4 de agosto de 2009


LA MEMORIA DE LA NATURALEZA

¿Cómo aparecen los registros en la Memoria de la Naturaleza a la visón espiritual? Esto es,

¿cómo son representadas las acciones de una persona en una vida anterior?

Respuesta: Eso depende en dónde se lea la Memoria de la Naturaleza. Existen, en el éter

reflector, cuadros de todo lo que ha sucedido en el mundo, cuando menos, de unos setecientos

años atrás, y probablemente, en algunos casos, mucho más lejanos. Y aparecen casi como los

cuadros de una película en una pantalla con la diferencia de que las escenas se proyectan hacia

atrás. Así, si deseamos estudiar la vida de Lutero, o Calvino en la Memoria de la Naturaleza,

podemos, por medio de la concentración, evocar ciertos puntos en sus vidas y comenzar allí, y

podemos mantener esa escena con lo que comenzamos, u otra cualquiera, tanto como

deseemos, por la simple voluntad de que así sea. Sin embargo, encontraremos que la película

registra hacia atrás, de manera que si comenzamos con la escena en la que se dice que Lutero

arrojó el tintero contra la pared para hacer desaparecer a su Satánica Majestad, y si deseamos

saber qué pasó después de eso, nos encontraremos frustrados en nuestros propósitos. Se nos

presentarán todas las escenas que pasaron antes, y a fin de obtener la información que

queremos debemos comenzar en un punto posterior en tiempo al del acontecimiento. Entonces

las escenas se desarrollarán hacia atrás, en secuencia ordenada, hasta que lleguemos al

episodio del tintero, y después podremos reconstruir el cuadro completo de la manera

progresiva que se obtiene diaria y ordinariamente en la vida física.

Si leemos en la Memoria de la Naturaleza, en la región superior siguiente donde se conserva, a

saber, la más elevada subdivisión de la Región del Pensamiento Concreto, obtenemos una

visión sumamente diferente y de un modo muy diferente. Concentrando nuestro pensamiento

en Lutero evocaremos en nuestra mente, en un momento, todo el registro de su vida. No habrá

ni principio ni fin, pero obtendremos de inmediato la fragancia o esencia de su existencia

completa. Tampoco este cuadro, pensamiento o conocimiento, será externo a nosotros, como

si estuviésemos parados como espectadores mirando la vida de Lutero, sino que la película,

por así decirlo, estará dentro de nosotros, y nos sentiremos como si realmente fuésemos

Lutero. Esta descripción hablará a nuestra conciencia interna dándonos una total comprensión

de su vida y propósito, que no puede ser lograda por una visión externa. Sabremos lo que él

supo, por el momento sentiremos lo que sintió, y aún sin palabra audible, obtendremos una

perfecta comprensión de lo que fue el hombre desde la cuna hasta la tumba. Todo

pensamiento, sin importar cuán secreto sea, y cada acto, sin tener en cuenta lo bien oculto que

esté, nos será conocido, y todos los motivos y cuanto haya conducido al acontecimiento y de

esa manera lograremos una completa comprensión de la vida de Lutero, tan íntima, que

probablemente ni él, durante su vida, la comprendió tan perfectamente como entonces

nosotros.

Ahora parecería que habiendo obtenido tan íntimo y completo conocimiento de Lutero,

Calvino, Napoleón, u otra persona cualquiera, o acontecimientos de la historia, o antes de la

época en que la historia fue escrita, podríamos escribir libros que explicarían todas estas cosas

de la manera más maravillosa. Pero cualquiera que haya intentado leer en la Memoria de la

Naturaleza tal como se conserva en esa elevada región, testificará con el autor que se sintió de

ese modo cuando comenzó su investigación y volvió a su ordinaria conciencia cerebral. Pero,

incuestionablemente el pensamiento tiene que ser manifestado por medio del cerebro, y para

ser inteligible a otros, tiene que ser traducido en sentencias que desenvuelvan

consecutivamente las ideas que se comunican, y nadie que no haya sentido esta limitación al

volver del Mundo Celeste con tan valiosas informaciones, puede comprender el disgusto y

desesperación que uno siente cuando intenta hacer eso. En esa elevada subdivisión de la

Región del Pensamiento Concreto todas las cosas están inclusas en un eterno aquí y ahora; no

existe ni tiempo ni espacio, principio o fin, y ordenar lo que allí ve, oye y siente, en

consecutivas ideas formadas, es luego imposible. Simplemente parece rehusar filtrarse por el

cerebro. Los que hemos visto y escuchado, sabemos que lo hemos visto y escuchado, pero no

podemos expresarlo. No existe idioma humano que pueda traducir estas cosas apropiadamente

y trasmitir a otro ni el más débil sentimiento, la sombra más atenuada de la gloriosa realidad.

Aún existe otro registro de la Memoria de la Naturaleza en el Mundo del Espíritu de Vida, el

cual los Hermanos Mayores de la Orden Rosacruz dicen, contiene todos los acontecimientos

desde el principio de la aurora de nuestra presente manifestación, y que es tan sublime y

maravilloso que no existen palabras que puedan ni siquiera dar una débil idea de ello. Pero

existe un número de personas mal guiadas que se engañan a sí mismas, y a otras, al pensar que

les es posible leer este registro; empero, la realidad es que, de acuerdo con los Hermanos Mayores,

sólo ellos y otras jerarquías de las otras Escuelas de Misterios, junto con los Adeptos

graduados, pueden hacerlo.

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