28 de marzo de 2010


En los últimos tiempos, las energías de menor vibración parecen haber tomado el mando, sacándonos de nuestros viejos espacios, y empujándonos a una residencia muy nueva. Tomando el control de los espacios de trabajo, zonas geográficas, organizaciones y más, muchos de nosotros nos hemos visto obligados a evacuar hacia un terreno más elevado… pero, bueno ¿dónde está ese terreno más elevado?

Por supuesto, el terreno más elevado está en el interior, pero también está afuera. A medida que empezamos a evolucionar por dentro, no tenemos más opción que desear que nuestro entorno ahora coincida con lo que hay dentro de nosotros. Esto es lo que crea la baja tolerancia y el dolor profundo que sentimos cuando visitamos las viejas realidades que fueron creadas originalmente por energías de menor vibración. Así que de esta manera, podemos sentirnos acorralados, encerrados, y preguntándonos hacia dónde podemos ir ahora que se sienta siquiera remotamente bien. Estos sentimientos son muy comunes a lo largo del proceso de ascensión, pero son mucho más frecuentes después de que alcanzamos la nueva meseta en el 2009. Esto se debe a que hay muchos de nosotros ahora, que necesitamos estar en nuestro Cielo muy nuevo con comienzos muy nuevos.

La perfección está aquí… como siempre. Debido a que ahora hay tantos de nosotros, ahora podemos crear una realidad de mucha mayor vibración en el mundo físico, aquí en el Planeta Tierra. En tiempos pasados, cuando estábamos esperando a que muchos otros nos alcanzaran, parecía como si nuestras nuevas realidades sólo pudieran existir dentro de nosotros y en nuestros propios santuarios personales. Ésta fue una época difícil en verdad, pero ahora es tiempo para que algo muy nuevo y diferente se manifieste.

Ahora vamos a crear nuestras pequeñas comunidades… todo desde cero y desde una pizarra muy limpia y clara, ya que tanto se ha eliminado y ha salido de nuestros espacios. Como se ha mencionado varias veces a lo largo de este libro electrónico, poco a poco y pieza por pieza, vamos a introducir nuevas adiciones a nuestras comunidades, y estas nuevas adiciones van a encajar perfectamente en todo sentido. Estas nuevas adiciones tendrán el denominador común de estar listas. Después de haber dejado mucho atrás, cada persona nueva y energía nueva estará tan agradecida por la presencia de las otras, estarán listas y dispuestas para hacer su propia contribución especial, y por tanto estarán perfectamente preparadas para entrar en nuestras nuevas realidades y nuevas comunidades. Mucho de esto se debe a que no nos queda mucho puesto que tanto se ha marchado… y así es como debía ser. Como huérfanos aterrizando en una tierra nueva, sin casi nada sobre nuestras espaldas, ahora estamos muy listos para crear la nueva tierra.

Cuando empezamos esta nueva aventura, sentimos como si hubiéramos muerto y ahora llegáramos a un lugar totalmente diferente. Vamos a tener muy nuevas experiencias, las cosas se van a sentir muy diferentes, y tal vez nos preguntaremos dónde rayos estamos ahora. Y todas las cosas se sentirán bien. Nuestras parejas perfectas y compañeros van a llegar, seremos apoyados económicamente en todo sentido, y mucho de lo desagradable ya habrá desaparecido de nuestras vidas. Yo sé que esto suena como algo de un cuento de hadas, pero puedo verlo tan claramente como nunca he visto nada antes.

En tiempos pasados, muchos de nosotros “vimos” muchas cosas, incluyendo que nuestros nuevos comienzos llegarían en el 2008 en lugar del 2009. Pero lo que puede ocurrir a veces es que cambiamos el plan. Decidimos darle más tiempo, y por lo tanto, se retrasan las cosas. El tiempo es siempre casi imposible de predecir, incluso si los resultados son bastante precisos. Y además, siempre tenemos la libertad de cambiar muchos de los resultados también. Pero como muchos de nosotros nos estamos dando cuenta y sintiendo ahora, estos nuevos comienzos están realmente, y verdaderamente, finalmente a la vuelta de la esquina… y a buena hora, ya que creo que muchos de nosotros estábamos o estamos pendiendo de un hilo. Cuando estamos colocados entre una realidad y otra, todavía no estamos anclados en mucho, y esto crea sentimientos de vulnerabilidad, miedo, pérdida de confianza, inseguridad y falta de fe, entre otras cosas.

