6 de marzo de 2006

Tu no eres como yo.....


Soy como tú, oh Noche: oscuro y desnudo.
sigo por el camino en llamas que está sobre mis sueños y cada vez que mi pie toca la tierra, brota allí un roble gigantesco.
-No, tú no eres como yo, oh Loco, porque aún miras hacia atrás para medir la huelle que dejaste en la arena.
-Soy como tú, oh Noche: silencioso y profundo. y en el corazón de mi soledad hay una diosa que está dando a luz un hijo, y en él se tocan el cielo y el infierno.
-No, tú no eres como yo, oh Loco, porque aún te estremeces ante el dolor, y la canción del abismo te espanta.
-Soy como tú, oh noche: salvaje y terrible.
porque mis oídos están llenos de los gritos de naciones conquistadas y de suspiros de tierras olvidadas.
-No, tú no eres como yo, oh Loco, porque aún tomas a tu pequeño yo por compañero y no logras ser amigo de tu Yo gigantesco.
-Soy como tú, oh Noche: cruel y temible.
porque mi pecho está iluminado por navíos en llamas y mis labios están húmedos con la sangre de guerreros asesinados.
-No, tú no eres como yo, oh, Loco, porque aún tienes deseos de tu alma gemela, y no te has convertido en la única ley para ti mismo.
-Soy como tú, oh noche: jovial y alegre.
porque aquel que duerme bajo mi sombra está ahora borracho con vino virgen, y aquella que me sigue, peca alegremente.
-No, tú no eres como yo, oh Loco, porque tu alma está envuelta en el velo de los siete dobleces, y no llevas tu corazón sujeto en tu mano.
-Soy como tú, oh Noche: paciente y apasionado.
porque en mi pecho, mil amantes muertos están sepultados en mortajas de besos marchitos.
-¿Eres, Loco, de verdad como yo? ¿Eres como yo? ¿Puedes cabalgar en la tempestad como si fuera un corcel y empuñar como espada al relámpago?
-Como tú, oh Noche, como tú, soy alto y poderoso.
Y mi trono está edificado sobre montones de dioses caídos, y ante mí también pasan los días para besar el borde de mi vestido, pero jamás para mirarme a la cara.
-¿Eres como yo, hijo de mi más oscuro corazón? ¿Y piensas mis pensamientos indómitos y hablas mi cósmico lenguaje?
-Si, somos gemelos, oh Noche, porque tú revelas el espacio y yo revelo mi alma...
Soy como tú, oh Noche: oscuro y desnudo.
sigo por el camino en llamas que está sobre mis sueños y cada vez que mi pie toca la tierra, brota allí un roble gigantesco.
-No, tú no eres como yo, oh Loco, porque aún miras hacia atrás para medir la huelle que dejaste en la arena.
-Soy como tú, oh Noche: silencioso y profundo. y en el corazón de mi soledad hay una diosa que está dando a luz un hijo, y en él se tocan el cielo y el infierno.
-No, tú no eres como yo, oh Loco, porque aún te estremeces ante el dolor, y la canción del abismo te espanta.
-Soy como tú, oh noche: salvaje y terrible.
porque mis oídos están llenos de los gritos de naciones conquistadas y de suspiros de tierras olvidadas.
-No, tú no eres como yo, oh Loco, porque aún tomas a tu pequeño yo por compañero y no logras ser amigo de tu Yo gigantesco.
-Soy como tú, oh Noche: cruel y temible.
porque mi pecho está iluminado por navíos en llamas y mis labios están húmedos con la sangre de guerreros asesinados.
-No, tú no eres como yo, oh, Loco, porque aún tienes deseos de tu alma gemela, y no te has convertido en la única ley para ti mismo.
-Soy como tú, oh noche: jovial y alegre.
porque aquel que duerme bajo mi sombra está ahora borracho con vino virgen, y aquella que me sigue, peca alegremente.
-No, tú no eres como yo, oh Loco, porque tu alma está envuelta en el velo de los siete dobleces, y no llevas tu corazón sujeto en tu mano.
-Soy como tú, oh Noche: paciente y apasionado.
porque en mi pecho, mil amantes muertos están sepultados en mortajas de besos marchitos.
-¿Eres, Loco, de verdad como yo? ¿Eres como yo? ¿Puedes cabalgar en la tempestad como si fuera un corcel y empuñar como espada al relámpago?
-Como tú, oh Noche, como tú, soy alto y poderoso.
Y mi trono está edificado sobre montones de dioses caídos, y ante mí también pasan los días para besar el borde de mi vestido, pero jamás para mirarme a la cara.
-¿Eres como yo, hijo de mi más oscuro corazón? ¿Y piensas mis pensamientos indómitos y hablas mi cósmico lenguaje?
-Si, somos gemelos, oh Noche, porque tú revelas el espacio y yo revelo mi alma...
