28 de septiembre de 2010


¿Qué tienen en común el joven que golpea la puerta y le grita a su madre, el ejecutivo que discute con la esposa, el padre que espera despierto hasta la madrugada la vuelta de su hija, el desempleado que se queda en casa mirando los juegos en televisión, el empresario que tiene insomnio, preocupado con los resultados de la empresa? El miedo.
En general, el joven que explota con los padres está manifestando el miedo de fracasar en la vida. El ejecutivo que llega a casa discutiendo con la familia manifiesta el miedo de no conseguir realizar sus metas profesionales. El desempleado que se queda en casa mirando los juegos de fútbol está paralizado por el miedo de recibir un "no" después de una entrevista. El empresario que se desespera cuando ve sus ganancias disminuir muestra que tiene miedo de volverse pobre.

Raramente una persona que está asustada lo percibe o lo admite, pues es bastante común que el miedo se presente disfrazado. El miedo asume varias caras, que no permiten que sea identificado a primera vista.
Hay ciertas personas que viven golpeando las paredes. Se enojan con todo, encuentran defecto en todo, se vuelven contra todo. Hasta parece cosa de niños. Cualquier cosa hace que tengan una explosión de nervios. Lo que pocos saben es que esa clase de reacción puede estar escondiendo algún tipo de miedo. La persona hace bastante barullo, hace pose, berrea y amenaza, exactamente para evitar que los otros se acerquen a ella y conozcan su inseguridad. Actúa como algunas especies de animales en la naturaleza, que se hinchan, abren las alas o se paran de modo amenazador, solo para alejar a los depredadores.
El miedo se manifiesta muchas veces en forma de distracción. Es cuando tienes algo importante sucediendo en tu vida, pero colocas el foco en otras cosas, solo para no tener que enfrentar aquella situación que te asusta. La distracción forma parte de de un proceso de sabotaje de tus planes.
Algunas personas se quejan de soledad. No tienen amigos, compañía, nunca tienen un programa los fines de semana. Muchas veces se sienten rechazadas. Solo que no perciben que esa soledad es solo una opción de ellas. Normalmente esas personas tienen miedo de ser abandonadas, de ser cambiadas por otras, de ser confrontadas, de escuchar un "no", de amar sin ser amadas. Y no quieren que nadie perciba que tienen miedo. Entonces, en vez de compartir su fragilidad y pedir ayuda a los amigos, se cierran.
Sentirte inseguro, además de impedirte ver lo que te interesa, puede bloquear tu capacidad de pensar, decidir y actuar. Como tu inconsciente no diferencia fantasía de realidad, frecuentemente tus miedos imaginarios terminan paralizándote.
El ideal es salir del círculo vicioso de las reacciones instintivas y pasar a analizar cada situación, tomar decisiones y entonces actuar de la forma adecuada. Mas, desgraciadamente, la mayoría de las personas -así como cualquier otro animal- tiende a tener reacciones instintivas cuando está con miedo: o ataca, o amenaza, o simplemente huye de lo que representa el peligro.
Son muchas las señales de que el miedo está presente, y necesitamos aprender a reconocerlas. Piensa un poco: ¿cómo reaccionas cuando te sientes inseguro?

Roberto Shinyashiki A coragem de Confiar

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