Así pues, nuestras manifestaciones externas llegarán para nosotros a su debido tiempo, ya que somos nosotros quienes las vamos a crear cuando sea el momento adecuado. Nosotros somos los creadores absolutos de nuestra nueva realidad. Depende de nosotros. Es entonces que tendremos un lugar adonde ir.

¿Y qué pasa si algunos de nosotros todavía no sabemos lo que queremos hacer o dónde queremos ir? ¿Qué pasa si no lo tenemos claro y estamos inseguros?

Entregarnos es siempre un buen remedio, y siempre nos pone en el ojo de la tormenta. Cuando dejamos ir, nos rendimos, nos salimos de en medio, y simplemente nos entregamos, las respuestas y apoyos parecen llegar a nosotros en un tiempo récord, incluso si parece que estamos en situaciones donde no existe un remedio posible a mano. Entregarnos nos saca de la tormenta. Pero ¿y si no saben cuáles son sus dones y talentos, ni lo que quieren hacer ni dónde quieren ir?

Entregarse permite que estas cosas vengan a ustedes. Permite que estas cosas los llamen. Aunque yo siempre supe que un día iba a escribir un libro, no escribí mi primer libro hasta que muchos lo estaban pidiendo. Y empecé a escribir las alertas de energía porque había experimentado tantas molestias por el proceso de ascensión, que decidí que quería saber qué rayos estaba pasando. Después de que lo descubrí por medio de la forma en que yo estoy cableada, luego tuve un deseo muy fuerte de hacérselo saber también a los demás, de manera que no nos sintiéramos tan solos y que supiéramos que este proceso fue divinamente planeado. Sólo estaba siendo yo misma y las cosas partieron de ahí. Yo no estaba tratando de hacer dinero ni de encontrar mi propósito.

Vamos a saber lo que tenemos para ofrecer cuando estemos listos para abrir un escaparate, porque es algo a lo que siempre hemos vuelto. Es algo que ha estado dentro de nosotros por siempre. Es algo que no es posible que no hagamos. Es algo que continuamente emerge de nuestro ser, una y otra vez. Es algo que nos viene de forma muy natural.

Y lo mismo es cierto para donde residimos geográficamente. Nuestra próxima parada por lo general nos llama o nos invita, por su propia cuenta. Vamos a escuchar su nombre una y otra vez, o quizás simplemente se nos invite a algún lugar por cualquier motivo que no tenga relación. De cualquier manera, un área de alguna manera nos va a llamar.

Así pues, estar en el “Cielo” implica estar en el ojo de la tormenta, o estar centrado y tranquilo, y también implica residir en y pasar tiempo cerca de creaciones y realidades de mayor vibración que coinciden con dónde estamos vibrando ahora interiormente.

¿Somos tan asombrosos y casi perfectos ahora, después de tanto dejar ir y transmutar? Sé con seguridad que yo no. Tengo un largo camino por recorrer antes de alcanzar los estados de espiritualidad elevada de los que hemos leído, pero tal vez estos estados no son realmente lo que anhelamos ser de todos modos; tal vez ellos se derivan de viejas mentes 3D.

Cuando nuestra realidad externa se vuelve mucho más agradable y todas nuestras necesidades se cubren siempre con facilidad, nuestro interior se ajusta en consecuencia. Así que de nuevo, de esta manera, cualquier residuo de energías más densas dentro de nosotros, simplemente quedan latentes pues no hay nada para activarlas. Así, después de que empezamos a experimentar estos nuevos comienzos en una nueva realidad, muy naturalmente nos vamos a convertir mucho más en los amorosos y atentos ángeles, que pudimos haber imaginado.

Tenía que ser así para que pudiéramos servir a la humanidad lo mejor que podamos. No ser continuamente desviados por preocupaciones por nuestra propia supervivencia y nuestros propios dilemas, libera nuestra energía de manera que podamos ayudar muy fácil y rápidamente a quienes lo necesiten. Nuestro amor y atención, nuestro amor y apoyo, y simplemente estar allí y ofrecer nuestros dones y talentos especiales a quienes lo necesiten, serán tan necesarios en la vieja realidad. Será mucho más fácil ofrecer estas cosas cuando no seamos afectados tan personalmente por la caída, ya que entonces estaremos residiendo en otro lugar en verdad.

Y así es como debía ser.


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