chamánica equivale a una restauración de esa condición dichosa de la humanidad en la aurora de los tiempos . Un chamán no es reconocido como tal sino después de haber recibido una doble instrucción: primero de orden extático (la iniciación mediante los espíritus) manifestada por sueños, visiones, trance, etcétera, y segundo, de orden tradicional (la iniciación ritual) representada por las técnicas chamánicas enseñadas por un maestro. Precisamente esta doble instrucción, asumida por los espíritus y los viejos maestros, equivale a una iniciación chamánica .
Otra manera de acceder a la vocación chamánica, en ritos de iniciación de comunidades siberianas y americanas es a través de las plantas sagradas o en teógenos. En realidad, entre los pueblos siberianos el éxtasis por efecto del consumo de hongos alucinan- tes es una práctica bastante frecuente .También la reivindicación que hicieron del peyote, en un principio, A. Artaud y A. Huxley, y más recientemente C. Castaneda, confirman el uso de plantas sagradas en América. Igualmente, los trabajos de Reichel-Dolmatoff han vinculado el arte rupestre aborigen de Colombia y eventualmente de Chile con el uso chamánico de plantas alucinógenas. Asimismo, el redescubrimiento hecho por G. Wasson de los hongos y su relación con el chamanismo mesoamericano, son una evidencia de que los enteógenos servían de instrumento de acceso al éxtasis.
Aunque la literatura y los trabajos teóricos oficiales no hayan prestado atención -salvo al peyote- sobre el origen enteogénico de muchas experiencias extáticas, no cabe duda que el "chamanismo -clásico- implicaba muchas veces el uso de alucinógenos". Junto a Wasson, creemos que los enteógenos son una clave para el chamanismo y las religiones animistas antiguas. El papel de los enteógenos en las experiencias chamánicas aún no han sido suficientemente valoradas. Por supuesto, "esto no significa que los enteógenos sean indispensables para provocar un estado de trance" (Wasson). Pero no estamos de acuerdo cuando se sostiene que mediante la embriaguez narcótica se trata de imitar un estado espiritual que ya no se es capaz de conseguir de otro modo (Eliade). En realidad, hablar de una reproducción mecánica y espuria del éxtasis, producto del consumo de en- teógenos, es un prejuicio mayúsculo. En lo sustantivo, significa desconocer el hecho esencial de que la ingestión de enteógenos, en un ámbito chamánico, o sea de sabiduría, es un medio, un mero instrumento para despertar las enormes potencialidades que surgen cuando el hombre o el chamán alcanza el estado de recuerdo de sí o la conciencia objetiva. Adquirir la comprensión bien justifica el camino recorrido para alcanzarla. Lo que no se ha entendido es que las vías que llevan al éxtasis no son ni buenas ni malas, el asunto radica en la velocidad, es decir, el tiempo estimado para pasar de un estado de conciencia ordinaria a otro superior. La tradición herbolarea america de los enteógenos constituye, cuando son administrados con la escrupulosidad de una sesión chamánica, un poderosísimo despertador de conciencia.
Sostener que las gracias logradas a través de hongos, cactus, o medios científicos (mescalina, LSD o psilocibina) son artificiales y falsas comparados con las obtenidas a partir de una disciplina religiosa es, a nuestro juicio, utilizar argumentos confusos. Ha quedado suficientemente demostrado que los efectos son los mismos. No corresponde tratar el éxtasis enteogénico como un regalo inmerecido, debido a ese curioso sentimiento humano de considerar que sólo aquello que implica enorme esfuerzo y sufrimiento es realmente verdadero. Ya el éxtasis enteogénico significa en forma simbólica, pero no menos real, la muerte del ego y la posterior resurrección del alma.
Tal como lo señala Harner "El uso de agentes alucinógenos (enteógenos) para conseguir estados de trance en los que se perciba y se tome contacto con el mundo supernatural es evidentemente una antigua costumbre muy difundida entre los humanos". En la región del noreste de Asia, se ha reconocido una estrecha relación entre la amanita muscaria, y la acción chamanística. También, en las últimas décadas, las obras de Castaneda han servido para conocer, a través de experiencias concretas y testimonios directos, el uso que le dan los indios mexicanos a la mescalina, el peyote y otras hierbas.
En resumen, la conciencia chamánica es una especie de comprensión emocional de la verdad en ciertas relaciones definidas. Cuando el hombre, en este caso el chamán, alcanza el estado de recuerdo de sí, y en particular la conciencia objetiva (metaconciencia) adquiere, a mi juicio, dos funciones que Ouspensky definió como emoción superior y mental superior. Este estado va acompañado de fenómenos quenllamaríamos de psicología supranormal. En este sentido, la magia podría ser la manifestación de un mundo de un nivel superior en un plano inferior. Por consiguiente, el chamanismo sólo tendría sentido si lo ubicáramos en la búsqueda de lo milagroso.
Por último, parece necesario hacer un breve acercamiento a los aspectos neurofisiológicos de los estados de conciencia. Es sabido que los hemisferios cerebrales en los procesos de la conciencia y la comunicación son diferentes. El hemisferio izquierdo (dominante para la mayoría de las personas) controla el razonamiento lógico, matemático y el lenguaje. También se caracteriza porque elabora formas analíticas y lineaes -temporales- de raciocinio, para la interpretación de la realidad y la comprensión de sus fenómenos. En cambio, el hemisferio derecho se ocupa de los procesos sintéticos y convergentes. Juega un importante papel en la intuición y las emociones fuertes. Es unitario, integral e intemporal. Entonces según esto, existirían potencialmente dos modos de ver alternativos. Uno sería lógico, analítico y realista, y el otro, intuitivo, sintético y simbólico.
A nuestro entender, la conciencia chamánica, por efecto o no de enteógenos, se acerca más a la intuición creativa que al juicio racional, a los símbolos que a los signos, al mundo de la afectividad que a la dimensión intelectual.