Soy como tú, oh Noche: oscuro y desnudo.
sigo por el camino en llamas que está sobre mis sueños y cada vez que mi pie toca la tierra, brota allí un roble gigantesco.
-No, tú no eres como yo, oh Loco, porque aún miras hacia atrás para medir la huelle que dejaste en la arena.
-Soy como tú, oh Noche: silencioso y profundo. y en el corazón de mi soledad hay una diosa que está dando a luz un hijo, y en él se tocan el cielo y el infierno.
-No, tú no eres como yo, oh Loco, porque aún te estremeces ante el dolor, y la canción del abismo te espanta.
-Soy como tú, oh noche: salvaje y terrible.
porque mis oídos están llenos de los gritos de naciones conquistadas y de suspiros de tierras olvidadas.
-No, tú no eres como yo, oh Loco, porque aún tomas a tu pequeño yo por compañero y no logras ser amigo de tu Yo gigantesco.
-Soy como tú, oh Noche: cruel y temible.
porque mi pecho está iluminado por navíos en llamas y mis labios están húmedos con la sangre de guerreros asesinados.
-No, tú no eres como yo, oh, Loco, porque aún tienes deseos de tu alma gemela, y no te has convertido en la única ley para ti mismo.
-Soy como tú, oh noche: jovial y alegre.
porque aquel que duerme bajo mi sombra está ahora borracho con vino virgen, y aquella que me sigue, peca alegremente.
-No, tú no eres como yo, oh Loco, porque tu alma está envuelta en el velo de los siete dobleces, y no llevas tu corazón sujeto en tu mano.
-Soy como tú, oh Noche: paciente y apasionado.
porque en mi pecho, mil amantes muertos están sepultados en mortajas de besos marchitos.
-¿Eres, Loco, de verdad como yo? ¿Eres como yo? ¿Puedes cabalgar en la tempestad como si fuera un corcel y empuñar como espada al relámpago?
-Como tú, oh Noche, como tú, soy alto y poderoso.
Y mi trono está edificado sobre montones de dioses caídos, y ante mí también pasan los días para besar el borde de mi vestido, pero jamás para mirarme a la cara.
-¿Eres como yo, hijo de mi más oscuro corazón? ¿Y piensas mis pensamientos indómitos y hablas mi cósmico lenguaje?
-Si, somos gemelos, oh Noche, porque tú revelas el espacio y yo revelo mi alma...
Soy como tú, oh Noche: oscuro y desnudo.
sigo por el camino en llamas que está sobre mis sueños y cada vez que mi pie toca la tierra, brota allí un roble gigantesco.
-No, tú no eres como yo, oh Loco, porque aún miras hacia atrás para medir la huelle que dejaste en la arena.
-Soy como tú, oh Noche: silencioso y profundo. y en el corazón de mi soledad hay una diosa que está dando a luz un hijo, y en él se tocan el cielo y el infierno.
-No, tú no eres como yo, oh Loco, porque aún te estremeces ante el dolor, y la canción del abismo te espanta.
-Soy como tú, oh noche: salvaje y terrible.
porque mis oídos están llenos de los gritos de naciones conquistadas y de suspiros de tierras olvidadas.
-No, tú no eres como yo, oh Loco, porque aún tomas a tu pequeño yo por compañero y no logras ser amigo de tu Yo gigantesco.
-Soy como tú, oh Noche: cruel y temible.
porque mi pecho está iluminado por navíos en llamas y mis labios están húmedos con la sangre de guerreros asesinados.
-No, tú no eres como yo, oh, Loco, porque aún tienes deseos de tu alma gemela, y no te has convertido en la única ley para ti mismo.
-Soy como tú, oh noche: jovial y alegre.
porque aquel que duerme bajo mi sombra está ahora borracho con vino virgen, y aquella que me sigue, peca alegremente.
-No, tú no eres como yo, oh Loco, porque tu alma está envuelta en el velo de los siete dobleces, y no llevas tu corazón sujeto en tu mano.
-Soy como tú, oh Noche: paciente y apasionado.
porque en mi pecho, mil amantes muertos están sepultados en mortajas de besos marchitos.
-¿Eres, Loco, de verdad como yo? ¿Eres como yo? ¿Puedes cabalgar en la tempestad como si fuera un corcel y empuñar como espada al relámpago?
-Como tú, oh Noche, como tú, soy alto y poderoso.
Y mi trono está edificado sobre montones de dioses caídos, y ante mí también pasan los días para besar el borde de mi vestido, pero jamás para mirarme a la cara.
-¿Eres como yo, hijo de mi más oscuro corazón? ¿Y piensas mis pensamientos indómitos y hablas mi cósmico lenguaje?
-Si, somos gemelos, oh Noche, porque tú revelas el espacio y yo revelo mi alma...

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